Boyce Mouton
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LECCIONES DESDE EL MONTE SANTO

Boyce Mouton · 13 pages · 4,364 words

LECCIONES DESDE EL MONTE SANTO

“Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1:16-21).

  • Estas palabras inspiradas fueron escritas por Simón Pedro, un apóstol de

Jesucristo.

  • Cada vez que están mencionados los doce apóstoles, se menciona a Pedro

primero. (Mateo 10:2-4; Marcos 3:16-19; Lucas 6:12-16; Juan 21:1 y 2; Hechos 1:13 y 14).

  • Pedro fue uno de los primeros hombres que llegó a ser discípulo del Señor Jesús

(Juan 1:40-42).

  • Pedro era testigo de todos los milagros del Señor Jesús (Juan 20:30; 21:25;

Hechos 1:21 y 22).

  • Pero el milagro mencionado en nuestro texto parecía más significativo a Pedro

que a los demás.

  • Ese milagro convenció a Pedro de que no estaba siguiendo fábulas artificiosas.
  • Ese milagro tuvo lugar en el monte santo.
  • Pedro nos anima a estar atentos a las Escrituras hasta que el día esclarezca y el

lucero de la mañana salga en nuestros corazones.

¿QUÉ SUCEDIÓ EN EL MONTE?

  • Esta historia se encuentra tres veces en la Biblia (Mateo 17:1-5; Marcos 9:2-13; y

Lucas 9:28-36).

  • El Señor Jesús tomó a Pedro, a Jacobo, y a Juan a un monte alto para orar.
  • Mientras el Señor Jesús oraba, se “transfiguró”.
  • La palabra bíblica para “transfigurar” es metamorfosis.
  • Se usa esta palabra para describir la transformación de una oruga a una

mariposa.

  • Se encuentra esta palabra solamente 4 veces en la Biblia.
  • Dos veces se refiere al cambio en el Señor Jesús (Mateo 17:2 y Marcos 9:2).
  • Dos veces se refiere al cambio en nosotros (Romanos 12:2 y 1 Corintios 3:18).
  • El rostro del Señor Jesús resplandeció como el sol y sus vestidos se hicieron

blancos como la luz.

  • Moisés y Elías aparecieron y hablaron de la partida del Señor Jesús que iba a

cumplir en Jerusalén (Lucas 9:31).

  • Pedro quería construir tres enramadas: una para el Señor Jesús, una para

Moisés, y una para Elías.

  • La voz de Dios vino desde una nube que decía: Éste es mi hijo amado; a él oíd.

¡El Señor Jesús les explicaría acerca de Moisés y Elías!

  • El Señor Jesús les mandó no decir nada a nadie acerca de esa visión, hasta que él

hubiera resucitado de los muertos.

EL CAMBIO EN PEDRO

  • Cuando nació Pedro, fue nombrado Simón, hijo de Jonás.
  • El Señor Jesús le dio un nuevo nombre, Cefas, que quiere decir Pedro (de la

palabra piedra en arameo) (Juan 1:42). Este nuevo nombre reflejó un cambio en Pedro.

  • Originalmente, Pedro era vacilante e inestable.
  • Él prometió poner su vida por el Señor Jesús, y luego lo negó tres veces (Juan

13:37 y 38).

  • No obstante, Dios cambió a Pedro.
  • Tal como el Señor Jesús fue “transfigurado”, Pedro también sería “trans-

figurado”.

  • Ya no sería vacilante e inestable, sino sería como una “piedra”.
  • Pedro sería el primero en predicar el Evangelio a los judíos (Hechos 2).
  • Sería también el primero en predicar el Evangelio a los gentiles (Hechos 10).
  • Él sería una columna de la iglesia (Gálatas 2:9).
  • Ultimadamente, él glorificaría a Dios, muriendo como mártir (Juan 21:18 y 19).

NUEVOS NOMBRES

  • Muchas personas en la Biblia recibieron nuevos nombres que significaban un

cambio en sus vidas.

  • Abram (padre exaltado) llegó a ser Abraham (padre de multitudes) (Génesis

17:5).

  • Sarai (amante) llegó a ser Sara (princesa) (Génesis 17:15).
  • Jacob (el que toma por calcañar) llegó a ser Israel (el que lucha con Dios)

(Génesis 32:28).

