LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS
LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS
La “autoridad de las Escrituras” es una prueba que muchos creyentes usan para determinar quién es cristiano y quién no lo es. Ay de aquel que no cree en “la autoridad de las Escrituras”. Pero ¿qué quiere decir la “autoridad de las Escrituras”? Cada denominación cree en la misma Biblia pero enseña doctrinas distintas. La mayoría de estas denominaciónes interpreta las Escrituras de manera distinta. ¿Cómo puede ser esto?
La palabra “denominación” literalmente quiere decir “separar y nombrar”. ¿Bajo qué “autoridad” puede alguien nombrarse y separarse de los demás? ¿Cuál denominación, si haya una, es la verdadera iglesia? ¿Qué denominación es la “autoridad final” para decirnos lo que las Escrituras realmente quieren decir?
¡No debe haber division! En la noche antes de su crucifixión el Señor Jesús oró por la unidad de todos los creyentes para que el mundo creyera. Dijo: “Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:20 y 21).
No obstante, tristemente nuestro entendimiento de la “autoridad de las Escrituras” no ha traído paz y unidad al cuerpo de Cristo. La Enciclopedia del Mundo Cristiano del año 2001 dice que hay más de 33,000 denominaciones cristianas en 238 países. Estas 33,000 denominaciones están subdividas en “6 grandes mega-bloques eclesiásticos-culturales”.
¡Podemos asumir que la mayoría de estas 33,000 denominaciones creen en la “autoridad de las Escrituras”, pero aun así, están divididas!
¡Obviamente, algo está mal! Dividir al cuerpo de Cristo no es un asunto de poca importancia. ¡Es diametralmente opuesto a la oración del Señor Jesús y al plan eterno de Dios!
Quizás ya sea la hora en que analicemos más de cerca este tema. Pablo dijo a Timoteo: “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que en- gendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:23-26).
Según la Sociedad Bíblica Americana, no hay copias completas de las Escrituras en 57% de los idiomas del mundo. Muchos ni tienen un lenguaje escrito. ¿Cómo impacta sus vidas la “autoridad de las Escrituras”?
- Durante muchos años la Biblia fue copiada a mano y por eso era costosa y había
pocas copias.
- Johannes Gutenberg inventó la prensa con tipos movibles alrededor del año
1436. Su primer proyecto de importancia fue la impresión de la Santa Biblia. No obstante, el próximo proyecto era la Vulgata Latina que la mayoría de la gente no podía leer. La Biblia de Gutenberg fue impresa entre los años 1450 y 1455.
- La primera Biblia en español fue traducida por Casidoro Reina e impresa en el
año 1569.
- Tristemente, los líderes, tanto religiosos como seculares, no querían que la gente
leyera la Biblia. No confiaban en la gente común para entender correctamente la Palabra de Dios.
- Por ejemplo, William Tyndale fue estrangulado y quemado a la estaca en el año
1536 por el “delito” de traducir la Biblia al inglés. Sus palabras finales fueron: “Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra”.
- Como sabemos, en el año 1611 el rey Jacobo finalmente “autorizó” la impresión
de la Biblia para la gente común. Es conocida como la versión del rey Jaime.
- Ni siquiera todos los de habla inglesa posean una Biblia hoy en día.
- Los católicos romanos también prohibieron que la gente común leyera la Biblia.
El Concilio de Trento (1545-1564) puso a la Biblia en la lista de libros prohibidos y prohibió a cualquier persona leer la Biblia sin una licencia de un obispo católico o de un inquisidor. El Concilio también dijo: ”Que si alguien se atreve a leer o tener en su posesión ese libro, sin tal licencia, no recibirá absolución hasta que lo haya dado a su ordinario”.
- Aunque ahora millones de Biblias han sido impresas, millones de creyentes aún
no tienen una Biblia.
