Boyce Mouton
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EL SEÑOR JESÚS Y EL DÍA DE REPOSO

Boyce Mouton · 9 pages · 3,404 words

EL SEÑOR JESÚS Y EL DÍA DE REPOSO

“En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo, y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo” (Mateo 12:1 y 2).

Según la ley de Moisés, uno podría entrar al sembrado de su vecino y arrancar espigas de grano a mano, pero no era lícito cortar las espigas con una hoz (Deuteronomio 23:25). Los fariseos sabían que lo que hacían los discípulos era licito por seis días de la semana, pero insistieron que era “ilícito” hacerlo en el día de reposo.

“Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; como entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí” (Mateo 12:3-6).

En una circunstancia normal, lo que hizo David y los sacerdotes era ilícito. Pero en una emergencia no lo era. Por ejemplo, cuando uno está manejando un auto, normalmente hay que obedecer cuando hay una señal de alto. Pero cuando hay una emergencia, puede haber un policía al lado de la señal de alto que está permitiendo pasar el tráfico sin detenerse. Con respecto a esto, el Señor Jesús recordó a los fariseos como David y los sacerdotes en una emergencia profanaron al día de reposo; sin embargo, ellos eran inocentes. El Señor Jesús es mayor que el templo y tiene más autoridad que cualquier policía.

El Señor Jesús continuó: “Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo” (Mateo 12:7 y 8).

Estas “palabras” “misericordia quiero, y no sacrificio” se encuentran en Oseas 6:6. Según la ley de Moisés, los que cometen adulterio tienen que morir (Levítico 20:10). Pero Dios mandó al profeta Oseas que amara a su mujer adúltera, y comprarla de la fornicación, y que no ser matada (Oseas 3:1). El Señor Jesús es “Señor del día de reposo” y tiene el derecho de determinar lo que se puede hacer legalmente en el día de reposo.

“Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? Él les dijo; ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si esta cayere en un hoyo en día de reposo,

no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en el día de reposo” (Mateo 12:9-12).

Si cayere una oveja en un hoyo en el día de reposo, no es bueno dejarla hasta el día siguiente. Por supuesto, un hombre vale más que una oveja. “POR CONSIGUIENTE, ES LÍCITO HACER EL BIEN EN EL DÍA DE REPOSO”.

“Entonces dijo a aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y le fue restaurada sana como la otra. Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle” (Mateo 12:13 y 14).

El Señor Jesús no es sólo Señor del día de reposo, sino es Señor de todo. Además, “no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre” (Juan 2:25). El Señor Jesús conocía el corazón de ese hombre y quería que fuera sanado.

Por eso, el Señor concluyó que era “bueno” sanar a ese hombre con la mano seca, aunque era el día de reposo.

RECOJIENDO LEÑA EN EL DÍA DE REPOSO

“Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en el día de reposo. Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación; y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer. Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamiento. Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés” (Números 15:32-36).

Ya que es lícito hacer bien en el día de reposo, ese hombre que Dios mandó que fuera apedreado, obviamente estaba haciendo algo en el día de reposo que no estaba bien.

Quizás los versículos anteriores provean la respuesta: “Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de un año para expiación. Y el sacerdote hará expiación por la persona que haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado. El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo por yerro. Más la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella” (Números 15:27-31).

Recuerde lo que Dios dijo a Samuel: “Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1 Samuel 16:7). Evidentemente, Dios miró al corazón de ese hombre que recogía leña en el día de reposo y sabía que sus acciones no eran involuntarias, sino lo hizo con “soberbia”. Aparentemente, “menospreció” el mandamiento de Dios con la intención de “ultrajar” a Jehová.

Repetimos las palabras del Señor Jesús quien es el Señor del día de reposo: “ES LÍCITO HACER EL BIEN EN EL DIA DE REPOSO”.

SANANDO AL ENFERMO EN EL ESTANQUE DE BETESDA

“Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén. Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quién me meta en el estanque cuando se agita el agua, y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día” (Juan 5:1-9).

Esto podría ser el único tiempo en las Escrituras que el Señor Jesús estaba en la presencia de personas enfermas que no sanó. Había “una multitud” de personas enfermas al lado del estanque, pero el Señor Jesús solamente sanó a uno. Además, el Señor Jesús sabía que era el día de reposo, pero aun mandó a ese enfermo: “Levántate, toma tu lecho, y anda”. Mientras el Señor Jesús pudiera haber tenido muchas razones por hacer esto, dos razones parecen obvias. Primero, le daría la oportunidad de enseñar acerca de su propia deidad, y segundo, también le daría la oportunidad de enseñar cómo observar correctamente el día de reposo.