  • A Israel, la nación, ya no le llamarían “desamparada y desolada”, sino sería

llamada “Hefzi-bá” y su tierra, “Beula” (Isaías 62:4).

  • Dios prometió poner a su pueblo un nuevo nombre (Isaías 62:2).
  • Dios también predijo una nueva relación: marido y no señor (Oseas 2:16).
  • El Señor Jesús también habló de una nueva relación: no siervos, sino amigos

(Juan 15:15).

  • Se dará un nuevo nombre a los vencedores (Apocalipsis 2:17; 3:12).
  • Cambio radical es una parte integral del nuevo pacto (Hebreos 8:7-13).
  • Los cristianos “nacen de nuevo” y llegan a ser “nuevas criaturas” (2 Corintios

5:17).

APRENDIENDO DE LA CREACIÓN

  • “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus

manos” (Salmo 19:1).

  • Se puede entender la naturaleza de Dios por medio de las cosas que él ha hecho

(Romanos 1:20).

  • Job dijo que podemos aprender de los animales, aves, peces, y todas las criaturas

(Job 12:7-10).

  • Una metamorfosis en la naturaleza involucra un cambio radical de una forma a

otra.

  • La oruga se arrastra y destruye.
  • La mariposa vuela y no destruye.
  • La mariposa monarca migra cada año de México a Canadá y vuelve a México.
  • Una oruga no tiene el deseo ni la habilidad de migrar.
  • Dios da a la mariposa tanto el deseo como la capacidad de migrar.
  • La metamorfosis es semejante a la conversión. ¡Representa un cambio total!
  • Cristo también hace un cambio radical en los que entregan sus vidas a él como su

Señor.

  • Cristo da a los creyentes tanto el querer como la capacidad para servirle

(Filipenses 2:13).

LA DIRECCIÓN DE DIOS EN LA ÉPOCA DEL ANTIGUO TESTAMENTO

  • En la época del Antiguo Testamento, Dios guió a su pueblo en muchas maneras.

En el desierto lo guió con una columna de nube durante el día y con una columna de fuego de noche (Éxodo 13:21; 40:34-38; Números 9:15-22, etc.).

  • Mientras el pueblo hebreo viajaba, el arca del pacto iba delante a una distancia

como un kilómetro (Josué 3:4).

  • El Señor Jesús también iba delante de sus discípulos y ellos lo siguieron (Juan

1:35-43, etc.).

  • En los cuatro Evangelios se encuentra la palabra “síganme” 77 veces.
  • La única instancia cuando el Señor Jesús dijo a alguien que siga a otro se

encuentra en Marcos 14:13. Él mandó a dos de sus discípulos a seguir a un hombre que llevaba un cántaro de agua.

  • En un sentido, era fácil seguir al Señor Jesús. Cuando el Señor Jesús caminó,

uno caminó. Cuando el Señor Jesús dobló la esquina, uno dobló la esquina. Cuando el Señor Jesús se detuvo, uno se detuvo.

  • En otro sentido, era difícil seguir al Señor Jesús. Los que lo seguían tenían que

negarse a sí mismos, a sus familias, y dejar sus propios planes (Mateo 16:24-26, etc.)

LA DIRECCIÓN DE DIOS EN LA ÉPOCA DEL NUEVO TESTAMENTO

  • En la noche antes de la crucifixión del Señor Jesús, él les dijo a sus discípulos que iba a un lugar donde ellos no podían seguir (Juan 13:36).
  • No obstante, no iba a abandonarles ni dejarles como huérfanos (Juan 14:16-18).
  • Enviaría al Espíritu Santo para estar con ellos (Juan 14:15-17).
  • El Señor Jesús también prometió que él y el Padre morarían dentro de nosotros (Juan 14:23).
  • Esto sería un nuevo concepto de la dirección. Ahora recibiríamos dirección de adentro.
  • Hoy, nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo y el pacto de Dios está en nuestro corazón y en nuestra mente (1 Corintios 6:19; Hebreos 8:7-13).
  • La conversión es semejante a la metamorfosis. Dios guía a la mariposa al darle una nueva mente y nuevas habilidades. Dios también guía a los cristianos al darles una mente nueva y habilidades nuevas.
  • Millones de animales, aves, y peces migran largas distancias sin un líder o un sistema de navegación. Dios los guía desde adentro. Si Dios puede guiar a estas criaturas inferiores desde adentro, seguramente puede también guiarnos a nosotros desde adentro. ¡Recuerde! El hombre ha sido creado a la imagen de Dios (Génesis 1:26).
  • Las Escrituras enseñan que los hijos de Dios son guiados por el Espíritu de Dios (Romanos 8:14).