- De los 6901 idiomas diferentes del mundo, 1859 (31%) no tienen una traducción
de la Biblia en progreso. 2195 (26%) tienen una traducción en progreso pero aún no tienen las Escrituras completas. Obviamente, la mayoría de la gente del mundo no tiene una Biblia.
- ¿Cómo impacta la “autoridad de las Escrituras” a las vidas de los que no tienen
una Biblia o que no saben leer?
- Una cosa es que los hace completamente dependientes de algún otro. Los nobles
de Berea escudriñaban las Escrituras cada día para ver si lo que Pablo les enseñaba era cierto (Hechos 17:11). Pero los que no tienen una Biblia no tienen ninguna manera para determinar si una enseñanza es cierta o no.
- Pedro advirtió: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,
como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado” (2 Pedro 2:1 y 2).
MARTÍN LUTERO
Ya que Martín Lutero basó su desacuerdo con el Papa en la “autoridad de la Escrituras”, reflexionemos sobre su vida.
- Lutero era un monje agustino de la Iglesia Católica Romana.
- Lutero leía la Biblia y se atrevió a estar en desacuerdo con las enseñanzas
católicas. En el día 31 de octubre del año 1517, clavó sus famosas 95 tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg .
- Esas 95 tesis llegaron a ser el fundamento de la reformación protestante.
- Lutero creía que las Escrituras son una autoridad absoluta, no derivada, e
incuestionable.
- De hecho, la mantra de Lutero era “sola scriptura” (solamente las Escrituras).
- Lutero dijo: “A menos de que esté convencido por la Escritura y la simple razón,
no acepto la autoridad de los papas y concilios, porque se contradicen -- mi conciencia es cautivo de la Palabra de Dios”.
- En el juicio por su vida ante el emperador, Lutero se atrevió a decir: “No puedo
retractar nada, porque ir contra la conciencia no es correcto ni seguro. Aquí estoy, no puedo hacer otra cosa, entonces ayúdame Dios. Amén.”
- Sin embargo, Lutero, que insistía en “sola Scriptura”, pensó que la Biblia no era
suficiente para enseñar claramente la doctrina luterana.
- Por lo tanto, Lutero escribió la “Confesión de Augsburgo” que presentó en alemán
y latín en la Dieta de Augsburgo en el día 25 de junio del año 1530.
- La Confesión de Augsburgo es un documento largo que contiene 28 artículos que
constituyen la confesión básica de las iglesias luteranas.
- De hecho, la Confesión de Augsburgo es el documento formativo de la iglesia
luterana. Sirve como una herramienta para medir si los luteranos de hoy son fieles a la Reformación Luterana. Aclara lo que significa ser luterano.
- No se sabe cuántas denominaciones luteranas hay en el mundo, pero hay por lo
menos 40 denominaciones luteranas distintas en América del Norte.
- Nos hace pensar seriamente cuando damos cuenta que la creencia de Lutero en la
“autoridad de las Escrituras” no trajo unidad en el mundo cristiano ni siquiera en la misma denominacion que él fundó.
- Además, Lutero obviamente pensó que las Escrituras no eran una guía suficiente
o no hubiera escrito la Confesión de Augsburgo.
- Aunque la reformación protestante fue basada en la “autoridad de las Escrituras”,
resultó en la división del cuerpo de Cristo en muchas denominaciones.
- Además de la Biblia, muchas denominaciones también tienen su propio credo
especial.
- Ciertamente sería sabio pensar en lo que quiere decir la “autoridad de las
Escrituras”.
JUAN CALVINO
Calvino era otro teólogo brillante que creía en la “autoridad de las Escrituras”. No obstante, como Lutero, él pensó que las Escrituras no fueron adecuadas para instruir a los perdidos; así que publicó su Institutos de la Religión Cristiana en el año 1536. Su propósito era “ayudar a los que deseaban ser instruidos en la doctrina de salvación”. Los institutos tienen cuatro partes: el primero examina a Dios el Padre, el segundo, al Hijo, el tercero, al Espíritu Santo, y el cuarto, a la iglesia.
