LO TEMPORAL Y LO ETERNO
LO TEMPORAL Y LO ETERNO
“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18).
¡Este consejo, inspirado por Dios, es importante para que tengamos éxito en Cristo! Lo que vemos muy a menudo nos desanima, pero lo que se espera siempre es más abundante de lo que pedimos o entendemos (Efesios 3:20 y 21).
En el versículo que sigue el texto inicial, Pablo escribió: “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos” (2 Corintios 5:1). Como se sabe, los hebreos vivieron por 40 años en tiendas en el desierto. Esas tiendas fueron temporales e incómodas. Ellos estaban en camino a Canaán donde ya no tendrían que vivir en tiendas. Esto se simbólico de nuestro viaje al cielo. Nuestros cuerpos terrenales son también como “tiendas” y a menudo son incómodos. En el cielo tendremos cuerpos eternos sin dolor o problemas.
- ¡Reconocer esto pone nuestro padecimiento terrenal en una luz totalmente
distinta!
- Cuando Pablo inició su ministerio cristiano, Ananías lo advirtió acerca de muchas
cosas que tendría que sufrir por seguir a Jesús (Hechos 9:15 y 16).
He aquí algunos ejemplos de esos padecimientos:
- El día de su conversión en Damasco, el rey Aretas ordenó su arresto, pero Pablo
fue bajado en un canasto por una ventana del muro y escapó de sus manos (2 Corintios 11:32 y 33).
- En Jerusalén, los judíos griegos trataron de matarlo, pero cuando los hermanos
supieron esto, llevaron a Pablo a Cesarea y le enviaron a Tarso (Hechos 9:29 y 30).
- En su primer viaje misionero, Pablo fue perseguido en Antioquía de Siria y él y
Bernabé fueron expulsados de esa región (Hechos 13:49-52).
- En Iconio, hubo una complot para maltratar a Pablo y a Bernabé, e iban a
apedrearles (Hechos 14:5-7).
- En Listra, Pablo fue apedreado y lo dejaron por muerto (Hechos 14:19).
- Pablo predicó en Galacia debido a una enfermedad en su cuerpo (Gálatas 4:13).
- Pablo y Silas fueron azotados injustamente en Filipos (Hechos 16:22-24)
- Pablo y Silas huyeron de Tesalónica de noche para evitar ser prendidos (Hechos
17:10).
- Pablo huyó de Berea por la misma razón (Hechos 17:13-15).
- Escribiendo a los corintios, Pablo se comparó a sí mismo con los que lo
criticaban; “¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como naufragó en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias” (2 Corintios 11:23-28).
- Además de la persecución Pablo recibió por parte de los inconversos, Dios
permitió a Satanás a que le afligiera con un “agujón” en la carne. Pabló escribió: “respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana, me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:8-10).
- ¡Pablo hizo una elección deliberada de no enfocarse en sus padecimientos
terrenales, sino en su galardón eterno! ¡Nosotros debemos hacer lo mismo!
PERSECUCIÓN ESPECIAL EN ÉFESO
- Pablo escribió su primera carta a los corintios de Éfeso (1 Corintios 16:8).
- Mientras Pablo estaba en Éfeso, la ciudad entera se rebeló contra él (Hechos
19:23-41).
- Para evitar ser asesinado, Pablo se despidió de los hermanos y se encaminó a
Macedonia (Hechos 20:1).
- Entonces fue en ese tiempo que Pablo escribió 2 Corintios y explicó algunos de
los muchos problemas que tuvo que enfrentar en Éfeso: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación, o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación; la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación” (2 Corintios 1:3-7).
- Entonces Pablo explicó cómo estaba “abrumado sobremanera más allá de
nuestras fuerzas” “Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte; cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos” (2 Corintios 1:8-11).
- Otra vez Pablo explicó: “que estamos atribulados en todo, mas no
angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, mas no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal” (2 Corintios 4:8-11).
PABLO EXPLICA POR QUÉ NO SE RENDÍA
“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:16-18).
¡Nosotros también deberíamos enfocarnos en cosas que son eternas para que podamos ser renovados cada día!
EL SIERVO DE ELISEO VIO A UN EJÉRCITO QUE NO ERA FÍSICO
Cuando el rey de Siria luchaba contra Israel, Eliseo el profeta advertía al rey de Israel dónde los sirios estaban tratando de atraparlos. (Esta historia se encuentra en 2 Reyes 6:8-23). El rey de Siria se enojó al descubrir que Eliseo no solamente sabía de los planes de los sirios para la guerra, sino aún sabía lo que el rey de Siria decía en su dormitorio.
