Boyce Mouton
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LOS PROBLEMAS DE DAVID

Boyce Mouton · 8 pages · 3,027 words

LOS PROBLEMAS DE DAVID

(Reflexiones sobre el Salmo 23)

  • Job dijo: “Pocos son los días, y muchos los problemas, que vive el

hombre nacido de mujer” (Job 14:1, NVI).

  • De hecho, “Como las chispas se levantan para volar por el aire, así el

hombre nace para la aflicción” (Job 5:7).

  • Por eso, ¡no debería sorprendernos que David enfrentó muchos problemas!
  • Como el menor de 8 hijos, David fue menospreciado por su familia. Por ejemplo,

cuando Samuel vino para ungir a un nuevo rey de entre los hijos de Isaí, ni siquiera fue invitado David (1 Samuel 16:1-13).

  • Aun después de ser ungido como rey “en medio de sus hermanos” (1

Samuel 16:13), lo menospreciaban. Cuando David trajo provisiones a ellos mientras luchaban contra los filisteos. su hermano mayor, Eliab, se encendió en ira contra David y dijo: “Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido” (1 Samuel 17:28). Note cuan condescendiente e impío era Eliab. David era el ungido de Dios y su corazón piadoso fue precisamente la razón que Dios lo eligió para ser rey (1 Samuel 16:7).

  • Cuando Samuel vio a Eliab pensó: “De cierto delante de Jehová está su

ungido” (1 Samuel 16:6). ¡Samuel estaba equivocado! “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira a lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1 Samuel 16:7).

  • Aun cuando era pastor, David tenía problemas. Como el “buen pastor” estaba

dispuesto dar su vida por las ovejas (Juan 10:11). David explicó al rey Saúl: “Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba” (1 Samuel 17:34 y 35).

  • Después de matar a Goliat, los problemas de David empeoraron ya que el rey Saúl

se puso celoso de él. ¡Recuerde! Las mujeres cantaron: “Saúl hirió a sus miles, y David a sus diez miles” (1 Samuel 18:7). Saúl estaba tan celoso que quería matar a David.

  • Saúl trató de hacer que mataran a David al animarle a matar a cien filisteos para

poder casarse con su hija Mical (1 Samuel 18:25). Esto no sucedió y David mató a 200 filisteos.

  • David era varón conforme al corazón de Dios y aún quería servir a Saúl (Hechos

13:22). Cuando Saúl estaba perturbado, David tocó el arpa para tranquilizarle. No obstante, Saúl era tan perverso que tomó su lanza y procuró enclavar a David a la pared (1 Samuel 19:9 y 10).

  • Jonatán, el hijo de Saúl, advirtió a David que su padre quería matarle (1 Samuel

19:2). David lo sabía y dijo a Jonatán: “Ciertamente, vive Jehová y vive tu alma, que apenas hay un paso entre mí y la muerte” (1 Samuel 20:3). ¡Sí! ¡David tenía problemas!

  • Saúl incluso envió hombres a la casa de David para matarlo (1 Samuel 19:11-17).
  • David se puso tan desesperado que huyó a la ciudad filistea de Gat (1 Samuel

21:10). Como sabemos, esta fue la ciudad donde había vivido Goliat. El pueblo de Gat estaba sospechoso de David y recordaba el cántico que dijo que Saúl había matado a sus miles y David a sus diez miles (1 Samuel 21:11). Tristemente, parece que David se sintió más seguro en Gat que en cualquier otra ciudad controlada por Saúl. Para evitar ser asesinado, David fingía estar loco (1 Samuel 21:13).

  • Cuando David finalmente salió de Gat, “Convocó Saúl a todo el pueblo a la

batalla” para matar a David (1 Samuel 23:8).

  • Cuando falló esto, más tarde Saúl envió 3000 hombres escogidos para matar a

David (1 Samuel 26:2).

  • David se puso tan desanimado que se vio como un “perro muerto” o una ”pulga”

(1 Samuel 24:14)

  • Se sintió “como quien persigue una perdiz por los montes” (1 Samuel 26:20)
  • En lo más profundo de su depresión, David escribió; “¿Por qué estás lejos, oh

Jehová, y te escondes en el tiempo de la tribulación?” (Salmo 10:1).

  • David reiteró la misma preocupación en el Salmo 13: “¿Hasta cuándo,

Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?” (Salmo 13:1 y 2).

  • David también escribió: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has

desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?” (Salmo 22:1).

