Boyce Mouton
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LAS BENDICIONES DE LA OBEDIENCIA

Boyce Mouton · 11 pages · 4,701 words

LAS BENDICIONES DE LA OBEDIENCIA “Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis” (Juan 13:17). ¡Nótese que Jesús relacionó “saber” y “hacer” con la “bienaventuranza” de Dios! ¡SI QUISIÉRAMOS SER BENDECIDOS, HAY ALGUNAS COSAS QUE TENEMOS QUE HACER! El SeZor Jesús pronunció estas palabras la noche antes de su crucifixión. Las dijo a sus discípulos en el aposento alto. En ese momento no se sintieron bendecidos. De hecho, estaban muy desdichados. Hubo una disputa entre ellos sobre quién de ellos sería el mayor (Lucas 22:24-27). En ese momento el SeZor Jesús empezó a “hacer” algo. Echó agua en un lebrillo y comenzó a lavar los pies de los discípulos (Juan 13:2-17). El SeZor Jesús fue bendecido por lo que hizo, y quería que sus discípulos sean bendecidos en la misma manera. En el mundo, los mayores “se sientan” y otros “sirven”. Es todo lo contrario en la iglesia. En la iglesia los mayores son los que sirven. El SeZor Jesús es nuestro ejemplo. Él fue el mayor y estaba entre nosotros como uno que servía. Si nosotros los discípulos quisiéramos ser bendecidos, tendríamos que llegar a ser siervos. Es importante recordar que debemos tener la “mente” de Cristo. Debemos pensar como él pensaba y actuar como él actuaba. En cuanto a esto, tenemos que recordar que el SeZor Jesús mismo aprendió la “obediencia” (Hebreos 5:8). Él no se quedó pasivo en el cielo, sino vino al mundo y llegó a estar activamente involucrado en “hacer” la voluntad de Dios. Al hacer esto, se hizo “obediente” hasta la muerte, y muerte de cruz (Filipenses 2:8). Si el SeZor Jesús fue “obediente”, nosotros también deberíamos ser “obedientes”. La idea de que la gente obediente es bendecida no es nada nuevo, es un tema central de la Biblia. Adán y Eva fueron bendecidos cuando obedecieron a Dios, y maldecidos cuando le desobedecieron. Moisés prometió bendiciones para los que obedecieron a Dios y maldiciones para los que le desobedecieron (Deuteronomio 28). Él SeZor Jesús también prometió bendiciones para los que hacen la voluntad de Dios. Él dijo que no todo el que le dice SeZor, SeZor, entrará en el reino de los cielos, sino el que “hace” la voluntad de su Padre que está en los cielos. Dijo que los que obedecen a Dios son como un hombre que edificó su casa sobre la roca, y los que desobedecen a Dios son como un hombre que edificó su casa sobre la arena (Mateo 7:24-27). Algún día seremos juzgados por lo que “hemos hecho” (Mateo 25:31-46; 2 Corintios 5:10; Apocalipsis 20:12, etc.). ¡HE AQUÍ EL DILEMA! Ya sabemos que la salvación es por gracia, por medio de la fe, y no por obras. P “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

P “. . . no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,” (Tito 3:5). Sin embargo, al mismo tiempo sabemos que “la fe sin obras es muerta”. P “¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?” (Santiago 2:20). P “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta” (Santiago 2:26). ¡AUNQUE LA SALVACIÓN ES POR LA FE, HAY ALGUNAS COSAS QUE TENEMOS QUE HACER SI QUEREMOS RECIBIR LAS BENDICIONES DE DIOS! UNA LECCIÓN DE CAÍN Y ABEL La historia bien conocida de Caín y Abel puede ayudarnos a comprender la diferencia entre “obras muertas” y “obras de fe”. Los dos, Caín y Abel, “hicieron” algo, pero sólo Abel fue bendecido. (Vea Génesis 4:1-16.) Estoy seguro que Ud. se acuerda de esta historia. Caín le ofreció a Dios algunos de los frutos de la tierra y Abel le trajo a Dios los primogénitos más gordos de su rebaZo. Como ya sabe, Dios miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miró con agrado a Caín y la ofrenda suya. ¿Qué fue la diferencia? ¡La diferencia entre las dos ofrendas fue la FE! “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, . . .” (Hebreos 11:4). Caín era un trabajador concienzudo, y a primera vista, parece que hacía precisamente lo que Dios quería que haga. Cuando Adán pecó, Dios dijo: “. . . maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” (Génesis 3:17-19). En este pasaje Dios no dijo nada con respecto al pastorear ovejas, solamente mencionó el cultivar la tierra, y Caín fue un agricultor que cultivaba la tierra. Como ya hemos dicho, la diferencia entre estos dos hermanos y sus ofrendas nos está revelada en el libro de Hebreos: “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella” (Hebreos 11:4). Es obvio que Abel trajo su ofrenda por fe y su hermano, no. OBRAS MUERTAS U OBRAS DE FE Entonces, hay una diferencia entre “obras muertas” (Hebreos 6:1; 9:14) y la “obra de fe” (1 Tesalonicenses 1:3; 2 Tesalonicenses 1:11). Duramente trabajó Caín, pero no fue bendecido. Ganó la vida por el sudor de su rostro pero no fue bendecido. Trajo una ofrenda al SeZor, pero no recibió ninguna bendición. Por contraste, Abel trajo su ofrenda “por la fe”. “Por la fe” Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio y “por la fe” alcanzó testimonio de que era justo.