Cuando el Señor Jesús sanó al hombre con la mano seca en el día de reposo, “los judíos aún más procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios” (Juan 5:18).

Por favor, note que los judíos entendían correctamente lo que el Señor Jesús decía; que era igual a Dios. ¡Esto le impulsó al Señor Jesús que enseñe acerca de su

propia deidad! He aquí algunas razones que el Señor Jesús dio por qué era igual a Dios y que podía hacer cualquier cosa que quisiera en el día de reposo:

  • Dios y el Señor Jesús pueden dar vida (Juan 5:21).
  • El Padre ha dado todo el juicio al Hijo (versículo 22).
  • Los muertos serán resucitados cuando oigan la voz del Hijo de Dios (versículo

25).

  • Juan el Bautista testificó de la deidad del Señor Jesús (versículos 31-35).
  • Las obras que el Señor Jesús hizo dan testimonio de su deidad (versículos 36-

38).

  • Las Escrituras testifican de la deidad del Señor Jesús (versículo 39).
  • Moisés también testificó acerca del Señor Jesús (versículo 46).
  • ¡Sí! El Señor es Dios y su nombre es “Emanuel” que significa “Dios con nosotros”

(Mateo 1:23).

  • Pablo lo dijo así: “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la

piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” (1 Timoteo 3:16).

SIETE MILAGROS HECHOS POR EL SEÑOR JESÚS EN EL DÍA DE REPOSO

El Señor Jesús hizo muchos milagros en la presencia de sus discípulos que no están registrados en la Biblia (Juan 20:30). Pero las Escrituras sí registran siete milagros que hizo en el día de reposo.

  • El Señor Jesús sanó a la suegra de Pedro (Marcos 1:29-31):
  • Él sanó a un hombre con una mano seca (Marcos 3:1-6).
  • Él sanó a un hombre que nació ciego (Juan 9:1-16).
  • Él sanó a una mujer encorvada (Lucas 13:10-17).
  • Él sanó a un hombre hidrópico (Lucas 14:1-6).
  • Él echó fuera a un espíritu inmundo (Marcos 1:21-28).
  • Él sanó a un hombre paralítico al lado del estanque de Betesda (Juan 5:1-18).

EL DÍA DE REPOSO FUE HECHO PARA EL HOMBRE

“El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” (Marcos 2:27).

Hay 24 horas en un día y una persona típica requiere 8 horas de sueño. Así que Dios nos creó para que estemos dormidos una tercera parte de nuestras vidas. El Instituto Nacional del Corazón, Pulmones, y la Sangre de los EUA advierte que la falta de sueño está relacionado con muchos problemas crónicos de salud, incluyendo cardiopatía, enfermedades renales, hipertensión, diabetes, ataques cerebrovasculares, obesidad, y depresión.

Noticias Médicas Hoy afirma que los días de descanso también son una parte importante de cualquier rutina de ejercicios. Se recomienda que la persona debe tomar días de descanso y que debe aprender a reconocer cuando se necesita descanso extra. Los beneficios de los días de descanso para la salud incluyen:

  • Alivia el dolor de los músculos.
  • Reconstruye y aumenta los músculos.
  • Repone la energía del cuerpo.
  • Previene lesiones.
  • Permite que la mente descanse.
  • ¡Dios nos dio el día de reposo para que tengamos buena salud!

Pero los judíos perdieron de vista la preocupación de Dios por nuestra salud y dividieron las reglas para el día de reposo en 39 categorías. Estas 39 categorías enumeran cientos de cosas que no se debe hacer en el día de reposo. Sus reglas hechas por el hombre eran tan estrictas que aun prohibieron sacar un pelo gris, o matar a una mosca, o escupir en el suelo, y aun mirar en el espejo en el día de reposo. Pedro advirtió al concilio de Jerusalén: “¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?” (Hechos 15:10).

Los judíos de hoy tienen que enfrentar el mismo problema si han perdido la vista de las intenciones de Dios. Por ejemplo, ya que la ley judía prohíbe quemar una luz en el día de reposo, los judíos de hoy tienen que comprar refrigeradores con un “modo para el día de reposo”. Esto permite abrir la puerta en el día de reposo sin encender la luz. Con referencia a los hornos de microondas, se les dice: En Shabat, no se puede poner comida en un horno de microondas y hacerlo prender con un marcador de tiempo, aun si no se prende una luz. Pero se puede poner comida en la microonda ANTES del atardecer en Shabat y hacer que el marcador de tiempo lo prenda durante el Shabat. NOTE: Hay que cubrir los controles de la microonda antes del Shabat.

