Boyce Mouton
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SU PROPÓSITO ETERNO

Boyce Mouton · 11 pages · 3,687 words

SU PROPÓSITO ETERNO

“Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor” (Efesios 3:10 y 11).

Como veremos, el propósito eterno de Dios es: “que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio” (Efesios 3:6).

La palabra griega traducida como “multiforme” en el versículo 10 es polupopoikilos. Se deriva de polus que quiere decir “mucho” y poikilos que quiere decir “variado” y de “varios colores”. Se usa únicamente en este lugar de la Biblia. Los ángeles querían conocer el propósito eterno de Dios (1 Pedro 1:12), y ahora les dio esta oportunidad. La multiforme sabiduría de Dios ahora puede ser visto claramente por los “principados y potestades en los lugares celestiales” por medio de la iglesia.

  • ¡Recuerde! Dios ama al mundo y no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para

que el mundo sea salvo por medio de él (Juan 3:16 y 17).

  • ¡Recuerde! ¡Dios decidió redimir al mundo con la sangre preciosa del Señor Jesús antes

de la creación del mundo! (1 Pedro 1:18 y 19).

  • ¡Recuerde! ¡Dios es “omnisciente” y nunca ha sido sorprendido por algo que el diablo ha

hecho!

  • Abram fue parte del propósito eterno de Dios y él lo llamó a dejar su país, su pueblo, y la

casa de su padre (Génesis 12:1). Su padre, Taré, era idolatra (Josué 24:2).

  • Aunque Abram no tenía hijos, Dios le prometió que le haría una gran nación y que por

medio de él, todas las naciones serían bendecidas. Note cuántas promesas de Dios hay en este pasaje: “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:1-3).

  • En armonía con su propósito eterno, Dios dio a Abraham y a sus descendentes la tierra de

Canaán como “heredad perpetua”: “Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos” (Génesis 17:7 y 8).

  • En Canaán Dios ordenó a los descendentes de Abraham que llevaran sus ofrendas

solamente a un lugar escogido por él: “Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hubiereis prometido a Jehová” (Deuteronomio 12:11). “Cuídate de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que vieres; sino que en el lugar que Jehová escogiere, en una de tus tribus, allí ofrecerás tus holocaustos, y allí harás todo que yo te mando” (Deuteronomio 12:13 y 14).

  • Originalmente se llamaba ese “lugar” Salem. Fue allí donde Abraham dio diezmos a

Melquisedec que era el rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo (Génesis 14:18-20).

  • Más tarde, ese lugar santo se llamó Jerusalén. Dios dijo: “Mas a Jerusalén he elegido

para que en ella esté mi nombre” (2 Crónicas 6:6).

  • Por eso, Jerusalén llegó a ser el lugar donde adoraban los descendentes de Abraham:

“Cuídate de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que vieres; sino que en el lugar que Jehová escogiere, en una de tus tribus, allí ofrecerás tus holocaustos, y allí harás todo lo que yo te mando” (Deuteronomio 12:13 y 14).

  • Jerusalén también sería la fuente del evangelismo mundial: “Y vendrán muchos

pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2:3 y 4).

  • Recuerde que la iglesia fue establecida en Jerusalén con judíos devotos de cada nación

bajo el cielo (véase Hechos 2).

  • En la Biblia hebrea, se refiere a la nación de Israel y a la ciudad de Jerusalén como Sion.

Cuando Sion pensaba que Dios lo había olvidado, Isaías escribió: “Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti” (Isaías 49:14 y 15).

  • ¡Dios nunca olvidará las promesas que hizo a Abraham!
  • Dios prometió que cuando Israel pecara, él lo esparciría de Canaán (Levítico 26:33;

Deuteronomio 4:27, etc.). Pero Dios también prometió que volverían a Canaán.

  • Por favor, considere: “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo

buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz; porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres” (Deuteronomio 4:29- 31).

  • Aunque Israel fue dispersado, Canaán aún era su tierra: “Y yo os tomaré de las

naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país” (Ezequiel 36:24).

  • Cuando el Señor Jesús predijo la destrucción de Jerusalén, dijo que la ocupación de

Jerusalén por los gentiles sería solamente temporal: “Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo. Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan” (Lucas 21:23 y 24).

  • El apóstol Pablo escribió a los creyentes en Roma: “Porque no quiero, hermanos, que

ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados” (Romanos 11:25-27).

  • Se ha contado 100 versículos de la Biblia que prometen un “cielo nuevo” y una “tierra

nueva”. Estas promesas muestran el hecho de que Dios no ha olvidado su pacto con Abraham. ¿Por qué otra razón destacaría a la “nueva tierra” como Jerusalén? “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido” (Apocalipsis 21:1 y 2). “Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios” (Apocalipsis 21:10).

