Boyce Mouton
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EL SALMO 119

Boyce Mouton · 6 pages · 1,579 words

EL SALMO 119

Si Ud. está verdaderamente interesado en conocer y entender la Palabra de Dios, lea cuidadosamente con oración el Salmo 119. Está lleno de muchas oraciones con respecto a la Palabra de Dios. Este Salmo está ubicado aproximadamente en el centro de la Biblia. (El versículo central de la Biblia es el Salmo 118:6.) El Salmo 119 también es el Salmo más largo con 176 versículos. No se sabe quién es el autor. Este Salmo está dividido en 22 estrofas. Ya que hay 22 letras en el alfabeto hebreo, cada estrofa empieza con una letra respectiva de ello. A este hermoso Salmo, a menudo se le ha puesto música. Se dice que Guillermo Wilberforce, el político británico que es famoso por ser el líder del movimiento para abolir la esclavitud, recitó el Salmo entero de memoria cada vez que caminó del parlamento a su casa.

Como ya hemos dicho, este Salmo está lleno de oraciones apasionadas y elogios para la Palabra de Dios. Además, el salmista no sólo alababa a Dios por su Palabra, sino tenía un deseo ferviente de entenderla y obedecerla. El salmista usó por lo menos 8 términos distintos para referirse a la Palabra de Dios: ley, testimonios, preceptos, estatutos, mandamientos, juicios, palabra, y ordenanzas. Cada referencia a la Palabra de Dios en este Salmo se presenta con el deseo de entenderla y obedecerla.

A riesgo de omitir versículos importantes, he aquí un resumen del Salmo por categoría y tema.

EL SALMISTA AMABA LA PALABRA DE DIOS

  • “¡Oh cuánto amo yo tu ley!” (Salmo 119:97).
  • “Aborrezco a los hombres hipócritas; Mas amo tu ley” (Salmo

119:113).

  • “Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra; Por

tanto, yo he amado tus testimonios” (Salmo 119:119).

  • “Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que el

oro muy puro” (Salmo 119:127).

  • “Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que

aman tu nombre” (Salmo 119:132).

  • “Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos” (Salmo 119:159).
  • “La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo” (Salmo 119:163).
  • “Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo”

(Salmo 119:165).

  • “Mi alma ha guardado tus testimonios, y los he amado en gran

manera” (Salmo 119:167).

EL SALMISTA SE REGOCIJÓ EN LA PALABRA DE DIOS

“Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119:16).

“Pues tus testimonios son mis delicias y mis consejeros” (Salmo 119:24).

“Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo mi voluntad” (Salmo 119:35).

“Y me regocijaré en tus mandamientos, los cuales he amado” (Salmo 119:47).

“Se engrosó el corazón de ellos como sebo, mas yo en tu ley me he regocijado” (Salmo 119:70).

“Vengan a mí tus misericordias, para que viva, porque tu ley es mi delicia” (Salmo 119:77).

“He deseado tu salvación, oh Jehová, y tu ley es mi delicia” (Salmo 119:174).

EL SALMISTA MEDITABA EN LA PALABRA DE DIOS

  • “En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos” (Salmo

119:15).

  • “Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; Mas tu siervo

meditaba en tus estatutos” (Salmo 119:23).

  • “Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé, y

meditaré en tus estatutos” (Salmo 119:48).

  • “Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han

calumniado; Pero yo meditaré en tus mandamientos” (Salmo 119:78).

  • “¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación” (Salmo

119:97).

  • “Más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus testi-

monios son mi meditación” (Salmo 119:99).

  • “Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus

mandatos” (Salmo 119:148).

EL SALMISTA QUERÍA QUE DIOS LE ENSEÑARA

  • “Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos” (Salmo 119:12).
  • “Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus

estatutos” (Salmo 119:26).

  • “Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta

el fin” (Salmo 119:33).

  • “Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la cumpliré de todo

corazón” (Salmo 119:34).

  • “De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra; Enséñame tus

estatutos” (Salmo 119: 64).

  • “Enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he

creído” (Salmo 119:66).

  • “Bueno eres tú, y bienhechor; Enséñame tus estatutos” (Salmo

119:68).

  • “Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios

voluntarios de mi boca” (Salmo 119:108).

  • “Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.

Tu siervo soy yo, dame entendimiento para conocer tus testimonios” (Salmo 119:124 y 125).

  • “Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, y enséñame tus

estatutos” (Salmo 119:135).