La parte más importante de la historia es que “por la fe” Dios consideró que Abel era un hombre justo. ¡Por supuesto, Abel no fue justo! ¡Nadie lo es! “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). Cuidadosamente, las Escrituras seZalan que aunque no era justo, por la fe “alcanzó testimonio” de que era un hombre justo. Esto nos ayuda a comprender qué es la salvación. Abraham tampoco fue justo, pero su fe en Jehová le fue contado por justicia (Génesis 15:6). Es emocionante darnos cuenta que aunque somos impíos y pecadores, nosotros tambíén podemos ser declarados justos por Dios. Sin embargo, nuestra justificación por la fe no puede ser separada de lo que hacemos. Aunque Abel fue justificado por la fe, también trajo una ofrenda al SeZor. Así mismo, Abraham no fue solamente bendecido por lo que creyó, sino que fue bendecido por lo que hizo. Por favor considere lo siguiente: La fe de Abraham P “Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia” (Génesis 15:3-6). Las obras de Abraham P “¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios” (Santiago 2:20-23). Note que la fe de Abraham vino primero y que fue su fe que hizo sus obras aceptables a Dios. EL CAPÍTULO DE LA FE 1 Corintios 13 es conocido como “el capítulo del amor”. 1 Corintios 15 es conocido como “el capítulo de la resurrección”. Hebreos 11 es conocido como “el capítulo de la fe” de la Biblia. Note cuantas veces en este capítulo que el pueblo de Dios manifestó su fe por lo que hizo. P Por la fe Noé construyó un arca (Hebreos 11:7). P Por la fe Abraham salió al lugar que había de recibir como herencia (Hebreos 11:8). P Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú (Hebreos 11:20). P Por la fe Jacob bendijo a los hijos de José (Hebreos 11:21). P Por la fe José dio mandamiento acerca de sus huesos (Hebreos 11:22). P Por la fe los padres de Moisés lo escondieron por tres meses (Hebreos 11:23). P Por la fe Moisés rehusó llamarse el hijo de la hija del Faraón (Hebreos 11:24).

P Por la fe el pueblo de Dios pasó por el Mar Rojo (Hebreos 11:29). P Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos el pueblo de Dios por siete días (Hebreos 11:30). P Por fe la Rahab la ramera recibió a los espías (Hebreos 11:31). P Etc. P La fe verdadera se manifiesta en buenas obras. Note: “. . . somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10). EL EJEMPLO DE JESÚS Jesús no fue simplemente un hombre de fe, sino también era un hombre de acción. P Como ya hemos seZalado, el SeZor Jesús no se quedó en los cielos, sino se humilló, vino a la tierra, y se hizo siervo. Mientras servía en la tierra, se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Filipenses 2:5-11). P Pedro seZaló que el SeZor Jesús anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo (Hechos 10:38). P El SeZor Jesús estuvo tan ocupado que a veces no tuvo tiempo libre para comer (Marcos 3:20). P El SeZor Jesús se cansó tanto que durmió durante una tempestad en una barca que se anegaba en las olas del mar (Marcos 4:37-41). P El SeZor Jesús dijo: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra” (Juan 4:34). P Aunque el SeZor Jesús era el Hijo de Dios, “por lo que padeció aprendió la obediencia” (Hebreos 5:8). P El SeZor Jesús no solo “hizo” cosas en la tierra, aún ahora está “haciendo”cosas. Por favor considere esto: “Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (Hebreos 7:22-25). P Si usted quiere ser como el SeZor Jesús, tendrá que expresar su fe con acciones. LA IMPORTANCIA DE LA OBEDIENCIA Y EL MOMENTO PRECISO P Dios envió ángeles para salvar a Lot justo en el momento preciso. Un poco más tarde y Lot hubiera sido destruido junto con las ciudades de Sodoma y Gomorra (Génesis 19:1-17). P Dios envió un ángel para ayudar a Agar e Ismael justo en el momento preciso. Un poco más tarde y hubieran muerto por falta de agua (Génesis 21:14-19). P Un ángel llamó a Abraham justo en el momento preciso. Un poco más tarde y