LA DIRECCIÓN DE LA BIBLIA QUE SE ENCUENTRA EN EL LIBRO DE LOS HECHOS

  • El Evangelio de Lucas cuenta lo que el Señor Jesús empezó a hacer y enseñar mientras estaba en la tierra. El libro de los Hechos cuenta lo que el Señor Jesús sigue haciendo y enseñando por medio de su Espíritu (Hechos 1:1).
  • Las palabras del Señor Jesús eran una fuente de dirección principal para los apóstoles. El

Espíritu Santo los hizo recordar todo lo que el Señor Jesús les había dicho (Juan 14:6).

  • También fueron guiados por las Escrituras. Las Escrituras son una lámpara a nuestros pies y y una lumbrera a nuestro camino (Salmo 119:105).
  • “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16).
  • “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).
  • Los apóstoles eran estudiantes diligentes de la Palabra de Dios y fueron guiados por las Escrituras del Antiguo Testamento y las palabras del Señor Jesús en muchas ocasiones. He aquí algunos ejemplos:

Hechos 1:2 - Mateo 28:19.

Hechos 1:4 - Lucas 24:49.

Hechos 1:5 - Mateo 3:11.

Hechos 1:16 - Salmo 41:9.

Hechos 1:20 - Salmo 69:25.

Hechos 2:16-21 - Joel 2:28-30, Zacarías 12:10; Hechos 2:5 - Salmo 16:8.

Hechos 2:30 - 2 Samuel 7:12 y 13, Salmo 132:11; Hechos 2:33 - Juan 14:26.

Hechos 2:34 - Salmo 110:1

Hechos 3:18 - Isaías 50:6.

Hechos 3:22 - Deuteronomio 18:15; Hechos 3:25 - Génesis 12:3.

¡También podemos ser guiados por las Escrituras y las palabras del Señor Jesús!

LAS CIRCUNSTANCIAS EN EL LIBRO DE LOS HECHOS

Dios no sólo guiaba a su pueblo por medio de las Escrituras, sino también por medio de las circunstancias. No debemos pensar en la historia como acontecimientos al azar que sucedieron por casualidad. Las Escrituras enseñan que Dios “hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (Efesios 1:11). No importa lo que pase, “sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28). Como la historia de Job, nada puede suceder al hijo de Dios sin permiso especial de su Padre.

Considere estas circunstancias:

  • Un cojo de nacimiento pidiendo limosnas ocasionó una curación (Hechos 3:1ss).
  • Su curación provocó un sermón.
  • El sermón provocó persecución.
  • La persecución produjo la muerte de Esteban (7:59 y 60).
  • La persecución también dispersó a la iglesia (8:1).
  • Los que fueron dispersados iban por todas partes anunciando el Evangelio (8:4).
  • La persecución causó al inconverso Saulo a ir a Damasco (9:2).
  • La persecución también causó al convertido Saulo a dejar Damasco (9:23-25).
  • Otra vez. la persecución causó a Saulo a dejar Jerusalén (9:29 y 30).
  • Una gran hambre sucedió para unir a los judíos y a los gentiles (11:28-30).
  • En la isla de Pafos, el nombre de Saulo fue cambiado a Pablo (Hechos 13:6-12).
  • La persecución causó a Pablo a dejar Antioquía, Iconio, y Listra (Hechos 13:39—14:20).
  • Un gran terremoto motivó la conversión de un carcelero (Hechos 16:25-34).
  • Cuando Dios creó los cielos y la tierra, el Espíritu Santo movía sobre la faz de las aguas para asegurar que todo fuera como Dios había planeado (Génesis 1:2). ¡De la misma manera, el Espíritu de Dios mueve sobre su nueva creación para asegurar circunstancias que harán que todo salga como Dios ha planeado!

