ELÍAS
ELÍAS
“Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5:13-18).
¡El propósito de este breve artículo es animarle a orar! Muchas personas tienen la idea equivocada que nunca podríamos recibir respuestas a nuestras oraciones como las que recibió Elías. En realidad, Elías era un ser humano semejante a nosotros. ¡La Biblia nos asegura que si Dios contestó las oraciones de Elías, también contestará las nuestras!
Por lo tanto, ¡Santiago citó a Elías como ejemplo para animarnos a orar! Considere, por favor:
- “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras.”
- Por cuanto todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios
(Romanos 3:23), sabemos que Elías era un pecador, destituido de la gloria de Dios.
- Por ejemplo, “viendo, pues, el peligro, se levantó y se fe para salvar su
vida” (1 Reyes 19:3).
- Por ejemplo, “vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse,
dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres” (1 Reyes 19:4).
- Por ejemplo, Elías pensó que era el único siervo de Dios. Dijo a Jehová: “He
sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida” (1 Reyes 19:14).
- ¡Elías estaba equivocado! Jehová le dijo: “Yo haré que queden en Israel
siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron” (1 Reyes 19:18).
- AUNQUE ELÍAS ERA UN HOMBRE SEMEJANTE A NOSOTROS, AÚN DIOS
CONTESTÓ SUS ORACIONES.
- “Y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra
por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5:17).
- LA LECCIÓN ES, ¡SI DIOS CONTESTÓ LAS ORACIONES DE UN HOMBRE
COMO ELÍAS, TAMBIÉN CONTESTARÁ NUESTRAS ORACIONES!
DIOS ESCOGE A PERSONAS ORDINARIAS
- Pablo escribió a los corintios: “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él, estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor” (1 Corintios 1:26-31).
- Cuando Dios escogió a Gedeón para librar a Israel de los madianitas, él preguntó: “Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre” (Jueces 6:15).
- Dios escogió a Moisés y dijo: “Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?” (Éxodo 3:10 y 11). “Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua” (Éxodo 4:10). Cuarenta años antes, según Hechos 7:22, “Fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso en sus palabras y obras”. No obstante, ahora Moisés había sido reducido a nada! Moisés era un pastor de ovejas por 40 años y “para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas” (Génesis 46:34). ¡Fue cuando Moisés estaba débil que Dios eligió usarlo!
- El Señor Jesús tenía cientos de discípulos, pero solamente 12 apóstoles. Él escogió esos doce apóstoles después de orar toda la noche. Por eso no fue por casualidad ni fue un error que escogió a hombres quienes fueron considerados
“hombres sin letras, y del vulgo” (Hechos 4:13). La única excepción era el apóstol Pablo que fue escogido más tarde. Pablo fue instruido estrictamente a los pies de Gamaliel (Hechos 22:3), Y en el judaísmo aventajaba a muchos de sus contemporáneos (Gálatas 1:14). Para que Pablo no se enalteciera desmedidamente, Dios le dio un aguijón en su carne (2 Corintios 12:7).
- Como sabemos, Dios rechazó a Saúl como rey y envió a Samuel a Belén para ungir a uno de los hijos de Isaí para tomar su lugar (1 Samuel 16:1). Isaí escogió a siete de sus hijos para que pasaran delante de Samuel pero el Señor no escogió a ninguno de ellos (1 Samuel 16:10). Parece que Isaí no pensó que su hijo menor, David, era apto para ser el rey y lo mandó para apacentar a las ovejas (1 Samuel 16:11). No obstante, David era el que Dios escogió porque “Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1 Samuel 16:7).
- El Señor Jesús mismo no era el tipo de hombre que la mayoría pensaría que tendría éxito. Isaías escribió de él: “Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebrantado; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos” (Isaías 53:2 y 3).
- ¡Sí! Dios elige muy pocos como Pablo que tienen “sabiduría humana”, “influencia” y que sean de “noble nacimiento”. No obstante, aun Pablo tuvo que dejar su sabiduría humana para que la fe de los hombres se enfocara en el poder de Dios. Después de explicar que no son llamados muchos sabios según la carne, explicó a los corintios: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:1-5).
- ¡Dios no escogió a Elías como profeta por su sabiduría, su fuerza, ni por su posición social, sino porque como un hombre ordinario, su ministerio traería gloria especial a Dios!
BERNABÉ Y SAULO
No todos somos llamados a servir a Dios de la misma manera. He aquí la manera por la cual Bernabé y Saulo fueron apartados para la obra de Dios: “Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron” (Hechos 13:1-3).