LA SOLUCIÓN Y EL SALMO

Para el hijo de Dios, siempre hay una solución para todos los problemas. Finalmente, David reconoció que Dios era la solución para sus problemas. Esto debería haber sido obvio, pero a veces la depresión nubla nuestra visión y no podemos ver lo obvio. En medio de su depresión, finalmente David reconoció que Jehová era su pastor. Jehová no lo había abandonado cuando tenía problemas. El diablo es mentiroso y engañador, pero ¡Jehová es el buen pastor! El diablo se especializa en contaminar nuestras mentes con desánimo, pero Jehová protege nuestras mentes aun cuando andemos en el valle de sombra de muerte. ¡No había ninguna razón para que David se desanimara! ¡Jehová estaba en completo control! Samuel ya había ungido a David para ser el rey y todos los demonios del infierno eran impotentes para evitar que esto sucediera. Cuando finalmente David se dio cuenta de esto, escribió el Salmo 23. Esto era tan buena noticia que David quería compartirla con todo el mundo. Note que no hay ningún pensamiento o palabra negativa en este hermoso Salmo. David escribió:

“Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días” (Salmo 23:1-6).

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” (Salmo 46:1). ¡FINALMENTE SE DIO CUENTA DAVID! CUANDO ESTO SUCEDIÓ, ESTABA TAN EMOCIONADO QUE COMPUSO EL SALMO 23 PARA QUE TODO EL MUNDO PUEDA SER CONSOLADO. ¡NO HAY RAZÓN PARA QUE NINGÚN HIJO DE DIOS SE PREOCUPE!

LA VARA Y EL CAYADO DE JEHOVÁ

Para ayudarnos comprender el consuelo que podemos experimentar en la presencia de nuestro Señor, enfoquémonos en el versículo 4: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmo 23:4).

  • ¡Recuerde! Dios no es un pastor humano. ¡Él es el soberano del universo!
  • Dios es tan grandioso que el cielo de los cielos no puede contenerlo (2 Crónicas

6:18).

  • Cuando los reyes y los príncipes de la tierra se levantan contra Dios, el que mora

en los cielos se reirá de sus fuerzas débiles (Salmo 2:1-6).

  • ¡Dios es poderoso y el rey Saúl no pudo competir con él!
  • ¡Moisés era un pastor famoso que también aprendió a confiar en “la vara y el

cayado” de Dios!

  • ¡Recuerde! Moisés se opuso al Faraón de Egipto quien fue mucho más poderoso

que el rey Saúl. De hecho, el Faraón era el hombre más poderoso de todo el mundo.

  • La vara de Moisés llegó a ser conocida como “la vara de Dios”. “Dijo también

Jehová a Moisés en Madián: Vé y vuélvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte. Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto. TOMÓ TAMBIÉN MOISÉS LA VARA DE DIOS EN SU MANO” (Éxodo 4:19 y 20).

  • Y otra vez: “Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. Y

dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y LA VARA DE DIOS EN MI MANO” (Éxodo 17:8 y 9).

  • La vara de Moisés era también la vara de Dios. ¡La vara de Dios aún puede traer

consuelo a los que eligen a Dios como su pastor!

MOISÉS Y DAVID

  • ¡Recuerde! ¡Los dos, Moisés y David eran pastores!
  • ¡Recuerde! Los dos, Moisés y David, fueron perseguidos por reyes poderosos.

Como ya hemos dicho, el Faraón de Egipto era mucho más poderoso que el rey Saúl.

  • ¡Recuerde! Moisés había tratado, por medio de su propia sabiduría y fuerza,

libertar de la esclavitud al pueblo de Dios, pero había fallado (Hechos 7:23-29).

¡Recuerde! Cuando Dios apareció a Moisés en Madián, le dijo: “Quita tu calzado de tus pies” (Éxodo 3:5). ¡Esto fue simbólico del hecho de que ahora iba a trabajar Dios, no Moisés! Uno se pone el calzado para trabajar y lo quita cuando el trabajo está completado. Dios dijo a Moisés “quita tu calzado” y le explicó “Yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará ir” (Éxodo 3:20).

  • ¡Recuerde! Dios usó la vara de Moisés para hacer milagros. Dijo a Moisés: “Y

tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales” (Éxodo 4:17).

  • De las diez plagas en Egipto, la vara de Dios fue específicamente mencionada en

cinco de ellas.

  • “Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre” (Éxodo 7:17).
  • “Y Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, arroyos y estanques, para que haga subir ranas sobre la tierra de Egipto” (Éxodo 8:5).
  • Entonces Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto” (Éxodo 8:16).
  • “Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto” (Éxodo 9:23).
  • “Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta. Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se asentó en todo el país de Egipto en tan grande cantidad como no la hubo antes ni la habrá después; y cubrió toda la faz de todo el país, y oscureció la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los

árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de Egipto” (Éxodo 10:13-15).

