Boyce Mouton
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EL SEÑOR JESÚS VIENE OTRA VEZ

Boyce Mouton · 10 pages · 4,270 words

EL SEÑOR JESÚS VIENE OTRA VEZ

“Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:6-11).

EL JEFE PODRÍA VENIR HOY

Sir Ernesto Shackleton nació en el año 1874 y murió de un ataque al corazón a la edad de solamente 47 años en el año 1922. Era un explorador famoso que dirigió tres expediciones a la Antártica. Su expedición más famosa comenzó cuando su nave, la Endurance, zarpó de la Gran Britania en el año 1914. He aquí un breve resumen de lo que sucedió. El 19 de enero del año 1915 la Endurance se congeló en un témpano de hielo. El día 14 del mes de febrero del año 1915, el Sr. Shackleton abandonó toda esperanza de poder escapar del hielo hasta la primavera y él convirtió a la Endurance en una estación de invierno. En el mes de septiembre el hielo comenzó a poner estrés peligroso en la nave y el día 24 de octubre el agua entraba a la nave tan rápidamente que la abandonaron y transfirieron la comida y el equipo a un témpano de hielo. El día 21 de noviembre del año 1915, finalmente la Endurance se hundió.

El témpano de hielo estaba a la deriva con las corrientes del océano hacia aguas más cálidas, pero demasiado lento para sobrevivir. Entonces el día 9 de abril del año 1916 partieron en sus tres barcas salvavidas. Después de cinco días peligrosos en el mar, llegaron a la Isla Elefante, una distancia de 557 kilómetros del sitio donde se hundió la Endurance. Eso fue la primera vez que esos hombres habían estado en tierra firma en 497 días.

Ya que la Isla Elefante no estaba cerca a las rutas de los buques de carga, el Sr. Shackleton decidió hacer un viaje peligroso buscando ayuda. Escogió cinco hombres y zarpó hacia una estación ballenera que se llama Georgia del Sur que estaba a una distancia de 1287 kilómetros. Su barco pequeño solamente tenía 6 metros de largo. Zarparon el día 24 de abril del año 1916 y lucharon contra tormentas que hundieron un buque de 500 toneladas de Buenos Aires. Milagrosamente, llegaron a Georgia de Sur el

día 8 de mayo. La Marina Chilena les prestó un remolcador nombrado Yelcho para rescatar a los 22 hombres varados en la Isla Elefante. La nave de rescate llegó el día 30 de agosto del año 1916 y en solamente unos minutos los 22 sobrevivientes estaban abordo la nave, yendo a sus hogares. Ni un hombre se perdió en esa expedición peligrosa.

Después que terminó la emoción de ese rescate, el Sr. Shackleton preguntó cómo pudieron abordar la nave de rescate tan rápidamente. La respuesta era sencilla: cada mañana en la Isla Elefante, Franco Wild, el hombre que el Sr. Shackleton había dejado encargado, llamaba a todos que guarden y aten sus pertenencias porque “el jefe podría venir hoy”.

¡ESTA ES LA MISMA MANERA EN QUE DEBEMOS ESTAR PREPARADOS PARA LA VENIDA DE CRISTO! NADIE SABE EL DÍA NI LA HORA.

¡POR ESO, NECESITAMOS ESTAR PREPARADOS CADA DÍA!

¡Sí! El Señor Jesús viene otra vez como él prometió, pero “el día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre” (Mateo 24:36). ¡Esta es la manera en que Dios la diseño! ¡Ya que no sabemos cuándo vendrá el Señor Jesús, debemos estar preparados cada día!

  • La segunda venida del Señor Jesús será como en los días de Noé: “Porque

como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvió y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:38 y 39).

  • La segunda venida del Señor Jesús vendrá como un ladrón en la noche: “Pero

sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis” (Mateo 24:43 y 44).

  • La segunda venida será como un señor que al viajar, dejó a un siervo encargado

de cuidar su casa. Entonces: “Vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe” (Mateo 24:50).

