Boyce Mouton
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MOTIVOS DISTINTOS PARA LA PREDICACIÓN

Boyce Mouton · 12 pages · 4,503 words

MOTIVOS DISTINTOS PARA LA PREDICACIÓN

“Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anunciaban a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio. ¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún” (Filipenses 1:15-18).

  • Dios permitió a Pablo que sea encarcelado “para la defensa del evangelio”.
  • Pablo escribió 4 epístolas desde aquella cárcel: Efesios, Filipenses, Colosenses, y

Filemón.

  • Cuando estaba encarcelado, se dio cuenta que no todos predicaban a Cristo por la

misma razón.

  • Algunos predicaban a Cristo, no sinceramente, sino por envidia y contención.
  • Otros predicaban por amor y de buena voluntad.
  • Otros predicaban pensando añadir aflicción a las prisiones de Pablo.
  • No obstante, aun como prisionero, Pablo predicaba y enseñaba con denuedo

acerca del reino de Dios y del Señor Jesucristo (Hechos 28:30). Con todo, Pablo se regocijaba que Cristo estaba siendo predicado.

  • Si Cristo es predicado, no importa al que oye si son buenos o malos los motivos

del predicador.

  • Una semilla crecerá sin importar quién la siembra, o por qué fue sembrada.

DIOS ES MOTIVADO POR EL AMOR

¡Nada podría ser más claro! Considere, por favor:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16 y 17).

“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para

que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros” (1 Juan 4:7-12).

“En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” (1 Juan 3:16).

“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, no lo venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38 y 39).

LA MOTIVACIÓN DE PABLO

Pablo también fue motivado por el amor. Él dijo: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1).

“Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, y la promulgación de la ley, el culto y las promesas” (Romanos 9:1-4).

“Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él” (1 Corintios 9:19-23).

¡Pablo fue motivado por el amor cuando otros no lo fueron! “Tienen celo por vosotros, pero no para bien, sino que quieren apartaros de nosotros para que vosotros tengáis celo por ellos. Bueno es mostrar celo en lo bueno siempre, y no solamente cuando estoy presente con vosotros. Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros” (Gálatas 4:17-19).

“Ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no solo el evangelio de Dios, sino nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos. Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios. Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes; así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria” (1 Tesalonicenses 2:6-12).

ALGUNOS SON MOTIVADOS POR LA CODICIA

Los que trabajamos para Cristo tenemos el derecho de recibir ayuda financiera para proveer para nuestras necesidades diarias. No obstante, ¡el dinero no es un motivo correcto por predicar! Pablo explicó: “¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño? ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáramos de vosotros lo material? Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros?” (1 Corintios 9:7-12).

¡No hay nada malo de recibir ayuda financiera por predicar! Por ejemplo, un grupo de mujeres ayudaba al Señor Jesús y los apóstoles: “Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él, y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios, Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otras mujeres que le servían de sus bienes” (Lucas 8:1-3).

El Señor Jesús no era codicioso y vivía una vida muy humilde y austera. Cuando un escriba quería seguirle, “Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves

del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza” (Mateo 8:20). ¡El dinero no es un motivo correcto para seguir al Señor Jesús!

¡EL SEÑOR JESÚS NO ES UN MERCENARIO! ¡CIERTAMENTE, NO FUE MOTIVADO POR EL DINERO! ¡EL SEÑOR JESÚS IBA A PREDICAR SI NO FUERA PAGADO O SI FUERA PRESEGUIDO!

Preste atención al Señor Jesús: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir el lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas” (Juan 10:11-13).

TENGA CUIDADO DE LOS QUE SON MOTIVADOS POR EL DINERO

  • Balaam, el hijo de Zipor, era profeta que amaba el premio de la maldad (2 Pedro 2:15). El dinero le era más importante que debe haber sido (véase Números capítulos 22–24). Balaam, que practicaba la adivinación, murió a espada (Josué 13:22).
  • Un levita de Belén en Judá fue contratado para ser padre y sacerdote en la casa de Micaía por 10 siclos de plata al año, más su ropa y comida (Jueces 17:9 y 10). No obstante, estuvo feliz al dejar la familia de Micaía cuando tuvo la oportunidad de ser padre y sacerdote de la tribu entera (Jueces 18:19 y 20). Tenga cuidado de los predicadores que siempre piensan que son “llamados” por iglesias más grandes ofreciéndoles salarios más grandes.
  • El profeta Micaía lamentó: “Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero” (Miqueas 3:11).
  • Pablo tenía el derecho de ser ayudado por las iglesias donde predicaba, pero eligió no aprovecharlo. El dinero no era su dios. “¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio. Pero yo de nada de esto me he aprovechado, ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque prefiero morir, antes que nadie desvanezca esta mi gloria” (1 Corintios 9:13-15).
  • Pablo advirtió a los filipenses que los que solo piensan en lo terrenal son enemigos de la cruz: “Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo

digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que solo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3:17-21).