hubiera sacrificado a su hijo Isaac sobre el altar (Génesis 22:15). P Dios envió un ángel para ayudar a Elías justo en el momento preciso. Estaba tan desanimado que quería morir (1 Reyes 19:4-8). P Dios envió un ángel para matar a 185,000 asirios justo en el momento preciso. Un poco más tarde y la ciudad de Jerusalén hubiera sido destruida (Isaías 37:35-37). P Dios envió un ángel justo en el momento preciso para salvar a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Un poco más tarde y hubieran muerto en el horno de fuego ardiendo (Daniel 3:28). P Dios envió un ángel justo en el momento preciso para cerrar la boca del león y salvar a Daniel (6:22). P Dios envió un ángel justo en el momento preciso para advertir a José que Herodes quería matar al bebé Jesús (Mateo 2:13). P Dios envió un ángel justo en el momento preciso para remover la piedra del sepulcro del SeZor Jesús (Mateo 28:2). La Biblia contiene muchos ejemplos de lo que los ángeles han hecho, justo en el momento preciso. ES IMPORTANTE RECORDAR QUE LOS ÁNGELES OBEDECEN A DIOS INMEDIATAMENTE. En cada uno de los ejemplos anteriormente mencionados, el momento preciso era importante. Por ejemplo, si el ángel que llamó a Abraham hubiera tardado 5 minutos, Isaac hubiera estado muerto. DIOS QUIERE QUE SU VOLUNTAD SEA HECHA EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO Recuerde que el SeZor Jesús nos instruyó a orar así: “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10). Cuando Dios nos da un mandamiento, debemos obedecerle inmediatamente, de la misma manera que lo hacen los ángeles. Por favor, considere estos ejemplos de cómo la obediencia inmediata trajo bendiciones. P Noé obedeció a Dios y construyó un arca. Juntó criaturas vivas para ponerlas en ella. Parece que el proyecto duró 120 aZos (Génesis 6:3). Noé completó el proyecto justo una semana antes del diluvio (Génesis 7:4). Si Noé hubiera aplazado el trabajo, hubiera venido el diluvio antes de haber terminado el arca. P Cuando Dios ordenó a Abraham que sacrifique a su hijo Isaac sobre uno de los montes de Moriah, se fue muy de maZana (Génesis 22:3). Era un viaje de 3 días (Génesis 22:4). En el momento preciso, Abraham vio un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos. Si Abraham hubiera esperado, tal vez hubiera escapado el carnero. P Dios habló a su pueblo diciéndole precisamente cuándo ofrecer el cordero de la Pascua y poner su sangre en los dos postes y en el dintel de sus casas (Éxodo 12:1-30). Si hubieran esperado ellos un día más, hubieran muerto sus primogénitos. P Cuando el SeZor Jesús quería observar la Pascua, envió a dos de sus discípulos a Jerusalén. Les dijo que encontrarían a un hombre llevando un cántaro de agua y que debían seguirle (Marcos 14:13). Si no hubieran ido

inmediatamente, no lo hubieran encontrado. P Cuando un ángel mandó a Felipe que fuera hacia el sur por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, él le obedeció de inmediato. Era el momento preciso. Felipe llegó justo en el momento preciso para escuchar al eunuco que leía del profeta Isaías (Hechos 8:26-39). P Cuando un ángel dijo a Cornelio que enviara hombres a Jope para traer a Pedro, lo hizo inmediatamente. Una vez más, era el momento preciso. Los mensajeros llegaron justo en el momento cuando Dios le dio a Pedro una serie de visiones (Hechos 10:1-23). P Es inconcebible que Dios mandara a un ángel que haga algo, y que no lo hiciera de inmediato. Si se debe hacer la voluntad de Dios en la tierra como se hace en el cielo, nostros también debemos obedecerle inmediatamente. P Acuérdese de la historia del hombre que era ciego de nacimiento (Juan 9:1-34). El SeZor Jesús escupió en el suelo, hizo barro, y untó los ojos del ciego. Entonces dijo al hombre: “Ve a lavarte en el estanque de Siloé” (Juan 9:7). Cuando lo hizo, Dios lo bendijo, y regresó viendo. Dios puede darnos a nosotros bendiciones también cuando “hacemos” lo que él nos manda. Dios recordará nuestras obras de fe y labores de amor. DECIR NO ES LO MISMO QUE HACER P El SeZor Jesús dijo: “Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viZa. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, seZor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios” (Mateo 21:28-31). P Si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma” (Santiago 2:15-17). P El SeZor Jesús dijo: “¿Por qué me llamáis, SeZor, SeZor, y no hacéis lo que yo digo?” (Lucas 6:46). EN EL JUICIO, SERÁ TOMADO EN CUENTA LO QUE “HEMOS HECHO” P Las cinco vírgenes prudentes fueron bendecidas por lo que hicieron; las cinco vírgenes insensatas fueron condenadas por lo que no hicieron (Mateo 25:1-13). P El hombre que recibió cinco talentos fue bendecido por lo que hizo. El hombre que recibió dos talentos fue bendecido por lo que él hizo. El hombre que recibió un talento fue malo y negligente y fue condenado porque no hizo nada (Mateo 25:14-30). P Cuando serán reunidas delante de él todas las naciones en el juicio, se les