  • La segunda venida será como diez vírgenes que esperaban al novio. Las cinco

vírgenes necias no estaban preparadas, y no pudieron entrar. El Señor Jesús advirtió: “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mateo 25:13).

  • COMO YA HEMOS DICHO, YA QUE NO SABEMOS CUÁNDO REGRESARÁ EL

SEÑOR JESÚS, DEBEMOS ESTAR LISTOS TODOS LOS DÍAS PARA SU VENIDA.

  • Generalmente, se piensa que esta carta de Pablo a los tesalonicenses es su

primera carta. Es significativo notar que él menciona la segunda venida del Señor Jesús en todos los capítulos de 1 Tesalonicenses: (1:10; 2:19; 3:13; 4:13-18; 5:1-11).

  • He aquí un ejemplo: “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no

tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios habiéndonos vestido con la coraza de la fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis” (1 Tesalonicenses 5:1-11).

  • LA ÚNICA MANERA DE NO ESTAR SORPRENDIDOS POR SU VENIDA ES

ESTAR PREPARADOS TODOS LOS DÍAS.

“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro” (1 Juan 3:2 y 3). ¡Nadie quiere estar involucrado en un acto de pecado cuando el Señor Jesús regrese! La esperanza de su regreso es una esperanza purificadora.

ESTO ES UNA ESPERANZA PURIFICADORA

Cuando los israelitas salieron de Egipto, empezaron a fornicar con las hijas de Moab (Números 25:1). El israelita Zimri trajo a la mujer madianita Cozbi a su tienda a la vista de Moisés y toda la asamblea. Fineas los siguió y atravesó a ambos con una lanza. Ese acto ferviente quitó la ira de Dios contra los israelitas, pero no antes de que murieran 24,000 israelitas (véase Números 25:1-18). ¡ZIMRI NO PUDO FORNICAR SIN SER CASTIGADO Y TAMPOCO PODEMOS NOSOTROS! DIOS MISMO HA PROMETIDO CASTIGAR A LOS FORNICARIOS QUE NO SON PERDONADOS (1 TESALONICENSES 4:3-8). ¡LOS QUE ESPERAMOS LA VENIDA DEL SEÑOR JESÚS, NOS PURFICAMOS TAL COMO ÉL ES PURO!

La ley de Moisés fue dada por disposición de ángeles (Hechos 7:53). Cada violación de esta ley requirió castigo. El libro de Hebreos advierte: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad” (Hebreos 2:1-4).

¡LOS QUE ESPERAMOS LA VENIDA DEL SEÑOR JESÚS EN CUALQUIER MOMENTO, NOS PURIFICAMOS TAL COMO ÉL ES PURO!

La carta escrita por Judas tiene solamente un capítulo y 25 versículos. ¡Pero en esta carta breve, Judas provee una serie de ejemplos de pecadores que no escaparon el castigo de Dios! Por favor, con oración, considere estas advertencias:

  • Los israelitas infieles que salieron de Egipto fueron destruidos en el desierto

(versículo 5). De los que tenían 20 años arriba, solamente Caleb y Josué entraron a la tierra de Canaán (Números 14:26-30).

  • Los ángeles que pecaron están encadenados, esperando el juicio (versículo 6).

Algunos piensan que Apocalipsis 12:4 indica que un tercio de los ángeles cayeron del cielo.

  • Los pecadores de Sodoma y Gomorra que se dieron a la perversión sexual, fueron

totalmente destruidos (versículo 7). Solamente Lot y sus 2 hijas escaparon (Génesis 19:15-29).

  • Caín , que mató a su hermano, dijo que su castigo era más de lo que podía soportar (versículo 11 y Génesis 4:13). Las Escrituras nos advierten que no debemos ser como Caín (1 Juan 3:11 y 12).
  • En el versículo 11 se nos advierte también que no seamos como Balaam que

enseñó a Balac cómo poner tropiezo ante los israelitas, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. Balaam fue matado por practicar adivinación (Josué 13:22 y Apocalipsis 2:14).

