Boyce Mouton
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LECCIONES DE FELIPE Y EL EUNUCO

Boyce Mouton · 12 pages · 5,308 words

LECCIONES DE FELIPE Y EL EUNUCO

“Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? Él dijo: Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. El pasaje de la Escritura a que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia; mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida. Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua. ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea” (Hechos 8:26-40).

LECCIÓN NO. 1: DIOS DA DIRECCIÓN

Desde el principio, Dios ha provisto consejo y dirección para su pueblo. Dios habló a Adán y Eva cara a cara. Pero más tarde habló a su pueblo por medio de profetas, ángeles, sueños, y visiones. En el desierto, Dios guio a su pueblo con una columna de nube por día y con una columna de fuego de noche (Éxodo 13:20-22). El mandamiento principal de Jesús a sus discípulos era “síganme”. Según el autor W. E. Vine, se encuentra este mandamiento 77 veces en los evangelios con referencia a seguir a Cristo y una vez con otro sentido (Marcos 14:13). Cuando Jesús ascendió al cielo, donde ellos no podían ir, él prometió que no los dejaría huérfanos, sino volvería en la persona del Espíritu Santo (Juan 14:18). Él mandó: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (Juan 16:13). ¡Es obvio que nuestro Buen Pastor quiere guiar a sus ovejas!

Los apóstoles eran hombres inspirados que el Espíritu guio a escribir las Escrituras inspiradas. Esos hombres piadosos no escribieron sus propias palabras, sino escribieron palabras que Dios les dio (1 Corintios 2:13; 2 Pedro 1:20 y 21). Todos los cristianos tienen el Espíritu Santo. ¡Recuerde! “Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” (Romanos 8:9). Pero el Espíritu Santo no guía a todos los

creyentes a escribir Escrituras. No todos son apóstoles, profetas, o maestros, etc. (1 Corintios 12:29), pero si Dios es nuestro Padre, ¡entonces su Espíritu guiará a cada uno de sus hijos a hacer su voluntad! “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Romanos 8:14).

Por lo tanto, Felipe y el eunuco fueron guiados por Dios. Un ángel mandó a Felipe a ir al sur a un camino desierto entre Jerusalén y Gaza. Ir a un camino desierto no podría parecer racional a algunos, pero Felipe era hijo de Dios e inmediatamente obedeció. El eunuco también fue sumiso a la dirección del Espíritu porque había ido a Jerusalén para adorar a Dios y estaba volviendo a su hogar y estaba leyendo las Escrituras. ¡Como miembros diferentes del mismo cuerpo, cada uno estaba haciendo lo que “la cabeza del cuerpo” quería que hiciera!

Dios quiere que seamos tan sensibles a su dirección y tan obedientes que él podría guiarnos con su ojo. Él no quiere que seamos como un caballo o como un mulo que tienen que ser forzados a obedecer “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti” (Salmo 32:8 y 9).

Por favor, sea sensible a la dirección de Dios!

LECCIÓN NO. 2: LA OBEDIENCIA INMEDIATA

Jesús nos enseñó a orar: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10). En el cielo los ángeles no discuten con Dios, sino inmediatamente le obedecen. ¡Así debe ser! Por ejemplo, cuando Daniel estaba en el foso de los leones, Dios envió a un ángel para cerrar sus bocas (Daniel 6:22). Si el ángel hubiera demorado, Daniel habría muerto.

Para los que han estado en las fuerzas armadas, ¡es inconcebible que el comandante grite “¡ATENCIÓN!” y un soldado le desobedezca simplemente porque era inconveniente!

Por eso, cuando un ángel dijo a Felipe que vaya al sur, inmediatamente le obedeció. Si hubiera demorado, habría llegado tarde para encontrarse con el eunuco. Cuando el Espíritu dijo a Felipe que fuera, él inmediatamente obedeció y “corrió” al carro.

