Boyce Mouton
essayEspañol

Cartas 3

Boyce Mouton · 3 pages · 1,421 words

Estimado hno. Pedro y todos los santos que se reunen en su casa:

Se escribe esta carta en el nombre de Aquel que es poderoso para hacer todas las cossas mucho más abundante de lo que pedimos o entendemos. (Ephesios 3:20) Es mi oración que todos ustedes estén prosperando en la voluntad y la obra del Señor.

En nuestra última carta nos enfocamos en la fe. Fe es la “antena” que Dios nos ha dado para que hagamos contacto con el mundo invisible del Espíritu. Como Pablo escribió a los Romanos, no nos es necessario que subamos al cielo para traer abajo a Cristo, o que descendamos al abismo para hacerle subir. La palabra de fe hace a Cristo disponible en cualquier momento, porque con el corazón el hombre cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación. (Romanos 10:6-10)

Como hemos dicho, Abraham es un ejemplo maravilloso de la fe. Por fe, llegó a ser el heredero del mundo y fue plenamente convencido de que Dios era también poderoso para hacer todo lo que había prometido. (Romanos 4:13-21) Por fe, podemos pertenecer a Cristo y ser también linaje de Abraham, y herederos según la promesa. (Gálatas 3:29)

Las Escrituras enseñan que las cosas escritas antes, se escribieron para nuestra enseñanza. (Romanos 15:4) Por ejemplo, las cosas escritas en la Biblia acerca de Abraham se encuentran en ella con un objectivo. Las historias acerca de personas humildes como Abraham, nos podrían enseñar verdades eternas y realidad espiritual.

La carta de hoy tiene que ver con las esposas e hijos de Abraham. Los Escrituras ense;an que esta historia es una alegoría de los pactos distintos. “Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿No escucháis la ley? Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre. Pero mientras que el de la esclava nació según la carne, el de la libre nació por medio de la promesa. En estas cosas hay una alegoría, pues estas mujeres son dos pactos: Agar es el pacto del monte Sinaí que engendró hijos para esclavitud. Porque Agar representa a Sinaí, montaña que está en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, la cual es esclava juntamente con sus hijos. Pero la Jerusalén de arriba, la cual es nuestra madre, es libre;” (Gálatas 4:21-26)

“Esclavitud” y “libertad” ciertamente son palabras a las cuales la mayoría de la gente puede relacionarse. El Pacto Antiguo hecho en el Monte Sinaí y representado por la ciudad de Jerusalén, trajo esclavitud. El Nuevo Pacto, representado por el cristrianismo y la Jerusalén divina, trajo libertad.

Una alegoría, como Ud. sabe, es similar a una fábula. Es una historia sencilla con implicaciones profundas. Vamos a repasar la historia de las esposas e hijod de Abraham para que aprendamos la verdad eterna.

I

EL NACIMIENTO DE ISMAEL

Primero, recordemos que Abrham se llamaba Abram en el principio. Abram significa “padre exaltado”, y Abraham significa “padre de multitudes”. Dios prometió a Abram una familia. (Génesis 15:2-4) Fue en ese tiempo que Abram creyó a Dios y le fue contado por justicia.

La fe de Abram, aunque suficiente para salvarle, aún estuvo imperfecto. En vez de esperar un milagro de Dios, conspiró con su esposa tener un hijo con Agar, su sierva. Agar concibió y tuvo un hijo. Se llamaba “Ismael” porque el Señor oyó de la aflicción de su madre. (Génesis 16:11) El nombre “Ismael” significa “Dios oye”. Agar e Ismael podrían enseñarnos una lección importante.

Las Escrituras enseñan que Ismael nació “según la carne”. (Gálatas 4:29) Todo

concerniente a su nacimiento fue carnal. Se profetizó que la descendencia de Ismael llegaría a ser una multitud. (Génesis 16:10) Se profetizó también que Ismael crearía una controversia: “Y él será hombre fieroñ su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.” (Génesis 16:12) Esto, como Ud. sabe, es una alegoría del Antiguo Pacto. Esa multitud comprometida en ese pacto estaba envuelta constantemente en la controversia.

Ismael nació cuando era Abram de edad de 86 años. (Génesis 16:16)

II

EL NACIMIENTO DE ISAAC

Cuando Abram tenía 99 años, Dios le apareció otra vez. Por lo menos cuatro cosas pasaron en ese oportunidad. Podría leer acerca de ellas en Génesis 17.

