Boyce Mouton
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LA SINGULARIDAD DEL HOMBRE

Boyce Mouton · 10 pages · 3,485 words

LA SINGULARIDAD DEL HOMBRE

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” (Génesis 1:26-28).

Caryl Chessman era un ladrón condenado, secuestrador, y violador en serie. Fue condenado por esos crímenes y murió el día 2 de mayo del año 1960 en una cámara de gas de la prisión de San Quentin en el estado de California en los EUA. Esto sucedió solamente 25 días antes de cumplir 39 años. Aparentemente, murió sin arrepentirse y fue citado en la revista estadounidense Time en su edición del 13 de septiembre del año 1982: A mí me parece, como usualmente sucede con los como yo, que la sociedad simplemente trataba de quitar mi escudo, que estaba dispuesto hacer sin piedad, y que no se preocupaba por mí personalmente, o la cantidad de humillación o degradación que se podría infligir en el proceso. Yo obstantemente me resistí a ser manipulado, regulado, u obligado a conformarme ciegamente por medio del temor o la amenaza de castigo, por severo que pueda ser. En efecto, llegué a cuestionar la validez de una sociedad que apareció estar más preocupada por imponer su voluntad en vez de inspirar respeto. A mí me parecía haber algo tremendamente equivocado con esto. “Lo haremos comportarse correctamente” me dijeron y me dije a mí mismo que nadie debería, o podría OBLIGARME a hacer nada y lo probé.

¡Chessman tenía razón! Pero algún día Dios obligará que “se doble toda rodilla y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:10 y 11). Pero por ahora, ¡Dios ha dado a todos los seres humanos el derecho de decir “no” a los padres, a la sociedad, y aun a Dios mismo!

Con respecto a esto, ¡el hombre es único en la creación! Los cielos cuentan la gloria de Dios (Salmo 19:1), pero solamente el hombre ha sido creado en la “imagen” de Dios. ¡Todo lo demás que hay en el universo obedece a Dios! ¡Solamente el hombre puede decirle “no” a Dios!

DIA UNO

En el primer día de la creación, Dios creó la luz. Como se sabe, la luz es un tipo de radiación electromagnética u ondas que se manifiestan en longitudes de rayas gamas minúsculas el tamaño de núcleos atómicos, a ondas de radio de más de 100 metros de longitud. Aunque el sol no fue creado hasta el cuarto día (Génesis 1:6), Dios creó la luz

el primer día y él separó la luz en día y noche. “Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 1:3-5).

Obviamente, la luz obedece a Dios. Por ejemplo, cuando Dios trajo una plaga de tinieblas sobre los egipcios, los israelitas que vivían en Egipto aún tenían luz. Nuestro omnipotente Dios que hace milagros pudo enviar la luz a una parte de Egipto y las tinieblas a otra parte de Egipto. “Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacía el cielo para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones” (Éxodo 10:21-23). ¡Aunque esto fue contrario a las “leyes de la naturaleza”, sucedió!

DÍA DOS

En el día dos, Dios creó el cielo y separó el agua bajo el cielo del agua encima del cielo. La palabra hebrea para “cielo” se usa en Génesis 1:20 para describir dónde las aves vuelan. Entonces Dios creó agua “bajo” el cielo en lagos y océanos, y el agua “encima” de los cielos en las nubes. Hay también una capa atmosférica encima del cielo que se llama “termósfera”. Eso está a una altura de aproximadamente 61,000 metros sobre la tierra, que está por encima de las nubes. La palabra “termo” quiere decir “calor” y la temperatura en la termósfera puede llegar hasta 2,482 grados C. Es posible que el agua guardada en la termósfera se combinara con el agua bajo la tierra para cubrir la tierra en los días de Noé. De todos modos, el cielo y el agua también obedecen a Dios.

  • Amós explicó el control de Dios sobre el agua a los israelitas con estas palabras:

“También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó. Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí, dice Jehová” (Amós 4:7 y 8).

