Boyce Mouton
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LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS

Boyce Mouton · 8 pages · 2,978 words

LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS

La “autoridad de las Escrituras” es la única prueba que muchos creyentes proclaman para determinar quién es un cristiano verdadero y quién no es. ¡Ay de aquel que no cree en “la autoridad de las Escrituras”! Pero ¿qué quiere decir “la autoridad de las Escrituras”? Todas las denominaciones creen en la misma Biblia, pero enseñan doctrinas distintas. La mayoría de estas denominaciones cree en “la autoridad de las Escrituras”. No obstante, cada denominación interpreta las Escrituras de una manera distinta. ¿Cómo puede ser esto?

La palabra “denominación” quiere decir “separar y nombrar”. ¿Con qué “autoridad” se separan y se nombran algunos, separándose de los demás? ¿Qué denominación, si hay alguna, es la iglesia verdadera? ¿Qué denominación tiene la autoridad “final” para decirnos lo que las Escrituras realmente significan?

La división es mala. La noche antes de ser crucificado, el Señor Jesús oró por la unidad de todos los creyentes para que el mundo creyera. Dijo: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:20 y 21).

Tristemente, nuestro entendimiento de “la autoridad de las Escrituras” no ha traído paz ni unidad al cuerpo de Cristo. La Enciclopedia del Mundo Cristiano, publicado por la prensa de la Universidad de Oxford, en su segunda edición del año 2001, afirma que hay más de 33,000 denominaciones cristianas en 238 países. Estas 33,000 denominaciones están subdivididas en “6 grupos eclesiástico-culturales mayores”.

¡Podemos asumir que probablemente la mayoría de estas 33,000 denominaciones creen en “la autoridad de las Escrituras” y aún están dividas!

¡Obviamente hay algo mal! Dividir el cuerpo de Cristo no es un asunto trivial. Es diametralmente opuesto a la oración del Señor Jesús y al plan eterno de Dios!

Quizás sea la hora de examinar este tema más de cerca. Pablo dijo a Timoteo: “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:23-26).

ACCESO A LA BIBLIA

Según la Sociedad Bíblica Americana, 59% de los idiomas del mundo no tienen la Biblia completa. ¡Muchos de ellos ni tienen un lenguaje escrito! ¿Cómo impacta “la autoridad de las Escrituras” a sus vidas?

  • Por muchos siglos, la Biblia fue escrito por mano y por eso eran escasas y

costosas.

  • Johannes Gutenberg inventó la prensa con tipos movibles alrededor del año

1436. El primer proyecto mayor que produjo con su prensa fue la Santa Biblia. No obstante, el texto era la vulgata latina que la mayoría no podía leer. La Biblia de Gutenberg fue impresa entre los años 1450 y 1455.

  • La primera Biblia completa en castellano fue traducida por Casiodoro de Reina

en el año 1569.

  • Tristemente, los líderes religiosos y seculares no querían que el pueblo leyera la

Biblia. No tenían confianza en los hombres comunes para entender correctamente la Palabra de Dios.

  • Muchos de los traductores de la Biblia fueron perseguidos y ejecutados por el

“crimen” de traducir la Biblia a su propio idioma.

  • Por ejemplo, Guillermo Tynsdale fue estrangulado y quemado en la estaca en el

año 1536 por el “crimen” de traducir la Biblia al inglés. Sus últimas palabras fueron: Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra.

  • No obstante, aun hoy, todos los que hablan inglés no tienen una Biblia.
  • La Iglesia Católica también prohibió que el hombre común leyera la Biblia. El

Concilio de Trento (1545-1564) incluyó la Biblia en la lista de libros prohibidos, y prohibió que se lee la Biblia sin una licencia del obispo o del inquisidor de la Iglesia Católica. El Concilió añadió que: Si cualquier persona se atrevería tener en su posesión ese libro, sin tal licencia, no puede recibir absolución hasta que lo haya dado a su ordinario.

  • Aunque hoy han sido impresas millones de Biblias, millones de creyentes aún no

tienen una Biblia.

  • De los 6901 idiomas distintos del mundo, (1859 o 31%) no tienen en progreso una

traducción. 2195 (o 26%) están siendo traducidos, pero aún no hay la Biblia completa. Obviamente, la mayoría de la población del mundo aún no tiene una Biblia.

  • ¿Cómo impacta “la autoridad de las Escrituras” a las vidas de los que no tienen

una Biblia o que no saben leer?

  • Una cosa es que los hace totalmente dependientes de algún otro. Los de Berea

escudriñaban las Escrituras cada día para ver si lo que Pablo enseñaba era cierto. (Hechos 17:11). Pero los que no tienen una Biblia no tienen ninguna manera de determinar si las enseñanzas son ciertas o no.

  • Pedro advirtió: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,

como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que

los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado” (2 Pedro 2:1 y 2).

MARTÍN LUTERO

Ya que Martín Lutero basó su desacuerdo con el papa sobre “la autoridad de las Escrituras”, reflexionemos sobre su vida.

