Boyce Mouton
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EL DÍA DE REPOSO E ISRAEL

Boyce Mouton · 11 pages · 4,477 words

EL DÍA DE REPOSO E ISRAEL

“Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico” (Éxodo 31:12 y 13).

  • Note que Moisés debía decir a los israelitas que tenían que observar los días de

reposo de Jehová. El día de reposo era una señal entre Jehová y los israelitas durante las generaciones venideras.

  • Después de señalar que cualquiera que profanara el día de reposo moriría,

Moisés repite: “Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó” (Éxodo 31:16 y 17).

INDICACIONES QUE EL DÍA DE REPOSO ERA

EXCUSIVEMENTE PARA LOS ISRAELITAS

  • En el libro de Génesis, se nos dice: “Y acabó Dios en el día séptimo la obra

que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios el día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:2 y 3).

  • Sabemos que Dios reposó en el séptimo día, y podemos “asumir” que Adán y los

otros patriarcas también reposaron cada séptimo día, pero la Biblia no lo dice.

  • Podemos “asumir” que Noé y sus hijos guardaron el día de reposo, pero la Biblia

no lo dice.

  • Podemos “asumir” que porque Abram guardó el precepto, los mandamientos, los

estatutos, y las leyes de Dios, que también guardó el día de reposo, pero la Biblia no lo dice (Génesis 26:5).

  • No hay registro de que los israelitas guardaban el día de reposo hasta que

salieron de la esclavitud egipcia. Es dudoso que observaban el día de reposo en Egipto porque eran esclavos (Éxodo 1:8-14; 5:6-21).

  • No hay mención específica en la Biblia de que alguien guardara el día de reposo

hasta que los israelitas salieron de Egipto. El primer uso en la Biblia de la frase “día de reposo” se encuentra en Éxodo 16:23.

  • No obstante, se refiere a días en los cuales nadie debe trabajar, asociados con la

Pascua. Estas instrucciones fueron dadas cuando Israel se preparaba para salir de Israel. Dios dijo: “Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; como estatuto perpetuo lo celebraréis. Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel. El primer día habrá santa convocación, y así mismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer” (Éxodo 12:14-16).

EL DÍA DE REPOSO Y EL MANÁ

  • Como ya hemos dicho, la primera vez que la frase “día de reposo” se encuentra en

la biblia está en Éxodo 16:23. Como se ve, fue mencionado en asociación con el recogimiento del maná. “Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego el sol calentaba, se derretía. En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés. Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo, el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana” (Éxodo 16:21-23).

  • Israel comió maná durante 40 años en el desierto. “Así comieron los hijos de

Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán” (Éxodo 16:35). Obviamente, los israelitas guardaban el día de reposo por 40 años en el desierto. No obstante, no hay registro de ninguna otra nación en la tierra que guardaba el día de reposo o que comía maná.

  • Maná era un regalo sobrenatural de Dios para alimentar a los israelitas.
  • Maná empezó a caer del cielo en el desierto cuando Israel necesitaba comida (Éxodo 16:4). Cesó de caer del cielo cuando entraron a la tierra prometida: “Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más

tuvieron maná sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año” (Josué 5:12).

  • El maná tenía una calidad sobrenatural de suplir las necesidades de los israelitas. No sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco (Éxodo 16:18).
  • Si los israelitas trataron a guardar el maná, se llenó de gusanos (Éxodo 16:20).
  • No obstante, en el sexto día, Dios milagrosamente preservó maná para otro día porque en el día de reposo el maná no cayó del cielo (Éxodo 16:24 y 25).
  • Los israelitas estaban aprendiendo que aunque descansaran en el día de reposo, Dios aún proveería para ellos.
  • Como ya hemos dicho, no hay registro de ninguna otra nación que recibiera maná del cielo ni que aprendiera lecciones de esto acerca del día de reposo.
  • En el tercer mes después de salir de Egipto, Dios hizo un pacto con los israelitas (Éxodo 19:1). Ese pacto fue exclusivamente con Israel. Si guardaban ese pacto, entonces de todas las naciones de la tierra, serían el tesoro especial de Dios (Éxodo 19:5).
  • Las Escrituras son explícitas que los gentiles no tenían la ley (Romanos 2:14).
  • Ese pacto que Dios hizo con Israel fue los diez mandamientos (Deuteronomio 4:13).
  • El cuarto mandamiento es: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8).
  • Moisés convocó a “toda la congregación de los hijos de Israel” y los informó que el que hiciere trabajo alguno en el séptimo día, moriría (Éxodo 35:1 y 2).
  • Aun el que recogía leña en el día de reposo moriría (Números 15: 32-36).
  • No hay registro de ninguna otra nación que matara a la gente por trabajar en el día de reposo.

