Boyce Mouton
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USANDO BIEN LA PALABRA DE VERDAD

Boyce Mouton · 17 pages · 5,563 words

USANDO BIEN LA PALABRA DE VERDAD

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).

Timoteo debía hacer la “obra de evangelista” (2 Timoteo 4:5). ¡Obviamente, el evangelista debe ser diligente para ser aprobado por Dios y usar correctamente la palabra de Dios!

¡Pero el hecho es que todos los creyentes debemos leer la Palabra de Dios todos los días! El Señor Jesús dijo: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). ¡Esta es una cita de Deuteronomio 8:3 que nos enseña que Dios alimentó a su pueblo con maná para enseñarles que no solo de pan vivirá el hombre! Tal como necesitamos alimento físico todos los días, también necesitamos alimento espiritual todos los días.

Considere, por favor:

  • Todos debemos estudiar las Escrituras, porque no solo de pan vivirá el hombre,

sino de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mateo 4:4).

  • Todos debemos tomar toda la armadura de Dios y la espada del Espíritu, que es la

Palabra de Dios (Efesios 6:13-18).

  • Todos debemos santificar a Dios el Señor en nuestros corazones y estar siempre

preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que nos demande razón de la esperanza que hay en nosotros (1 Pedro 3:15).

  • Todos nosotros debemos anunciar el Evangelio (Hechos 8:4).
  • Pero no todos debemos ser maestros porque ellos recibirán mayor condenación

(Santiago 3:1).

  • Timoteo fue llamado especialmente para “que prediques la palabra; que

instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina” (2 Timoteo 4:2).

  • Dios dio profecías especiales acerca de Timoteo (1 Timoteo 1:18).
  • Dios ha dado dones especiales a algunos para ser maestros (1 Corintios 12:28).
  • Timoteo debía enseñar de tal manera que podía evitar contiendas sobre palabras,

desechando las cuestiones necias (2 Timoteo 2:14, 23).

  • Timoteo debía evitar las vanas palabrerías, y los argumentos de la falsamente

llamada ciencia (1 Timoteo 1:6, 6:20).

  • El Señor Jesús advirtió: “Mirad que nadie os engañe” (Mateo 24:4).
  • Pedro advirtió: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,

como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme” (2 Pedro 2:1- 3).

  • Se le advirtió a Timoteo: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la

sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2 Timoteo 4:3 y 4).

  • Himeneo y Fileto eran maestros malvados que se desviaron de la verdad. Sus

enseñanzas erróneas carcomieron como la gangrena (2 Timoteo 2:17 y 18).

  • Personas ignorantes e inestables pueden distorsionar las Escrituras causando su

propia destrucción (2 Pedro 3:16).

  • Pablo no usó la palabra de Dios con engaño y nosotros tampoco debemos hacerlo.

(2 Corintios 4:2).

  • Los nuevos creyentes en Cristo necesitan leche (1 Corintios 3:1 y 2).
  • Los creyentes maduros necesitamos el alimento sólido (Hebreos 5:14).
  • Etc.
  • ¡LA LECCIÓN ES QUE TODOS DEBEMOS SER DILIGENTES Y USAR

CORRECTAMENTE LA PALABRA DE DIOS!

LA SABIDURÍA ESPIRITUAL Y LA COMPRENSIÓN SON ESENCIALES

La Palabra de Dios no es semejante a las palabras humanas “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

Por eso, debemos orar por sabiduría espiritual para que podamos entender las palabras espirituales.

El Señor Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35).

Obviamente, necesitamos “sabiduría espiritual” para que podamos usar correctamente la Palabra de Dios. Considere, por favor, la oración de Pablo por los hermanos santos y fieles en Colosas: “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y pedir que seáis llenos de conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9).

¡Sí! Hay una dimensión espiritual con respecto al uso correcto de la Palabra de Dios. ¡Sí! Necesitamos “sabiduría e inteligencia”. ¡No se puede usar la Palabra de Dios correctamente sin su ayuda!

  • “El dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para

que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4).

  • Esta ceguera es semejante a un velo que cubre los ojos de los incrédulos: “Pero

cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará” (2 Corintios 3:16).