  • Note que la misma vara se llama la vara de Moisés, la vara de Aarón, y también la vara de Dios.
  • Esta misma vara fue usada también para partir las aguas del Mar Rojo. Dios dijo

a Moisés: “¿Por qué clamas a mí? Dí a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar; y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco” (Éxodo 14:15 y 16).

  • Cuando todos los israelitas habían cruzado, el Señor dijo a Moisés: “Extiende

tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería” (Éxodo 14:26).

  • “Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el

ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno” (Éxodo 14:28).

EL CÁNTICO DE MOISÉS

Después de su liberación extraordinaria de Egipto, Moisés compuso este cántico:

“Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete. Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación, Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi Padre, y lo enalteceré. Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre. Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo. Los abismos los cubrieron; descendieron a las profundidades como piedra. Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo. Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. Enviaste tu ira; los consumió como hojarasca. Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; se juntaron las corrientes como en un montón; los abismos se cuajaron en medio del mar. El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré despojos; Mi alma se saciaré de ellos; Sacaré mi espada, los destruirá mi mano. Soplaste con tu viento; los cubrió el mar; se hundieron como ploma en las impetuosas aguas. ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? Extendiste tu diestra; la tierra los tragó. Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; lo llevaste con tu poder a tu santa morada. Lo oirán los pueblos, y temblarán; se apoderará dolor de la tierra de los filisteos. Entonces los caudillos de

Edom se turbarán; a los valientes de Moab les sobrecogerá temblor; se acobardarán todos los moradores de Canaán. Caiga sobre ellos temblor y espanto; a la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra; hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste. Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, en el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado. Jehová reinará eternamente y para siempre” (Éxodo 15:1-18).

¡Note que no hay nada en este cántico que glorifique al hombre! Toda la gloria pertenece a Dios (Romanos 16:27).

Note también que cuando llegamos al cielo, cantaremos “el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado” (Apocalipsis 15:3 y 4).

En el cielo no nos felicitaremos, sino glorificaremos a Dios. Los salvos diremos: “porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén” (Mateo 6:13).

EL SALMO DE DAVID ES PARA NOSOTROS

Según los investigadores, el Salmo 23 es el más popular de los Salmos. Muchos de los grandes compositores tal como Bach, Bernstein, Dvorak, Schubert y otros, han puesto música a las palabras. Se dice que: “Ha sido llamado el mejor conocido de los Salmos por su tema universal de confianza en Dios”. El Sr. Brian P. David proclama: “El Salmo 23 es uno de los mejor conocidos y más amadas obras literarias en el mundo y podría ser el mejor poema jamás escrito”. Tal como Moisés fue inspirado a escribir este cántico glorificando a Dios, David también fue inspirado a escribir el Salmo 23 glorificando a Dios.

Centrándonos en este Salmo no debe distraernos del resto de la Biblia. La Biblia entera es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia (2 Timoteo 3:16). ¡Toda la Biblia es para nosotros! El Señor Jesús dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). De hecho, el mensaje de este Salmo es sólo una pequeña parte de las promesas preciosas y extraordinariamente grandísimas que se encuentran en la Biblia para nosotros (2 Pedro 1:4).

Repasemos brevemente:

  • David tenía problemas. Ud tiene problemas. Todos tenemos problemas.
  • Dios es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
  • David fue animado cuando se dio cuenta que el Señor es nuestro Pastor.

¡Nosotros también seremos bien animados cuando nos demos cuenta que el Señor es nuestro Pastor!

  • ¡El Buen Pastor nos ayuda en todas nuestras necesidades! Nos da alimentos,

agua, descanso, y aun conforta nuestra alma.

  • Cuando no sabemos qué hacer, ¡nuestro Pastor también nos da dirección en

sendas de justicia!

  • Podemos andar por valles de sombra de muerte sin temor cuando andemos con

nuestro Pastor. Nuestro Pastor ha quitado la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por medio del Evangelio (2 Timoteo 1:10).

  • ¡Su vara y su cayado nos confortan! ¡No hay ningún problema en el universo que

no puede resolver nuestro Pastor!

  • ¡Mientras estamos con nuestro Pastor, podemos gozar la vida, aun en la

presencia de nuestros enemigos!

  • La cabeza de David fue ungida con aceite para ser hecho rey. Nosotros también

somos ungidos para hacernos reyes y sacerdotes de Dios (Apocalipsis 5:10).

  • ¡Mientras seguimos al Pastor, el bien y la misericordia nos seguirán todos los días

de nuestra vida, y moraremos en la casa de Jehová por largos días!

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(Este estudio fue escrito por Boyce Mouton. ¡Los derechos no son reservados! Se puede reproducir todo este material o partes para la honra y gloria de Cristo y el avance de su reino.)