LA ORACIÓN DEL SEÑOR JESÚS
LA ORACIÓN DEL SEÑOR JESÚS
Juan 17:1-26 registra la oración más larga del Señor Jesús que se encuentra en la Biblia. Él oró esta oración la noche antes de su crucifixión. Fácilmente, se puede dividir esa oración en tres partes.
1. Primero, el Señor Jesús oró para sí mismo (Juan 17:1-5). Entre otras cosas, oró: “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Juan 17:5).
2. Segundo, el Señor Jesús oró por sus discípulos (Juan 17:6-19). Entre otras cosas, oró “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal” (Juan 17:15).
3. Finalmente, oró por todos los que creerían en el por medio de su mensaje (Juan 17:20-26). ¡Esto incluye a Ud. y a mí! Su única oración por nosotros es que seamos unidos en la misma manera que el Señor Jesús estaba unido con su Padre. La unidad de los creyentes es el enfoque principal de su oración por nosotros. Él oró: “Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:20 y 21).
Note, por favor, que el Señor Jesús oró que seamos “uno” para que “el mundo crea”. Obviamente, hay una conexión entre una iglesia unida y un mundo que cree. A la inversa, también hay una relación entre una iglesia dividida y un mundo que no cree.
¡Este estudio será sobre la unidad cristiana! ¡Esta era una prioridad principal del Señor Jesús! ¡También, debe ser una prioridad principal de nosotros!
LOS CREYENTES DE HOY ESTAMOS DIVIDIDOS
La semilla de división fue sembrada por Satanás hace muchos años en la iglesia en Corinto. Pablo escribió: “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?” (1 Corintios 1:10-13). Según el autor cristiano W. E. Vine en sus estudios de palabras, el Señor Jesús dijo “sígueme” 77 veces en los cuatro Evangelios. Si todos siguiéramos al Señor Jesús, no estaríamos divididos.
Hoy, esta semilla de división ha producido una cosecha horrible. El Sr. Donavyn Coffey informó el día 29 de julio del año 2022 que el Centro para el Estudio del Cristianismo Global ha contado más de 45,000 denominaciones en el mundo. El informe dice: Los seguidores del Señor Jesús están en todo el mundo. Pero el cuerpo global de más de 2 mil millones de cristianos está dividido en miles de denominaciones: los pentecostales, los presbiterianos, los luteranos, los bautistas, los apostólicos, los metodistas; la lista sigue y sigue.
Hay un sentido en que todas esas personas salvas en Cristo en Corinto fueron miembros de un cuerpo: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo” (1 Corintios 12:13). Este “un cuerpo” no sólo incluye todos los salvos de la tierra, sino también incluye los que han muerto en el Señor y están en el cielo. No obstante, tristemente había contenciones en la iglesia en Corinto que causaron que Pablo preguntara: “¿Acaso está dividido Cristo?” (1 Corintios 1:13).
EL MUNDO NO CREE
¡No sólo es obvio en nuestro mundo moderno que los creyentes no son “uno” como el Señor Jesús y el Padre son “uno”, sino es igualmente obvio que el mundo no cree! Wikipedia, la enciclopedia gratuita afirma: “El crecimiento de la población cristiana es el crecimiento de la población de la comunidad global cristiana. Según una encuesta hecha en el año 2011 por el “Pew Research Center”, había más de 2.2 mil millones de cristianos en el mundo en el año 2010, más que 3 veces el número de los 600 millones registrados en el año 1910. No obstante, esta tasa de crecimiento era más lento que el crecimiento de la población del mismo período de tiempo.
¡Recuerde! ¡El Señor Jesús oró que deberíamos ser “uno” para que “el mundo crea”. ¡La división entre los hermanos en Cristo es la razón que mucha gente no crea en él!
¿POR QUÉ ESTÁ DIVIDIDA LA IGLESIA?
Mientras puede haber muchas cosas dividiendo la iglesia, una fuente mayor de la división es cómo interpretar la Biblia. Por ejemplo, considere la doctrina de “predestinación”. Juan Calvino creía que el hombre no tiene libre albedrío y que sólo Dios predestina de antemano quién será salvo, y quién se perderá. Jacobo Armenio discrepó con Calvino. Él creía que el hombre sí tiene libre albedrío y puede escoger ser salvo o perdido. Los dos hombres creían en la Biblia. Aunque no estaban de acuerdo, los dos hombres creían que estaban interpretando la Biblia correctamente. Escolares brillantes aún están en desacuerdo con respecto a este tema.
