Boyce Mouton
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EL CANTAR

Boyce Mouton · 7 pages · 2,554 words

EL CANTAR

“Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo” (Salmo 100:1 y 2).

Obviamente, Dios quiere que nos presentemos ante él con cánticos de júbilo. ¡El cantar es importante a Dios! Aun antes de que David escribiera algunos de los Salmos y antes de que matara a Goliat, había aprendido por experiencia el poder de la música espiritual. Por ejemplo. cuando un espíritu malo cayó sobre el rey Saúl, sus criados le dijeron: “He aquí ahora, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta. Diga, pues, nuestro señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él toque con su mano, y tengas alivio” (1 Samuel 16:15 y 16). Como sabemos, David era el que Saúl seleccionó para tocar el arpa. “Y viniendo David a Saúl, estuvo delante de él; y él le amó mucho, y le hizo su paje de armas. Y Saúl envió a decir a Isaí: Yo te ruego que esté David conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos. Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él” (1 Samuel 16:21-23).

Antes de continuar, consideremos cómo un “espíritu malo” pudo venir “de Dios”. Se encuentra la respuesta en el libro de Job. En los días de Job, cuando los ángeles vinieron para presentarse ante el Señor, Satanás también estaba allí (Job 2:1). Cuando Dios le permitió a Satanás salir de su presencia y atacar a Job, era un “espíritu malo” y vino de la presencia de Dios. Por supuesto, los ángeles de Dios no son espíritus malos. No hacen daño a los hijos de Dios, sino son espíritus ministradores enviados para servir a los que heredarán salvación (Hebreos 1:14). ¡Los ángeles de Dios aman la música espiritual! ¡La música espiritual nunca los alejaría!

Lo que esta lección enseña es que Satanás es malo y que puede ser expulsado por la música espiritual. David era un varón conforme al corazón de Jehová (1 Samuel 13:14; Hechos 13:22). Como un pastor de ovejas solitario, David tenía bastante tiempo para cantar y tocar el arpa. Como pastor, David enfrentaba peligro constante de leones y osos (1 Samuel 17:34-37). Su adoración con música espiritual no sólo lo ayudó a sobrevivir como pastor, sino lo ayudó a echar fuera espíritus malos del rey Saúl. David aprendió esas lecciones antes de matar a Goliat. David sabía por experiencia que cuando tocaba música espiritual para el rey Saúl, los espíritus malos lo dejarían. Pero también sabía que atacar a Goliat en el nombre del Dios poderoso era la clave a la victoria. Antes de que David matara a Goliat, anunció: “Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos” (1 Samuel 17:47).

David no sólo cantaba ante el Señor para toda su vida, sino escribió muchos de sus cánticos para el uso de otros. Se le atribuye a él 75 de los 150 salmos.

LA GUERRA ESPIRITUAL

Obviamente hay una dimensión espiritual para cada confrontación que tenemos con lo malo. “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). Por eso, cuando David tocaba música espiritual, los espíritus malos salían de Saúl. Cuando entremos en la presencia del Señor con cánticos, nosotros también estamos involucrados en la guerra espiritual que puede echar fuera a Satanás.

Recuerde cuando se le pidió a Eliseo que preguntara al Señor antes de una batalla con los moabitas, él dijo: “traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo” (2 Reyes 3:15). Había una razón por qué Eliseo pidió a un tañedor. Era música espiritual que causaba que Dios revelara a Eliseo cómo vencer a los moabitas (2 Reyes 3:16-27).

Cuando Pablo y Silas estaban encarcelados en Filipos, con los pies en cepos, cantaban. Sus alabanzas a Dios trajeron resultados inmediatos. Note, por favor: “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron” (Hechos 16:25 y 26). No fue por casualidad que justo después de cantar, hubo un terremoto. ¡No fue por casualidad que después de cantar, el carcelero y todos los de su familia fueron bautizados en Cristo aquella misma noche! (Hechos 16:33). Verdaderamente, los himnos son armas espirituales que pueden traer la victoria espiritual (Hechos 16:27-40). Recuerde: “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:4 y 5).