EL AÑO DE REPOSO Y EL JUBILEO

  • Así como Israel aprendió que Dios proveería para ellos cuando descansaba en el

séptimo “día”, también Dios prometió que los cuidaría si descansaban en el séptimo “año”: “Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que os doy, la tierra guardará reposo para Jehová. Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos. Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña. Lo que de suyo naciera en tu tierra segada, no lo segarás, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra. Mas el descanso de la tierra te dará para comer a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado, y a tu extranjero que morare contigo; y a tu animal, y a la bestia que hubiere en tu tierra, será todo el fruto de ella para comer” (Levítico 25:1-7).

  • El año del jubileo es una celebración judía que debía celebrarse cada cincuenta

años según la legislación sacerdotal (Levítico 25:8ss). Fue un año de reposo. Por eso, debido a que el año 49 y el año 50 eran años de reposo, los israelitas tuvieron que guardar comida en el año 48 para tres años. Dios prometió suplir esa necesidad: “Y si dijereis: ¿Qué comeremos el séptimo año? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos; entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años. Y sembraréis el año octavo, y comeréis de fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, comeréis del añejo” (Levítico 25:20-22).

  • No hay registro que ninguna otra nación observara el año de reposo o que

recibiera tales promesas de Dios.

  • Cuando la nación de Israel no observó el año de reposo, Dios la envió al

cautiverio para que la tierra pudiera gozar de sus días de reposo: “Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo. Todo el tiempo que esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando habitabais en ella” (Levítico 26:34 y 35).

  • Aparentemente, los israelitas no observaban el día de reposo por 490 años, por

eso estuvieron en cautividad en Babilonia por 70 años. “Los que escaparon de la espada fueron llevados captivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas; para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la

tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolación reposó hasta que los setenta años fueron cumplidos” (2 Crónicas 36:20 y 21).

  • No hay ningún registro de ninguna otra nación que fuera castigada por profanar

el año de reposo.

EL DÍA DE REPOSO COMENZABA EN LA TARDE

  • Basado en el libro de Génesis, el día para los hebreos comenzaba en la tarde.: “Y

fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 1:5). Se repite este hecho 5 veces más en el primer capítulo de Génesis (versículos 8, 13, 19, 23, y 31).

  • Nehemías reprendió a los hombres de Judá por profanar el día de reposo. Por lo

tanto, ordenó que se cerraran las puertas de la ciudad cuando iba oscureciendo a las puertas de Jerusalén (Nehemías 13:15-22). Obviamente, el día de reposo comenzó en la tarde.

  • En el día en que Cristo fue crucificado, los judíos no querían dejar los cuerpos en

las cruces durante el día de reposo. Por lo tanto, cuando estaba oscureciendo, los soldados quebraron las piernas de los dos ladrones y sus cuerpos fueron quitados de las cruces antes del comienzo del día de reposo. Dado que el Señor Jesús ya había muerto, el soldado romano no le quebró las piernas, sino le abrió el costado con una lanza (Juan 19:31-35).

  • Como sabemos, José de Arimatea quitó de la cruz el cuerpo del Señor Jesús y lo

envolvió en una sábana y lo puso en un nuevo sepulcro cercano porque “Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo” (Lucas 23:54).

  • Repetimos: Obviamente, el día de reposo comenzó en la tarde y terminó como 24

horas después.

  • El Señor Jesús dijo que el día tiene 12 horas (Juan 11:9). Esto es cierto para la

gente que vivía en Israel, pero no es cierto para la gente que vivía más al norte. Cuanto más al norte vaya, más largos serán los días. Al polo norte los días duran 6 meses.

  • Hay muchos miles de personas que viven al norte del círculo ártico. Si ellos

observaran el día de reposo de tarde a tarde, sería mucho más de 24 horas.

  • Sabemos que Dios esperaba que Israel guardara el día de reposo, pero no hay

indicación que esperaba que otras naciones harían lo mismo.

LOS ISRAELITAS NO DEBÍAN ENCENDER FUEGO EN EL DÍA DE REPOSO

  • “Moisés convocó a toda la congregación de los hijos de Israel y les

dijo: Estas son las cosas que Jehová ha mandado que sean hechas: Seis días se trabajará, más el día séptimo os será santo, día de reposo para Jehová; cualquiera que en él hiciere trabajo alguno, morirá. No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el día de reposo” (Éxodo 35:1-3).

  • En Tel Aviv, Israel, la temperatura promedia en el mes de enero varía entre 14 C.

y 26 C. En Barrow, Alaska, la temperatura promedia en el mes de enero es -20 C.

  • Sabemos que “toda la congregación de los hijos de Israel” no fue permitida

prender fuego en el día de reposo, pero no hay una prueba en las Escrituras que ese mandato era para alguna otra nación.