  • “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de

Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).

  • Pero cuando uno nace de nuevo, llega a ser “una nueva criatura” (2 Corintios

5:17). ¡Ahora puede oír y reconocer la verdad más claramente!

  • El Señor Jesús dijo que sus ovejas le siguen porque reconocen su voz: “Mas al

extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños” (Juan 10:4 y 5).

  • También el Señor Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la

tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños”. Sí, Padre, porque así te agradó” (Mateo 11:25 y 26).

  • ¡Nadie puede usar correctamente la Palabra de Dios que no ha nacido de nuevo y

que no tiene la ayuda de Dios!

EL MANDAMIENTO MÁS IMPORTANTE DE LA BIBLIA

  • Según la tradición judía, hay 613 mandamientos en la Tora.
  • ¡Todas las verdades son igualmente verdad, pero no todas las verdades son de

igual importancia! Por ejemplo, 2 + 2 = 4, y el Señor Jesús es el Cristo. Ambas declaraciones son igualmente verdad, pero no son de igual importancia.

  • Los judíos estaban divididos en denominaciones distintas porque no estaban de

acuerdo con respeto a cuál mandamiento era el más importante.

  • Cuando los fariseos se dieron cuenta que el Señor Jesús había hecho callar a los

saduceos, uno de ellos, un experto en la ley, probó al Señor Jesús con esta pregunta: “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?” (Mateo 22:36). Ese “experto” aparentemente quería dividir y polarizar a los seguidores del Señor Jesús.

  • “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con

toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento” (Mateo 22:37-40).

  • ¡EL MANDAMIENTO MÁS IMPORTANTE EN LA BIBLIA ES QUE AMEMOS A

DIOS MÁS QUE A CUALQUIER OTRA PERSONA O COSA!

  • AMAR A DIOS DE TODO CORAZÓN ES EL PRIMER PASO EN USAR

CORRECTAMENTE LA PALABRA DE DIOS!

  • Dios está buscando a personas así: “los ojos de Jehová contemplan toda la

tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16:9).

  • Los que tienen corazones totalmente consagrados al Señor son especiales.

PROMESAS ESPECIALES PARA PERSONAS ESPECIALES

  • Se le llama a Hebreos 11 el “capítulo de la fe” de la Biblia. Enumera a personas

especiales que eran famosas por su fe. La lista incluye tales patriarcas como Abel, Enoc, Noé, Abraham, Sara, Isaac, Jacob, Moisés, etc. Obviamente, esas personas especiales estaban entre los que tenían “corazones perfectos” para con el Señor.

  • Por ejemplo, ¡Abraham era especial! Creyó en Dios aunque vino de una familia

de idólatras (Josué 24:2 y 3). Como sabemos, Dios le mandó a salir de su nación, su pueblo, y la casa de su padre (Génesis 12:1).

  • ¡De veras, era especial! Por medio de él, todas las familias de la tierra serían

benditas (Génesis 12:1-3).

  • Abraham era un amigo especial de Dios y cuando él decidió destruir a Sodoma,

preguntó: “¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?” (Génesis 18:17). ¡La respuesta fue “no”! ¡Ya que Abraham era un amigo especial, Dios le dijo lo que iba a suceder a Sodoma! Note que Dios reveló eso solamente a Abraham.

  • Además Dios aun permitió que Abraham negociara con él acerca de la salvación

de Sodoma. Basado en las negociones de Abraham, Dios aceptó salvar a Sodoma si habían solamente diez personas piadosas en la ciudad (Génesis 18:32).

  • Como ya hemos dicho, Abraham fue tan dedicado a Dios que fue considerado “un

amigo de Dios” (2 Crónicas 20:7; Isaías 41:8; Santiago 2:23). La mayoría de la gente revelaría cosas a sus amigos que no revelaría a otros. Quizás por eso Dios revelara cosas a Abraham que no revelaría a otros.

  • Los que aman a Dios de todo corazón son especiales y Dios los trata de una

manera distinta a los demás.