Cuando el eunuco entendió que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo mandaban bautizarse, obedeció inmediatamente diciendo: “Aquí hay agua: ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó”

(Hechos 8:36 -38). ¡No hay ningún ejemplo en la Biblia de un creyente posponiendo bautizarse hasta que fuera conveniente!

LECCIÓN NO, 3: CONFIAR EN DIOS CUANDO NO ENTENDEMOS

“Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea” (Hechos 8:39 y 40).

¿Por qué haría esto el Espíritu? Antes, Jesús había dicho a sus discípulos: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:18-20).

Después de que alguien se bautizaba, los discípulos fueron instruidos a enseñar al nuevo creyente todo lo que Jesús había mandado. ¿Por qué el Espíritu no permitió que Felipe hiciera esto? ¿Por qué Felipe no se fue con el eunuco o lo envió de regreso a Jerusalén para ser enseñado?

¡Aún si nunca entendemos por qué Dios hace algo, debemos continuar confiando en él! Job lo expresó bellamente cuando dijo: “Aunque él me matare, en él esperaré” (Job 13:15). He aquí algunos hechos para considerar al tratar de entender por qué el Espíritu llevó a Felipe y no lo permitió seguir enseñando al eunuco.

Primero, debemos recordar que era peligroso ser cristiano en Jerusalén. Esteban fue apedreado y murió por ser cristiano y otros cristianos fueron esparcidos para que no murieran también. Felipe también huyó de esa persecución (Hechos 8:5).

Segundo, parece que los cristianos en Jerusalén en ese tiempo no creían que los gentiles podrían ser salvados sin primero convertirse en judíos. Ese error crucial continuó en Jerusalén por muchos años. La iglesia en Jerusalén fue formada alrededor de 30 d. de C. y la cuestión acerca del judaísmo no fue resuelta formalmente hasta que el Concilio de Jerusalén fuera convocado alrededor de 50 d. de C. Aún algunos rechazaron estar de acuerdo con el Concilio porque cuando Pablo llegó a Jerusalén alrededor del año 59 d. de C. con ofrendas para los santos pobres en Judea, se le dijo:: “Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley” (Hechos 21:20).

Cuando Pablo estaba en Antioquía, ciertos judíos vinieron de parte de Jacobo e influenciaron a Pedro a apartarse de los creyentes gentiles. Su mala influencia aún

influenció a Bernabé (Gálatas 2:11-16). Tal vez el Espíritu Santo estuviera protegiendo al eunuco de ese error.

LECCIÓN NO. 4: NO HAY NINGUNA IGLESIA

EN LA TIERRA QUE SEA PERFECTA

  • Por favor, no se sorprenda de que la iglesia en Jerusalén no era perfecta.

¡Ninguna iglesia en la tierra es perfecta!

  • Es fácil asumir que cualquier iglesia formada por apóstoles inspirados por Dios

sería una iglesia “pura”, sin problemas. ¡Esto no es cierto! ¡Todas las iglesias tienen problemas a pesar de quién las formó!

  • La iglesia en Jerusalén hizo muchas cosas bien y era buen ejemplo en muchas

maneras. “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:42-47).

  • También la iglesia en Jerusalén dio un buen ejemplo al evangelizar a otros judíos.

Comenzaron con 3,000 conversos y pronto creció a aproximadamente 5,000 hombres, además de mujeres y niños. Llenaron a Jerusalén con las enseñanzas de Jesús, y muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. (Hechos 6:7).

  • Después de que Esteban fue apedreado “Los que fueron esparcidos iban

por todas partes anunciando el evangelio. Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo” (Hechos 8:4 y 5).

  • Jesús había prometido a sus discípulos que después de que el Espíritu Santo

viniera sobre ellos, predicarían en Jerusalén, Samaria, y hasta los fines del mundo (Hechos 1:8).