La mayoría de las denominaciones en el mundo creen en la Biblia, pero aún están divididas. ¡Sí! ¡Aunque creen en la Biblia, aún están divididas con respecto a cómo debe ser interpretada! Por ejemplo, es difícil imaginarse que haya un bautista que no cree en
la autoridad de las Escrituras, y aún según un censo de las denominaciones, hecho en el año 2021, la “Alianza Mundial de Bautistas” registra 245 denominaciones bautistas. Según un artículo de la primavera del año 1998, en la historia cristiana hay también cerca de 11,ooo denominaciones pentecostales o carismáticos en el mundo. Otros grupos que creen en la Biblia están divididos de la misma manera con respecto a cómo interpretarla.
Tristemente, como ya hemos dicho, el mundo cristiano no es “uno” como el Señor Jesús y el Padre son “uno”, y el mundo aún no cree.
LA BIBLIA NO ES EL PROBLEMA
¡Esta verdad no puede ser enfatizado demasiado! ¡LA BIBLIA NO ES EL PROBLEMA! DIOS INSPIRÓ LA BIBLIA Y ÉL NO SE EQUIVOCA!
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16 y 17).
Timoteo fue instruido: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).
El Señor Jesús dijo: “Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).
El salmista dijo: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105).
La Palabra de Dios es la espada del Espíritu y el arma principal que tenemos para vencer al diablo. Cada vez que el Señor Jesús fue tentado en el desierto, venció a la tentación con citar las Sagradas Escrituras (Mateo 4:4, 7, y 10).
La Palabra de Dios es esencial para nuestra salvación. Pedro dijo que somos: “renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:23).
Nuevos creyentes deben desear la leche espiritual no adulterada de la Biblia como un niño recién nacido desea la leche de su madre (1 Pedro 2:1-3). ¡Las Escrituras son esenciales para nuestro crecimiento espiritual!
La Palabra de Dios es eterna y nunca pasará. El Señor Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35).
La Biblia es inspirada por Dios. ¡La Biblia no es el problema!
¡El problema es la manera en que usamos la Biblia!
¿QUIÉN DECIDE LO QUE LA BIBLIA QUIERE DECIR?
La respuesta a esta pregunta es importante, porque involucra directamente la unidad cristiana. En la Iglesia Católica Romana, se considera que el papa es infalible en definir lo que la iglesia tiene que creer. Mientras los católicos afirman que esto siempre ha sido cierto, la infalibilidad papal no fue declarada oficialmente hasta el primer concilio del vaticano en el año 1870. El contexto histórico para ese decreto involucra “La Era de la Iluminación”. Durante los siglos 17 y 18, un número de escépticos famosos se atrevieron a desafiar a la iglesia. Hombres como Charles Darwin, John Locke, David Hume, Immanuel Kant, Descartes, Voltaire, Rousseau, y otros concluyeron que la iglesia estaba equivocada. El papa reaccionó a su escepticismo al dogmáticamente declarar su infalibilidad. Desde 1870 solamente un papa ha hecho una declaración ex cátedra promulgando una doctrina que todos los católicos tienen que creer. Sucedió en el año 1950 cuando el Papa Pio XII oficialmente declaró la doctrina de la Asunción de María.
Esta declaración oficial aclaró una contradicción aparente de la enseñanza católica. Los católicos enseñan la doctrina de la Concepción Inmaculada. Esta doctrina declara que María, la madre del Señor Jesús, no tuvo pecado original desde el momento de su concepción. Ya que el “pecado original” es responsable por la muerte y la descomposición, el cuerpo de María no debe descomponerse y regresar a polvo. No obstante, la iglesia creía que María murió y que fue sepultada en el Valle de Cedrón, cerca de Jerusalén. Pero los escolares modernos creen que María murió y fue sepultada en Éfeso. En cualquier de los dos casos, la sepultura de María era un problema para los católicos. Si tuviera una concepción inmaculada como ellos afirman, su cuerpo nunca se descompondría. Entonces en el año 1950, el Papa Pio XII resolvió este problema al declarar de su trono papal (ex cátedra) que cuando murió María, su cuerpo no se descompuso, sino que fue llevado directamente al cielo.