  • En el versículo 11 también se nos advierte que no seamos como Coré, cuya

rebelión causó que la tierra tragara a 250 de sus seguidores que pecaron contra Dios (Números 16:35).

  • “De estos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He

aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho” (versículos 14-16).

El Señor Jesús vino la primera vez como un cordero, pero regresará como un león: “Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros)” (2 Tesalonicenses 1:6-10).

¡SI CREEMOS QUE EL SEÑOR JESÚS PODRÍA REGRESAR HOY, ESTO PROVEERÁ UN GRAN INCENTIVO PARA QUE TRATEMOS DE SER PUROS COMO EL SEÑOR JESÚS ES PURO!

DIOS ESTÁ MIRANDO

¡Recuerde!: “Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos” (Proverbios 15:3).

¡SÍ! ¡DIOS NOS ESTÁ MIRANDO Y NO SE PUEDE ESCONDER NADA DE ÉL!

David hizo a esto claro en los Salmos: “O Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste,

y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aún allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz” (Salmo 139:1-12).

Jonás pensaba que podía huir de la presencia de Dios al irse a Tarsis (Jonás 1:3). ¡Qué necio! “No hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13).

Las “buenas nuevas” son que Dios ha provisto una cubierta para nuestros pecados. David también escribió acerca de esto en los Salmos: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño” (Salmo 32:1 y 2).

EL SEÑOR ES NUESTRA CUBIERTA

Cuando Adán y Eva pecaron, sus ojos fueron abiertos y se dieron cuenta que estaban desnudos. Entonces “fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cocieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” (Génesis 3:7). La palabra hebrea traducida como “delantales” es chagowi. Se encuentra esta palabra 7 veces en la Biblia hebrea. ¡Por supuesto, un delantal no nos cubre totalmente!

Kaphar es la palabra hebrea que describe una cubierta completa. Se encuentra en la Biblia hebrea 104 veces. Se usa en Génesis 6:14 para describir cómo el arca de Noé fue cubierta por dentro y por fuera con brea para evitar que se hundiera el arca. Además se usa esta palabra para describir la manera en que el Señor Jesús totalmente cubre nuestros pecados para que no haya condenación para los que estamos en Cristo Jesús (Romanos 4:7; 8:1).

La “cubierta” del Señor Jesús para nuestros pecados está hermosamente ilustrada por el día de expiación. Este día santo fue celebrado cada año en el día 10 del mes 7 del calendario judío. Es el día más santo para los judíos. La palabra hebrea traducida como “expiación” es Kaphar. Como ya hemos dicho, Kaphar quiere decir “cubrir”. Es llamado “Yom Kipur” por los judíos de hoy, que quiere decir “el día de la cubierta”.

Tal vez, un poco del fondo del día de expiación nos ayude a apreciar cómo el Señor Jesús juega un papel central en ese día.

  • Cuando Dios echó fuera a Adán del huerto de Edén, puso al oriente del huerto de

Edén querubines y una espada encendida para guardar el camino del árbol de la

vida (Génesis 3:23 y 24). Los querubines son las mismas criaturas que fueron puestos encima del arca del pacto en el lugar santísimo.

  • El lugar santísimo era un cuarto pequeño en el tabernáculo y en el templo donde

el sumo sacerdote se reunía con Dios cada año en el día de la expiación.

  • ¡Recuerde! Las entradas al tabernáculo y al templo estaban en el lado oriental

(Éxodo 27:13-19 y Ezequiel 8:16). Cuando el sumo sacerdote entró al lugar santísimo, fue como entrar al huerto de Edén para hacer contacto con el árbol de la vida.

  • Los querubines estaban encima del arca del pacto, uno frente al otro, cubriéndola

con sus alas.