  • Lutero leía la Biblia y se atrevió a discrepar con la Iglesia Católica Romana. En el

día 31 de octubre del año 1517, clavó sus famosos tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg.

  • Estos 95 tesis llegaron a ser el fundamento de la Reformación Protestante.
  • Lutero creía que las Escrituras tienen una autoridad absoluta e inescrutable.
  • De hecho, el mantra de Lutero era “sola scriptura” (sólo las Escrituras).
  • Lutero dijo: A menos que estoy convencido por las Escrituras y por la razón

común, no acepto la autoridad de los papas y concilios, porque han contradicho uno al otro; mi consciencia es cautivo de la Palabra de Dios.

  • En un juicio por su vida ante el emperador, Lutero se atrevió a decir: No puedo,

ni voy a retractar nada, porque oponer a la consciencia no es sabio ni seguro. Aquí estoy, no puedo hacer otra cosa, así que ayúdame Dios. Amén.

  • Aun así, Lutero, quien insistía en “sola scriptura”, no encontró la Biblia suficiente

para enseñar claramente la doctrina luterana.

  • Por eso, Lutero escribió la “Confesión de Augsburgo” que él presentó en alemán

y latín a la Dieta de Augsburgo el día 25 de Junio del año 1530.

  • La Confesión de Augsburgo es un documento largo que tiene 28 artículos que

constituyen la confesión básica de las iglesias luteranas.

  • De hecho, la Confesión de Augsburgo es el documento formativo de la iglesia

luterana. Sirve como herramienta para medir si los luteranos de hoy son fieles a la reforma luterana. Clarifica lo que significa ser luterano.

  • Tenemos que reflexionar en serio cuando nos damos cuenta que la creencia de

Lutero en la “autoridad de las Escrituras” no trajo unidad al mundo cristiano, ni a la misma denominación que él fundó.

  • Además, obviamente Lutero pensó que las Escrituras no eran una guía eficaz o no

hubiera escrito la Confesión de Augsburgo.

  • Aunque la Reformación Protestante fue basada en la “autoridad de las

Escrituras”, resultó en la fragmentación del cuerpo de Cristo en muchas denominaciones.

  • Además de la Biblia, muchas denominaciones también tienen sus propios credos

especiales.

  • ¡Ciertamente es sabio considerar lo que significa la “autoridad de las Escrituras”!

JUAN CALVINO

Juan Calvino es otro teólogo brillante que creía en la “autoridad de las Escrituras”. No obstante, como Lutero, pensó que las Escrituras no eran adecuadas para instruir a los perdidos; entonces publicó Los Institutos de la Religión Cristiana en el año 1536. Su propósito era “ayudar a los que desean recibir instrucción sobre la doctrina de salvación”. Los Institutos tienen cuatro partes: el primero examina a Dios el Padre, el segundo al Hijo, el tercero al Espíritu Santo, y el cuarto a la iglesia.

Para probar la validez de su interpretación de las Escrituras, en el año 1541 Calvino fundó una teocracia en Ginebra. Alberto Enrique Newman describe la confianza doctrinal de Calvino. La cita que sigue ha sido tomada del Manual de Newman sobre la Historia de la Iglesia (Volumen 2, página 217): Nunca ha venido un hombre al trabajo de su vida con una mejor realización de las dificultades y las responsabilidades involucradas con él, o con una determinación más resuelta a realizar, sin tomar en cuenta las consecuencia, lo que Calvino creía que la voluntad de Dios requería. No tenía ninguna duda con respecto a la corrección y validez única de sus esquemas propios de la doctrina cristiana y del gobierno de la iglesia. Todos los que se opusieron a uno u otro, estuvieron bajo la dirección de Satanás, y no aptos para ser salvos, ni merecían ninguna consideración de los fieles.

Por lo tanto, basado en la “autoridad de las Escrituras”, Calvino:

  • No mostró ninguna misericordia a los enemigos de la teocracia.
  • Introdujo un sistema de espionaje para determinar quién era infiel. Los

informantes recibían una parte de las multas y se animaban a los niños que testificaran en contra de sus padres.

  • El día 27 de octubre del año 1546, Miguel Severo fue quemado en la estaca por

atreverse estar en desacuerdo con Calvino. Después de sufrir en las llamas por media hora, gritó: Jesús el Hijo del Dios eterno, ten compasión de mí. ¡Entonces murió!

  • Desde 1542 hasta 1546, 58 personas fueron ejecutadas y 76 personas fueron

desterradas.

  • Durante la pestilencia del año 1545, 58 mujeres fueron quemadas o

descuartizadas, sospechadas de haber difundido la plaga por medio de la magia.

  • Calvino promovió las ejecuciones públicas de los niños rebeldes basado en

Deuteronomio 21:18-21.

  • En el año 1568, Felipe Deville fue degollado por golpear a su padre.
  • Calvino basó todo esto en la “autoridad de las Escrituras”.
  • ¿Aceptaríamos a Calvino en nuestra iglesia hoy, solamente porque creía en la

“autoridad de las Escrituras”?