¿Estamos dispuestos a dejar que el Papa de la iglesia católica romana decida lo que tenemos que creer?
En las denominaciones protestantes, la ortodoxia muy a menudo se determina por credos oficiales. La jerarquía de cada denominación específica lo que los miembros de la denominación deben creer. Alguien bromeó: Los católicos insisten en un “interprete infalible” y los protestantes insisten en una “interpretación infalible”.
En la controversia entre Calvino y Armenio, la decisión acerca de quién tenía razón fue hecha por el Sínodo de Dort. Este sínodo fue compuesto por unos cien delegados.. Había treinta clérigos holandeses, acompañados por ancianos holandeses, seis deputados representando los Estados generales, cinco profesores teológicos de
universidades holandeses, y veintisiete delegados de naciones extranjeras. Las deliberaciones de ese sínodo duraron más de seis meses. Su primera reunión tomó lugar el día 13 de noviembre del año 1618 y su reunión final el día 29 de mayo del año 1619.
Después de seis meses de debate, el sínodo concluyó que Calvino tenía razón. Para asegurar igualdad doctrinal, trece ministros fueron ordenados a quedarse en Dort para más instrucción. Aparentemente, otros fueron considerados inenseñables y fueron ordenados dejar todas las actividades ministeriales. El día 5 de julio, los que no estaban de acuerdo con el sínodo fueron llamados a la asamblea del Estado general y tuvieron que firmar “El Acto de Cesación”, prometiendo no predicar. Los que negaron firmar fueron sentenciados como “perturbadores de la paz” y fueron ordenados a salir de las Provincias Unidas. Se decretó castigo especial para Johan van Oldenbarnevelt que había sido entre los armenios. ¡Él fue degollado! Su amigo, Hugo Grotus, escapó de la guillotina y fue sentenciado a prisión.
¿Estamos dispuestos a dejar que un sínodo nos diga qué debemos creer?
Por favor, pregúntese a sí mismo si Dios ha empoderado a alguien de la tierra hoy para decirle qué debe creer. ¿Permite Dios que nosotros mismos escojamos qué creer, o ha designado Dios algún otro para decidir qué debemos creer? A los que buscarían controlarnos y juzgarnos, las Escrituras preguntan: “¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme” (Romanos 14:4).
¡Sí! ¡Para nuestro propio señor estamos en pie o caemos!
¿PODEMOS ESTAR DE ACUERDO AL MENOS CON TODO LO DICHO
EN LOS DIEZ MANDAMIENTOS?
Algunos podrían sugerir que mientras no estamos de acuerdo con toda la Biblia, ¡debemos por lo menos estar de acuerdo con respecto a los diez mandamientos! ¡Pero no es así! No estamos de acuerdo con respecto a los diez mandamientos que son realmente “el pacto antiguo” que Dios prometió reemplazar. Moisés dijo: “Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra” (Deuteronomio 4:13). Como ya hemos dicho, este es el pacto que Dios, por medio del profeta Jeremías, prometió reemplazar (véase Jeremías 31:31-34).
- En vez de traer la unidad, estos mandamientos siempre han sido una fuente de debate y controversia. Por ejemplo, considere el mandamiento
- 3: “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano” (Éxodo 20:7). La mayoría de los judíos no están seguros de lo que esto quiere decir y por lo tanto aun no pronunciarán ni escribirán el nombre de Dios, temiendo tomar su nombre en vano. O considere el
- mandamiento
- 4: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8). Después de 3,000 años de debate, los judíos aún no están de acuerdo con respecto a lo que un judío legalmente puede hacer en el día de reposo. O considere
- 6: “No matarás” (Éxodo 20:13). Se determina la diferencia entre “asesinar” y una muerte accidental por la intención (Números 35:22-25). Ya que solamente Dios conoce el corazón del hombre, invariablemente los jueces humanos se equivocan. ¡Si Ud. piensa que los jueces humanos nunca se equivocan, examine otra vez el juicio del Señor Jesús! Debates semejantes ocurren con respecto a todos los diez mandamientos.
Ya que el antiguo pacto crea tantos desacuerdos, es representado por Agar e Ismael (Gálatas 4:24-26). Como sabemos, Ismael siempre causaba controversia y hostilidad. El ángel del Señor dijo: “Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará” (Génesis 16:12). Esta es una razón por qué Agar e Ismael representan el antiguo pacto.