darán bendiciones a las que obedecieron al SeZor Jesús. El SeZor Jesús les dirá: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí” (Mateo 25:34-36). P Y vi a los muertos, grandes y pequeZos, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras” (Apocalipsis 20:12-13). DIOS ES PACIENTE “El SeZor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). P Es importante recordar que Dios nos ama y quiere que seamos salvos. Cuando pecamos o erramos, aun así Dios quiere que seamos salvos. Dios es paciente y espera pacientemente para que su pueblo haga lo correcto. P Jehová es tardo para la ira y grande en misericordia y verdad (Éxodo 34:6). Dio al pueblo hebreo una oportunidad más para hacer lo que era correcto. P Dios esperó pacientemente en los días de Noé (1 Pedro 3:20). La sabiduría común indica que Dios pacientemente esperó por 120 aZos para que el pueblo se arrepintiera. Dios no quiere condenar al mundo, sino quiere que el mundo sea salvo (Juan 3:16-18). P Dios tuvo paciencia con Abraham. Le dijo que debería dejar su patria, su pueblo, y la casa de su padre (Génesis 12:1). Por lo visto, Abraham no lo entendió todo esto y llevó consigo a su padre y a su sobrino a Harán. Cuando su padre murió, aún lllevó consigo a su sobrino. Al final, Abraham y su sobrino Lot fueron separados porque no había lugar suficiente para apacentar sus animales (Génesis 13:5-13). Después que Lot se apartó de Abraham, Dios hizo un pacto con Abraham en cuanto a la tierra prometida (Génesis 13:14-17). P Dios tuvo paciencia con Ezequías. Fue condenado a muerte por Dios pero cuando oró y lloró, Dios le dio 15 aZos más de vida (2 Reyes 20:5-6). P También, Dios tuvo paciencia con Pedro. P Pedro negó a Cristo tres veces, pero Cristo le dio a él otra oportunidad. P Pedro fue ordenado a ir por todo el mundo, predicando el Evangelio a todas las naciones (Mateo 28:18-20). Pedro no lo hizo, pero aun así Dios le dio otra oportunidad. P De hecho, por muchos aZos ninguno de los discípulos obedeció al mandato del SeZor Jesús de llevar el Evangelio a todas las naciones. Cuando la iglesia primitiva fue esparcida a causa de la persecución,

predicaron solamente a los judíos. Note: “Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos” (Hechos 11:19). Pero Dios tuvo paciencia con ellos y les dio otra oportunidad. P Finalmente, Dios dio a Pedro una visión para ayudarle a comprender (Hechos 10:9-14). Pedro no comprendió la visión, pero Dios le dio otra oportunidad. P Dios le dio a Pedro la visión por segunda vez (Hechos 10:15). Pero aún Pedro no la comprendió, pero Dios le dio otra oportunidad más. P Entonces Dios le dio a Pedro la visión por tercera vez (Hechos 10:16). Mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: “He aqui, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo les he enviado” (Hechos 10:19-20). P Por fin, Pedro comprendió el mensaje: “Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia” (Hechos 10:34-35). P ¡Si nosotros tenemos corazones limpios y sinceros, Dios será paciente con nosotros hasta que entendamos y “hagamos” su voluntad! COMENCEMOS ENTONCES P Es importante recordar que los mandamientos de Dios no son gravosos: “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3). Dios es nuestro Padre amoroso y sólo nos manda que hagamos lo que para nosotros es bueno. ¡SEREMOS BENDECIDOS CUANDO “HAGAMOS” LO QUE DIOS NOS MANDA! P El SeZor Jesús dijo que esto es el mandamiento más importante de la Biblia: “Amarás al SeZor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30). Véase también Mateo 22:37- 38 y Lucas 10:27. P El SeZor Jesús dijo que el segundo mandamiento más importante de la Biblia es esto: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos” (Marcos 12:31). Véase también Mateo 7:12; 22:39 y Lucas 10:27. El amor es el mayor. “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:13). P El amor es un elemento esencial del evangelismo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35). P Cuando amamos a Dios, lo obedecemos. “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15). P “Mas el fruto del Espíritu es amor . . .” (Gálatas 5:22).