Por supuesto, esto no es la única manera en que personas son llamadas por Dios.
EL LLAMAMIENTO A ELÍAS
Por ejemplo, se hizo el llamamiento a Elías en privado. No sabemos nada de su historia, sus padres, ni cómo ni cuándo fue llamado. De repente, Elías se apareció a Acab con este mensaje de Dios: “Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra” (1 Reyes 17:1).
Sabemos que Elías era profeta verdadero porque su profecía se cumplió. Moisés escribió: “Y si dijeres en su corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él” (Deuteronomio 18:21 y 22). De hecho, por lo visto, Elías aparentemente representó a todos los profetas de Dios cuando apareció con Moisés en el monte de la transfiguración. La historia de la transfiguración del Señor Jesús se encuentra tres veces en la Biblia (Mateo 17:1-13; Marcos 9:2-13; Lucas 9:28-36). Después de que Pedro confesó que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Mateo 16:16), se nos dice: “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día” (Mateo 16:21). Pedro reprendió al Señor Jesús por decir esto.
He aquí algunos hechos con relación a la transfiguración: Seis días después de anunciar su muerte en Cesarea Filipos, el Señor Jesús fue con Pedro, Jacobo, y Juan a un monte alto, y él fue transfigurado ante ellos. Y la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente. Entonces aparecieron con él Moisés y Elías y “hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén” (Lucas 9:31). Entre otras lecciones importantes, está el hecho de que la muerte del Señor Jesús estaba en completa armonía con la ley y los profetas. ¡La conversación del Señor Jesús con Moisés y Elías probó esto!
El llamamiento de Moisés se encuentra en Éxodo, capítulos tres y cuatro, pero como ya hemos dicho, el llamamiento de Elías fue privado.
GLADYS AYLWARD
El llamamiento de Gladys Aylward para ser una misionera a la China era semejante al llamamiento de Elías.
Ella era una persona muy ordinaria que nació en Londres en el año 1902. Era una de tres hijos nacidos a Tomás Juan Aylward y a su mujer Rosina Florence. Ellos formaban una familia pobre de la clase obrera, y como muchacha, Gladys trabajaba como criada. Cuando oyó el Evangelio, dio su vida a Cristo, y prometió a Dios que haría cualquier cosa que él le pida. Primeramente, Dios dio a Gladys una preocupación por los perdidos. Se obsesionó con ganar personas para Cristo. Cuando se dio cuenta de cuántas personas perdidas había en la China, pasó más de un año tratando de encontrar a alguien que podría ir a la China y darles las buenas nuevas acerca del Señor Jesús. La última persona a quien pidió esto era su hermano. Él dijo sarcásticamente: “¿Por qué no vas tú?” Entonces ella prometió a Dios: “Si me muestras cómo, yo misma iré”.
Gladys presentó una solicitud a la China Inland Mission para ser evaluada y fue aceptada. Después de algunos meses, ella tenía tanta dificultad para aprender el lenguaje chino que la escuela la expulsó y le avisó que olvide la idea de ser misionera. No obstante, Gladys sentía el llamamiento de Dios y perseveró. Entonces ella se enteró de una misionera en la China que tenía 73 años, y cuyo marido recién había muerto. Su nombre era Jeannie Lawson y ella estaba buscando a una mujer más joven para ayudarla a seguir adelante con la obra. Gladys escribió a la Sra. Lawson y fue invitado a venir a la China para ayudar. Sin la ayuda de ninguna iglesia o sociedad misionera, ella empezó a guardar dinero de sus escasos ingresos como criada. Ya que viajar por tierra costaba la mitad del precio de viajar por el mar, Gladys salió de Londres en el mes de octubre del año 1930 para viajar a la China por el Ferrocarril Tras-Siberiano. Llevaba solamente su pasaporte, su Biblia, dos libras, nueve peniques y algunos bocadillos. Era tan pobre que estaba usando dos zapatos izquierdos porque costaron solamente tres peniques. El viaje por tren era especialmente peligroso en ese entonces, porque la China y la Unión Soviética estaban involucradas en una guerra no declarada. Por ejemplo, cuando el tren fue parado por una batalla, Gladys caminó por un día y medio entre los carriles al pueblo más cercano. Ella estaba rodeaba de lobos, y cuando llegó al pueblo, alguien le robó su pasaporte, y ella fue arrestada. Milagrosamente, venció todas las dificultades que Satanás puso en su camino y llegó a Vladivostok. Entonces viajó a Japón por mar y después a la ciudad de Tientsin en la China. El resto de su peregrinaje fue por tren, ómnibus, y últimamente por mulo. Por fin, ella llegó a Yangchen donde vivía la Sra. Lawson.