  • Incluso, antes de la formación de la iglesia, los judíos evangelizaban mucho para

convertir a los gentiles al judaísmo. Jesús dijo a los maestros de la ley y a los fariseos: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! porque

recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros” (Mateo 23:15).

  • Por favor, considere: “Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa

de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos” (Hechos 11:19). Esto era directamente contrario al mandamiento de Cristo que predicaran a todas las naciones.

  • Los judíos normalmente no tenían nada que ver con los samaritanos (Juan 4:9);

ellos eran mestizos (por parte, judíos).

  • Cuando Jesús convirtió a la mujer samaritana en el pozo de Jacob: “Muchos de

los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer” (Juan 4:39).

  • EL PROBLEMA ES QUE MIENTRAS FELIPE PREDICABA A LOS

SAMARITANOS, APARENTEMENTE ¡NO QUERÍA PREDICAR ÚNICAMENTE A LOS GENTILES PUROS!

  • LO MISMO SUCEDIÓ CON PEDRO Y JUAN. ELLOS TAMBIÉN MINISTRABAN

A LOS SAMARITANOS, ORANDO PARA QUE RECIBIERAN EL ESPÍRITU SANTO (HECHOS 8:14-17).

  • ¡PERO CON MADUREZ, FELIPE Y TODOS LOS APÓSTOLES PREDICARON A

LOS GENTILES EN TODAS LAS NACIONES, COMO CRISTO LES MANDÓ!

  • No deberíamos estar sorprendidos si los conversos y las iglesias tengan

problemas. ¡Esto es completamente normal! Por eso, hombres piadosos fueron inspirados a escribir cartas a individuos y a iglesias que necesitaban madurar. Como sabemos, algunas de estas cartas se encuentran en la Biblia.

  • Apocalipsis, capítulos 2 y 3, contienen 7 cartas a 7 iglesias ¡Todas esas iglesias

tenían problemas y 5 de ellas específicamente fueron mandados a arrepentirse!

  • Como ya hemos mencionado, aún años después del Concilio de Jerusalén, había millares de creyentes en Jerusalén que fueron celosos con respecto a la ley de Moisés (Hechos 21:20).
  • Tristemente, judíos que eran miembros de la iglesia en Judea, causaban problemas en la iglesia en Antioquía: “Algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos” (Hechos 15:1).
  • Ya hemos mencionado un problema causado en Antioquía cuando ciertos hombres vinieron de Jacobo y ellos fueron una mala influencia para Pedro y Bernabé. Esto sucedió alrededor de 57-58 d. de C. Pablo escribió: “Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aún Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado” (Gálatas 2:11-16).
  • Si la influencia de los en Jerusalén fuera mala para Pedro y Bernabé, quizás sería

mala también para el eunuco.

VI

CONSIDERE ESTA TABLA DE ACONTECIMIENTOS

(Todas estas fechas son aproximadas)

  • 30 d. de C. – Jesús mandó a sus discípulos que fueran y predicaran el Evangelio a

todas las naciones.

  • 30 d. de C. – La iglesia fue formada el día de Pentecostés cuando 3,000 fueron

bautizados. Pedro les dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare” (Hechos 2:38 y 39). Todos esos conversos eran judíos (Hechos 2:5).

  • Aparentemente, Pedro creía que la promesa “para todos los que están lejos”

involucraba que primero, los gentiles se conviertan en judíos.

  • 33 d. de C. – Saulo de Tarso se convierte y fue comisionado a predicar a los

gentiles (Hechos 9:15; 26:15-18, etc.). ¡Saulo, más tarde conocido como Pablo, no hizo esto por más de diez años!

  • 39 d. de C. – Pedro fue mandado por Dios a predicar a un centurión gentil

llamado Cornelio (Hechos 10:1-48). ¡Él no quería hacerlo!

  • Es interesante que Pedro estaba en Jope cuando Dios lo envió a los gentiles y

también fue de Jope que Jonás no quería ir a predicar a los gentiles (Jonás 1:3).