Cuando Josafat fue atacado por los hombres de Amón y Moab, recibió ayuda de Dios por medio de alabanzas: “Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá y se mataron los unos a los otros. Porque los hijos de Amón y Moab se levantaron contra los del monte de Seir para matarlos y destruirlos; y cuando hubieron

acabado con los del monte de Seir, cada cual ayudó a la destrucción de su compañero. Y luego que vino Judá a la torre del desierto, miraron hacia la multitud, y he aquí yacían ellos en tierra muertos, pues ninguno había escapado” (2 Crónicas 20:21-24).

¡Sí! ¡Verdaderamente, Dios habita entre las alabanzas de Israel! (Salmo 22:3). ¡Por eso, las Escrituras ponen tanto énfasis en las alabanzas! ¡He aquí algunas Escrituras, entre varias otras, para considerar!

  • “Estos son los que David puso sobre el servicio de canto en la casa de

Jehová, después que el arca tuvo reposo, los cuales servían delante de la tienda del tabernáculo de reunión en el canto, hasta que Salomón edificó la casa de Jehová en Jerusalén; después estuvieron en su ministerio según su costumbre” (1 Crónicas 6:31 y 32).

  • “Asimismo David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a

los hijos de Asaf, de Hemán y de Jedutún, para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos” (1 Crónicas 25:1).

  • “Y los levitas cantores, todos los de Asaf, los de Hemán y los de

Jedutún, juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos de lino fino, estaban con címbalos y salterios y arpas al oriente del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas, cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzababan la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová. Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios” (2 Crónicas 5:12-14).

  • “Asimismo los cantores hijos de Asaf estaban en su puesto, conforme

al mandamiento de David, de Asaf y de Hemán, y de Jedutún vidente del rey; también los porteros estaban a cada puerta; y no era necesario que se apartasen de su ministerio, porque sus hermanos los levitas preparaban para ellos” (2 Crónicas 35:15).

  • Los Salmos 120-134 se llaman “los salmos de ascenso”. El templo en Jerusalén

era el lugar donde el pueblo adoraba. Jerusalén está en un monte cuya altura es de 754 metros sobre el nivel del mar. Los peregrinos judíos cantaban esos salmos mientras subieron al monte. Por eso, se llaman “los salmos de ascenso”.

  • Cuando Esdras fue a Jerusalén para reedificar el templo, lo acompañaron 200

cantores y cantoras (Esdras 2:65).

  • Nehemías dedicó los muros de Jerusalén con cánticos de alabanza, con címbalos,

salterios y cítaras (Nehemías 12:27).

  • Después de comer la última cena, y antes de ir al monte de los Olivos para orar, el

Señor Jesús cantó un himno con sus discípulos (Mateo 26:30; Marcos 14:26).

  • Las Escrituras enseñan: “Alabad a Jehová en su santuario; Alabadle en la

magnificencia de su firmamento. Alabadle por sus proezas; Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza. Alabadle a son de bocina; Alabadle con salterio y arpa. Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas. Alabadle con címbolos resonantes; Alabadle con címbalos de júbilo. Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya” (Salmo 150:1-6).

  • ¡La música de alabanza es un arma espiritual que nos ayuda vencer al diablo!

CÁNTICOS DE GRATITUD Y ALABANZA

  • “Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su

misericordia” (Salmo 107:1).

  • Era la costumbre para el pueblo de Dios cantar alabanzas de gratitud en

agradecimiento por bendiciones especiales de Dios.

  • Por ejemplo, después de librar a su pueblo de la esclavitud egipcia, Moisés cantó

un cántico de gratitud (Éxodo 15:1-18). “Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y María les respondía: Cantad a Jehová, porque en extremo se ha engrandecido; ha echado en el mar al caballo y al jinete” (Éxodo 15:20 y 21).

  • Es importante notar que en el cielo los que habían vencido a la bestia y su

imagen, tendrán arpas de Dios y cantarán el cántico de Moisés (Apocalipsis 15:1- 4).