#

Primero, Dios repitó la promesa que Abram y Sarai tendría un hijo. #

Segundo, Dios cambió el nombre de Abram a Abraham.

#

Tercero, Dios dio a Abraham el pacto de la circuncisión.

#

Cuarto, Dios cambió el nombre de Sarai a Sara.

En ese tiempo, Ismael tenía trece años y Abraham había llegado a amarle muchísimo. Cuando Dios le dijo que él y Sara tendría un hijo, se postró sobre su rostro delante de Dios y dijo: “Ojalá Ismael viva delante de ti”. (Génesis 17:18) Aún hombres piadosos como Abraham, no dejaron ideas carnales fácilmente.

Mientras que Ismael nació según la carne, Isaac nació según la promesa. Sara estuvo fuera de la edad de concebir. (Hebreos 11:11) Su matriz ya estuvo muerta. (Romanos 4:19) Abraham tenía casi 100 años. ¡El nacimiento de Isaac no pudo ocurrir sin un milagro de Dios! Sin embargo, nada es dificil para Dios. (Génesis 18:14)

Isaac nació. (Génesis 21:1-8) Su nombre significa “risa”. Tal como Ismael y el Pacto Antiguo fueron caracterizados por controvrsia. Isaac y el Nuevo Pacto son caracterizados por la risa.

III

LA PERSECUCION

Como hemos dicho antes, Abraham tuvo miedo que todos sus posesiones serían heredadas por su siervo Eliezer. (Génesis 15:2) Sin embargo, cuando Ismael nació, él llegó a ser el heredero. Su reclamo a las riquezas fue más poderoso. El era un hijo, no era un esclavo.

Ismael tenía 13 años cuando Dios reiteró su promesa a Abraham y Sara concebió. Durante todos esos años, soñaba con heredar las riquezas de su padre. No ostante, cuando nació Isaac, ese sueño se desvaneció. Tal como Ismael tenía un reclamo más válido que Eliezer, Isaac tenía un reclamo más válido que Ismael. Ismael odió a Iaaac, y empezó a burlarse de él. (Génesis 21:9)

Ismael tenía 14 años cuando Isaac nació, y algunos años más cuando Isaac fue destetado. (Génesis 21:8) Evidentemente, Ismael fue más poderoso que Isaac y posiblemente tratara de matarle. Pablo vio en esta historia un principio acerca de la persecución. Los que nacen según la carne, tienen el poder para persequir a los que nacen según el Espíritu. Caín tuvo el poder para

matar a Abel. Los judios tuvieron el poder para matar a Jesús. En el mismo momento cuando Pablo escribía a los Gálatas, él fue la víctima de persecución por los judíos. (Gálatas 4:29)

IV

LA SALVACION VIENE POR FE Y NO POR OBRAS

“Y ABRAHAM DIO TODO CUANTO TENÍA A ISAAC.” (Génesis 25:5)

Isaac no hizo nada para heredar las riquezas de su padre. Llegó a él porque tuvo un nacimiento sobrenatural. No ganó esa herencia, y no mercidió esa herencia, sino le fue dada a causa del milago de su nacimiento.

Los que toman parte en el Nuevo Pactgo tembién tienen un nacimiento milagroso. Somos nacidos de nuevo, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanace para siempre. (1 Pedro 1:23) Somos nacidos la primera vez por una semilla física implantado en la matriz de nuestra madre, y nacimos de nuevo por una semilla milagrosa del cielo. (Juan 3:1-7)

Los Judíos pensaron que merecieron la herencia del Padre por la Ley, igual a Ismael. Eran ignorantes de la justicia que viene por fe y el nuevo nacimiento, y andaban tratando de establecer su propia justicia. (Romanos 10:3) Jesús dijo que los publicanos y rameras irían delante de ellos al reino de Dios. (Mateo 21:31) En realidad, nadie puede salvarse por obras y todo nuestra justicia es como trapo de inmundicia. (Isaías 64:6)

“Él nos salvó, no por las obras de justicia que nosotros hubiésemos hecho, sino según su misericordia; por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo,” (Titus 3:5)

Gracias, hermano Pedro por tomar el tiempo de leer y meditar sobra esta verdad de la Biblia. Pienso en Ud. muy a menudo y oro que Aquel que ha comenzado una buen obra en Ud., la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

“A aquel que es poderoso para guardaros sin caida, prestaros sin manca delante de so gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amen.” (Judas 24, 25)