HUID DE LA FORNICACIÓN
HUID DE LA FORNICACIÓN
“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y no que sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:18-20).
¿QUÉ ES LA FORNICACIÓN?
La palabra “fornicación” viene de la palabra griega porneta, que se refiere a cualquier tipo de pecado sexual. Es la base de la palabra “pornografía”. Hay un tiempo en que debemos “resistir al diablo” y él huirá de nosotros (Santiago 4:7), pero no es así con la fornicación. ¡La tentación del sexo ilícito es tan poderosa que Dios nos manda huir de ella! ¡La fornicación es especialmente perversa, ya que es un pecado contra nuestro propio cuerpo que es el templo del Espíritu Santo! ¡La manera en que Dios nos dirige para evitar la fornicación es huir!
EL BUEN EJEMPLO DE JOSÉ
“Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia. Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo. Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella, aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí. Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió” (Génesis 39:6-12).
José hizo lo correcto y no cometió fornicación. Aunque la mujer que él rechazó mintió acerca de él y mandó que él fuera encarcelado, Dios honró su obediencia. De hecho, José iba a llegar a ser el segundo hombre más poderoso del mundo (Génesis 41:41-45).
COMO VA EL BUEY AL DEGOLLADERO
Los hebreos sabían que los animales gordos proveen la mejor carne, así que engordaban a los animales que iban a comer. “Comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero” (Amós 6:4). El dueño decidía de antemano cuál animal iba a matar y comer. Por supuesto, el animal no sabía lo que él planeaba. Cuando llegó la hora de ir al degolladero, la víctima fácilmente fue atraída a su muerte por la comida. Dándole bastante comida no sólo lo hizo gordo y su carne sabrosa, sino lo hizo descuidado. ¡En el día señalado, la víctima comió su comida final sin saber que estaba por morir! En la misma manera, el diablo atrae a las personas ignorantes a su muerte con el sexo.
Por favor, considere este consejo sabio de Salomón a sus hijos:
“Porque mirando yo por la ventana de mi casa, por mi celosía, vi entre los simples, consideré entre las jóvenes, a un joven falto de entendimiento, el cual pasaba por la calle, junto a la esquina, e iba camino a la casa de ella, a la tarde del día, cuando ya oscurecía, en la oscuridad y tinieblas de la noche. Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro, con atavío de ramera y astuta de corazón. Alborotadora y rencillosa, sus pies no pueden estar en casa; unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, acechando por todas las esquinas. Se asió de él, y le besó. Con semblante descarado le dijo: Sacrificios de paz había prometido, hoy he pagado mis votos; por tanto, he salido a encontrarte, buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado. He adornado mi cama con colchas recamadas con cordoncillo de Egipto; he perfumado mi cámara con mirra, áloes y canela. Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; alegrémonos en amores. Porque el marido no está en casa; se ha ido a un largo viaje. La bolsa de dinero llevó en su mano; el día señalado volverá a su casa. Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras, le obligó con la zalamería de sus labios. Al punto se marchó tras ella, como va el buey al degolladero, y como el necio a las prisiones para ser castigado; como el ave que se apresura a la red, y no sabe que es contra su vida, hasta que la saeta traspasa su corazón. Ahora pues, hijos, oídme, y estad atentos a las razones de mi boca. No se aparte tu corazón a sus caminos; no yerres en sus veredas. Porque a muchos ha hecho caer heridos, y aun los más fuertes han sido muertos por ella. Camino al Seol es su casa, que conduce a las cámaras de la muerte” (Proverbios 7:6-27).
LAS MUJERES TAMBIÉN DEBEN HUIR DE LA FORNICACIÓN
Qué claramente recuerdo a una jovencita que llegó a mi oficina llorando. Había sido casada por solamente un tiempo corto y trabajaba como enfermera en un hospital
local. Después de salir de su trabajo a medianoche, ella y un compañero de trabajo se sentaron para tomar café y conversar. Una cosa dio paso a otra y ella se rindió a la tentación de tener sexo con ese hombre. ¡Esta única indiscreción arruinó su matrimonio y su vida porque en esa noche se infectó una enfermedad transmitida por el sexo! Ella trató de justificar el pecado sexual cuando debía haber huido. ¡El mandato de Dios es “Huid de la Fornicación”!
EL MAL EJEMPLO DE DAVID
Sabemos la historia. En la primavera cuando los reyes salen a la guerra, David se quedó en casa. Cuando estaba caminando en el techo de su palacio, vio a la hermosa Betsabé bañándose. En vez de huir de la fornicación, David invitó a Betsabé al palacio. Entonces tuvo sexo con ella, ella concibió, y David ordenó la muerte de su marido para esconder su pecado (2 Samuel 11).
¡David no pudo esconderlo! ¡Nadie puede esconderse! Primero, el bebé que Betsabé concibió murió como resultado directo del pecado de David: “Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remetido tu pecado; no morirás. Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá” (2 Samuel 12:13 y 14). Natán también predijo más castigo para David: “¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol” (2 Samuel 12:9-12).