  • Dios reveló cosas a José que no reveló a sus hermanos (Génesis 37:2-11).
  • Dios reveló cosas a Samuel que no reveló a Elí el sacerdote (1 Samuel 3:1-21).
  • Dios reveló cosas a Daniel que no reveló a los astrólogos del rey (Daniel 2:19-23).
  • Dios reveló cosas a Cornelio que no reveló a otros gentiles (Hechos 10:1-8).
  • Jeremías prometió al pueblo de Dios que estaba en cautividad en Babilonia: “me

buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

  • ¡Cuando busquemos a Dios con todo nuestro corazón, quizás él también nos

revelará cosas que no revela a otros!

SAULO DE TARSO

El apóstol Pablo anteriormente era conocido como Saulo de Tarso. ¡Él comprendió a Dios cuando otros no lo comprendían! Se encuentra la historia de su conversión tres veces en el libro de los Hechos (Hechos 9:1-19, 22:2-21, 26:1-23). Cuando el Señor Jesús habló con Saulo en el camino a Damasco, todos oyeron la voz, pero solamente Saulo comprendía lo que el Señor Jesús decía. ¿Por qué?

  • Saulo habló en hebreo así como todos los hebreos (Hechos 22:2).
  • Las Escrituras son claras que el Señor Jesús hablaba con Saulo en hebreo

(Hechos 26:14). Pero mientras los compañeros de Saulo “oyeron la voz” (Hechos 9:7), “no la entendían” (Hechos 22:9). ¿Por qué?

  • Pero Saulo entendía claramente todas las palabras que el Señor Jesús habló: “Yo

entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte para ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados” (Hechos 26:15- 18).

  • ¿Cómo es posible que Saulo era el único en entender lo que el Señor Jesús decía?
  • Por favor, considere que ¡Saulo era el único allí que buscaba a Dios de todo

corazón!

  • El Señor Jesús tuvo un encuentro similar en Jerusalén poco antes de su

crucifixión. Él dijo: “Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado” (Juan 12:27-29).

  • ¡Note que el Señor Jesús comprendió la voz del cielo y otros no!
  • ES OBVIO QUE EL SEÑOR JESÚS BUSCABA AGRADAR A SU PADRE DE

TODO CORAZÓN. APARENTEMENTE, LOS DEMÁS NO LO ESTABAN HACIENDO.

  • SI BUSCAMOS A DIOS DE TODO CORAZÓN, QUIZÁS ÉL TAMBIÉN

REVELARA ALGO A NOSOTROS!

EL CONTEXTO

Como sabemos, el diablo cita las Escrituras (Mateo 4:6). Sin tener en cuenta el contexto, es posible torcer las Escrituras para que tengan cualquier significado. Hay un

viejo chiste acerca del hombre que afirmó que la Biblia le mandó a golpear pronto a su mujer. He aquí su “prueba”:

  • “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos” (Efesios 5:22).
  • “Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere”

(Proverbios 3:12).

  • “Lo que vas a hacer, hazlo más pronto” (Juan 13:27).

Esto es solamente un chiste. Obviamente, Dios no manda a un marido que golpee a su mujer.

Había algunos en la iglesia de Corinto que adulteraban la Palabra de Dios (2 Corintios 4:2). Tales hombres eran “falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11:13-15).

¡Los que usan correctamente la Palabra de Dios no tuercen ni adulteran las Escrituras!

Habiendo dicho esto, tenemos que tener cuidado de no poner límites a Dios al comunicar la verdad a sus hijos por medio de las Escrituras. “Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios” (Lucas 18:27). ¡Ninguna persona o denominación puede limitar las maneras en que Dios se comunica con sus hijos! Pablo escribió a los romanos: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén” (Romanos 11:33-36).

Siempre es sabio considerar el contexto de una Escritura, pero también es sabio recordar que Dios puede comunicarse por maneras que no entendemos!

El Señor Jesús explicó: “Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga; después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado” (Marcos 4:26-29). La Palabra de Dios es una “semilla” que crece en maneras en que los humanos no podemos completamente entender.

Salomón dijo: “Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas” (Eclesiastés 11:5).