  • Dios también controló la lluvia, y contestó las oraciones de Elías. “Elías era

hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5:17 y 18).

  • El primer milagro que el Señor Jesús hizo en la tierra era cambiar el agua en vino

(Juan 2:1-11). Por lo visto, el agua hace lo que Dios quiere.

  • El agua del Mar Rojo se partió para que los hijos de Israel pudieran cruzar en

tierra seca (Éxodo 14:15-30).

  • Las aguas del río Jordán también obedecieron a Dios para que los hijos de Israel

pudieran cruzar el río en tierra seca (Josué 3:15-17).

  • La tierra también obedece a Dios: “Y dijo Moisés: “En esto conoceréis que

Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. Si como mueren todos los hombres mueren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió. Más si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y lo tragare con todos sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová. Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación. Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos, porque decían: No nos trague también la tierra” (Números 16:28-34).

  • Dios aún puede controlar un hacha de fierro y hacerla flotar (2 Reyes 6:1-7).
  • Cuando el Señor Jesús murió: “he aquí, el velo del templo se rasgó en dos,

de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos” (Mateo 27:51-53).

  • ¡Es obvio que la tierra y el cielo obedecen a Dios!

DÍA TRES

  • En el tercer día Dios creó la hierba y la hierba también obedeció a Dios.

Por ejemplo, el Señor Jesús dijo a la higuera: “Nunca jamás coma nadie fruto de ti” (Marcos 11:14). Inmediatamente el árbol se secó y murió.

El Señor Jesús dijo: “Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería” (Lucas 17:6).

La vara de Aarón echó botones y flores, y produjo almendras en una sola noche (Números 17:6-11).

Cuando Moisés alzaba la vara de Dios, los israelitas prevalecieron en la batalla contra Amalec. Pero cuando la bajaba, no prevalecieran (Éxodo 17:8-13).

El báculo de Eliseo tenía poder de sanar y su siervo Giezi lo puso sobre el rostro de un niño muerto (2 Reyes 4:29-37).

El ángel de Jehová se apareció a Moisés en una llama de fuego en medio de una zarza y la zarza no se consumía (Éxodo 3:1-3).

Cuando los israelitas llegaron a Mara, el agua era demasiado amarga para beber. Entonces Jehová le mostró a Moisés un árbol que él echo en las aguas y las aguas se endulzaron (Éxodo 15:22-25).

Dios hace crecer una semilla y también hace crecer su reino: “Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado” (Marcos 4:26-29).

  • ¡Es obvio que la hierba obedece a Dios!

DÍA CUATRO

En el cuarto día Dios hizo el sol, la luna, y las estrellas (Génesis 1:14-19). ¡Ellos también obedecen a Dios!

  • “Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al

amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ajalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel” (Josué 10:12-14).

  • “he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos,

hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño” (Mateo 2:9).

  • “Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra,

sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto” (Hechos 2:19 y 20).

  • “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y

el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento” (Apocalipsis 6:12 y 13).

  • ¡Es obvio que el sol, la luna, y las estrellas también obedecen a Dios!

DÍA CINCO

En el quinto día, Dios creó las aves, y las criaturas del mar. Estas criaturas también obedecen a Dios.

  • Cuando el arca llegó a descansar sobre uno de los montes de Ararat, Noé envió a

un cuervo y una paloma para ver si podrían salir del arca (Génesis 8:7-12).

  • Cuando Elías tuvo hambre, Dios envió cuervos para alimentarle (1 Reyes 17:5 y

6).

  • Dios preparó un gran pez para tragar a Jonás y entonces el pez lo vomitó en tierra

seca (Jonás 1_17:2:10).

  • Cuando el Señor Jesús necesitaba dinero para pagar el impuesto del templo, le

dijo a Pedro: “ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti” (Mateo 17:27).

  • Siguiendo las instrucciones del Señor Jesús, Pedro y sus compañeros sacaron

tantos peces que sus barcas estaban por hundirse (Lucas 5:1-11).