  • Tal como Pedro fue el primero en predicar el Evangelio a los judíos, Dios también

quería que él sea el primero en predicar a los gentiles. Dios no quería que los gentiles sean considerados inferiores a los judíos en ninguna forma.

  • Pedro finalmente obedeció y predicó a Cornelio, tal como Jonás finalmente

obedeció y predicó en Nínive.

  • Más tarde, alrededor de 41 d. de C., los judíos aún no predicaban a los gentiles:

“Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos. Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor” (Hechos 11:19-21).

  • 42 d. de C. – “Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y

hallándole, le trajo a Antioquía. Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía” (Hechos 11:25 y 26).

  • ¡Note! ¡La primera iglesia que recibió gentiles no era la de Jerusalén, sino la de Antioquía!
  • 47-49 d. de C. – Bernabé y Saulo salieron en su primer viaje misionero,

predicando a todos, incluyendo a los gentiles (Hechos 13 y 14).

  • 50 d. de C. – Cuando regresaron a Antioquía: “Entonces algunos que venían

de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos” (Hechos 15:1). Esto posiblemente sucedió cuando Pablo reprendió a Pedro por no comer con los gentiles.)

  • 50 d. de C. – EL CONCILIO DE JERUSALÉN SE REUNIÓ PARA CONSIDER LA

PREDICACIÓN DEL EVANGELIO A LOS GENTILES. Los apóstoles, ancianos, y toda la iglesia estaban de acuerdo que los gentiles podrían ser cristianos sin convertirse en judíos primero. (Ellos escribieron una carta a los gentiles en Antioquía, Siria, y Cilicia diciendo: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de

ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, buen haréis. Pasadlo bien” (Hechos 15:28 y 29).

  • 50-53 d. de C. – El segundo viaje misionero de Pablo. Además de explicar el

decreto del Concilio de Jerusalén, Pablo estaba a cargo de recibir dinero para los santos pobres en Judea (Gálatas 2:10). Pablo se refiere a esta ofrenda en 1 Corintios 16:1-4; 2 Corintios 8—9; y Romanos 15:30-33, etc.

  • 58 d. de C. – Pablo está listo para regresar a Jerusalén con el dinero para los

santos pobres en Judea, pero no está cierto si los hermanos judíos lo aceptarán de gentiles pecadores. Él escribió a los Romanos: “Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, para que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea acepta; para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros. Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén” (Romanos 15:30-33).

  • 59-61 D. de C. – DIOS CONTESTÓ AMBAS ORACIONES! Primero, Dios

protegió a Pablo de los judíos. Más de 40 judíos juraron no comer ni beber hasta que hubieran matado a Pablo (Hechos 23:12-22). Pero Dios le libró de esos hombres perversos. Aunque Pablo no había cometido ningún delito, estuvo encarcelado. Pablo estaba en tal peligro que 470 soldados aseguraron que Pablo sería seguro mientras fue transferido a una cárcel en Cesarea (Hechos 23:23 y 24).

  • Cuando Porcio Festo quería enviar a Pablo nuevamente a Jerusalén para agradar

a los judíos, el, como ciudadano romano, apeló a Roma porque él sabía que ellos lo matarían (Hechos 25:10 y 11).

  • 62-63 d. de C. – Pablo escribió cuatro cartas inspiradas en la cárcel de Roma

(Efesios, Filipenses, Colosenses, y Filemón).

  • La carta de Pablo a los Efesios reveló que los gentiles finalmente habían sido aceptados como miembros de la iglesia. Fue con gran alivio cuando Pablo escribió a los Efesios: “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque

por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sin conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:11-22).

  • ¡ALABADO SEA DIOS! ¡EL PROBLEMA MÁS GRANDE QUE DIVIDÍA LA

IGLESIA PRIMITIVA FUE RESUELTO! ¿CONOCE UD. A UNA IGLESIA QUE SE DIVIDIÓ DICIENDO QUE SOLAMENTE LOS JUDÍOS PUEDEN SER CRISTIANOS?