Como ya hemos señalado: “La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). ¿Qué persona o qué denominación puede explicar completamente cómo la Palabra de Dios viviente puede habilitar al hijo de Dios para crecer en la semejanza del Señor Jesús? Ningún hombre puede explicar cómo la Palabra de Dios divide el alma y el espíritu y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. ¡Sí! ¡Insondables son los juicios de Dios y sus caminos son inescrutables!

Pedro dijo: “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios (1 Pedro 4:11). ¡Recuerde! Aun un niño puede citar una Escritura, tal como puede sembrar una semilla. Pero es Dios el que hace crecer la semilla. Pablo dijo que él plantó la semilla, Apolos la regó, ¡pero fue Dios el que la hizo crecer! Dios ayuda crecer a las semillas en maneras que no podemos entender completamente.

Por ejemplo, ¡Dios también nos ayuda a orar! Cuando no sabemos cómo orar, el Espíritu Santo intercede con gemidos indecibles que no se puede expresar con palabras. Obviamente, el Espíritu Santo también puede ayudarnos a entender su Palabra. (Romanos 8:26).

1 TESALONICENSES 5:19-22

Como un ejemplo, consideremos este pasaje breve de la carta de Pablo a la iglesia de los tesalonicenses. El Evangelio no vino a ellos solamente por “palabras”, sino también por el poder del Espíritu Santo (1 Tesalonicenses 1:5). Al final de su carta, Pablo escribió: “No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal” (1 Tesalonicenses 5:19-22). ¿Qué significan estas palabras? Empecemos con el “contexto”.

  • Ya que las revelaciones proféticas vienen del Espíritu Santo, Pablo escribió: “No

apaguéis al Espíritu”.

  • La iglesia no debía “menospreciar las profecías”.
  • Ya que hay muchos profetas falsos en el mundo, debía “examinar todo”.
  • Finalmente, debían “retener lo bueno y abstenerse de toda especie de

mal”.

  • Obviamente, el “contexto” se refiere al rechazo de profecías malas que no

vinieron del Espíritu Santo.

Pero necesitamos preguntarnos ¿está Dios limitado por el “contexto” cuando se comunica con sus hijos? Para ilustrarlo, asumamos que un padre piadoso está leyendo estas palabras inspiradas a su familia. Cuando los miembros de la familia oyen la advertencia “abstenerse de toda especie de mal” ¿Se puede aplicarlo a revelaciones proféticas?

  • ¿Es posible que el Espíritu Santo podría usar estas palabras para que un niño de 5

años de edad no golpeara a su hermana?

  • ¿Es posible que el Espíritu Santo podría usar estas mismas palabras inspiradas

para que el hermano de 15 años de edad no lea pornografía?

  • ¿Es posible que “abstenerse de toda especie de mal”, sólo lo pueden aplicar

por Dios para evitar que el hombre de 40 años tenga relaciones amorosas con su secretaria?

  • ¿Es posible que Dios podría usar estas mismas palabras inspiradas para evitar

que la abuela de 80 años de edad no caiga en el mal de estar desanimada?

  • ¿Tenemos el derecho de limitar a Dios con respecto a su uso de estas palabras

inspiradas para dar dirección a sus hijos?

  • La Palabra de Dios estaba “actuando” entre los creyentes en Tesalónica: “Por lo

cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1 Tesalonicenses 2:13). ¿Qué quiere decir que la Palabra de Dios “actúa” en los creyentes?

  • Ya que la Palabra del Señor es viva, Pablo pidió a los tesalonicenses que oren para

que corra rápidamente y que sea glorificada: “Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros” (2 Tesalonicenses 3:1). En un sentido, ¡la palabra viva de Dios no puede ser limitada o controlada por el hombre!

OSEAS 11:1

“Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo” (Oseas 11:1). ¿Qué quiere decir esto?

Oseas era profeta de Dios que vivió más de 700 años antes del nacimiento del Señor Jesús. “Palabra de Jehová que vino a Oseas hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel” (Oseas 1:1).

Oseas era conocido como “el profeta llorón de Israel” tal como Jeremías era conocido como “el profeta llorón de Judá”.