Yanghen era una parada nocturna para las caravanas de mulos y estas dos mujeres establecieron un hostal que proveía comida y descanso. También les dio a ellas la oportunidad de contar a los viajeros historias acerca del Señor Jesús. Esos hombres recordaban las historias y las compartían con otros mientras viajaban. Tristemente, después de un tiempo corto, la Sra. Lawson se cayó y falleció unos pocos días después. Esto dejó a Gladys para operar la misión. Además, la Sra. Lawson recibía ayuda financiera como misionera que Gladys no recibía. No obstante, su falta de dinero fue resuelta cuando unas pocas semanas después, el mandarín de Yangchen llegó al hostal en una silla de manos con un séquito impresionante. El gobierno chino recién había prohibido la costumbre de “vendaje de los pies” y el mandarín contrató a Gladys para hacer cumplir ese decreto. Ella lo hizo con el acuerdo que tendría la libertad de contar a todos la historia del Señor Jesús. ¡Sus oraciones estaban siendo contestadas!
Su relación con Dios era tan obvia que en su segundo año en Yangchen, Gladys fue llamado por el mandarín para reprimir una rebelión sangrienta en una prisión local para hombres. ¡Ella lo hizo! Con solamente la compañía del Señor Jesús, ella entró a la prisión, quitó un hacha de un hombre que había asesinado a varios prisioneros, y restauró la paz. Entonces, ella explicó al mandarín que para evitar rebeliones futuras, él tendría que proveer más comida y un propósito de vida y esperanza para los prisioneros. Él hizo caso a su consejo y permitió que los prisioneros pudieran criar conejos como una fuente de alimento. Entonces les dio unos telares viejos con los cuales podían hacer telas para vender. Además sus ingresos fueron aumentados con piedras para moler granos. Después de ese éxito asombroso, los chinos llamaron a Gladys: Ai-weh-deh, que quiere decir “La Virtuosa”.
Un poco después, ella vio a una mujer ofreciendo vender a una niña. La niña tenía como 5 años y estaba malnutrida y cubierta de llagas. Gladys concluyó que la mujer no era la madre de la niña, sino la había secuestrado para ganar dinero. “La Virtuosa” compró a la niña por sólo nueve peniques. Ella era la primera de algunos 100 huérfanos que Gladys adoptó. En el año 1936 ella llegó a ser una ciudadana china. Ella era de baja estatura como los chinos, y se vestía y vivía como ellos a quienes amaba tanto.
Cuando los japoneses atacaron a la China en el año 1938, ofrecieron una recompensa para cualquiera que los ayudaría a capturar a Gladys. Entonces Gladys huyó con los 100 huérfanos para escapar ser asesinada. Pero antes de su salida el mandarín, que ella ayudó, se entregó a Cristo. Con los niños, caminaron por doce días al Río Amarillo. Algunas noches encontraron refugio con gente amigable, pero otras noches durmieron afuera allí en la montaña. El Río Amarillo es grande. Tiene 5464 kilómetros de longitud, el segundo río más largo de la China. Cuando no tenían ninguna manera de cruzar el río, los niños se arrodillaban y oraban. Después, comenzaban a cantar. Por la gracia de Dios, un oficial chino oyó su canto de lejos y él proveyó un barco
para cruzar el río. Cuando llegaron a salvo a Sián, Gladys estaba delirante y casi muerta con fiebre tifoidea. Gracias a Dios, había allí medicina que salvó su vida. Mientras su salud mejoraba, ella formó una iglesia cristiana en Sián y también un campamento para leprosos en Szechuan, cerca de la frontera con Tibet. En el año 1947 regresó a Inglaterra para una operación muy urgente.
Gladys se quedó en Inglaterra hasta la muerte de sus padres y entonces en el año 1957 se fue a Hong Kong para trabajar con refugiados. Más tarde en ese año, se fue a Taiwán y estableció el Orfanato Gladys Aylward. Gladys falleció en el año 1970, unas pocas semanas antes de cumplir 68 años. Está enterrada en el terreno del Instituto de Cristo en Taiwán.
En el año 1957, el Sr. Alan Burgess escribió un libro acerca de ella titulado La Pequeña Mujer (ella medía apenas 1.5 metros de altura). Este libro fue condensado y publicado en el librito estadounidense Selecciones y también fue convertido en una película que se llamaba El Albergue de la Sexta Felicidad.
