Boyce Mouton
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Estimado hermano Pedro:

Boyce Mouton · 4 pages · 1,710 words

Estimado hermano Pedro:

Saludos nuevamente en el precioso nombre de nuestro Señor Jesucristo. Es nuestro mayor deseo que algún día no muy lejano llegueremos a conocernos cara a cara.

He leido varias cartas de otros hermanos de Cuba. Algunas de estas cartas indican que haya desacuerdos. Siempre habrá opiniones distintas en la iglesia, pero estas descrepancias no deben de dividir la iglesia. Como Ud. sabe, Jesús oró por todos los que en El creian para que fueran uno, como El y Su Padre son uno. (Juan 17:20-21) Por supuesto, el diablo está tratando de impedir que la oración de Jesús sea una realidad y así dividir el Cuerpo de Cristo.

El propósito de esta carta es describir la unidad maravillosa que tenemos en Jesucristo, y dar una advertencia en cuanto a la división. Esto ha sido mencionado en otras cartas también, pero es tan central al proposito eterno de Dios que sea útil enfocarnos en ella nuevamente. Sabemos que Dios no es el Autor de la confusión. (1 Corintios 14:33) Cuando Dios creó los cielos y la tierra, no había confusión. El diablo es el autor de la confusión. El plan de Dios es quitar la confusión y unir el universo en Jesucristo. (Efesios 1:10) La división en la iglesia de Jesucristo es una obra de la carne. (Gálatas 5:19-21) Dios no causa división entre los creyentes, y los quienes causan división son sensuales y no tdienen el Espíritu. (Judas 19)

JESUS ES EL FUNDAMENTO DE NUESTRA UNIDAD

Las Escrituras enseñan que por un Espíritu todos somos bautizados en un Cuerpo. (1 Corintios 12:13) Gente de todas la naciones, y todas las clases sociales llegan a ser uno en Jesús. La iglesia de Jesucristo no es una “organización” sino es un “organismo”. Es un Cuerpo Viviente. El hombre no puede arbitrariamente “unirse” a la iglesia. La decisión acerca de quienes forman parte de la iglesia pertenece a Dios. Cuando hacemos lo que Dios quiere que hacemos, El nos añade a Su Cuerpo. (Hechos 2:47) La Biblia la llama a esto “la unidad del Espíritu” (Efesios 4:3) Este versículo nos manda a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. ¡Note! Dios “crea” esta unidad, y nosotros debemos “guardarla”.

Desgraciadamente, el diablo ha tenido éxito en dividir la iglesia. La iglesia en Corinto, por ejemplo, estaba dividida sobre líderes humanos. (Véase 1 Corintios 1:10-18) Estas divisiones los impedían de crecer y los mantenían como niños en Cristo. (1 Corintios 3:1-4) Pablo los enseñó que Jesucristo era el fundamento de la unidad. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”. (1 Corintios 3:11) La unidad cristiana no se encuentra en ningún líder humano sino en Jesucristo.

El genio de Jesús es que El une a personas que son distintas. Por ejemplo, los apóstoles de Cristo tuvieron muchas distinciones. Jesús llamó a Simón el Zelote para ser un apóstol. El perteneció a una secta que odiaba a los publicanos. (Como Ud. sabe, un publicano era un cobrador de impuestos que trabajaba por el gobierno romano.) También, Jesús llamó a Mateo, el publicano, a ser un apóstol. Estos hombres no estuvieron de acuerdo sobre lo político, pero sí, estuvieron de acuerdo sobre Jesús.

La unidad que ellos experimentado es un buen ejemplo para nosotros. Nosotros podemos discrepar sobre muchas cosas, pero aún tener unidad si estamos de acuerdo sobre Jesús. La

iglesia de Jesucristo es como una familia. Los hijos de la familia son de tamaños distintos y edades distintas pero si tienen el mismo padre, de todos modos son hermanos. Por eso, Jesús no se avergüenza de llamarnos hermanos. Somos todos “de uno”, eso es, tenemos el mismo Padre. (Hebreos 2:11) Mientras maduramos en nuestra fe, esperamos llegar a la medida de la estatura de la plentitud de Cristo. (Efesios 4:13-16) Si podamos alcanzar esa meta, estariamos en armonía perfecta con Dios, y también los unos con los otros. Sin embargo, hasta entonces, tenemos que darnos cuenta que habrá muchas discrepancias entre los hijos de Dios.