P “El que no amare al SeZor Jesucristo, sea anatema. El SeZor viene” (1 Corintios 16:22). P ¡SEREMOS BENDECIDOS CUANDO AMEMOS A DIOS Y AMEMOS A NUESTROS PRÓJIMOS! P La Biblia también nos manda a CONFESAR nuestra fe en el SeZor Jesucristo. “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 10:10). La confesión no es algo que se hace una sóla vez, es una manera de vivir. Todos los días debemos confesar a alguien que creemos en el SeZor Jesucristo. El SeZor dijo: “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10:32-33). ¡SEREMOS BENDECIDOS CUANDO CONFESEMOS A JESUCRISTO! P ¡También, la Biblia nos manda ARREPENTIRNOS! El SeZor Jesús mandó a sus discípulos a predicar “el arrepentimiento y el perdón de pecados” en su nombre a todas las naciones (Lucas 24:47). “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30). ¡Arrepentirse quiere decir dejar de hacer lo indebido y comenzar a hacer lo correcto! Aun se manda a las iglesias que se arrepientan (véase Apocalipsis 2:5, 16, 21, 22; 3:3, 19). ¡SEREMOS BENDECIDOS CUANDO NOS ARREPINTAMOS! P ¡También, la Biblia nos manda BAUTIZARNOS! El SeZor Jesús nos dijo: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseZándoles que guarden todas las cosas que os he mandado, y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20). El mandamiento de bautizarnos es el único mandamiento de toda la Biblia dado en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Cuando la gente preguntó en el día de Pentecostés “¿que haremos?, Pedro contestó: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38). ¡SEREMOS BENDECIDOS CUANDO NOS BAUTICEMOS! He aquí, algunos otros mandamientos que también nos traerán bendiciones si los obedecemos: P Estudiar la Biblia – Mateo 4:4, Salmo 119:105; 2 Timoteo 2:15; 3:16, etc. P Orar – Lucas 18:1; 1 Tesalonicenses 5:17; 1 Timoteo 2:8; Santiago 5:13-16, etc. P Asistir a las reuniones de la iglesia – Hechos 2:42; Hebreos 10:25. P Participar en la Cena del SeZor – 1 Corintios 11:23-34. P Diezmar y ofrendar – Malaquías 3:8-12. P Ayudar a los necesitados – Mateo 25:34-40. P Hay muchos mandamientos más en las Escrituras. ¡Recuerde que DIOS NOS AMA Y SÓLO NOS MANDA A HACER LAS COSAS QUE

SON BUENAS PARA NOSOTROS! AUNQUE SEREMOS BENDECIDOS AL HACER TODAS ESTAS COSAS, AÚN ES IMPORTANTE RECORDAR QUE SOMOS SALVOS POR GRACIA, POR LA FE, Y NO POR OBRAS: El SeZor Jesús dijo: “¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíZete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tu? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos” (Lucas 17:7-10). No importa cuánto “hacemos” para Cristo, aún debemos confesar que todavía somos “siervos inútiles” porque sólo hacemos lo que deberíamos hacer. Sin embargo, la idea de que podemos ser salvos sin “hacer” nada no se encuentra en la Escritura. Salomón ha sido considerado como el hombre más sabio del mundo y fue inspirado a componer 3000 proverbios y 1005 cánticos. Además del libro de Proverbios, escribió dos libros más de la Santa Biblia – Eclesiastés y Cantar de los Cantares. El libro de Eclesiastés describe su lucha para encontrar el sentido de la vida y para entender precisamente lo que Dios quería que hiciera. Al final del libro, nos da su conclusión inspirada: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:13-14). UNA AMONESTACIÓN FINAL DEL SEYOR JESÚS Por favor, considere con oración estas palabras del SeZor Jesús: “Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho” (Juan 12:47-50). “SI SABÉIS ESTAS COSAS, BIENAVENTURADOS SERÉIS SI LAS HICIEREIS” (JUAN 13:17).