¡Tengo mucha admiración por Gladys Aylward y su desinteresado y sacrificial servicio para Cristo! ¡Pueda que Dios no nos está llamando para ir a la China, pero ciertamente nos está llamando para hacer algo! Si un hombre sea autor, es de esperar que escribiera algo. Y no podría ser soldado el hombre que no quisiera luchar. Entonces no es lógico que el hombre podría ser cristiano y no hacer nada para Cristo!
BRUCE OLSON
El llamamiento de Bruce Olson fue privado también. Él también era una persona muy ordinaria que nació en el estado de Minnesota en los EUA en el año 1941. Fue criado en una congregación legalista y fría, e indiferente al Evangelio. Por eso, comenzó una búsqueda diligente por el cristianismo verdadero. Estudió los idiomas griego y hebreo y empezó a estudiar la Biblia en sus idiomas originales. El hermano Olson temía el juicio de Dios y se arrodilló arrepentido. Motivado por noticias de misioneros, sintió el llamado de Dios para evangelizar a los indios de Sud América. Sin ninguna educación de una institución bíblica y ninguna aprobación de una sociedad misionera, fue al banco y sacó todos sus ahorros. Entonces compró un boleto de ida a Sud América y se fue con solamente la ropa que llevaba puesta y $70. ¡Tenía solamente 19 años!
Rechazado por los misioneros locales, compró una mula y algunos pocos suministros y se fue solo a la selva. Su primer contacto fue con los indios yukos. Se quedó con ellos por un año y luego se adentró más en la selva con la intención de convertir a una tribu salvaje conocida como los motilones. Lo hirieron con una flecha y más tarde planearon ejecutarlo. Sufrió de disentería, hepatitis, y parásitos, pero ninguna de esas pruebas lo detuvo. Cuando los motilones trataron de decir “Bruce Olson”, sonó como “Bruchco”; entonces el primer libro del hermano Bruce se titula
“Bruchco”. Más de 300,000 ejemplares han sido vendidos. La película “Bruchco” fue estrenada en el año 2017. En el año 2018, más de 70% de los motilones eran cristianos. A la edad de 80 años, el hermano Olson continúa trabajando con 18 tribus y 18 idiomas distintos de la selva.
Los motilones lo aceptaron como miembro de su tribu y los jefes indios de 50 tribus distintas del área lo respetan. Ha llegado a ser amigo de 5 presidentes de Colombia. Ha hablado a los oficiales de las Naciones Unidas y ha recibido numerosos galardones educacionales por sus traducciones de las Escrituras a los dialectos tribales. Christian Life Missions nota: “El trabajo de Bruce continua hoy. Más de 30 profesionales se han graduado de universidades de Colombia, entre ellos médicos, contadores, traductores, maestros bíblicos, guardabosques, ingenieros agrónomos, y más de 400 aprendices técnicos, graduados de escuelas secundarias. Todos los estudiantes han regresado a sus comunidades respectivas para compartir lo que han aprendido.”
D. L. MOODY
(La información siguiente fue tomada del libro titulado Lo Llaman el Sr. Moody por Ricardo Curtis.)
D. L. Moody era también una persona ordinaria, convertida a Cristo en el año 1855. Vivió en Boston, en el estado de Massachusetts de los EUA. Recibió una educación muy pobre y estaba vendiendo zapatos para ganarse la vida. Era un pobre lector y orador. Ya que había muchas palabras que no conocía, meramente las omitía. Muchas de las palabras que sí conocía, no sabía cómo pronunciarlas correctamente.
- El Sr. Moody regresó a su hogar en Northfield y trató de ganar a sus seis hermanos y dos hermanas para Cristo, pero falló. Un diácono le habló y le dijo que podría ser un mejor siervo de Cristo sin decir nada. Cuando presentó una solicitud para ser miembro de la iglesia, fue rechazado. Los minutos de la reunión de la iglesia (el artículo
- 1079) declaró que el Sr. Moody Se veía como un pecador, odiaba el pecado y amaba la santidad. Había sido bautizado y amaba las Escrituras. Oraba y deseaba ser útil. No estaba avergonzado de ser conocido como cristiano. Tenía 18 años. No obstante, fue rechazado como miembro de la iglesia.” Por fin, fue aceptado como miembro de la iglesia en el año 1856.