Las Escrituras enseñan que “herejías” o “disensiones” nos ayudan a conocer quiénes son los aprobados por Dios. “Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados.” (1 Corintios 11:19) Los aprobados están manifiestos porque ellos exaltan a Cristo. El hereje exaltará a alguien o algo en vez de Jesús.

LA LEY NO REFLEJA LA NATURALEZA DE DIOS

“Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.” (Hebreos 10:1)

La Ley era una sombra, no una realidad.

Jesús es una realidad, no una sombra.

Las sombras se cambian constantemente. Jesús nunca cambia. El es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Toda buena dádiva viene del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. (Santiago 1:17)

Moisés, quien recibió la ley, fue prohibido de entrar a la Tierra Prometida porque no obedeció totalmente a Dios. Cuando el pueblo de Dios tenía sed, Dios mandó Moisés que “hable” a una peña y ella daría agua. (Números 20:8) En vez de eso, Moisés “golpeó” a la peña. (Números 20:11)

Mientras esto podría aparecer algo insignificante a nosotros, es precisamente la razón que Moisés no fue permitido a entrar en la Tierra Promedita. El Seños dijo: “Por cuanto no creísteis en mí, para sanctificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregatión en la tierra que les he dado.” (Números 20:12) Esta misma verdad está repetida en Números 27:14, Deuteronomia 32:51, etc.

La naturaleza de Dios no está claramente visible en la Ley. Fue sólo una sombra. Su mayor amigo no lo podría reconocer a Ud. solo por su sombra; y los judios no reconocían a Jesús. Jesús es Dios manifestado en carne. (1 Timoteo 3:16) Su nombre es Emanuel, que significa “Dios con nosotros”. (Mateo 1:23) En Jesús habita corporalmente toda la plentitud de la Deidad, y ustedes están completos en El. (Colosenses 2:9-10) Si quiere saber como es Dios, ¡no mire a la Ley, sino mire a Jesús!

La realidad no es claramente entendida por una sombra, sino la sombra es entendida por medio de la realidad.

Jesús no es claramente entendido por la Ley, sino la Ley es entendida por medio de Jesús.

Jesús advirtió a sus discipulos que los que iban a matarlos, pensarían que rendían servicio a Dios. (Juan 16:2) Personas legalistas piensan que están sirviendo a Dios, pero no es así. Los discipulos de Jesús no son conocidos por el legalismo, sino por su amor. (Juan 13:34)

JESUS “LEVANTADO”

“Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Y decia esto dando a entender de qué iba a morir.” (Juan 12:32-33)

Jesús estaba en camino a Jerusalén y su muerte. El dijo: “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva much fruto”. (Juan 12:24) Mientras Jesús explicaba esto a sus discípulos una voz venía desde los cielos confirmando que el nombre de Dios iba a ser glorificado en Jesús.

Entonces Jesús hizo referencia al “ser levantado”. Más temprano, El había hablado de esto a Nicodemo. Dijo que como Moisés levantó la serpiente en el desierto, en la misma manera el Hijo del Hombre tuvo que ser levantado. Esto, explicó Juan, significaba cómo Jesús iba a morir.

La historia acerca de la serpiente de bronce se encuentra en Números 21. El pueblo hebreo hablaba en contra de Dios y El mandó serpientes ardientes que mordían al pueblo. Muchas personas murieron. Entonces el pueblo vino a Moisés y confesó su pecado. Dios dijo a Moisés que hiciera una serpiente ardiente y que la pusiera en una asta. Cualquiera que fue mordida pudiera mirar a esta serpiente y viviera.

Jesús dijo que El tuvo que ser levantado y que todo aquel que en El cree, no se pierda. (Juan 3:15) Personas desde todo el mundo vienen a Cristo porque El fue levantado.

Hay por lo menos tres tipos de derramiento de sange en el mundo.

1. Los poderosos puedan matar a los débiles, como Caín mató a Abel.

2. Los débiles puedan juntarse y matar a los poderosos como pasó cuando el pueblo se rebeló contra la reina perversa Atalia. (2 Reyes 11)

3. Jesús ofrece un tipo de derramiento de sangre totalmente distinto. La única sangre que El derramó fue su propia sangre.

Juan 3:16 has sido llamado el “Texto Dorado” de la Biblia. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Este versículo habla acerca de la muerte de Cristo. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. (Juan 15:13) En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros. (1 Juan 3:16)

El amor es la doctrina más importante en la Biblia, en la iglesia, y en nuestras vidas individuas. Dios mediante, nuestra próxima carta será dedicada al tema del amor.

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las

riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. “ (Efesios 3:14-21)