EL PLAN DE DIOS PARA LA UNIDAD
Dios tiene un plan para unir al universo entero bajo el señorío de Cristo: “dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (Efesios 1:9 y 10).
Entre otras cosas, el plan de Dios para la unidad involucró crear una raza de personas totalmente nueva raza de personas. El primer Adán produjo una raza física. Ya que el Señor Jesús creó una nueva raza, a él se le llama el “postrer Adán” (1 Corintios 15:45). Así como el primer Adán produjo una raza física, el postrer Adán produjo una raza espiritual. Todas las personas en la tierra nacidas de la simiente de Adán morirán. Ya que la nueva raza proviene de una simiente espiritual (1 Pedro 1:23), los que nacen de esta simiente vivirán para siempre: “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios 15:22).
Note, por favor: “Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial” (1 Corintios 15:44-49).
La palabra griega traducida como “imagen” en este pasaje es eikon de lo cual se deriva la palabra “icon”. Al hacer “clic” en la “imagen” o “icon” en la pantalla de su computadora, se puede acceder muchísima información. El Señor Jesús es la “imagen” del Dios invisible (Colosenses 1:15), ¡y cuando se hace “clic” en el Señor Jesús, aparece Dios! Los con el ADN de Adán han nacido de la carne y morirán. Los que tenemos el ADN del Señor Jesús somos nacidos del Espíritu y viviremos para siempre.
Esta nueva criatura está “en Cristo”. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (2 Corintios 5:17). ¡Así que el Señor Jesús es el fundamento para la unidad y no la Biblia! Al tratar la división en Corinto, Pablo afirmó que: “nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Corintios 3:11). Otra vez los hacemos recordar que todas las Escrituras de los libros del Nuevo Testamento no existían en aquel tiempo. No obstante, el Señor Jesús aún podía traer la unidad! Considere la manera en que el Señor Jesús trajo unidad a los apóstoles. Los apóstoles no estaban de acuerdo con respecto a la interpretación de la Biblia. Por ejemplo, el apóstol Mateo era publicano (Mateo 9:9-13) y el apóstol Simón era zelote que odiaba a los publicanos (Hechos 1:13). No obstante, mientras los dos creían en la Biblia, no estaban de acuerdo con respecto a lo que la Biblia decía acerca de la política, pero sí estaban de acuerdo con respecto al Señor Jesús. Los apóstoles tenían muchos otros desacuerdos, tal como el que se menciona en Lucas 22:24-30. Pero los apóstoles nunca estaban en desacuerdo sobre el Señor Jesús. Los apóstoles nunca estaban unidos por la Biblia, estaban unidos por el Señor Jesús. Esto fue el caso con todos los creyentes de aquel entonces y puede ser el caso con todos los creyentes de hoy.
Por favor, considere la manera hermosa en que el fundamento de Cristo trae la unidad.
- El pueblo reunido en el día de Pentecostés estaba unido antes de que ni una
palabra de las Escrituras del Nuevo Testamento fue escrita.
- “Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y
ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común” (Hechos 4:32).
- No estaban unidos por la Biblia, porque el primer libro del Nuevo Testamento no
fue escrito hasta 20 años después, y el último no fue escrito hasta 60 años después.
- De hecho, ¡la colección de todos los libros inspirados de la Biblia demoró muchos
años!
- La lista más vieja de los 66 libros de la Biblia remonta al cuarto siglo.
- Originalmente, las Biblias tuvieron que ser escritas a mano y por eso eran escasas
y costosas.
- La primera Biblia impresa fue hecho en los años 1450. Se le llama la Biblia de
Gutenberg y fue escrita en latín.
- Aun después de varios siglos de imprimir Biblias, aún hay millones de creyentes
que no tienen una Biblia y millones más que ni tienen un idioma escrito.
- Hay 7,300 idiomas en el mundo hoy y más de la mitad de ellos no tienen una
forma escrita.
- Consecuentemente, una persona de cada cinco en el mundo no tiene una Biblia
en su propio idioma.
- Muchos que sí tienen una Biblia, nunca han leído la Biblia entera. Si Ud. duda de
esto, por favor pregunte a los hermanos de su propia iglesia.