El versículo poco antes de nuestro texto dice: “Así hará a vosotros Bet-el, por causa de vuestra gran maldad; a la mañana será del todo cortado el rey de Israel” (Oseas 10:15).

Entonces se nos dice: “Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo” (Oseas 11:1).

El versículo poco después de nuestro texto dice: “Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios” (Oseas 11:2). Nada en el contexto de este versículo se refiere al Señor

Jesús, pero Mateo escribió 700 años después que cuando el Señor Jesús era niño “un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo” (Mateo 2:13-15).

¡LA LECCIÓN ES QUE DIOS NO ESTÁ LIMITADO POR EL “CONTEXTO” EN COMUNICAR LA VERDAD!

LA COMUNICACIÓN NO VERBAL

Wikipedia afirma que: Según algunos autores, la comunicación no verbal representa hasta 66% de todas las comunicaciones. La comunicación no verbal puede presentar un mensaje vocalmente o con señas correctas del cuerpo o con gestos. Señas corporales de comunicación que están compuestas de atributos físicos consientes o inconscientes y señas y la mediación de espacio personal. Un mensaje erróneo también puede ser presentado si el lenguaje comunicado por el cuerpo no coincide con el mensaje verbal. Prestar atención a la comunicación verbal y no verbal podría dejar al oyente con un sentido de estar perdido debido a que se siente incapaz de entender ambos al mismo tiempo. Pero ignorar la comunicación no verbal totalmente podría causar que el oyente pierda alrededor de 60% de su comunicación, según los expertos.

Si 60% de nuestra comunicación unos con otros es “no verbal”, ciertamente Dios puede comunicar con nosotros sin usar palabras.

David escribió: “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti” (Salmo 32:8 y 9).

Cuando Pedro negó al Señor por tercera vez, el gallo cantó. “Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Y Pedro saliendo fuera, lloró amargamente” (Lucas 22:61 y 62). ¡El Señor Jesús no tuvo que decir ni una palabra! ¡Meramente mirar en los ojos del Señor Jesús le causó llorar amargamente!

El señor B. A. Austin Jr. fue criado por padres piadosos en Carl Junction, MO en los EUA. Cuando B. A. se fue a la universidad, comenzó a fumar cigarros. Al regresar a su hogar para una visita corta, él pensó que sería hipócrita esconder su nuevo hábito de sus padres. Cuando subió a su auto, deliberadamente encendió un cigarro mientras su

madre miraba del porche. Esto sucedió ya hace más de 50 años y la expresión en el rostro de su madre aún queda en su memoria. ¡B. A. nunca fumó otro cigarro!

  • Pablo escribió: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la

que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos” (Colosenses 3:15). La palabra griega traducida como “gobierne” en este versículo es brabeuo que significa “actuar como árbitro”. Cuando el hijo de Dios está haciendo algo que Dios no quiere que haga, el árbitro le quita su paz.

  • Pablo escribió a los tesalonicenses: “Pero acerca del amor fraternal no

tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros” (1 Tesalonicenses 4:9). Hay ciertas cosas que suceden automáticamente cuando uno verdaderamente nace de nuevo. Una característica del cristiano es que ama a otros cristianos. El Señor Jesús dijo: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos , si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34 y 35).

  • En alguna manera sobrenatural, somos enseñados por Dios a “amarnos unos a

otros”.

  • Juan el apóstol escribió: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es

nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (1 Juan 5:1-5).

  • Una oruga es fea y destructiva. Las orugas pueden destruir un huerto. Pero Dios

puede “transformar” a la oruga a una mariposa. Una mariposa puede ser hermosa y es inofensiva. Una mariposa sabe cómo volar y puede migrar miles de kilómetros. La palabra que describe la “transformación” de una oruga a una mariposa es “metamorfosis”. Esta es la misma palabra que se usa en las Escrituras para describir la “transformación” de un hijo de Dios de las obras de la carne al “fruto del Espíritu”. Por favor, considere:

  • “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la

renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).

  • “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un

espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).