  • Por lo tanto, seamos: “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el

vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efesios 4:3-6).

LECCIÓN NO. 5 – JESÚS GUIO A LOS DISCÍPULOS A TODA VERDAD

  • Jesús prometió guiar a sus discípulos a toda verdad. Y LO HIZO! (Juan 16:13).
  • Por supuesto, Jesús los guio paso por paso y tuvo paciencia cuando cometieron

errores. ¡El hecho de que Jesús tuvo paciencia con sus discípulos inspirados nos hace creer que también tendrá paciencia con nosotros!

  • Eusebio era un historiador famoso de la iglesia (260-339). Él dijo que cuando

los discípulos finalmente entendieron correctamente la gran comisión, hicieron precisamente lo que Jesús les había mandado. Eusebio escribió: Los santos apóstoles y discípulos de nuestro Salvador fueron dispersados por todo el mundo. Partia, según la tradición, fue dado a Tomás como su campo de labor, Escitia a Andrés, y Asia a Juan, que después de haber vivido allá por algún tiempo, murió en Éfeso. Parece que Pedro predicó en Pontio, Galacia, Bitania, Capadocia y Asia a los judíos de la dispersión. Y finalmente, habiendo ido a Roma, él fue crucificado con su cabeza hacia abajo, porque había solicitado que sufriera así. ¿Qué necesitamos decir con respecto a Pablo, que predicó el Evangelio de Cristo desde Jerusalén hasta Ilirico, y después sufrió como mártir en Roma bajo Nerón?”

  • Todos los apóstoles originales, excepto Juan, murieron como mártires. La

palabra “mártir” se deriva de la palabra griega martus que quiere decir “testigo”. Aun cuando estaban amenazados con muerte, ni uno de esos apóstoles negaron los milagros de Jesús, incluyendo su resurrección. Por eso, son conocidos como martus o “testigos”.

  • El apóstol Juan se describió como el apóstol que Jesús amaba (Juan 13:23). Él

es el único de los doce que estaba junto a la cruz de Cristo, y fue dado la

responsabilidad de cuidar a María, la madre de Jesús (Juan 19:25-32). Tertulio, el teólogo norte africano del segundo siglo, escribió que Juan fue sumergido en aceite hirviendo, de lo cual milagrosamente escapó. También fue exiliado a la isla de Patmos donde recibió las visiones incluidas en el libro de Apocalipsis. Se cree que murió ya viejo en Éfeso alrededor del año 98 d. de C.

LECCIÓN NO. 6 – NO SE PREOCUPE!

Al reconocer que hay problemas con los predicadores y problemas en las iglesias, ¡hay peligro que algunos comienzen a preocuparse que Cristo ya no tiene control completo de su cuerpo, a iglesia! POR FAVOR, ¡NO SE PREOCUPE, PORQUE JESÚS TIENE CONTROL COMPLETO Y LAS PUERTAS DEL HADES NUNCA PREVALECERÁN CONTRA SU IGLESIA! (Mateo 16:18).

Jesús animó a todos los creyentes: “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aún Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dio la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o que vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal" (Mateo 6:25-34).

No se preocupe por la iglesia en Etiopia. El Espíritu Santo guio al eunuco para que tuviera éxito. Aún después de 2,000 años, la iglesia en Etiopia es fuerte y 67.3 % de los etíopes dicen que son cristianos.

No se preocupe por los predicadores como Pedro. Como Salomón dijo: “Siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse” (Proverbios 24:16). De todos los apóstoles, las Escrituras enumeran más errores de Pedro que cualquier otro, pero aún Jesús le ayudó a vencer cada problema. El éxito de Pedro nos anima a que nosotros también podemos tener éxito a pesar de los muchos errores que hayamos cometido.

