Boyce Mouton
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GANGRENA

Boyce Mouton · 10 pages · 4,415 words

GANGRENA

“Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino es para perdición de los oyentes. Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos. Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos, y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (2 Timoteo 2:14-19).

  • Pablo escribió esta carta a Timoteo desde la cárcel. Fue su carta inspirada final.
  • Pablo sabía que iba a ser ejecutado y escribió: “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día, y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (1 Timoteo 4:6-8).
  • Además, Pablo había dejado a Timoteo en Éfeso: “Como te rogué que te
  • quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman” (1 Timoteo 1:3-7).
  • Previamente, Pablo había advertido a los ancianos de Éfeso acerca de los

maestros falsos: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno” (Hechos 20:28-31).

  • En esta última carta, Pablo dijo a Timoteo que saliera de Éfeso temporalmente y
  • que viniera a Roma: “Procura venir pronto a verme, porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. Solo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. A Tíquico lo envié a Éfeso. Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos” (2 Timoteo 4:9-13).
  • Después de que Pablo fue ejecutado, Timoteo aparentemente regresó a Éfeso y
  • según el Libro de Mártires de Fox, murió paleado en el año 97 d. de C.
  • Algunos en Éfeso aparentemente ensenaban una doctrina que era como gangrena. Timoteo debía enseñar la palabra de verdad y evitar palabrerías impías.

¿QUÉ ES GANGRENA?

Los médicos expertos nos dicen que: La gangrena causa la muerte de una parte del cuerpo. Puede ocurrir cuando el tejido no recibe suficiente sangre o de una infección bacterial grave. La gangrena usualmente afecta las extremidades más lejanas del corazón, tales como los dedos de las manos y de los pies. Pero también puede afectar otras partes del cuerpo, aun los órganos internos.

La palabra griega para “gangrena” es gangraina. Se encuentra una solo vez en la Biblia (2 Timoteo 2:17). Tal como la gangrena física puede atacar al cuerpo físico, la gangrena espiritual puede atacar al cuerpo de Cristo. Pablo advirtió a Timoteo que la gangrena “carcomerá”. Esta es la traducción de dos palabras griegas: nomen echo que se refiere a la manera en que un “incendio se propaga” o como una “úlcera crece”. Las enseñanzas falsas pueden “propagarse” en el cuerpo de Cristo como la gangrena.

Entonces Pablo instó a Timoteo a manejar correctamente la palabra de verdad, porque las contiendas sobre palabras podrían destruir a los que las escuchan y a menos que son corregidas, las palabrerías llegarán a ser más impías. De hecho, “Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos” (2 Timoteo 2:17 y 18).

LA GANGRENA PUEDE SER FATAL

  • La gangrena es una infección que se propaga por todo el cuerpo. ¡Si no se sana,
  • será fatal!
  • Cambises el Segundo era el hijo y sucesor de Ciro el Grande (550 a. de C .- 530 a.

de C.). En la primavera del año 522, sufrió una herida en el muslo que volvió a

  • tener gangrena. Tres semanas después, murió en una localidad que se llamaba Agbatana.
  • Luis el XIV fue el rey de Francia desde el año 1643 d. de C. hasta su muerte en el
  • año 1715 d. de C. Su reinado duró por 72 años y 110 días, que fue el reinado más largo de todos los soberanos de Europa. Luis murió de gangrena en Versales en el año 1715, solamente cuatro días antes de cumplir 77 años.
  • Juan José Navarro era un oficial militar español que servía como el primer
  • Capitán General de la Marina desde el año 1750 hasta el año 1772. Murió de gangrena en el año 1772 a la edad de 84 años.
  • Luis XVIII, fue el rey de Francia desde el año 1814 hasta el año 1824. Murió de
  • gangrena en el año 1824 en la presencia de los miembros de la familia real y algunos miembros del gobierno.
  • Guillermo McKinley era el presidente
  • 25 de los EUA. En el día seis de
  • septiembre del año 1921, un hombre que se llamaba León Czolgosz le disparó dos veces. McKinley era cristiano devoto y públicamente perdonó a su asesino antes de morir de gangrena ocho días más tarde.
  • En el día 25 de julio del año 1911, Bobby Leach llegó a ser la segunda persona en
  • pasar sobre las cataratas del Niagara en un barril. Sufrió heridas serias y pasó seis meses en el hospital. En el año 1926 cuando estaba en una gira publicitaria en Nueva Zelanda, lastimó una pierna en una caída. La pierna se infectó con gangrena y tuvieron que amputarla. El Sr. Leach murió de complicaciones dos meses más tarde.
  • Ignacio Sánchez Mejías era un famoso torero español. Apareció en 100 corridas
  • en el año 1920. En agosto del año 1934, fue corneado en la pierna derecha y murió de gangrena dos días después.
  • ¡Sí! ¡La gangrena en el cuerpo físico puede ser fatal!
  • ¡Sí! ¡La gangrena también puede ser fatal en el cuerpo de Cristo!
  • Por ejemplo, si la iglesia en Éfeso no se arrepintiera, Dios prometió “quitar su

candelero de su lugar” (Apocalipsis 2:5). Esto quería decir que ya no sería considerada una iglesia por Dios. ¡Tristemente, esto sucedió! Algún tiempo después de recibir esta carta, la iglesia en Éfeso dejó de existir.

NO OBSTANTE, MUY A MENUDO SE PUEDE CURAR LA GANGRENA

El tratamiento de la gangrena involucra quitar el tejido afectado, el tratamiento de cualquiera infección que existiera, y el tratamiento del problema que causó el desarrollo de la gangrena. Por ejemplo, si la gangrena fue causada por falta de sangre, se necesitaría cirugía para reparar los vasos sanguíneos dañados. Por ejemplo, un estudio por el hospital de la Universidad Skåne de Suecia monitoreó el progreso de 476 pacientes con gangrena de los pies y 66% de ellos sobrevivieron sin tener que amputarse sus piernas.