  • Pablo advirtió a Timoteo acerca de “hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales. Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1 Timoteo 6:5-8).
  • Pablo y los demás apóstoles vivieron vidas de austeridad: “Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. Nosotros somos insensatos por amor de Cristo, mas vosotros prudentes en Cristo; nosotros débiles, más vosotros fuertes; vosotros honorables, mas nosotros despreciados. Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y lo soportamos. Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, y el desecho de todos” (1 Corintios 4:9-13).
  • Como sabemos, es mejor tener tesoros en el cielo que en la tierra. “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:19-21).
  • La tumba real del rey Tut fue descubierta en Egipto por los arqueólogos en el año 1922. Él fue sepultado en un ataúd de oro rodeado por unos 5,000 tesoros preciosos. Aquellos tesoros están asegurados por 26 millones de dólares. El rey Tut murió cuando tenía 18 o 19 años de edad y todos sus tesoros no han ayudado a nadie por más de 3,000 años. ¡Si los hubiera regalado para ayudar a otros, sus tesoros estarían esperándole en el cielo!

ALGUNOS SON MOTIVADOS POR EL SECTARISMO

Los judíos estaban divididos en varias “sectas” o “denominaciones”. Dos de las más famosas eran los fariseos y los saduceos. Ambas leían las mismas Escrituras Sagradas, pero no estaban de acuerdo con respecto a su significado. Una discrepancia mayor está explicada por Lucas en Hechos 23:8: “Los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas”. Aquellas diferencias fueron seriamente debatidas por aquellas dos sectas.

Cuando Pablo estaba siendo juzgado ante el concilio, usó la disensión de esas sectas para su propia defensa: “Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzo la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga. Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió. Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas. Y hubo un gran vocerío; y levantándose los escribas de la parte de los fariseos, contendían, diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si un espíritu le ha hablado, o un ángel, no resistamos a Dios. Y habiendo grande disensión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado por ellos, mandó que bajasen soldados y le arrebatasen de en medio de ellos, y le llevasen a la fortaleza” (Hechos 23:6-10).

¡Sí! ¡Los fariseos y los saduceos tuvieron muchas disputas y cada secta desarrolló argumentos para silenciar a la otra. Los saduceos usaron uno de sus argumentos favoritos contra el Señor Jesús, pero se ve que fallaron! “Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendientes, dejó su mujer a su hermano. De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo. Y después de todos murió también la mujer. En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron? Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos” (Mateo 22:23-33).

¡Obviamente, el diablo puede usar las diferencias denominacionales contra nosotros! El Señor Jesús oró que los creyentes sean “uno” como él y su Padre son uno (Juan 17:20 y 21). Los que crean divisiones en el cuerpo de Cristo están desobedeciendo al Señor Jesús y no tienen al Espíritu (Judas, versículo 19).

LA CONTENCIÓN ES UNA OBRA DE LA CARNE

La palabra griega para “contención” es eris. Eris era la diosa griega de la contención, el desacuerdo, y la lucha. Se usa la palabra eris 9 veces en las Sagradas Escrituras y se usa como una obra de la carne en Gálatas 5:20. Se usa en 1 Corintios 1:11 y 3:3 para describir a las contenciones en la iglesia de Corinto. Otros usos de esta palabra se encuentran en 2 Corintios 12:20; Filipenses 1;15; Tito 3:9; Romanos 1:29, 13:13 y en 1 Timoteo 6:4). ¡El Espíritu Santo no nos hace contenciosos!

Salomón dijo: “Ciertamente la soberbia concebirá contienda (Proverbios 13:10). La palabra hebrea para “contención” es matstsah y significa “desacuerdo, lucha, debate”. Salomón revela que las “contenciones” vienen de la “soberbia”. La soberbia está presente cada vez que alguien es contencioso.

Como sabemos, ¡la soberbia fue la razón por la cual Satanás fue echado del cielo! (Ezequías 28:4-17). Dios odia la soberbia y la arrogancia (Proverbios 8:13). Antes del quebrantamiento es la soberbia y antes de la caída la altivez de espíritu (Proverbios 16:18). Cuando Ud. discute para probar que Ud. tiene razón, entonces su soberbia le causa ser “contencioso”.

El apóstol Pablo no era “contencioso” aunque sí, tenía “discusiones”. Se puede tener una “discusión” sin ser contencioso. La palabra griega para describir las discusiones de Pablo es dialegomai de la cual viene la palabra hispana “dialogo”. Se usa en Hechos 17:2; 17:17; 18:4, 19; 19:8 y 9, etc. para describir la manera, semejante a la de Cristo, en que Pablo dialogó con los a que enseñaba.

¡Dialogo, sí! ¡Contención, no!

¿NUTRICIÓN O MUNICIÓN?

La Palabra de Dios es esencial para nuestra salvación y crecimiento espiritual. ¡No obstante, es importante estudiar la Palabra de Dios por la razón correcta! “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15). Necesitamos estudiar la Biblia para “alimentarnos”, no para darnos “munición”.

Primero, por favor, considere otra vez que la Palabra de Dios es esencial para nuestra salvación:

  • “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que

seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18).

  • “Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible,

por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:23).

  • “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y

todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor” (1 Peter 2:1-3).