Dos miembros del comité examinador fueron nombrados para cuidarle y enseñarle más exactamente el camino de Dios. Casi un año después, sus minutos (artículo 1131) indicaron que él había progresado. Había mantenido su costumbre de orar y estudiar la Biblia. Él declaró que nunca dejaría su esperanza y no amaría menos al Señor Jesús, sin importar si fuera acepado por la iglesia o no. Ellos notaron: “Su intención prevalente es dejar su propia voluntad para hacer la de Dios”.
El mismo año se trasladó a Chicago y llegó a ser miembro de la Iglesia Congregacional de Plymouth. Ellos rechazaron sus esfuerzos para servir, entonces se fue a la Primera Iglesia Metodista, pero tampoco fue aceptado allí. Entonces llegó a una pequeña misión en la calle North Wells. Les pidió ser maestro de una clase de la escuela dominical. Ellos dijeron que tenían todos los maestros que necesitaban, pero que él podía usar el edificio si él proporcionara a los estudiantes. El primer domingo tuvo 18 estudiantes, vagabundos de las calles de Chicago. Dentro de un año, la clase había crecido a 650. ¡Poco después, la clase creció a más de 1,000!
Sin ninguna educación formal ni estudios de seminario, Moody inició una campaña para ganar almas para Cristo. Además de sus reuniones en los EUA, fue a Escocia, Irlanda, e Inglaterra. Cuando visitó Londres, fue invitado a predicar por Charles Spurgeon. Al regresar a los EUA, evangelizó entre los soldados que habían luchado en la guerra civil de los EUA. Frecuentemente, asistieron de 12,000 hasta 20,000 personas. En el mes de enero, el presidente Grant y algunos miembros de su gabinete asistieron a una de sus reuniones.
Moody guió a miles a Cristo, pero nunca escapó del estigma de ser un campesino “sin letras y del vulgo”. Las personas “cultas” estaban constantemente sorprendidas por su denuedo y él fue criticado por todos lados. No obstante, nada lo detuvo de predicar a Cristo. El diario “La Prensa de Filadelfia” lo describió como “faltando el parecer de un evangélico”. Lo criticaron en los artículos por hablar demasiado rápido y dijeron que su voz no era “musical”, sino “áspera”. Su método de evangelizar “en la carretera y en el seto” también fue ofensivo para sus críticos sofisticados.
El Sr. Moody predicó su sermón final el día 16 de noviembre del año 1899 en Kansas City, MO. Se enfermó y regresó a Northfield donde falleció el día 26 de diciembre del año 1899.
DIOS PUEDE DARNOS SABIDURÍA
Santiago escribió: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1:5-8).
Se dice que un joven leyó estas palabras en Marcos 11:24: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. Basado en este versículo, creía que podría volar. Para probarlo, consiguió una escalera y subió al techo del edificio más alto de su pueblo. Pero antes de saltar, miró abajo y vio a
un gorrión volando del suelo a una rama encima del árbol. En ese momento Dios le dio sabiduría. Si verdaderamente pudiera volar como un pájaro, ¡no necesitaría una escalera; podría volar desde el suelo!
Cuando leemos las historias inspiradoras acerca de Elías, Gladys Aylward, Bruce Olson, y otros, hay el peligro que el diablo nos engañaría y que hagamos algo irracional que Dios no nos ha llamado hacer. ¡No debemos hacer nunca lo que Dios no quiere que hagamos y esto es especialmente veraz cuando es algo peligroso!
EL SEÑOR JESÚS NOS ENSEÑÓ CÓMO ORAR
No solamente Santiago nos enseñó a orar, sino también el Señor Jesús nos dijo muchas veces que debemos orar. La parábola acerca de la mujer persistente y el juez injusto es sólo un ejemplo. La Biblia explica: “También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar” (Lucas 18:1).
También hay muchos ejemplos en la Biblia de personas cuyas oraciones fueron contestadas:
- Dios contestó las oraciones de Job, pero él era el varón más grande que todos los
orientales (Job 1:3).
- Dios contestó las oraciones de Salomón, pero él era rey (1 Reyes 3:6-15).
- Dios contestó las oraciones de Ester, pero ella era reina (Ester 4:5-16).
- Dios contestó las oraciones de Sansón, pero él era el hombre más fuerte que
jamás vivió (Jueces 15:18 y 19).
- Dios contestó las oraciones de Pablo, pero era apóstol de Cristo (Gálatas 1:1).
¿POR QUÉ USÓ SANTIAGO EL EJEMPLO DE ELÍAS PARA ENSEÑARNOS A ORAR?
¡La respuesta es obvia! ¡Elías era un hombre ordinario como nosotros!
Entonces: “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos
vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5:13-18).