  • Los israelitas cantaron una alabanza cuando Dios les dio agua (Números 21:16-

18).

  • Dios mandó a Moisés que escribiera un cántico de alabanza y que lo enseñara a

los israelitas (Deuteronomio 31:19).

  • Débora y Barac cantaron un cántico de alabanza cuando Dios les dio la victoria

sobre los cananeos (Jueces 5:1-31).

  • Cuando David mató a Goliat, las mujeres vinieron de todas las ciudades de Israel

para encontrar al rey Saúl con cánticos alegres, danzas, panderos, y con instrumentos de música (1 Samuel 18:6).

  • David cantó una alabanza cuando Dios lo libró de Saúl (2 Samuel 22:1-51).
  • Salomón compuso 1,005 cánticos (1 Reyes 4:32). ¡Sin duda, eran cánticos que

glorificaban a Dios!

  • Un libro completo de cánticos en la Biblia es Cantares.
  • El hijo pródigo fue recibido en casa con canciones y danzas (Lucas 15:25).
  • La virgen María cantó un cántico de alabanza cuando fue saludada por Elisabet

(Lucas 1:46-55).

  • Zacarías cantó un cántico de alabanza cuando su hijo Juan el Bautista nació

(Lucas 1:67-79).

  • En el cielo, 144,000 de los redimidos de la tierra estarán cantando ante el trono

de Dios (Apocalipsis 14:1-5).

  • ¡La Biblia literalmente está llena de canciones!

PODEMOS ENSEÑAR Y AMONESTAR LOS UNOS A LOS OTROS CON CANCIONES

Es más fácil recordar cosas cuando son hechas canciones. Por ejemplo, los niños fácilmente pueden aprender los nombres de los 12 apóstoles cuando están en una canción. He aquí las palabras de esta canción para niños:

Jesús los llamó uno por uno: Pedro, Andrés, Jacobo hijo de Zebedeo,

Juan, Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, y otro Jacobo hijo de Alfeo,

Tadeo, Simón, y Judas Iscariote, el que también a Jesús traicionó.

Mientras los niños aprenden por medio de las canciones, los ancianos que sufren de demencia muy a menudo recuerdan las canciones que habían aprendido en su infancia.

¡La música ayuda la memoria de todos! Este es un hecho importante que debemos recordar cuando estamos enseñando a nuevos creyentes. La familia del misionero J. Russell Morse ha estado trabajando en el campo misionero en Asia desde el año 1921. Cuando traducen la Biblia a un nuevo idioma, también traducen himnos y

canciones espirituales al mismo tiempo. Los nuevos creyentes muy a menudo puedan cantar una canción de memoria antes de que puedan citar una Escritura de memoria.

¡No obstante, debemos tener cuidado de lo que cantamos! El diablo también usa la música para malos propósitos. La Palabra de Dios manda: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efesios 4:29). Muchas canciones modernas no son beneficiosas y no glorifican a Dios. Tenemos que también tener cuidado con respecto a qué tipo de música cantamos y qué tipo de música escuchamos. “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Colosenses 3:17).

La adoración pagana también está acompañada por la música. Como sabemos, el rey Nabucodonosor levantó una estatua de oro que tenía 27 metros de altura, y ordenó que todos los pueblos, naciones, y lenguas se postraran y adoraran a esa imagen cuando escucharan el son “de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música” (Daniel 3:7). Sadrac, Mesac y Abed-nego valientemente escogieron ser arrojados a un horno de fuego ardiendo en vez de participar en esa adoración pagana.

Cuando Pablo estaba encarcelado en Roma, escribió a los efesios diciendo: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 5:15-20). Cuando Pablo estaba en Éfeso, en sólo dos años todos los de Asia, judíos y griegos, oyeron la Palabra de Dios (Hechos 19:10). Ya que no tenían una prensa, cantar salmos, himnos, y cánticos espirituales fue una buena manera de enseñar la Palabra de Dios.

Al mismo tiempo que escribió a los efesios, Pablo también escribió a los colosenses: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del

Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Colosenses 3:15- 17).

¡Sí! “Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo”.