LA DIRECCIÓN DE LOS ÁNGELES

  • Los ángeles ministraban al Señor Jesús en varias ocasiones durante su ministerio (Mateo 4:11; 26:53; 28:2; Marcos 1:13; Lucas 2:9-13; 22:43, etc.).
  • Un ángel libró a los apóstoles de la cárcel y entonces los dirigió a hablar en el templo (Hechos 5:19 y 20).
  • Un ángel dirigió a Moisés (Hechos 7:30-38).
  • Un ángel dirigió a Felipe a un camino del desierto (Hechos 8:26).
  • Un ángel dirigió a Cornelio a enviar por Pedro (Hechos 10:1-7).
  • Un ángel libró a Pedro de la cárcel (Hechos 12:5-11).
  • Un ángel hirió a Herodes (Hechos 12:23).
  • Un ángel animó a Pablo en una tempestad (Hechos 27:23).
  • Los ángeles son espíritus ministradores para servir a los herederos de la salvación (Hebreos 1:14).
  • ¡Los ángeles pueden guiar y dirigir a nosotros también!

LOS PROFETAS EN EL LIBRO DE LOS HECHOS

La Biblia tiene mucho que decir acerca de los profetas. Los profetas no siempre predijeron el futuro, pero sí, hablaron el mensaje de Dios. La iglesia primitiva no sólo fue guiada por el mensaje inspirado del Antiguo Testamento, sino también fue guiada por los profetas contemporáneos. La iglesia fue edificada sobre el “fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efesios 2:20). Pablo escribió que “Dios puso en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas” (1 Corintios 12:28). También escribió que Cristo mismo “constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros” (Efesios 4:11).

He aquí, algunas referencias a los profetas en el libro de los Hechos:

  • Joel predijo que en los últimos días los hijos e las hijas profetizarían (Hechos 2:17). En Hechos 11:27-30, los profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada. Basado en esa información, los discípulos determinaron enviar socorro a los hermanos en Judea.
  • En Hechos 13:1-4, cinco profetas y maestros fueron nombrados en la iglesia en Antioquía. Mientras esos hombres ayunaban y oraban, les dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
  • En Hechos 13:6, se refiere a cierto mago de nombre Barjesús como “falso profeta”.
  • En Hechos 5:32, los profetas Judas y Silas consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras.
  • En Hechos 16:1-3 Pablo escogió a Timoteo para ser su compañero de viaje. 1 Timoteo 1:18 revela que Timoteo fue escogido para este honor por medio de profecías anteriores acerca de él.
  • En Hechos 19:6, Pablo había impuesto las manos en algunos discípulos y ellos hablaron en lenguas y profetizaron.
  • En Hechos 20:23, el Espíritu Santo dio testimonio que en todas las ciudades, le esperaban a Pablo prisiones y tribulaciones.
  • En Hechos 21:9, Felipe, el evangelista, tenía cuatro hijas vírgenes que profetizaban.
  • En Hechos 21:10-14, Agabo tomó el cinto de Pablo, se ató con él de pies y manos y dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén el varón de quien es este cinto y le entregarán en manos de los gentiles.