EL CONCILIO DE JERUSALÉN

La transición del judaísmo al cristianismo fue muy difícil para muchos. El pueblo de Israel se vio como: “guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad” (Romanos 2:19 y 20). Al mismo tiempo, vieron a los gentiles como llenos de pensamientos inútiles: “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza” (Efesios 4:18 y 19).

Una pregunta de la iglesia primitiva involucraba qué cantidad de la ley judía podía ser impuesta a los gentiles. Para resolver esa controversia, los apóstoles y los ancianos se reunieron con la iglesia entera en Jerusalén (Hechos 15:1-29). Al concluir esa conferencia, escribieron una carta a los hermanos gentiles en “Antioquía, en Siria y en Cilicia” (Hechos 15:23). En esa carta concluyeron: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien” (Hechos 15:28 y 29).

Mientras los creyentes judíos entendieron que no se logra la salvación por guardar la ley, podían circuncidar a sus hijos y observar los días santos y las fiestas de su fe judía. Por ejemplo, Pablo circuncidó a Timoteo (Hechos 16:3). Pablo también guardó las fiestas judías y vivía en obediencia a la ley (Hechos 21:20-25). No obstante, si alguien fuera circuncidado para ser salvo, sería separado de Cristo y caería de la gracia: “He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor” (Gálatas 5:2-6).

Si Dios hubiera querido que los gentiles guardaran el día de reposo, el Concilio de Jerusalén hubiera sido el lugar ideal para terminar toda la controversia. No obstante, como ya hemos mencionado, concluyeron que hay solamente cuatro cosas de la ley judía que los gentiles tuvieron que observar. (Hechos 15:28 y 29):

1. Abstenerse de lo sacrificado a ídolos. 2. Abstenerse de la sangre. 3. Abstenerse de la carne de animales ahogados (estrangulados). 4. Abstenerse de la fornicación (inmoralidad sexual).

El día de reposo, que fue una parte tan integral de la nación de Israel, no debía ser impuesto a los creyentes gentiles.

LOS HERMANOS DÉBILES

Muchos piensan que un estilo de vida restrictivo es una señal de espiritualidad. Al contrario, las Escrituras enseñan lo opuesto. Note:

“Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres” (Romanos 14:1 y 2).

¡Note que eran los hermanos “débiles” que comían legumbres!

Como sabemos, Roma era una ciudad compuesta de gente de todo el mundo. Ya que es el propósito eterno de Dios de unificar a la gente en Cristo, no debía haber división sobre asuntos tan discutibles como la dieta.

“Él que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme” (Romanos 14:3 y 4).

Y había también opiniones diversas con respecto a los días santos.

“Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos” (Romanos 14:5-8).

El concilio de Jerusalén ocurrió alrededor del año 49 d. de C. y la carta a los Romanos fue escrita alrededor de los años 57-58 d. de C. Así que, consistente con los decretos enviados de Jerusalén, la observancia del día de reposo era voluntaria. No debía ser obligatoria para ningún creyente en Cristo.

Algunos años después (62-63 d. de C.) Pablo escribió a los colosenses: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo” (Colosenses (2:16 y 17).

La iglesia de nuestro Señor Jesucristo es una “familia” (Efesios 3:15). En una familia, hay jóvenes y viejos, fuertes y débiles, maduros e inmaduros. Personas que son débiles e inmaduras deben ser amadas y ayudadas, no expulsadas de la familia de Dios. Ciertamente, no hay nada de malo en descansar un día de cada siete, pero hay algo de malo en intentar a imponer esto a otros como un asunto de la ley.

COSAS VERDADERAS Y COPIAS

Obviamente, Dios tenía una razón de mandar a Israel a que observara el día de reposo. Entre otras cosas, fue para enseñarnos acerca de nuestro descanso eterno en el cielo. Por favor, considere que muchas cosas “físicas” tienen significado “espiritual”.

En la parábola del mayordomo infiel, el Señor Jesús hizo una comparación entre las riquezas “injustas” y las riquezas “verdaderas” (Lucas 16:11). Riquezas injustas son temporales, riquezas verdaderas son eternas. Riquezas injustas son inseguras. La polilla y el orín pueden corromperlas y los ladrones las minan y las hurtan. Por eso, el Señor Jesús dijo que debemos hacer tesoros en el cielo (Mateo 6:20). ¡Recuerde! Las cosas que se ven son temporales. Son las cosas que no se ven que son eternas (2 Corintios 4:18).

Las Escrituras proveen varios ejemplos que ilustran esta verdad.

  • La riquezas injustas son temporales y las riquezas verdaderas son eternas (Lucas

16:11).

  • La mujer samaritana bebía agua física y volvió a tener sed. El Señor Jesús le

ofreció agua que pondría fin para siempre a su sed (Juan 4:14).