- Esto no nos impide ser “uno”, si el Señor Jesús es el fundamento de nuestra
unidad.
- Maestros falsos no son los débiles en la fe que están confundidos acerca de los
alimentos y los días santos (Romanos 14:1-8). Los falsos maestros son los que niegan al Señor Jesucristo (2 Pedro 2:1).
- Los anticristos no son los que discrepan con respecto a los dones del Espíritu
Santo, sino son los que niegan que el Señor Jesús vino en la carne (2 Juan, versículo 7).
- ¡Se puede estar equivocado acerca de muchas cosas si estamos correctos acerca
del Señor Jesús! ¡Si estamos equivocados acerca del Señor Jesús, no importa lo demás de lo que tenemos razón!
LAS BUENAS NOTICIAS ACERCA DEL SEÑOR JESÚS NOS UNEN
Cuando Felipe el evangelista oyó al eunuco etíope leer las palabras del profeta Isaías: “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús” (Hechos 8:35).
Como se sabe, la palabra “Evangelio” significa “buenas noticias”. He aquí la manera en que el apóstol Pablo definió el Evangelio: “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros
pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí” (1 Corintios 15:1-8).
El “Evangelio” involucra la muerte, la sepultura, y la resurrección del Señor Jesús. ¿Cuántas denominaciones hay que están divididas sobre estas buenas nuevas? Casi todos los cristianos creemos en el Evangelio. De hecho, si uno no cree en el Evangelio, no puede ser cristiano. Cuando Felipe predicó las “buenas noticias” al eunuco, ni un libro del Nuevo Testamento había sido escrito.
¡Recuerde! Mientras la Biblia es inspirada por Dios, y es esencial para crecer en Cristo, no es el fundamento de nuestra unidad. ¡Sí, la Biblia es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, y para instruir en justicia, pero el Señor Jesús es el fundamento!
EL GENIO DEL NUEVO PACTO
El “antiguo pacto”, es decir, los “diez mandamientos” fueron escritos por Dios en piedra cuando Dios tomó su pueblo por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto. Aquel pacto era frío, rígido, e inflexible y tuvo que ser leído e interpretado. No todos estaban de acuerdo con respecto a cómo esos diez mandamientos debían ser interpretados. Por eso fue hecha una alegoría de Agar e Ismael. Entonces Dios decidió escribir un nuevo pacto donde los hombres no podían leerlo y discutir sobre ello. Dios escogió escribir el nuevo pacto en las mentes y en los corazones de los creyentes. Las mentes y los corazones de los creyentes no son fríos, rígidos, ni inflexibles. Ni es este pacto escrito “con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo” (2 Corintios 3:1-6). Considere este “nuevo pacto”: “He aquí vienen días, dice la Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor. Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer” (Hebreos 8:8-13).
El “nuevo pacto” es un pacto personal entre nosotros y Dios. No requiere la aprobación de ningún predicador, sacerdote, iglesia, ni sínodo. ¡Podemos llegar a ser cristianos en el desierto tal como el eunuco etíope! ¡No importa dónde estemos, podemos personalmente decidir a confesar a Cristo y ser bautizados, e ir por el camino, regocijándonos! (Hechos 8:26-40).
EL SIERVO POR AMOR
Inmediatamente después de que los diez mandamientos fueron escritos en Éxodo, capítulo 20, Moisés describió a dos tipos de siervos en Éxodo, capítulo 21. Uno era siervo por la “ley”, y el otro era siervo por “amor”: “Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; más al séptimo saldrá libre, de balde. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre” (Éxodo 21:2-6).
Note, por favor, que el amor es más vinculante que la ley. La ley requirió seis años de servicio. Pero, ¡el amor dura toda la vida! “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu” (1 Juan 4:7-13).
Como se sabe, los judíos fueron mandados a amar a Dios. La Shema es una oración que los judíos devotos recitan cada día. Se encuentra en Deuteronomio, capítulo seis. Esa oración incluye el hecho de que “amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Deuteronomio 6:5). Además, la ley también requería que: “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18).
Pero el amor que el Señor Jesús requiere es distinto. El Señor Jesús dijo: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros” (Juan 13:34). El Señor Jesús explicó el “nuevo” aspecto de su amor al decir: “améis unos a otros como yo os he amado”. Este nuevo amor excede a todo conocimiento (Efesios 3:19). Este amor es sobrenatural y solamente puede venir del Espíritu Santo. “Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” (Gálatas 5:22-26).