  • Después de resucitar de entre los muertos, el Señor Jesús ayudó a Pedro a pescar

153 peces grandes sin romper su red (Juan 21:4-11).

  • ¡Es obvio que las aves y las criaturas del mar también obedecen a Dios!

DÍA SEIS

En el sexto día, Dios creó los animales de la tierra y el ganado. Esas criaturas también obedecen a Dios.

  • Dios trajo a Adán todas las bestias y las aves que había creado para ver cómo las

había de llamar (Génesis 2:19).

  • Dios llamó a todos los animales y las aves y le obedecieron y entraron al arca de

Noé, pero solamente 0cho personas entraron a ella (Génesis 7:7-10).

  • Cuando un profeta de Dios lo desobedeció, Dios envió a un león para matarle (1

Reyes 13:23-26).

  • Pero un ángel cerró la boca de los leones para que no le hicieran daño a Daniel

(Daniel 6:22).

  • Cuando un grupo de muchachos se burlaban del profeta Eliseo, Dios envió a dos

osos del monte y ellos despedazaron a cuarenta y dos de los muchachos (2 Reyes 2:23-25).

  • Cuando Balaam necesitaba una reprensión, Dios abrió la boca de su asna y le

ordenó hablar (Números 22:26-33).

  • Por lo menos tres veces las Escrituras nos dicen que Dios envió avispas para

ayudar a exterminar a los enemigos de Israel (Deuteronomio 7:20; Éxodo 23:28; Josué 24:12).

  • Dios dijo a los israelitas que si desobedecieran “Enviaré también contra

vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan vuestro ganado, y os reduzcan en número, y vuestros caminos sean desiertos” (Levítico 26:22).

  • El domingo antes de la Pascua, el Señor Jesús llegó a Jerusalén en un pollino en

que ningún hombre había montado (Lucas 19:30).

  • ¡Es obvio que los animales y el ganado obedecen a Dios!

¡AUN SATANÁS Y LOS DEMONIOS OBEDECEN A DIOS!

  • El libro de Job nos dice que cuando los ángeles vinieron para presentarse ante el

Señor, Satanás también estaba presente (Job 1:6). Note, por favor, que Satanás solamente podía hacer a Job lo que Dios le permitía a hacer. Primero, Dios permitió a Satanás quitar las posesiones de Job, pero no poner su mano sobre él (Job 1:12). Cuando Job no pecó o culpó a Dios con hacer mal, Dios permitió a

Satanás que tocara al cuerpo de Job, pero no matarlo (Job 2:6). ¡En ambos casos, Satanás sólo hizo precisamente lo que Dios le permitió hacer!

  • El Señor Jesús echó fuera a un demonio en la sinagoga de Capernaum (Marcos

1:21-28).

  • Mateo, Marcos, y Lucas registran el hecho de que el Señor Jesús sanó a la suegra

de Pedro y entonces sanó a otros y echó fuera demonios (Mateo 8:16 y 17; Marcos 1:32-34; Lucas 4:40 y 41).

  • El Señor Jesús también viajó por Galilea, echando fuera demonios (Marcos

1:39).

  • Cuando el Señor Jesús fue confrontado por espíritus inmundos, ellos se

postraron delante de él (Marcos 3:11).

  • El Señor Jesús echó fuera a un demonio de un hombre que era ciego y mudo

(Mateo 12:22).

  • El Señor Jesús sanó a los que tenían espíritus inmundos (Lucas 6:17-19).
  • El Señor Jesús echó fuera un demonio de la hija de una mujer cananea (Mateo

15:21-28; Marcos 7:24-30)

  • El Señor Jesús sanó a algunas mujeres que tenían espíritus inmundos y

enfermedades (Lucas 8:2).

  • El Señor Jesús echó fuera siete demonios de María Magdalena (Marcos 16:9;

Lucas 8:2).

  • En la tierra de los gadarenos, el Señor Jesús echó fuera una legión de demonios

de dos hombres. Los demonios rogaron al Señor Jesús que les permitiera ir a un hato de cerdos y el Señor Jesús les permitió ir (Mateo 8:28-32; Marcos 5:1-13; Lucas 8:26-33).