En el año 1541, para probar la validez de su interpretación de las Escrituras, Calvino fundó una teocracia en Ginebra. Alberto Enrique Newman describe la confidencia doctrinal de Calvino. La cita que sigue viene del Manual de la Historia de la Iglesia (Volumen 2, página 217). “Nunca ha venido un hombre al trabajo de su vida con un mejor entendimiento de las dificultades y responsabilidades asociadas con ella, o con una determinación más firme de llevarla a cabo, sin tomar en cuenta las consecuencias, pensando que lo que él creía fuera la requerida voluntad de Dios, que Juan Calvino. No tenía las menores dudas con respecto a la exactitud absoluta y la validez única de sus propios esquemas de doctrina cristiano y los del gobierno de la iglesia. Los que se opusieron radicalmente a uno u otro, estuvieron bajo la guía de Satanás, estaban fuera de los límites de salvación, y no merecían ninguna consideración de los fieles”.
Por lo tanto, basado en la “autoridad de las Escrituras”, Calvino:
- No mostró ninguna misericordia a los enemigos de su teocracia.
- Introdujo un sistema de espionaje para localizar a los infieles. Los informadores
compartieron las multas impuestas, y los niños fueron animados a testificar en contra de sus padres.
- En el día 27 de octubre del año 1553, Miguel Servet fue quemado a la estaca por
atreverse a estar en desacuerdo con Calvino. Después de retorcerse en las llamas por media hora, exclamó: “Jesús, Hijo del Dios eterno, ten compasión de mí”. ¡Entonces murió!
- Desde el año 1542 hasta el año 1546, 58 personas fueron ejecutadas y 76 fueron
excomulgadas.
- Durante la pestilencia del año 1545, 34 mujeres fueron quemadas o
descuartizadas, acusadas de propagar la plaga por magia.
- Calvino promovió la ejecución pública de los hijos rebeldes, basado en
Deuteronomio 21:18-2).
- En el año 1568, Felipe Deville fue decapitado por dar una cachetada a su padre.
- Calvino basó todo eso en la “autoridad de las Escrituras”.
- ¿Sería aceptado Calvino en la iglesia de Cristo hoy en día solamente porque él
creía en la “autoridad de las Escrituras”?
JACOBO ARMIÑO
Jacobo Armíño nació el día 10 de octubre del año 1580. Él, también, creía en la “autoridad de las Escrituras” pero se atrevió a estar en desacuerdo con Calvino. La división entre el “calvinismo” y el “arminianismo” existe hasta hoy y los dos aún basan sus creencias en la “autoridad de las Escrituras”. En el día 13 de noviembre del año 1618, el Sínodo Nacional de Dort fue convenido para determinar cuál doctrina era correcta. Evidentemente, la decisión no fue fácil porque el debate se prolongó desde el día 13 de noviembre del año 1618 hasta el día 14 de mayo del año 1619. Finalmente los calvinistas ganaron y 200 ministros fueron destituidos de sus oficios, 80 fueron desterrados, y 70 acordaron callarse, y 40 “se arrepintieron” y estos fueron restaurados a sus oficios. Van Oldenbarnevelt fue declarado culpable de traición y fue decapitado en el día 14 de mayo del año 1619.
Obviamente, para Calvino y Armiño creer en la “autoridad de las Escrituras” no traía paz y unidad.
Atrevámonos a preguntar ¿de dónde consiguió el Sínodo Nacional de Dort la “autoridad” para determinar la doctrina correcta?
LA ORACIÓN DEL SEÑOR JESÚS POR LA UNIDAD
Como ya hemos mencionado, el Señor Jesús oró por la unidad de los creyentes en la noche antes de su crucifixión. Aquella oración está registrada en el libro de Juan en el capítulo 17. Es la oración más larga del Señor Jesús que se encuentra en la Biblia. Su oración está dividida en tres partes.
- En los versículos 1-5 el Señor Jesús oró por sí mismo.