Cuando los sirios se dieron cuenta que Eliseo estaba en Dotán, enviaron a un fuerte destacamento de soldados por la noche para sitiar la ciudad. Cuando el siervo de Eliseo se levantó de mañana, vio a esos soldados enemigos y estaba aterrorizado: “Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos? Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo” (2 Reyes 6:15-17).
¡Cuando vemos las fuerzas espirituales de Dios alrededor de nosotros, también podemos estar seguros como Eliseo!
EL CONTRASTE ENTRE LA ADORACIÓN JUDÍA Y LA ADORACIÓN CRISTIANA
- El “nuevo pacto” no es como el “antiguo pacto” (Hebreos 8:7-13).
- ¡Consecuentemente, la adoración judía no es como la adoración cristiana!
- Los judíos ponen énfasis en “lugares santos”, pero los cristianos ponemos énfasis
en “personas santas”.
- Los judíos tuvieron que adorar a Jehová en Jerusalén (Deuteronomio 12:11-14).
- Los cristianos podemos adorar a Dios en cualquier lugar, mientras es en espíritu
y en verdad (Juan 4:23 y 24).
- Los sacerdotes judíos fueron elegidos según su descendencia terrenal, pero los
cristianos tenemos un sacerdocio como el de Melquisedec. El sacerdocio de Melquisedec no está basado en la descendencia terrenal, sino en el poder de una vida indestructible (Hebreos 7:15 y 16).
- Hoy todos los cristiano somos sacerdotes de Dios (1 Pedro 2:5-9).
- Los sacerdotes judíos no sólo tuvieron que venir de la familia de Aarón, sino no
podían tener ningún defecto físico. Por ejemplo: “Porque ningún varón en el cual haya defecto se acercará; varón ciego, o cojo, o mutilado, o sobrado, o varón que tenga quebradura de pie o rotura de mano, o jorobado, o enano, o que tenga nube en el ojo, o que tenga sarna, o empeine, o testículo magullado. Ningún varón de la descendencia del sacerdote Aarón, en el cual haya defecto, se acercará para ofrecer las ofrendas encendidas para Jehová. Hay defecto en él; no se acercará a ofrecer el pan de su Dios. Del pan de su Dios, de lo muy santo y de las cosas santificadas, podrá comer. Pero no se acercará tras el velo, ni se acercará al altar, por cuanto hay defecto en él; para que no profane mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico” (Levítico 21:18-23).
- Las calificaciones para los líderes cristianos son espirituales, no físicas. He aquí
un dicho digno de confianza: “Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo” (1 Timoteo 3:1-7).
- El monte Sinaí era un monte físico y nadie fue permitido tocarlo: “Y Jehová
dijo a Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana; y laven sus vestidos, y estén preparados para el día tercero, porque al tercer día Jehová descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí. Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis sus límites; cualquiera que tocare el
monte, de seguro morirá. No lo tocará mano, porque será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá. Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte” (Éxodo 19:10-13).
- La adoración cristiana involucra montes “espirituales”, no físicos: “Porque no
os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, al sonido de trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con un dardo; y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando; sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel” (Hebreos 12:18-24).
- Note que millares de ángeles están involucrados en la adoración cristiana. Pablo
advirtió a los corintios que las mujeres deben tener una “señal de autoridad” sobre sus cabezas por causa de los ángeles (1 Corintios 11:10). Hoy aunque nadie sabe exactamente qué es esta “señal de autoridad”, ¡es obvio que las mujeres deberían saber que los ángeles ven cómo se visten para las reuniones de la iglesia!
MÁS ACERCA DE LOS ÁNGELES
- ¡Dios creó a los ángeles para ser nuestros ayudantes!
- “¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a
favor de los que serán herederos de la salvación?” (Hebreos 1:14).
- Para ilustrar esto, recuerde por favor, que los ángeles sirvieron a Jesús. Ya que
Jesús fue tentado en todo, esto quiere decir que los ángeles también nos servirán (Hebreos 4:15).
- Los ángeles vinieron y sirvieron a Jesús cuando fue tentado en el desierto (Mateo
4:11).
- Cuando Jesús oró en Getsemaní, un ángel del cielo se le apareció y lo fortaleció
(Lucas 22:43).
- Jesús tenía más de 12 legiones de ángeles para librarlo de sus enemigos (Mateo
26:53).
- Cuando Jesús fue resucitado de entre los muertos, un ángel del Señor descendió
del cielo y removió la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella (Mateo 28:1-4).