  • Dios dijo a Moisés: “Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio. Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos. Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio, sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines. Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Y de allí me declararé a ti, hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel” (Éxodo 25:17-22).
  • Como sabemos, los diez mandamientos estaban en el arca y ellos representaban nuestra perdición. ¡Recuerde! La ley fue dado para cerrar toda boca y que todo el mundo sea culpable (Romanos 3:19). ¡Recuerde! “Cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable en todos” (Santiago 2:10).
  • ¡Pero los querubines no vieron la ley! Estaba escondida por una cubierta de oro fino, rociada con sangre. La cubierta del propiciatorio fue conocida también como “el asiento de la misericordia”.
  • ¡RECUERDE! ENCIMA DE LA CUBIERTA Y ENTRE LOS DOS QUERUBINES ES EL LUGAR DÓNDE DIOS PROMETIÓ REUNIRSE CON SU PUEBLO!
  • ¡PERO DIOS NO VE LA LEY NI NUESTROS PECADOS, SINO SOLAMENTE VE AL SEÑOR JESÚS!

¡LAS BUENAS NOTICIAS SON QUE AUNQUE NOSOTROS LOS CRISTIANOS

CONTINUAMOS PECANDO, EL SEÑOR JESÚS CONTINUA

CUBRIENDO NUESTROS PECADOS!

¡POR ESO, NO HAY CONDENACIÓN PARA LOS QUE ESTÁN EN CRISTO!

Cuando nos sometemos a Cristo Jesús como nuestro Señor, todos nuestros pecados pasados son perdonados. Porque somos “nacidos de nuevo” y somos “nuevas criaturas” y un cambio dramático ocurre en nuestras vidas. Ya no nos revolcamos en el pecado como un cerdo se revuelca en el lodo, sino como un cordero, ocasionalmente nos ensuciamos. Juan señalo esto y dijo: “Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros” (1 Juan 1:8-10).

Cuando “nacemos de nuevo”, llegamos a ser hijos de Dios. Entonces Juan continua: “Hijitos míos, estas cosa os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como el anduvo” (1 Juan 2:1-6).

La palabra griega traducida como “abogado” es parakletos. Se usa cinco veces en las Escrituras y significa literalmente “ser llamado al lado de uno”. Cuando tengamos problemas, el Señor Jesús el justo, está a nuestro lado como “consolador”, “ayudante”, y “abogado”. El Señor Jesús ha prometido que no nos desamparará ni nos dejará (Hebreos 13:5).

Pero el Señor Jesús también es la “propiciación” por nuestros pecados. Esta es la palabra griega hilasmos que se encuentra solamente dos veces en la Biblia. Se usa en 1 Juan 2:2 y 4:10 y significa que el Señor Jesús cubre nuestros pecados tal como el asiento de la misericordia cubría el arca del pacto.

¡MIENTRAS ESTAMOS EN CRISTO, NUESTROS PECADOS ESTÁN CUBIERTOS Y CUANDO EL SEÑOR JESÚS VENGA OTRA VEZ, NO SEREMOS CONDENADOS!

AMONESTACIÓN DE PEDRO

El capítulo 2 de 2 Pedro es semejante al libro de Judas. Después de mencionar a los ángeles que pecaron, a los que murieron en el diluvio en los días de Noé, a los que murieron en Sodoma y Gomorra, y a Balaam, que amaba las iniquidades, Pedro advirtió: “Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre” (2 Pedro 2:17).

Se advierte a los que son engañados por estos pecadores: “Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno” (2 Pedro 2:20-22).

Entonces Pedro específicamente advierte acerca de la segunda venida del Señor Jesús: “sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día de juicio y de la perdición de los hombres impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:3-9).

Entonces Pedro los recuerda que el Señor Jesús regresará sin aviso, como un ladrón: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán desechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 Pedro 3:10-14).

DOS MANERAS DE VER AL SEÑOR JESÚS CARA A CARA

  • 1 – La primera manera de ver al Señor Jesús cara a cara es morir: “Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por la fe andamos, no por vista); pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables” (2 Corintios 5:6-9).
  • 2 – La segunda manera de ver al Señor Jesús es estar vivo cuando él venga otra vez: “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen

esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:13-18).

POR FAVOR, ¡ESTÉ LISTO PARA SU APARIENCIA GLORIOSA!

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Tito 2:11-14).

“El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén” (Apocalipsis 22:20 y 21).