LAS VISIONES EN EL LIBRO DE LOS HECHOS

  • En Hechos 2:17 – Pedro habló de lo que Joel predijo que “vuestros hijos y vuestros hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñaran sueños”.
  • En Hechos 9:1-6, el Señor Jesús apareció a Saulo en el camino a Damasco. Lo mandó a entrar en la ciudad y se le diría lo que debía hacer.
  • En Hechos 9:10-21, el Señor apareció a Ananías en una visión. Lo instruyó a ir a una calle que se llama Derecha y poner las manos encima de Saulo para que recobrara la vista.
  • En Hechos 10:3, Cornelio vio en una visión que debía enviar hombres a Jope para que viniera Pedro quien le diría qué hacer.
  • En Hechos 10:9-18, el Señor dio a Pedro una visión de muchos animales, reptiles, y aves que podía comer.
  • En Hechos 10:19, mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí tres hombres te buscan. Debía ir con ellos, sin dudar nada, porque Dios los había enviado.
  • En Hechos 11:5, Pedro describió su visión a los que eran de la circuncisión.
  • En Hechos 12:9, cuando Pedro fue librado de la cárcel por un ángel, al principio pensaba que era una visión.
  • En Hechos 16:9 y 10, después de que el Espíritu Santo no permitió a Pablo predicar en Asia o Bitinia, descendió a Troas. Allí tuvo una visión de un hombre de Macedonia pidiendo su ayuda. En seguida se preparó para partir, convencido que Dios lo llamaba para predicar el Evangelio en Macedonia.
  • En Hechos 18:9, el Señor habló a Pablo en una visión y dijo: “No temas, sino habla y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad”.
  • En Hechos 26:19, Pablo dijo a Agripa que no fuera rebelde a la visión celestial.
  • ESTA LISTA NO ESTÁ COMPLETA. Dios es todopoderoso. Él es el soberano del universo. Él puede guiar a su pueblo por medio de visiones o por medio de cualquier método que elige.

LA DIRECCIÓN EN LAS EPÍSTOLAS

  • Los apóstoles no sólo dependían de la dirección de Dios, sino enseñaban a los convertidos a hacer lo mismo. El Señor Jesús les enseñó: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27). Al mismo tiempo les prometió: “Al extraño no seguirán” (versículo 5). Como el Señor Jesús mandó en la gran comisión, continuaron a enseñar a los discípulos lo que el Señor Jesús les había enseñado.
  • Pablo escribió a los romanos: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Romanos 8:14). Esta dirección no fue solamente para los apóstoles, sino fue para todos los hijos de Dios.
  • A los corintios escribió: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).
  • A los filipenses escribió: “Si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios” (Filipenses 3:15). Aparentemente, Dios ayudaría a los filipenses con algún tipo de revelación y entendimiento especial.
  • A los colosenses escribió: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones” (Colosenses 3:15). La palabra “gobernar” en griego es brabeno que quiere decir “actuar como árbitro”. Parece que cuando un hijo de Dios está haciendo algo en contra de la voluntad de Dios, él le quita la paz.
  • A los tesalonicenses escribió: “Cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1 Tesalonicenses 2:13). De alguna manera, la palabra de Dios “actúa” en los creyentes.
  • Mientras el Espíritu Santo ha dado el don de enseñar a algunos, Dios enseña directamente algunas cosas a sus hijos: “Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros” (1 Tesalonicenses 4:9).
  • La dirección puede venir de las Escrituras cuando la palabra del Señor “corra” entre nosotros: “Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros” (2 Tesalonicenses 3:1).
  • Juan escribió: “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas” (1 Juan 2:20). “Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas” (1 Juan 2:27).

LA NECESIDAD DE NACER DE NUEVO

  • El reino de Dios no vendrá con advertencia. Está entre nosotros (Lucas 17:20 y 21). Hay que “nacer de nuevo” para verlo (Juan 3:3).
  • El nombre griego poema se encuentra solamente dos veces en las Escrituras. Se usa en Romanos 1:20 en referencia al universo físico que Dios creó. Se usa en Efesios 2:10 en referencia al universo espiritual que Dios creó.
  • Dios no es Dios de confusión, sino de paz (1 Corintios 14:33). La creación física es un “universo” y no un “multiverso”. Nuestro universo refleja armonía y diseño. Es semejante a un poema. El trabajo espiritual de Dios también refleja armonía y diseño. También es semejante a un poema.
  • El inconverso se rebela contra Dios. “Engañoso es el corazón mas que todas las cosas, y perverso” (Jeremías 17:9). Su conducta es previsible. Moisés observó que Israel era rebelde durante su vida, y sería peor después de su muerte (Deuteronomio 31:27). ¡Tenía razón!
  • La persona regenerada no es rebelde. Ezequiel predijo: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” (Ezequiel 36:26 y 27).
  • Note que las epístolas a los cristianos están llenas de optimismo que: “El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6). Véase también 1 Corintios 1:8; Colosenses 1:22; 1 Tesalonicenses 3:13; 5:9; 5:23 y 24; 2 Tesalonicenses 3:3 y 4 Gálatas 5:10; Filipenses 3:3, etc.
  • Aunque la persona regenerada luche con la remanente de su naturaleza pecaminosa (Romanos 7), el resultado es predecible; ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús (Romanos 8:1). Mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo.