- En los versículos 6-19 oró por sus discípulos.
- En los versículos 20-26 el Señor Jesús oró por todos los que creerían por el
mensaje de sus apóstoles.
¡Repetimos! Después de orar por sí mismo y sus discípulos el Señor Jesús dijo: “Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:20 y 21).
Otra vez, note la conexión entre la unidad de los creyentes y la evangelización del mundo. ¡El Señor Jesús oró que seamos “uno” para que el mundo pueda ser convertido!
Hoy hay millones en el mundo sin un conocimiento de la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. ¿Es una iglesia dividida de alguna manera responsable por esto?
La unidad no es un asunto periférico. Es la misma esencia del plan eterno de Dios. Es el plan de Dios unir nuestro universo fragmentado bajo el liderazgo de Cristo. El evangelio debe “de unir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra” (Efesios 1:10). La iglesia es el vehículo por el cual Dios quiere demonstrar su sabiduría multiforme a los principados y a las potestades en los lugares celestiales según su propósito eterno que hizo en Jesucristo nuestro Señor (Efesios 3:9- 11). Una iglesia dividida es un tributo a la sutileza de Satanás. No debemos ignorar sus artimañas (2 Corintios 2:11).
Nuestra interpretación de las Escrituras no ha traído unidad al mundo, ni ha traído unidad a la iglesia. ¡OBVIAMENTE, ESTAMOS HACIENDO ALGO MAL!
Las Escrituras enseñan que “Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Corintios 12:12 y 13). ¡Recuerde! “que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros” (1 Corintios 12:25).
Dios no es autor de confusión (1 Corintios 14:33). ¡El diablo quiere que estemos divididos, pero el Señor Jesús quiere que todos nosotros, los creyentes. estemos unidos en un solo cuerpo!
¡No debemos dejar ganar al diablo! Que seamos “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efesios 4:3).
LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA
Por favor, no interprete nada en este breve artículo como criticar a las Escrituras. No hay duda que “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16 y 17).
¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!
¡Sí! ¡Toda la Biblia es inspirada! El Señor Jesús dijo: “Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).
¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!
Se les recordó a los creyentes hebreos que “La palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensa-
mientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:12 y 13).
¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!
También, ¡las Escrituras son eternas! El Señor Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabas no pasarán” (Mateo 24:35).
¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!
La Palabra de Dios es viva y “corre” o “se extiende rápidamente” cuando es predicada (2 Tesalonicenses 3:1).
¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!
Nunca podemos errar al presntar los pensamientos de Dios con sus palabras. Pedro lo expresó mejor:
“Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios” (1 Pedro 4:11).
Las “palabras de Dios” no son el problema. Es nuestra “explicación” de estas palabras que es el problema. Las denominaciones no son formadas por las Escrituras, sino por “explicaciones” diferentes de las Escrituras.
Las Escrituras son la espada del Espíritu (Efesios 6:17). Tristemente, el diablo nos ha engañado a usar la espada del Espíritu para atacar a nuestros propios hermanos y a mutilar el cuerpo de Cristo.
Las Escrituras no son el problema, sino ¡es nuestro uso de las Escrituras que es el problema!
¿QUÉ HARÁ USTED?
- Yo no sé qué hará Ud., pero es mi oración que sea algo que promueva la unidad
de los creyentes. “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).
- “Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que
cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1 Tesalonicenses 2:13).
- “Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba,
porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos
a otros” (1 Tesalonicenses 4:9).
- “Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo
aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor” (1 Juan 4:7 y 8).
- “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor
los unos con los otros” (Juan 13:35).
- El viaje más largo comienza con un paso. Dé este primer paso hoy y siga “lo que
contribuye a la paz y a la mutua edificación” (Romanos 14:19).
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(Este estudio fue escrito por Boyce Mouton. Los derechos no son reservados. Se puede reproducir todo o partes para la gloria de Cristo y el avance de su reino.)