JACOBO ARMENIO

Jacobo Armenio nació el día 10 de octubre del año 1580. Él también creía en la “autoridad de las Escrituras” pero se atrevió a discrepar con Calvino. La división entre el “calvinismo” y el “arminianismo” permanece hasta el día de hoy y los dos aún basan sus creencias en la “autoridad de las Escrituras”. El día 13 de noviembre del año 1618 el Sínodo Nacional de Dort fue convocado para determinar qué doctrina era la correcta. Obviamente, la decisión no fue fácil porque el debate continuó por casi dos años. Finalmente, los calvinistas ganaron y 200 ministros fueron despedidos de su oficio, 80 fueron desterrados, 70 acordaron mantener silencio, y 40 “se arrepintieron” y fueron restaurados a su oficio. El Sr. Van Oldenbarnevelt fue declarado culpable de traición y fue degollado el día 14 de mayo del año 1619.

Obviamente, para Calvino y Armenio, creer en la “autoridad de las Escrituras” no trajo paz ni unidad.

También nos atrevemos a preguntar ¿de dónde recibió el Sínodo Nacional de Dort la “autoridad” para determinar qué doctrina era la correcta?

LA ORACIÓN DEL SEÑOR JESÚS POR LA UNIDAD

Como ya hemos mencionado, el Señor Jesús oró por la unidad de los creyentes la noche antes de su crucifixión. Se registra esa oración en el capítulo 17 del libro de Juan. Su oración está dividida en tres partes:

  • En los versículos 1-5, el Señor Jesús oró por sí mismo.
  • En los versículos 6-19, oró por sus discípulos.
  • En los versículos 20-26, el Señor Jesús oró por todos los que creerían por el

mensaje de los apóstoles.

¡Repetimos! Después de orar por sí mismo y por sus discípulos, el Señor Jesús dijo: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. para que todos sean uno; como tú o Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:20 y 21).

Otra vez, note la conexión entre la unidad de los creyentes y la evangelización del mundo. ¡El Señor Jesús oró que seamos “uno” para que el mundo crea! Hoy hay millones en el mundo que no conocen a Jesús como su Señor. ¿De alguna manera, es responsable la iglesia dividida por esto?

La unidad no es un asunto periférico, sino es la misma esencia del plan eterno de Dios para unir nuestro universo fragmentado bajo el liderazgo de Cristo. El Evangelio debe “reunir todas las cosas en Cristo” (Efesios 1:10). La iglesia es el medio por lo cual Dios quiere mostrar su multiforme sabiduría a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor (Efesios 3:9-11). Una iglesia dividida muestra la sutileza de Satanás. No debemos ignorar sus maquinaciones (2 Corintios 2:11).

No sólo nuestro acercamiento a las Escrituras no ha traído unidad al mundo, tampoco ha traído unidad a la iglesia. ¡OBVIAMENTE, ESTAMOS HACIENDO ALGO MAL!

Las Escrituras enseñan que “como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Corintios 12:12 y 13). ¡Recuerde! “que no haya desavenencia en el cuerpo” (1 Corintios 12:25).

Dios no es el autor de confusión (1 Corintios 14:33). ¡El diablo quiere dividirnos, pero el Señor Jesús quiere que todos los creyentes estemos unidos en “un solo cuerpo”!

¡No deja que gane el diablo! Que seamos “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efesios 4:3).

LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA

Por favor, no tome a ninguna parte de este artículo breve como crítica de las Escrituras. No hay duda de ellas: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16 y 17).

¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!

¡Sí! Toda la Biblia es inspirada! El Señor Jesús dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!

Los creyentes hebreos fueron recordados que “La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:12 y 13).

¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!

¡Las Escrituras también son eternas! El Señor Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35).

¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!

La Palabra de Dios está viva y por eso puede “correr” o “difundirse rápidamente” cuando sea predicada (2 Tesalonicenses 3:1).

¡LAS ESCRITURAS NO SON EL PROBLEMA!

Nunca nos equivocaremos cuando presentamos los pensamientos de Dios con sus propias palabras. Pedro lo dijo mejor:

“Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios” (1 Pedro 4:11).

Las “palabras de Dios” no son el problema. Es nuestra “explicación” de esas palabras que es el problema. Las denominaciones no son formadas por las Escrituras, sino por las “explicaciones” distintas de las Escrituras.

Las Escrituras son la espada del Espíritu (Efesios 6:17). Tristemente, el diablo nos ha engañado para que usemos la Espada del Espíritu para atacar a nuestros propios hermanos y a mutilar el cuerpo de Cristo.

Las Escrituras no son el problema, sino el problema es nuestro uso de las Escrituras.

¿QUÉ HAREMOS?

No sé qué hará Ud., pero yo oro que sea algo que promoverá la unidad de los creyentes: “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).

“Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes” (1 Tesalonicenses 2:13).

“Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros” (1 Tesalonicenses 4:9).

“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:7 y 8).

“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35).

El viaje más largo comienza con un solo paso. Demos este primer paso hoy y “sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación” (Romanos 14:19).

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Este estudio fue escrito por Boyce Mouton. Los derechos no son reservados y se puede reproducir todo o partes de este material para la honra y gloria de Cristo y el avance de su reino.