LA NECESIDAD DE SER DILIGENTE

  • Las Escrituras nos amonestan a andar “como sabios” Literalmente, esto significa “como un acróbata”. Las personas perezosas y flojas corren el peligro de caer.
  • Otras ilustraciones y analogías de las Escrituras ponen énfasis en la necesidad de ser diligentes. Por ejemplo, somos como atletas, soldados, mayordomos, ovejas entre lobos, etc.
  • Tenemos que ser diligentes para probar y confirmar cualquier dirección que recibamos porque hay muchos profetas falsos en el mundo. Satanás es un engañador que se disfraza como ángel de luz (2 Corintios 11:13-15).
  • Tenemos que ser cuidadosos en mantener una conciencia sensitiva a su dirección. Cualquier cosa que no podemos hacer con confidencia, no la debemos hacer porque “Todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Romanos 14:23).
  • El uso de nuestras facultades espirituales o nuestros “sentidos”, nos ayudará a desarrollar la habilidad de discernir el bien del mal (Hebreos 5:14).
  • Como ya hemos dicho, debemos dejar “la paz de Cristo” reinar en nuestros corazones (Colosenses 3:15). Si Dios no quiere que hagamos algo, él quitará nuestra paz.
  • No debemos ser como el caballo o el mulo, sin entendimiento, sino debemos ser sensitivos a la dirección de Dios para que él nos pueda guiar con sus ojos (Salmo 32:8 y 9).

LO QUE HACE EL PADRE

  • El Señor Jesús dijo: “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente” (Juan 5:19). El Señor Jesús no tenía su propia agenda, sino vino para hacer la voluntad de su Padre. Su conocimiento de la obra de Dios, le permitió participar en ella.
  • Dios está haciendo grandes cosas hoy. Si somos conscientes de lo que Dios está haciendo, podemos participar en ello.
  • Aun hay un renacimiento hoy en los países donde los cristianos son perseguidos. Esto no es el momento para establecer nuestro programa y nuestra agenda, sino es el momento para buscar en oración la dirección de Dios. Los apóstoles trabajaron toda la noche y nada pescaron. Con un poco de dirección, tuvieron éxito (Lucas 5:1-11; Juan 21:1-14).

¿Y QUÉ DE ÉSTE?

  • Cuando el Señor Jesús dijo a Pedro que iba a morir, Pedro hizo señas a Juan y dijo: “¿Y qué de éste? (Juan 21:21). El Señor Jesús dijo a Pedro: ¿Qué a ti? Cada uno de nosotros es responsable por seguir la dirección de Dios en nuestra propia vida.
  • Es común que los cristianos se imiten unos a otros. Esto es especialmente cierto con predicadores jóvenes que imitan a los predicadores más maduros que se considera exitosos. Mientras Dios “podría” guiar en tales situaciones, es importante recordar que él podría ser una mano en el cuerpo y usted un pie. Sin tomar en cuenta lo que otro hace o no hace, tenemos que seguir la dirección de Dios en nuestras propias vidas.
  • Es muy probable que Dios nos ha enviado algún maestro experimentado o “ángeles inesperados” para cambiar la dirección de nuestras vidas. No obstante, cuando cambiamos, es importante que lo hagamos para complacer a Dios y no a los hombres. Si tratamos de complacer a los hombres, no podemos ser siervos de Cristo (Gálatas 1:10).
  • Jeremías dijo: “Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos” (Jeremías 10:23). Salomón dijo: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia

prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:5 y 6).

QUE DIOS NOS DÉ LA OPORTUNIDAD DE ESTUDIAR SU PALABRA COMO A UNA LUZ QUE ALUMBRA EN LUGAR OSCURO HASTA QUE EL DÍA ENCLAREZCA Y EL LUCERO DE LA MAÑANA SALGA EN NUESTROS CORAZONES.

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(Este estudio fue escrito por Boyce Mouton. ¡Los derechos no son reservados! Se puede reproducir todo este material o partes para la honra y la gloria de Cristo, y para el avance de su reino.)