Tristemente, los judíos del tiempo del Señor Jesús intentaron complacer a Dios con leyes ridículas para el día de reposo, pero eran los que contrataron a testigos falsos para crucificar al Señor Jesús. Él correctamente los acusó de ser “¡guías ciegas, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!” (Mateo 23:24).

NO DEJE QUE ALGUIEN LE JUZGUE CON RESPECTO AL DÍA DE REPOSO

“Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo” (Colosenses 2:16 y 17).

Cuando los gentiles llegaron a ser miembros de la iglesia, surgió la pregunta acerca de cuántas leyes judías estaban obligados a guardar. Los apóstoles y los ancianos se reunieron en Jerusalén para tratar esa pregunta. Después de mucha discusión, concluyeron: “Ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.” (Hechos 15:28 y 29).

Se piensa que estas 4 prohibiciones se remontan al pacto que Dios hizo con Noé (Génesis 9:1-7). No todos nosotros somos descendientes de Israel, pero todos los que estamos en la tierra hoy somos descendientes de Noé. Pero los cristianos aún tenemos la libertad de hacer muchas cosas mandadas por la ley.

Por ejemplo, el apóstol Pablo estaba libre para circuncidar a Timoteo (Hechos 16:3), y para adorar en la sinagoga en el día de reposo (Hechos 17:2), o raparse la cabeza habiendo hecho un voto (Hechos 18:18), a vivir en obediencia a la ley (Hechos 21:24), y purificarse para que pudiera adorar en el templo judío (Hechos 21:26). Mientras Pablo estaba libre para hacer esas cosa, no pudo demandar que otros las hicieran.

Poco antes de animar a Pablo a entrar al templo judío, Santiago y los ancianos recordaron el veredicto del concilio de Jerusalén y dijeron: “Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación” (Hechos 21:25).

¡SÍ! ¡ESTAMOS LIBRES PARA OBSERVAR EL DÍA DE REPOSO SI QUEREMOS! ¡PERO NADIE PUEDE CONDENARNOS SI DECIDAMOS NO HACERLO!

EL SEXTO DÍA Y EL PRIMER DÍA

Los judíos adoraban en el sexto día de la semana, pero los cristianos adoraban en el primer día de la semana.

Pero esto no hace al día domingo el día de reposo. No obstante, estamos libres para descansar en el día domingo si decidamos hacerlo.

He aquí algunas razones que nosotros los cristiano nos reunimos en el primer día de la semana:

  • El Señor Jesús resucitó de los muertos el primer día de la semana (Mateo 28:1).
  • Él se reunió con sus discípulos en el primer día de la semana (Juan 20:19).
  • La iglesia fue establecida en pentecostés que era el primer día de la semana

(véase Levítico 23: 15 y 16; Hechos, capítulo 2).

  • La iglesia se reunió el primer día de la semana para partir el pan (Hechos 20:7).
  • La iglesia recibió ofrendas en el primer día de la semana (1 Corintios 16:1 y 2).
  • No hay razón de dividir a la iglesia con respecto al día de adoración. He aquí el

consejo inspirado de Pablo para los hermanos en Roma: “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí” (Romanos 14:1-7).

  • Se celebra a Constantino como el primer emperador cristiano. No sólo puso fin a

la persecución de los cristianos, sino en el año 321 d. de C., permitió que su día de adoración sea el primer día de la semana. Constantino no cambió el día de reposo. Aún el día de reposo es el séptimo día. Él meramente permitió a los cristianos a adorar en el primer día de la semana, como habían hecho por 300 años.

SE PROMETE AL PUEBLO DE DIOS UN DÍA DE REPOSO

  • En un sentido, la liberación de Israel de Egipto es semejante a nuestra liberación

del diablo en el momento de nuestra conversión.

  • En un sentido, sus 40 años en el desierto son semejantes a nuestro viaje por el

peregrinaje de la vida, buscando el reposo que Dios ha prometido.

  • En un sentido, el río Jordán simboliza la muerte. Tenemos que morir para que

recibamos el reposo que Dios ha prometido.

  • Muchos de los israelitas no entraron en este reposo prometido porque no eran

fieles.

Por eso, el libro de Hebreos provee esta advertencia: “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, y dije: Siempre andan

vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo” (Hebreos 3:7-11).

Por favor, considere estas palabras inspiradas con respecto a nuestro reposo eterno:

“Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día. Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia” (Hebreos 4:1-11).

1sí!