Este amor sobrenatural es lo que une a la iglesia y tiene el poder para convertir a los inconversos. ¡Recuerde! “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”.
TODA VIDA ES IMPORTANTE AL SEÑOR JESÚS
Hay aproximadamente 73 millones de abortos cada año. Los bebés por nacer no son deseados especialmente si no son “normales”. Por ejemplo, según LifeNews.com, en Islandia si se determina que un bebe tiene el Síndrome de Down y que será mentalmente deficiente, 100% de ellos son abortados. En los EUA, 67% de los bebés con el Síndrome de Down son abortados. No obstante, el Señor Jesús ama a todos los bebés, sin tomar en cuenta su condición física o mental (Mateo 18:1-6).
Considere la historia de un bebé con el Síndrome de Down conocido como Juan Marcos Stallings. Juancito también tenía un problema del corazón y los doctores no esperaron que viviera más de 4 años. El padre de Juan, Gene Stallings, era el director técnico de un equipo de fútbol americano y era miembro de la Galería de Fama de Fútbol Universitario de los EUA.
Al principio, Gene oró que Dios cambiara a Juancito para hacerle “normal”. No obstante, más tarde en una entrevista con el Dr. Jaime Dobson, Gene dijo que si tuviera que hacer todo de nuevo, nunca hubiera pedido a Dios que cambiara a Juancito. Él consideró a Juancito como un ángel del cielo que le enseñó sobre el amor y la amistad, y lo que significa en realidad amar a alguien. ¡Contra todo pronóstico, Juancito vivió por 46 años! Cerca de la muerte, el nivel de oxígeno de Juancito cayó de 90 a solamente 63. Su papá le preguntó: “Juancito, ¿cómo te sientes?” El respondió: “Estoy bien”. Falleció la mañana siguiente, el día 2 de agosto del año 2008.
Gene comenzó orando que Dios cambiara a Juancito, pero al final, con la ayuda de Dios, Juancito cambió a su papá. Su papá aun escribió una biografía de inspiración acerca de su hijo que se titula Otra Temporada: La Historia de un Director Técnico que
Crió a un Hijo Excepcional. Esa biografía literalmente ha inspirado a millones de personas. Cuando la noticia de la muerte de Juancito fue divulgada, unas 1,500 cartas llegaron de todos los EUA. Dos gobernadores enviaron patrulleros para guiar a la procesión funeral, y cientos de personas se presentaron para expresar sus respetos. Aunque Juancito no sabía leer ni escribir, ni aun contar a diez, su vida corta tuvo una influencia positiva en millones de personas.
He aquí una lista parcial de los logros de Juan Marcos Stallings:
- Una biografía muy popular acerca de su vida fue escrito por su padre.
- Él recibió un diploma honorario de una escuela cristiana secundaria de Dallas,
TX.
- Él recibió un honor del “Cambie el Mundo” de la Universidad Cristiana de
Abilene, TX.
- Una sala de equipos deportivos fue nombrado en su honor en la Universidad de
Alabama.
- Un parque infantil también fue nombrado por él en la Universidad de Alabama.
- Un campo de fútbol fue nombrado en su honor en la Universidad Faulkner.
- Una estatua de él y su padre se encuentra también en la Universidad Faulkner.
- Fue nombrado un becario de Paul Harris por Rotario Internacional.
- Fue nombrado un Marino Honorario por el Cuerpo de Infantería de Marina de
los EUA.
- La clase del año 1957 de la Universidad Texas A & M dotó una beca a su escuela
médica en su honor.
- Con mucho gusto, representó el estado de Texas en las Olimpiadas
Internacionales Especiales.
- Apareció en el único aviso comercial del United Way, producido para la Liga
Nacional del Fútbol (NFL) de los EUA.
- Él recibió la medalla del Festival Deportivo de Alabama que fue llevado en un
vuelo del trasbordador espacial.
- Él inició el primer “Down for Down” para los Cardinales de Arizona del NFL.
- Apareció en muchos programas de la TV de los EUA tal como el Today Show,
Dateline, y un especial de la red de televisión ABC.
- Apareció en People Magazine, Selecciones, y muchas publicaciones cristianas.
- Ayudó en enseñar clases de la escuela dominical para niños de 4 años de edad en
varias congregaciones.