- Un ángel dijo a las mujeres presentes en el sepulcro de Jesús, que vayan pronto y
que digan a los discípulos que él había resucitado de los muertos y que iba a Galilea (Mateo 28:5-7).
- Cuando María miró en el sepulcro, vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados
donde el cuerpo de Jesús había sido puesto, uno a la cabeza y el otro al pie (Juan 20:11 y 12).
- ¡Sí! ¡Los ángeles también nos sirven! El libro de Hebreos nos amonesta: “No os
olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles” (Hebreos 13:2).
- Hay gozo en el cielo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se
arrepiente (Lucas 15:10).
- Cuando Lázaro murió, fue llevado por los ángeles al seno de Abraham (Lucas
16:22).
- Pablo le dio un cargo a Timoteo ante Jesucristo y sus ángeles escogidos (1
Timoteo 5:21).
- Cuando se manifieste el Señor Jesús otra vez, estará con los ángeles de su poder
en llama de fuego (2 Tesalonicenses 1:7 y 8).
HAY SOLAMNTE DOS OPCIONES
Jesús lo hizo sencillo. Redujo todas las opciones terrenales en solamente dos. Él dijo: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mateo 6:24).
¡Es absolutamente sencillo! Solamente podemos servir a “Dios” o a las “riquezas”. La palabra griega traducida como “riquezas” es mamonas. Es semejante a la palabra hebrea que quiere decir estar “firme” o “confiable”. En otras palabras, cada uno de nosotros tenemos que confiar en Dios o en alguna otra cosa. ¡DIOS ES ETERNO Y LO DEMÁS NO LO ES! ¡NUNCA NOS EQUIVOCAREMOS AL CONFIAR EN DIOS!
- “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia
prudencia” (Proverbios 3:5).
- “Estos confían en carros, y aquellos en caballos; mas nosotros del
nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria” (Salmo 20:7).
- Goliat confió en su espada, su jabalina, y su escudo, pero David confió en el
nombre del Señor Todopoderoso (1 Samuel 17:45-47). ¡Debemos ser como David!
- “El temor del hombre pondrá lazo; más el que confía en Jehová será
exaltado” (Proverbios 29:25).
- Elías confiaba en Jehová y venció a 450 profetas de Baal y 400 profetas de Asera
(1 Reyes 18:19). ¡Debemos ser como Elías!
- Josué confiaba en Jehová y el muro de Jericó se derrumbó (Josué 6:1-25).
¡Debemos ser como Josué!
- Isaías dijo: “He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré;
porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí” (Isaías 12:2).
- Job dijo: “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré; no obstante,
defenderé delante de él mis caminos” (Job 13:15).
- “Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre” (Salmo 118:8).
ESTE VERSÍCULO SE ENCUENTRA EN APROXIMADAMENTE EL CENTRO DE LA BIBLIA ¡Y TODO ANTES Y DESPUÉS ENSEÑA LA MISMA COSA!
LOS RICOS Y LOS POBRES
“Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia, Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola, diciéndoles: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciéndoles: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has
provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:13-21).
¡Note!
- Alguien vino a Jesús con una pregunta. Su pregunta tuvo que ver con cosas
terrenales que no son eternas.
- Jesús advirtió al hombre: “Mirad y guardaos de toda avaricia; porque la
vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12:15).
- Entonces Jesús contó la parábola acerca de un agricultor rico que tuvo una
cosecha abundante. Pero en vez de compartir sus riquezas con los necesitados, pensó solamente en sí mismo.
- Muchos admirarían a ese hombre por su “éxito” y querrían ser como él. ¡Dios lo
llamó “necio”!
- Neciamente, el hombre pensaba que gozaría de sus riquezas por muchos años.
- Sus riquezas eran terrenales y él murió esa misma noche. Obviamente, dejó sus
grandes riquezas para otros.
- Entonces Jesús continuó: “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico
para con Dios” (Lucas 12:21).
CONFÍE EN DIOS QUIEN ES ETERNO, NO EN
EL MAÑANA QUE TAL VEZ NO LLEGUE
“¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, lees pecado” (Santiago 4:13-17).
PABLO RECIBIÓ UN GALRDÓN ETERNO
Jesús enseñó: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan
ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:19-21).
¡Esto es precisamente lo que Pablo hizo! Un poco antes de morir como mártir, escribió a Timoteo: “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:6-8).
Por eso, nosotros no debemos fijarnos en “las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18).