Dios puede perdonarnos por cometer fornicación pero esto no quiere decir que el pecado no tiene consecuencias. El pecado de fornicación es como un veneno potente que no solamente castiga a los pecadores, sino castiga a sus seres amados. ¡David debía haber huido de la fornicación y también nosotros debemos hacer lo mismo!
EL MAL EJEMPLO DE AMNÓN
Amnón era hijo de David. Él se enamoró de Tamar, la hermosa hermana de Absalón. Absalón también era hijo de David (2 Samuel 13:1). El perverso Amnón no huyó de la fornicación, sino él la planeó. Él fingió estar enfermo y engañó a Tamar para que ella le cuidara. ¡Entonces la violó! No obstante, en vez de hacerle feliz, “Luego la
aborreció Amnón con tan gran aborrecimiento, que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: Levántate, y vete” (2 Samuel 13:15). Así que Amnón la echó fuera de la casa y cerró la puerta tras ella. Como un buey yendo al degolladero, Amnón estaba por morir. Absalón vengó la violación de su hermana al matarle. “Absalón había dado orden a sus criados, diciendo: Os ruego que miréis cuando el corazón de Amnón esté alegre por el vino; y al decir yo: Herid a Amnón, entonces matadle, y no temáis, pues yo os lo he mandado. Esforzaos, pues, y sed valientes. Y los criados de Absalón hicieron con Amnón como Absalón les había mandado” (2 Samuel 13:28 y 29).
¡Amnón debería haber huido de la fornicación! ¡Todos debemos huir de la fornicación!
EL BUEN EXAMPLE DE BILLY GRAHAM
Billy Graham era uno de los evangelísticas más famosos de todas las edades. Condujo cruzadas evangelistas por todo el mundo desde el año 1947 hasta el año 2005. Sus sermones fueron escuchados y vistos en la televisión por más de 60 años. Según su sitio web, el hermano Graham predicó en persona a 210 millones de personas en más de 185 países y sus territorios.
En el año 1948 escribió su “Manifiesto de Modesto”. Tomó su nombre Modesto de la ciudad del estado de California donde fue escrito. Estipulaba que el hermano Graham y los de su equipo, nunca estarían solos con mujeres aparte de sus esposas. Su esfuerzo, incluso para evitar la apariencia del mal, fue efectivo. Su largo y exitoso ministerio estuvo libre de escándalos.
El día 20 de Agosto del año 2022, el ministerio La Hermosa Vida Cristiana nombró 5 razones que el manifiesto del hermano Graham mostró sabiduría:
1. Ayuda a hombres y a mujeres evitar la tentación sexual. “Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” (Mateo 6:13).
2. Aspira honrar la unión matrimonial. “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios” (Hebreos 13:4)
3. Reconoce la batalla dentro de todos los cristianos entre la carne y el Espíritu. “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley en mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Romanos 7:22 y 23).
4. Muestra respeto por la familia al establecer límites. “El que turba su casa heredará viento; y el necio será siervo del sabio de corazón” (Proverbios 11:29).
5. Se esfuerza a traer gloria a Dios. “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:18-20).
LA DESOBEDIENCIA ES SEMEJANTE A LA ADIVINACIÓN Y A LA IDOLATRÍA
Saúl fue rechazado como rey por su desobediencia. El profeta Samuel lo dijo así: “¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tu desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey” (1 Samuel 15:22-23).
Desde el principio mismo, la estrategia del diablo ha sido crear duda acerca de la Palabra de Dios. ¡Por supuesto, dudar crea desobediencia! El diablo dijo a Eva: “¿Con qué Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3:1-5). ¡El pecado de Adán y Eva fue un acto directo de desobediencia! Fue semejante a la “adivinación” y la “idolatría” porque les causó hacer su propia voluntad en vez de la voluntad de Dios!
¡Por eso, cuando Saúl desobedeció a Dios, fue semejante al pecado de la adivinación y de la idolatría! Saúl sabía lo que Dios le había mandado, pero estaba decidido a hacer su propia voluntad y no la voluntad de Dios. Cuando Saúl preguntó a Jehová, “Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas” (1 Samuel 28:6). En vez de respetar el silencio de Jehová, Saúl desobedeció otra vez y buscó la ayuda de una adivinadora (1 Samuel 28:4-25). ¡Esto fue un acto directo de desobediencia y Saúl lo sabía! Su desobediencia tuvo consecuencias inmediatas. Fue matado por los filisteos el día siguiente. Tristemente, sus hijos también fueron matados con él. No se puede llamarle a Dios Señor y no hacer lo que él dice (Lucas 6:46). “Sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso” (Romanos 3:4).
“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Colosenses 3:5).
¡AHORA SABEMOS QUE DIOS NOS HA MANDADO HUIR DE LA FORNICACIÓN!
LA PREGUNTA ES: ¿LO HAREMOS?