  • Dios no se olvidó de los hijos de Israel. El libro de Apocalipsis menciona especialmente

a los 144,000 individuos salvados de todas las tribus de Israel (Apocalipsis 7:4-8).

  • Además, Jerusalén, la ciudad santa, tiene 12 puertas y en estas puertas están escrito los

nombres de las 12 tribus de Israel (Apocalipsis 21:10-12).

  • ¡Ciertamente, Dios recuerda las promesas que hizo a Israel!

LA CARTA A LOS EFESIOS

La carta a los Efesios es una de las cuatro cartas de Pablo escritas desde la cárcel. Ellas son: Efesios, Filipenses, Colosenses, y Filemón. En la carta a los efesios, Pablo escribe con detalles acerca de la unidad entre los judíos y los gentiles. Aun va más allá de esto y revela el plan de Dios de unir todo del cielo y la tierra bajo el señorío de Cristo: “dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (Efesios 1:9 y 10).

“NOSOTROS”

Note que la carta a los efesios está dirigida a “nosotros”, a Pablo mismo, y a“los santos y fieles en Cristo Jesús”. ¡Recuerde!: La iglesia en Éfeso empezó en una sinagoga. Pero, después de 3 meses, algunos de los judíos se volvieron tan endurecidos que Pablo tuvo que llevar a los discípulos a la escuela de Tiranno (Hechos 19:9). Entonces los gentiles también llegaron a ser miembros de la iglesia. De hecho, dentro de dos meses todos los judíos y los gentiles de la provincia de Asia habían oído la palabra del Señor (Hechos 19:8-10). Así la iglesia en Éfeso fue compuesta por judíos y por gentiles.

Note que los primeros 12 versículos de Efesios se refieren constantemente a “nosotros”.

  • “Nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (1:3).
  • “Nos escogió en él antes de la fundación del mundo” (1:4).
  • “Habiéndonos predestinado para ser adoptados” (1:5).
  • “Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”

(1:6).

  • “En quien tenemos redención por su sangre” (1:7).
  • “que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia” (1:8).
  • “Dándonos a conocer el misterio de su voluntad” (1:9).
  • “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados” (1:11).
  • “A fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente

esperábamos en Cristo” (1:12).

  • Parece obvio que en este pasaje “nosotros” se refiere a los judíos.

“VOSOTROS”

Cuando Pablo usa la palabra “vosotros”, también parece obvio que se refiere a los gentiles.

  • “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de

vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (1:13).

  • “Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de

vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones” (1:15 y 16).

  • “y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (2:1 y 2).

  • “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles, en cuanto a la

carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo” (2:11-13).

  • “Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que

estaban cerca, porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios” (2:17-19).

  • “en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el

Espíritu” (2:22).

EL PROPÓSITO ETERNO DE DIOS

“Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder. A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio

de la fe en él; por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria” (3:1-12).

Alabado sea Dios: “Un cuerpo , y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efesios 4:4-6).

¿RECHAZÓ DIOS A SU PUEBLO?

“En Cristo” todas las divisiones terrenales ya no existen: “pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:26-29).

Note, por favor, que las “divisiones terrenales” desaparecen “en Cristo”. “En Cristo” las mujeres pueden ser salvas igual como los hombres! Pero esto no quiere decir que la mujer deja de ser mujer, ni que el hombre deja ser hombre! ¡Cuando un hombre se entrega a Cristo, no está libre para hacer cualquier cosa! Por ejemplo, ¡el hombre no debe casarse con otro hombre ni debe la mujer casarse con otra mujer! Un esclavo puede ser cristiano como su amo, pero aún debe obedecer a su amo terrenal (Efesios 6:5). Se aplica lo mismo a judíos como a gentiles. ¡Sí! Un gentil puede ser cristiano, pero no puede inmigrar a Israel como un judío. Las diferencias entre un judío y un gentil son borradas solamente “en Cristo”, pero en ningún otro lugar.

En Cristo: “no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en el interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios” (Romanos 2:28 y 29).

Sí, Pablo se convirtió en cristiano, pero nunca dejó de ser israelita. Por favor, considere: “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios, su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia” (Romanos 11:1-6).

Elías pensaba que estaba solo, pero Dios sabía la verdad. Dios sabía que había 7,000 israelitas que no habían doblado la rodilla ante Baal. Hoy puede parecer que no hay cristianos entre los judíos, pero se calcula que hay 250,000 a 350,000 creyentes judíos milenios y este número va aumentando. El Grupo Barna dice que los judíos milenios (los que han nacido entre 1984 y 1999) son más religiosos que las demás generaciones y uno de cada cinco de ellos piensa que el Señor Jesús era Dios en la carne.

  • Pablo sabía que los judíos serían cristianos, porque él mismo era israelita y descendiente

de Abraham (Romanos 11:1).