También se puede curar la gangrena en el cuerpo de Cristo. Tal como Cristo puede sanar el cuerpo físico, también puede sanar a la iglesia. El Señor Jesús puede ayudarnos a proveer por las necesidades de los hermanos y las hermanas en Cristo. Con su ayuda, podemos levantar: “las manos caídas y las rodillas paralizadas, y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado” (Hebreos 12:12 y 13).

  • Debemos tenerlos: “en mucha estima y amor por causa de su obra.
  • Tened paz entre vosotros. También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos” (1 Tesalonicenses 5:13-15).
  • Debemos ayudar a los hermanos con todo tipo de problemas: “Hermanos, si
  • alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y así cumplid la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña” (Gálatas 6:1-3).
  • Es el amor de Cristo que nos une y que trae la sanidad: “Vestíos, pues, como
  • escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto” (Colosenses 3:12-14).
  • Se le dijo a Timoteo: “Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor
  • a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes” (2 Timoteo 2:14).
  • Timoteo debía ser amable y gentil al ayudar a los que estaban involucrados en
  • contiendas: “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:23-26). Nosotros también debemos ser amables y gentiles.
  • Pero tristemente, no todos quieren ser sanados: “Hijitos, ya es el último

tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero

salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros” (1 Juan 2:18 y 19).

EL AMOR ES LA RESPUESTA

  • Todos los dones espirituales son importantes, ¡pero el mayor don espiritual es el
  • amor! “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:13).
  • Debemos procurar los dones mejores, pero el más excelente de estos dones es el
  • amor (1 Corintios 12:31—13:13).
  • “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no
  • es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará” (1 Corintios 13:4-8).
  • El Señor Jesús dijo: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos
  • a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34 y 35).
  • Pablo dejó a Timoteo en Éfeso para enseñarles a amar: “Como te rogué que te
  • quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni prestan atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman” (1 Timoteo 1:3-7).
  • La segunda carta de Pablo a Timoteo probablemente fue escrito cerca de los años

67-68 d. de C. El libro de Apocalipsis probablemente fue escrito alrededor del año 96 d. de C., casi 30 años después. Apocalipsis 2:1-7 contiene este mensaje a la iglesia en Éfeso. Note por favor, que se habían apartado del amor que tenían al principio: “Escribe al ángel de la iglesia en Éfeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto: Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras, pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual

  • está en medio del paraíso de Dios” (Apocalipsis 2:1-7). Como ya hemos señalado, algún tiempo después de recibir este mensaje del Señor, la iglesia en Éfeso dejó de existir. Las ruinas de los efesios de la antigüedad son una atracción turística visitada por aproximadamente tres millones de personas cada año.
  • Es el amor que nos causa disciplinar a los que enseñan doctrinas falsas: “habéis

ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas, y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado” (Hebreos 12:5-13).

CALIFICACIONES PARA SER UN LÍDER EN LA IGLESIA

¡Los pastores del Señor debemos hacer todo lo posible para salvar a las ovejas!

  • “Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es
  • necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, (¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo” (1 Timoteo 3:1- 7).
  • “Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y

establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé; el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda

  • exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen” (Tito 1:5-9).
  • “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también

con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1 Pedro 5:1-5).

LA SANA DOCTRINA

Debemos enseñar “sana” doctrina (Tito 2:1). La palabra traducida como “sana” es hugiaino, de la cual se deriva la palabra “higiene”. Como predicadores y maestros de la Palabra, debemos promover buena salud, física y espiritual.

  • Pablo señaló a Timoteo lo obvio, que el asesinato, la fornicación, la perversión, la
  • mentira, el negociar con esclavos, y la perjuria se oponen a la sana doctrina (1 Timoteo 1:8-11).
  • Pablo también dijo a Timoteo: “que prediques la palabra; que instes a
  • tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio” (2 Timoteo 4:2-5).
  • Pablo advirtió: “Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a
  • sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina. Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio. Esto enseña y exhorta. Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales” (1 Timoteo 6:1- 5).
  • “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor
  • que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 1:13).
  • He aquí el consejo inspirado a Tito: “Pero tú habla lo que está de acuerdo

con la sana doctrina. Que los ancianos sean sobrios, serios,

  • prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros. Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones; no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador” (Tito 2:1-10).
  • ¡“Sana” doctrina nos ayuda a evitar gangrena en el cuerpo de Cristo!

DIOS QUIERE QUE NOSOTROS Y LA IGLESIA ESTEMOS SANOS

  • “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que
  • tengas salud, así como prospera tu alma. Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad. No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad” (3 Juan 1:2-4).
  • “Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba
  • de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo” (1 Corintios 11:28-32).
  • “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
  • evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” (Efesios 4:11-16).
  • “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos

de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

  • fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y traslado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Colosenses 1:9-14).
  • “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a
  • vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propia, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo” (2 Pedro 1:5-8).
  • “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los
  • cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosa han de ser desechas, ¡cómo nos debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán desechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 Pedro 3:10- 14).
  • Judas, el hermano de nuestro bendito Señor, escribió esta hermosa doxología al

concluir su libro: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén” (Judas 1:24 y 25).

RECURRA AL SEÑOR JESÚS

¡Todos tenemos problemas, pero no todos van al Señor Jesús para ser sanados! Juan lamentó: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11). El Señor Jesús mismo dijo: “Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?” (Juan 5:43 y 44).

Si Ud. está cansado y cargado, el Señor Jesús le ofrece esta invitación especial. Note, por favor, que es para “todos”: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:28-30).

“Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena” (2 Timoteo 2:16 y 17).

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