EL SALMISTA ORÓ PARA COMPRENDER LA PALABRA DE DIOS

  • “Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la cumpliré de todo

corazón” (Salmo 119:34).

  • “Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y

aprenderé tus mandamientos” (Salmo 119:73).

  • “Más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus

testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos” (Salmo 119:99 y 100).

  • “De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he

aborrecido todo camino de mentira” (Salmo 119:104).

  • “Tu siervo soy yo, dame entendimiento para conocer tus testimonios”

(Salmo 119:125).

  • “La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.

Mi boca abrí y suspiré, porque deseaba tus mandamientos” (Salmo 119:130 y 131).

  • “Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré”

(Salmo 119:144).

  • “Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento

conforme a tu palabra. Llegue mi oración delante de ti; Líbrame conforme a tu dicho” (Salmo 119:169 y 170).

NO TODOS QUIEREN CONOCER Y OBEDECER LA PALABRA DE DIOS

  • El Faraón de Egipto dijo: “¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y

deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel” (Éxodo 5:2).

  • Belsasar, el rey de Babilonia, profanó los vasos sagrados del templo judío y alabó

a los dioses de oro, de plata, de bronco, de hierro, de madera, y de piedra (Daniel 5:1-6).

  • La perversa Jezabel adoró a Baal y mataba a los profetas de Jehová (1 Reyes

18:4).

  • Joacim, el rey de Judá, rasgó el rollo de Jeremías con un cortaplumas de escriba y

lo quemó en el brasero (Jeremías 36:20-26).

  • Muchos líderes judíos creyeron en el Señor Jesús pero a causa de los fariseos, no

lo confesaron para no ser expulsados de la sinagoga “Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios” (Juan 12:42 y 43).

  • Los sacerdotes y los ancianos crueles sabían que el Señor Jesús había resucitado

de entre los muertos pero dieron mucho dinero a los soldados romanos que guardaron la tumba para que lo negaran (Mateo 28:11-15).

  • ¿POR QUÉ DEBERÍA DIOS DAR A CONOCER SU VOLUNTAD A LAS

PERSONAS QUE ESTÁN DECIDIDAS A DESOBEDECERLO?

DIOS SE REVELA A LOS QUE LE BUSCAN DE TODO CORAZÓN

  • Jeremías dijo a los que estaban cautivos en Babilonia: “Me buscaréis y me

hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

  • ¡El Salmo 119 fue escrito por alguien que estaba buscando a Dios con todo su

corazón!

  • “Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el

corazón le buscan” (Salmo 119:2).

  • “Te alabaré con rectitud de corazón cuando aprendiere tus justos

juicios” (Salmo 119:7).

  • “Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus

mandamientos” (Salmo 119:10).

  • “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”

(Salmo 119:11).

  • “Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanches mi

corazón” (Salmo 119:32).

  • “Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la cumpliré de todo

corazón” (Salmo 119:34).

  • “Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia” (Salmo

119:36).

  • “Tu presencia supliqué de todo corazón; Ten misericordia de mí

según tu palabra” (Salmo 119:58)

  • “Contra mí forjaron mentira los soberbios, mas yo guardaré de todo

corazón tus mandamientos” (Salmo 119:69).

  • “Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo

avergonzado” (Salmo 119:80).

  • “Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, porque son el

gozo de mi corazón” (Salmo 119:111).

  • “Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos de continuo, hasta el fin”

(Salmo 119:112).

  • “Príncipes me han perseguido sin causa, pero mi corazón tuvo temor

de tus palabras” (Salmo 119:161).

ESTAS PROMESAS SON PARA NOSOTROS

El escéptico quiere que Dios demuestre quién es él primero, y luego elegirá si le obedece o no. El Señor Jesús invirtió esto y dijo: “El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta” (Juan 7:17).

¡DIOS SE REVELA DE UNA MANERA ESPECIAL A LOS QUE ELIGEN OBEDECERLO!

¡DIOS NO ESTÁ OBLIGADO A REVELARSE A PERSONAS QUE NO QUIEREN OBEDECERLO!

¡SI ESTAMOS COMPROMETIDOS CON DIOS, ENTONCES ESTAS PROMESAS SON PARA NOSOTROS!

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7:7 y 8).

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(Este estudio fue escrito por Boyce Mouton. ¡Los derechos no son reservados! Se puede reproducir este estudio entero o partes para la honra y gloria de Cristo y el avance de su reino.)