Por favor, considere:

  • Cada vez que se menciona a los doce apóstoles, Pedro es el primero (Mateo 10:2-

4; Marcos 3:16-19; Lucas 6:12-16; Hechos 1:13).

  • Se menciona a Pedro 191 veces en la Biblia. Esto es más que cualquier otro

apóstol. Juan es el segundo, y es mencionado 48 veces.

  • Aunque se consideraba a Pedro “sin letras y del vulgo” (Hechos 4:13), tuvo el

honor de ser el primero en predicar el Evangelio a los judíos (Hechos 2:14-41), y también el primero en predicar el Evangelio a los gentiles (Hechos 10:1-48).

  • El primer gentil que se convirtió en cristiano sin primeramente hacerse judío fue

Cornelio. Él vivía en Cesarea que fue el lugar donde vivió Felipe, el evangelista (Hechos 8:40; 21:8). Pero el ángel de Dios dijo que Cornelio enviara a Jope por Pedro. (Jope está ubicado a 64 kilómetros de Cesarea.)

  • El ministerio de Pedro era tan poderoso que las personas trajeron a los enfermos

hasta las calles de Jerusalén, esperando que la sombra de Pedro cayese sobre algunos de ellos cuando él pasaba (Hechos 5:15).

  • Milagrosamente, un ángel libró a Pedro de la misma cárcel donde Jacobo fue

degollado (Hechos 12:1-19).

  • Además de escribir dos libros de la Biblia, inspirados por Dios, se piensa que

Pedro también fue responsable por el Evangelio de Marcos. Papías, un líder cristiano famoso (60-130 d. de C.), citó lo que Juan el anciano dijo: Marcos, como el intérprete de Pedro, escribió correctamente las cosas dichas o hechas por el Señor como él las recordó de memoria, pero no en una forma ordenada.

  • Pedro, acompañado por su esposa fiel, tuvo un ministerio largo y exitoso (1

Corintios 9:5).

  • Como sabemos, Jesús predijo que Pedro moriría como mártir (Juan 21:18 y 19).

Los historiadores indican que Pedro fue matado en Roma por el emperador Nerón. Pedro humildemente dijo a sus verdugos que no era digno de morir como Jesús y pidió que fuera crucificado cabeza abajo.

  • Como ya hemos dicho, Pedro, inspirado por Dios, escribió dos libros de la Biblia.

Muchos años antes, Pedro había criticado a Jesús por decir que iba a sufrir (Mateo 16:21-23). Pero en su carta final, Pedro hizo muchas referencias al sufrimiento que glorifica a Dios (véase 1 Pedro 1:6; 2:19-25; 3:13-15; 4:12-19; 5:1; 5:10).

  • En 2 Pedro se encuentran instrucciones acerca de las grandísimas y preciosas

promesas que Dios dio que podría ayudarnos a vencer las tentaciones tal como hicieron para Pedro: “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud, a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os

dejarán estar ociosos, ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 1:3-11).

LECCIÓN NO. 7 – ¡DIOS ESTÁ HACIENDO TODO PARA BIEN!

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

El día viernes cuando Jesús fue crucificado quizás fuera el día más triste que sus seguidores jamás habían experimentado. Dos de ellos, estando tristes y desanimados, caminaban a Emaús. Esta historia se encuentra en Lucas 24:13-35: Cuando Jesús comenzó a caminar con ellos, no lo reconocieron y asumieron que él no sabía lo que había sucedido recientemente en Jerusalén. Irónicamente, ¡Jesús sabía precisamente lo que había sucedido!

Jesús les explicó: “¡Oh, insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían” (Lucas 24:25-27).

LA MUERTE DE JESÚS NO FUE UN ERROR SINO POR MEDIO DE LA MUERTE, JESÚS DESTRUYÓ AL QUE TENÍA EL PODER DE LA MUERTE, QUE ES EL DIABLO (Hebreos 2:14).

Ahora: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén” (Judas 1:24 y 25).