  • Moisés dio pan físico, pero el Señor Jesús es el pan verdadero del cielo (Juan

6:32).

  • El fruto físico crece en una vid física, pero el Señor Jesús es la vid verdadera y su

Padre es el labrador (Juan 15:1).

  • Los hijos de Aarón ministraron en un tabernáculo terrenal, pero el Señor Jesús

ministra en el tabernáculo verdadero, levantado por el Señor y no por el hombre (Hebreos 8:2).

  • “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del

verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios” (Hebreos 9:24).

  • Se compara la adoración cristiana con la adoración judía con esta declaración

asombrosa: “Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la

tempestad, al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;

sino

  • que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel” (Hebreos 12:18-24).
  • Por lo tanto, el día de reposo terrenal y temporal es usado por Dios para

representar el reposo verdadero en el cielo para los creyentes fieles (Hebreos 3:7 – 4:11).

POR LO TANTO, HAY UN DÍA DE REPOSO PARA TODO EL PUEBLO DE DIOS

Aunque Dios dio el día de reposo a Israel, tenía en mente un propósito más grande.

  • Se dice específicamente que lo que aconteció con los israelitas fue un ejemplo

para todos: “Y estas cosa les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1 Corintios 10:11).

  • La mayoría de los israelitas murió en el desierto y no entró a la tierra prometida.

Las Escrituras enseñan: “Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros. En este desierto caerán vuestros cuerpos; todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí. Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun” (Números 14:28-30).

  • La Epístola a los Hebreos advierte a los creyentes que deben aprender de los

israelitas: “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, y dije: Siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo” (Hebreos 3:7-11).

Esta es una cita del Salmo 95. Dios prometió a su pueblo reposo en la tierra prometida, pero no entró a ella debido a su incredulidad. Se repite la misma verdad en los versículos que siguen en este mismo capítulo del libro de Hebreos.

“Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés? ¿Y con quiénes estuvo él disgustado por cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad” (Hebreos 3:15-19).

COMO YA HEMOS DICHO, ¡HAY UNA APLICACIÓN ESPIRITUAL PARA ESTO! ¡ESTE DÍA DE REPOSO TERRENAL TENÍA EL PROPÓSITO DE ENSEÑARNOS ACERCA DEL REPOSO EN EL CIELO!

“Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia” (Hebreos 4:8-11).

¡EL ÚLTIMO DÍA DE REPOSO EN EL CIELO ES PARA TODOS! POR FAVOR, ¡SEA FIEL HASTA LA MUERTE PARA QUE ENTRARA EN ESE REPOSO!

EL PRIMER DÍA DE LA SEMANA

  • Los judíos se congregaron para adorar en el día de reposo, que era el séptimo día

de la semana.

  • Sin embargo, los cristianos se congregaron en el primer día de la semana.
  • El primer día de la semana no es el día de reposo. Es el día en que los cristianos

se congregaron para adorar.

  • He aquí, algunas razones por las que los cristianos se congregaron en el primer

día de la semana:

  • El Señor Jesús fue resucitado de entre los muertos en el primer día de la semana

(Mateo 28:1; Marcos 16:2; Lucas 24:1: Juan 20:1).

  • El Señor Jesús apareció a sus discípulos en el primer día de la semana (Lucas

24:13, 27, 34; Juan 20:11-18; etc.).

  • El Señor Jesús apareció a sus discípulos en el aposento alto en el primer día de la

semana. No obstante, ya que Tomás no estuvo presente, el Señor Jesús esperó una semana para aparecerse a él en el primer día de la semana (Juan 20:26-29).

  • Pronto el número de creyentes que se congregaron en el aposento alto había

crecido a aproximadamente 120 (Hechos 1:12-15).

  • La iglesia fue establecida en el día de Pentecostés que fue el primer día de la

semana (Levítico 23:15 y 16).

  • “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos”

(Hechos 2:1). Aparentemente, ya estaban congregándose para la adoración el primer día de la semana.

  • La iglesia primitiva fue amonestada a no dejar de congregarse (Hebreos 10:25).

No hay razón de dudar que esa asamblea tuvo lugar en el primer día de la semana.

  • Sabemos que la iglesia primitiva se congregaba para “partir el pan” en el primer

día de la semana (Hechos 20:7).

  • También sabemos que la iglesia primitiva se congregaba en el primer día de la

semana y recogía ofrendas (1 Corintios 16:2).

  • Es claro en las Escrituras y en la historia de la iglesia que mientras los judíos se

congregaban para adorar en el séptimo día de la semana, los cristianos se congregaban en el primer día de la semana.

  • No hay nada malo en descansar en el séptimo día, pero hay algo malo en insistir

que otros lo haga.

  • “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no

estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud” (Gálatas 5:1).

“Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo” (Colosenses 2:16 y 17).