  • Cuando el Señor Jesús bajó del monte de la transfiguración, encontró que los

discípulos no pudieron echar fuera un demonio fuerte (Mateo 17:14-21: Marcos 9:17-29; Lucas 9:38-47). ¡Pero el demonio inmediatamente obedeció al Señor Jesús!

  • ¡SÍ! ¡AUN SATANÁS Y LOS DEMONIOS OBEDECEN A DIOS!
  • ¡PERO EL HOMBRE ES EL ÚNICO DE TODAS LAS CRIATURAS QUE DIOS

CREÓ, QUE PUEDE ELIGIR A DESOBEDECER A DIOS!

TRISTEMENTE, LA MAYORÍA DE LA GENTE

“ELIGEN” RECHAZAR AL SEÑOR JESÚS

  • “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso

el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:13 y 14).

  • Cuando Dios destruyó la tierra con un diluvio, solamente ocho personas fueron

salvadas (1 Pedro 3:18-21).

  • “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11).
  • “Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere

en su propio nombre, a ese recibiréis” (Juan 5:43).

  • El Señor Jesús dijo: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y

apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!” (Mateo 23:37).

  • El Señor Jesús dijo: “¿Ni aun esta escritura habéis leído: la piedra que

desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo?” (Marcos 12:10).

  • “Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le

rogaron que se fuera de sus contornos” (Mateo 8:34).

  • “Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por

esta generación” (Lucas 17:25).

  • “Más toda la multitud dio voces a una, diciendo: ¡Fuera con este, y

suéltanos a Barrabás! (Lucas 23:18).

  • Quizás el rechazo más triste de todos fuera el de Judas Iscariote. El Señor Jesús

lo eligió para ser apóstol después de orar toda la noche (Lucas 6:12-16). Junto con los otros apóstoles, el Señor Jesús les dio instrucciones: “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echa fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10:8). Según el Salmo 41:9, Judas era un buen amigo del Señor Jesús, y él confiaba en Judas. Poco antes de que Judas saliera para traicionar al Señor Jesús, el Señor Jesús citó este Salmo: “El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar” (Juan 13:18).

  • El libro de Apocalipsis revela que algunos hombres están tan decididos a

denunciar a Dios que el padecer, por muy grave que sea, no los haría cambiar su

opinión: “El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor; blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras” (Apocalipsis 16:8-11).

¡NOSOTROS TAMBÍÉN PODEMOS RECHAZAR AL SEÑOR JESÚS, PERO ESTO SERÍA NECIO!

¿QUÉ DECIDIRÁ USTED?

“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia” (Deuteronomio 30:19).

¡Somos únicos! Fuimos creados a la imagen de Dios. En medio de una tempestad, el Señor Jesús podía decir al mar: “Calla, enmudece” y la tempestad inmediatamente se calmaría Como se sabe, la multitud a la cruz también era como una tempestad. ¡Esa multitud de gente, escogió soltar a un ladrón llamado Barrabás y gritaba que el Señor Jesús fuera crucificado! Pero cuando morimos, nuestra habilidad de tomar decisiones terminará. Otra persona decidirá qué hacer con nuestros cuerpos y qué hacer con nuestras posesiones. ¡Y Dios mismo decidirá qué hacer con nuestras almas eternas!

¿Recuerde Ud. el hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino y que vivía una vida de lujo todos los días? (Lucas 16:19-31). Al darles la señal, sus siervos vendrían inmediatamente para servirle mientras estaba vivo. Pero cuando murió, los días de tomar decisiones terminaron. El pidió que enviaran a Lázaro a mojar su dedo en agua para refrescar su lengua, ¡pero esto no sucedió! También rogó a Lázaro que fuera a la casa de su padre para advertir a sus cinco hermanos acerca del lugar de tormento donde estaba él, ¡pero tampoco sucedió eso!

“Escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia.”