  • Cuando el diablo tentó al Señor Jesús para que cambiara las piedras en pan, él

respondió: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

  • La Palabra de Dios es eterna. El Señor Jesús dijo: “El cielo y la tierra

pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35).

  • Cada creyente necesitamos estudiar diligentemente la Palabra de Dios y

manejarla correctamente: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).

Segundo, tenga cuidado de no estudiar las Escrituras meramente para acumular “municiónes” en vez de “nutrición”.

  • ¡Las Sagradas Escrituras no fueron escritas para proveer “municiónes” para

personas orgullosas que quieren probar que ellos tienen la razón!

  • Dios tiene la razón. ¡Somos pecadores tratando de amarle con todo nuestro

corazón, mente, alma y espíritu! “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos” (Lucas 17:10).

  • Pablo advirtió con respecto a los que trafican con la Palabra de Dios para

ganancia (2 Corintos 2:17, NVI).

  • Pablo también testificó: “Antes bien renunciamos a lo oculto y

vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios” (2 Corintios 4:2).

  • Pedro estaba de acuerdo con Pablo y escribió: “Por lo cual, oh amados,

estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. Y tened entendido que la

paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén” (2 Pedro 3:14-18).

  • Juan advirtió acerca del peligro de añadir a o de quitar de las Escrituras: “Yo

testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18 y 19).

  • ¡Es suicidio espiritual distorsionar las Escrituras para probar nuestras propias

ideas!

PODEMOS VENCER AL DIABLO

“Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte” (Apocalipsis 12:10 y 11).

Note estas tres cosas que proveen victoria:

  • La sangre del Cordero.
  • La palabra del testimonio de ellos.
  • El menosprecio de sus vidas hasta la muerte.

El diablo es un depredador que ataca a los que son débiles. No teme a los cristianos tibios (Apocalipsis 3:15-17). No obstante, cuando estamos firmes y resistimos al diablo, él huirá. Cuando nosotros huimos del diablo, somos vulnerables. Entonces “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7). Por favor, recuerde que la armadura cristiana no protege la espalda. ¡Cuando

resistimos al diablo, somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó! (Romanos 8:37).

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Mateo 16:24-26).

Por favor, considere estas Escrituras:

  • Efesios 6:11:

“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.”

  • Efesios 6:13:

“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.”

  • 1 Pedro 5:9:

“al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”

  • 1 Corintios 15:58:

“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre.”

  • Filipenses 1:27:

“Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio.”

  • 1 Corintios 16:13:

“Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.”

  • Filipenses 4:1:

“Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.”

ES UN PIVILEGIO PREDICAR BUENAS NUEVAS

Uno de los momentos más tristes en la vida del rey David fue cuando su hijo Absalón usurpó su trono y trató de matar a su padre. Cuando esto pasó, “David dijo a todos sus siervos que estaban con él en Jerusalén: Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absalón; daos prisa a partir, no sea que apresurándose él nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad a filo de espada” (2 Samuel 15:14).

En el desierto, “David, pues, pasó revista al pueblo que tenía consigo, y puso sobre ellos jefes de militares y jefes de centenas. Y envió David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, y una tercer parte bajo el mando de Abisaí hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte al mando de Itai geteo” (2 Samuel 18:1 y 2 ).

En la batalla que siguió, el ejército de David fue victorioso y Absalón fue matado. “Entonces Ahimaas hijo de Sadoc dijo: ¿Correré ahora, y daré al rey las nuevas de que Jehová ha defendido su causa de la mano de sus enemigos? Respondió Joab: Hoy no llevarás las nuevas; las llevarás otro día; no darás hoy la nueva, porque el hijo del rey ha muerto. Y Joab dijo a un etíope: ve tú y di al rey lo que has visto. Y él etíope hizo reverencia ante Joab, y corrió. Entonces Ahimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: Sea como fuere, yo correré ahora tras el etíope. Y Joab dijo: Hijo mío, ¿para qué has de correr tú, si no recibirás premio por las nuevas? Mas él respondió: Sea como fuere, yo correré. Entonces le dijo: Corre. Corrió, pues, Ahimaas por el camino de la llanura, y pasó delante del etíope” (2 Samuel 18:19-23).

¡La lección es que es un privilegio y honor llevar buenas noticias! Ahimaas rogó por la oportunidad de llevar esa buena noticia al rey. Cuando el honor fue dado al etíope, ¡Ahimaas siguió rogando hasta que Joab cediera! ¡Ahimaas estaba tan emocionado de llevar la buena noticia que corrió más rápido que el etíope!

Debemos pensar de esta manera. El mundo está perdido en el pecado y destinado para destrucción eterna. Nadie debe forzarnos a llevar esta buena noticia a los perdidos, sino, como Ahimaas, ¡debemos rogar por el privilegio!

¡No es necesario ascender al cielo para traer a Cristo! ¡No es necesario descender al abismo para traer a Cristo de entre los muertos! La buena noticia es “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree

para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 10:9 y 10).

“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” (Romanos 10:14 y 15).

“Todas vuestras cosas sean hechas con amor” (1 Corintios 16:14).

“El amor nunca deja de ser” (1 Corintios 13:8).