- Una universidad lo incluyó en una lista especial de 5 personas famosas que han
cambiado al mundo.
- Fue bautizado en Cristo en el año 1985 en Dallas, TX.
- Su nombre precioso está escrito en el Libro de la Vida del Cordero en el cielo.
El salmista dijo: “Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien” (Salmo 139:13 y 14).
¡Los bebés no son creados por casualidad! ¡No hay vida en el vientre sin la ayuda de Dios! Un día cuando el Señor Jesús iba por el camino, vio a un hombre que había nacido ciego. “Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él” (Juan 9:2-3).
Gracias a Dios que Juan Marcos Stallings no fue abortado, porque ciertamente podemos ver la obra de Dios mostrada en su vida.
EL SEÑOR JESÚS NO SE AVERGÜENZA DE SUS HERMANOS
La Biblia es clara acerca de esto: “Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos” (Hebreos 2:11).
Cuando dos hombres tienen el mismo padre, son hermanos, les guste o no. A veces los hermanos son totalmente distintos. Por ejemplo, Esaú era rubio y su cuerpo peludo (Génesis 25:25). Su hermano Jacob, era distinto. Pero eran hermanos.
Simplemente porque alguien en la iglesia no tiene el mismo parecer que Ud. ni piensa como Ud., no quiere decir que no es su hermano. Hay un sentido en que debemos tener buenas relaciones con los que otros desprecian: “Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión” (Romanos 12:16).
Una vez el Señor Jesús contó una parábola acerca de “unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros” (Lucas 18:9-14). Él
concluyó esa parábola con esta advertencia: “cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido” (Lucas 18:14).
NO DEBEMOS SER COMO AMÁN
Tengo un querido amigo que es un estudiante brillante de la Biblia y él sobresale en defender lo que cree y puede comprobar que los demás están equivocados. Un día cuando estudiaba el libro de Ester, reconoció que él era como Amán. Por favor, considere:
- El rey Asuero puso a Amán sobre los demás nobles (Ester 3:1).
- El rey mandó a todos los nobles a arrodillarse delante de Amán (Ester 3:2).
- Amán fue dado el anillo del rey y emitió un decreto que todos los judíos de las 127
provincias del reino debían ser matados (Ester 3:10-15).
- Amán era rico, tenía muchos hijos, había sido puesto sobre los demás príncipes
del rey y además, fue la única persona invitada a un banquete especial con la reina Ester y el rey Asuero.
- A comparación, parecía que Mardoqueo no tenía cómo evitar la condenación. El
rey mandó a todos los oficiales reales a arrodillarse ante Amán, pero Mardoqueo se negó hacerlo (Ester 3:2).
- Mardoqueo era judío y todos los judíos debían ser matados el día 13 del mes 12
(Ester 3:10-14).
- El rey había dado a Amán su anillo y él usó ese anillo para confirmar la sentencia
de muerte de Mardoqueo y los demás judíos (Ester 3:10).
- Una horca de 23 metros de altura ya había sido construido para colgar a
Mardoqueo (Ester 5:14).
Cuando el rey preguntó a Amán: “¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón: ¿A quién deseará el rey honrar más que a mí? Y respondió Amán al rey: Para el varón cuya honra desea el rey, traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza; y den el vestido y el caballo en mano de alguno de los príncipes más nobles del rey, y vistan a aquel varón cuya honra desea el rey, y llévenlo en el caballo por la plaza de la ciudad, y pregonen delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey” (Ester 6:6-9).
El sabio rey Salomón dijo: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18).
El rey dijo a Amán: “Date prisa, toma el vestido y el caballo, como tú has dicho, y hazlo así con el judío Mardoqueo, que se sienta a la puerta real; no omitas nada de todo lo que has dicho” (Ester 6:10).
Amán sabía muchas cosas, pero había algunas cosas que no sabía. No sólo estaba equivocado Amán, sino estaba totalmente equivocado. Mardoqueo fue honrado y Amán fue colgado en su propia horca (Ester 7:10).
También hay muchas cosas que no sabemos. No obstante, debemos saber que de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
¡También debemos saber que el Señor Jesús quiere que todos los que creemos en él seamos “uno”, tal como él y el Padre son “uno”!
¡NO DEBEMOS SER COMO AMÁN!