  • Pablo describió la conversión de otros judíos a Cristo como “riqueza” que traería

restauración (Romanos 11:12).

  • Aunque los judíos fueron “cortados” debido a su incredulidad, aún por fe pueden ser

injertados nuevamente (Romanos 11:23).

  • Como “ramas naturales” Pablo razonó que podrían ser más fácilmente injertados otra

vez en su propio olivo (Romanos 11:24).

  • Pablo quería que supieran “qué ha acontecido a Israel endurecimiento en parte,

hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles” (Romanos 11:25).

  • “Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en

cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios” (Romanos 11:28 y 29).

LOS JUDÍOS INCREÍBLES

Cuando los hebreos entraron a la Tierra Prometida, se les opusieron siete naciones y cada una de ellas era más grande y más fuerte que los hebreos (Deuteronomio 7:1). Ahora, todas esas naciones grandes han desaparecido y los judíos humildes quedan como un pueblo distinto a pesar del hecho de que fueron depravados de su patria por cientos de años. Dispersados por toda la tierra, empezaron a volver poco a poco a su patria.

  • En el año 1210, después de las cruzadas, los judíos comenzaron a regresar a su patria.

Primero, unos cientos de rabíes conocidos como los Ba’alei Tosafot regresaron. Entonces en 1263 el rabí Nachmanides estableció una pequeña comunidad en el monte de Sion. Más judíos llegaron en el siglo 16; y en el siglo 17, Gershon Kitover formó la primera comunidad Hasidico en Israel.

  • Entre 1808 y 1812 unos 500 más llegaron y se quedaron en Jerusalén. Alrededor del año

1880, hubo 40,000 judíos viviendo en Israel entre 400,000 musulmanes. En el año 1882 unos 30,000 más judíos llegaron y establecieron 28 más asentamientos.

  • Durante la primera guerra mundial, la población judía en su patria bajó, pero aún, según

el censo del año 1922, había 84,000 judíos entre 643,000 árabes. Durante la década de 1920, más judíos fueron expulsados de Europa y buscaron refugio en su patria. Un número récord llegaron en el año 1935. En el año 1939, la emigración judía fue limitada a 75,000 por cinco años. Esto obligó a muchos judíos a que se quedaran en Europa y muchos fueron asesinados por Hitler.

  • En el año 1948, unas pocas horas antes la terminación del mandato británico de control

sobre la tierra, Israel declaró su independencia. Esta fue la primera vez que había sido reconocida como nación por 2,000 años. Este acontecimiento tomó lugar en 24 horas, haciendo que algunos recordaran las palabras de Isaías: “¿Quién oyó cosa semejante?, ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una

vez?” (Isaías 66:8). Esto sucedió el 14 de mayo del año 1948. En contra de los consejos de muchos, el presidente Truman de los EUA, reconoció inmediatamente a Israel como una nación.

  • El día 15 de mayo del año 1948, un día después de que Israel declaró su independencia,

seis naciones árabes declararon la guerra contra Israel. Las seis naciones eran Egipto, Siria, Iraq, Lebanon, Jordán, y Arabia Saudita. Azzam Pasha, secretario general de la liga árabe dijo: Será una guerra de aniquilación. Será una masacre monumental en la historia, de la cual se hablará como de la masacre de los mongoles o las cruzadas.

  • En ese momento Israel no tenía aun un tanque ni un cañón. Su fuerza aérea pequeña

consistía de nueve aviones obsoletos. Tenían un arma para cada tres soldados. Los árabes tenían una abundancia de armas municiones, tanques, aviones, y soldados.

  • El hecho de que Israel ganó su independencia en contra de tal oposición abrumadora, ha

causado que muchos piensen que Dios intervino para apoyar a Israel.

  • Tristemente, los árabes no han dejado de tratar de exterminar a Israel. Las guerras contra

Israel incluyen: La de Suez, (1958); la Guerra de Seis Días, (1967), la de Yom Kippur, (1973); la primera contra Lebanon, (1992-2000); la Segunda Intifada, (2000-2005); la segunda contra Lebanon, (2006); las de Gaza, (2008-2009; 2012; 2014). La guerra reciente con Gaza comenzó en 2023 con la masacre de más de 1,200 israelitas, incluyendo niños, además de tomar 252 rehenes.

  • Alguien ha dicho que el mundo no está despedazándose, sino que está empezando a

encajar.

ESCOJEOS HOY A QUIÉN SIRVÁIS

¡Sí! El propósito eterno de Dios está en el proceso de llegar a suceder. Gracias a Dios que tenemos una opción. Podemos elegir unirnos a Dios para ser victoriosos o podemos elegir no hacerlo y ser vencidos.

Años atrás, Josué lo dijo así: “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15).