  • La “conversión” es inmediata. El momento en que nos entregamos a Cristo como

nuestro Señor, nuestros pecados son perdonados inmediatamente. Pero la “transformación” es un proceso que continua a través de nuestra vida entera. Mientras continuamos mirando al rostro del Señor Jesús, poco a poco somos “transformados” en su imagen.

CONOCIENDO A DIOS Y A CRISTO

Conocer a Dios y a Jesucristo es una prioridad principal. De hecho, es “vida eterna”. Considere, por favor, esta oración del Señor Jesús: “Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:1-3).

Pablo dijo: “a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte” (Filipenses 3:10).

Jeremías dijo: “No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová” (Jeremías 9:23 y 24).

Miqueas dijo: “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).

Las Escrituras enseñen: “Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón” (Génesis 4:1). Cuando Adán “conoció” a Eva su mujer, esto quiere decir que tuvo relaciones sexuales con ella y una nueva vida fue producida. ¡ESTO ES LO QUE SIGNIFICA CONOCER A DIOS, Y UNAS DE LAS MAYORES MANERAS EN QUE LLEGAMOS A CONOCER A DIOS ES POR USAR CORRECTAMENTE LA PALABRA DE VERDAD!

¿MUNICION O NUTRICIÓN?

Es casi imposible diligentemente estudiar las Escrituras sin ser convertido. Pero necesitamos estudiar las Escrituras por la razón correcta. Necesitamos estudiarlas para la “nutrición” que hay en ellas que nos ayudará a conocer a Dios, y no como “municion” para ayudarnos a ganar un argumento. El Señor Jesús advirtió a los judíos: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:39 y 40).

Los fariseos y los saduceos eran dos sectas principales de los judíos: “Los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas” (Hechos 23:8).

Los fariseos y los saduceos estudiaban constantemente las Escrituras para que pudieran debatir los unos con los otros. Los saduceos usaron uno de sus argumentos favoritos con el Señor Jesús (Mateo 22:23-33). El Señor Jesús les reprendió diciendo: “Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mateo 22:29).

Moisés mandó que se nombraran jueces y oficiales en todas las ciudades para juzgar al pueblo justamente (Deuteronomio 16:18). A esos jueces se les llamaban el Sanedrín. El apóstol Pablo fue llevado ante el Sanedrín y acusado falsamente de llevar griegos al área del templo y así profanar ese lugar santo (Hechos 21:28-30). Ya que Pablo sabía que había fariseos y saduceos en el Sanedrín, meramente “alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga. Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió” (Hechos 23:6 y 7).

En ese momento, los fariseos y los saduceos empezaron a discutir entre ellos mismos: “Y hubo un gran vocerío; y levantándose los escribas de parte de los fariseos, contendían, diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si un espíritu le ha hablado, o un ángel, no resistamos a Dios. Y habiendo grande discusión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado por ellos, mandó que bajasen soldados y le arrebatasen de en medio de ellos, y le llevasen a la fortaleza” (Hechos 23:9 y 10).

Un comandante romano ordenó a los sumos sacerdotes y al Sanedrín que se reunieran para descubrir por qué Pablo estaba siendo acusado por los judíos. Tristemente, cuando esos judíos sectarios comenzaron a discutir entre ellos mismos, olvidaron por qué estaban allí.

Lo mismo podría pasar con nosotros cuando ponemos el “conocimiento” antes del “amor”.

EL CONOCIMIENTO Y EL AMOR

“El conocimiento envanece, pero el amor edifica” (1 Corintios 8:1).

Pablo escribió a los corintios: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino, a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda, porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía” (1 Corintios 3:1 y 2).

Un tema de controversia en Corinto involucraba el comer carne que había sido ofrecida a los ídolos: “En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él” (1 Corintios 8:1-3).

“Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente. Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 12:31—13:13).

OBVIAMENTE, ¡NO PODEMOS USAR CORRETAMENTE LA PALABRA DE VERDAD SIN EL AMOR! ALGUNA PERSONA SABIA HA OBSERVADO QUE: “CON EL AMOR NO HAY PREGUNTAS. SIN EL AMOR NO HAY RESPUESTAS”.

ENTONCES

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).