EL CALVINISMO
EL CALVINISMO
“Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas” (1 Juan 3:11-12).
Juan Calvino nació en Francia el día 10 de julio del año 1509. En el otoño del año 1533 experimentó una conversíón religiosa. Más tarde en su vida dio dos versiones distintas de su conversión.
La primera se encuentra en su Comentario sobre el Libro de Salmos.
“Dios por medio de una conversión repentina sojuzgó y trajo mi mente a un marco de referencia enseñable, la que estaba más endurecida en tales temas de lo que podría haberse esperado de alguien en mi temprano período de vida. Habiendo recibido una muestra y conocimiento de la verdadera santidad, inmediatamente ardía con un deseo tan intenso a progresar en ella que aunque no dejé totalmente otros estudios, con todo, los seguía con menos ardor.”
En la segunda versión, describe un proceso largo.
“Estando tan alarmado en cuanto a la miseria en que había caído, y mucho más en
cuanto a la amenaza de muerte eterna, yo, moralmente obligado, lo hice mi primer oficio seguir
tus caminos, condenando mi vida pasada, no sin gemidos y lágrimas. Y ahora, Señor, lo que queda para un infeliz como yo, que en vez de defenderme, lo suplico encarecidamente que
no juzgue aquel abandonamiento de Tu palabra según se merece, de la cual, en Tu bondad
maravillosa, por fin a mi, me has entregado.”
Quizás los dos relatos sean verdaderos y Calvino estaba meramente relatando la misma experiencia desde dos perspectivas distintas.
Calvino era un teólogo brillante y publicó en 1536 su libro titulado Institutos de la religión cristiana. Fue escrito para “ayudar a los que desean ser instruidos en la doctrina de salvación”. Los Institutos tenían cuatro partes. La primera examina a Dios, el Padre; la segunda, el Hijo; la tercera, el Espíritu Santo; y la cuarta, la iglesia.
Un vistazo breve del “calvinismo” es presentado en forma de un acróstico usando la palabra “TULIP” (inglés) como sigue:
T=Total depravity (Depravación total)
U=Unconditional election (Elección incondicional)
L=Limited atonement (Redención limitada o particular)
I=Irresistible grace (Llamamiento eficaz o irresistible)
P=Perseverance of the saints (Una vez salvo, siempre salvo)
El Señor Jesús provee una idea simple para juzgar a los maestros religiosos. Él dijo: “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16-20).
Siguiendo las instrucciones de Cristo, no debemos juzgar a Calvino por lo que dijo o escribió, sino por lo que produjo sus enseñanzas.
LA TEOCRACIA DE CALVINO
En el año 1541 Calvino estableció la Teocracia de Geneva. Alberto Enrique Newman, en su Manual de la historia de la iglesia (vol. 2, página 217) describe el pensar de Calvino con estas palabras:
“Ningún otro hombre además de Calvino jamás ha llegado a la obra de su vida con una realización más completa de las dificultades y las responsabilidades involucradas, o con una determinación más firme para implementarla, sin tomar en cuenta las consecuencias, lo que él creía que la voluntad de Dios requería. No tenía ni las más mínimas dudas en cuanto a la exactitud absoluta y la validez de solamente sus propios esquemas particulares de doctrina cristiana y del gobierno de la iglesia. Todos los que se pusieron en oposición radical al uno u otro estuvieron bajo la dirección de Satanás, estaban fuera del gremio de la iglesia en cuanto a su salvación y no merecían ninguna consideración por los fieles.”
El dogmatismo de Calvino resultó en lo que los historiadores llaman “Un reinado de terror teocrático”. He aquí un poco del fruto producido por las enseñanzas de Calvino:
- No se mostró ninguna misericordia hacia los enemigos de la teocracia.
- Se introdujo un sistema de espionaje donde los informantes recibieron una parte de las multas impuestas y se animó a los niños que testifiquen en contra de sus padres.
- El día 27 de octubre del año 1553, Miguel Serveto fue quemado en la estaca por discrepar con Calvino. Después de retorcerse en las llamas por media hora, exclamó: “Jesús, Hijo del eterno Dios, tenga misericordia de mí.” Entonces murió.
- Desde 1542-1546, 58 personas fueron ejecutadas y 76 fueron proscritas.
- Durante la pestilencia de 1545, 34 mujeres fueron quemadas a la estaca o descuartizadas, acusadas de haber esparcido la plaga por medio de nigromancia.
- Calvino incitó la ejecución pública de los hijos rebeldes basado en Deuteronomio 21:18- 21.
- En el año 1568, Felipe Deville fue degollado por golpear a su padre.
- Dado que no se puede recoger uvas de los espinos ni higos de los abrojos, el estudiante de historia honesto descubre que el fruto del calvinismo, pesado en la balanza, es hallado falto.
El SÍNODO NACIONAL DE DORT
Jacobo Arminio nació el día 10 de octubre del año 1560. Su teología era opuesto a la del calvinismo y puede ser resumido en los siguientes cinco puntos.
1 – La elección condicional basada en fe anticipada.
2 – La expiación universal (Cristo murió para salvar a todos los hombres, pero nadie puede
disfrutar del perdón que no sea creyente).
3 – El hombre tiene que ser regenerado para ser salvo.
4. – La gracia no es irresistible.
5. – La perseverancia de los creyentes es incierto.
El día 13 de noviembre del 1618, se convocó el Sínodo Nacional de la Iglesia en Dort para determinar cuál doctrina fuera la correcta: el calvinismo o el arminianismo. Asistieron 84 miembros.
Aunque Calvino y Arminio ya habían muerto, la influencia de sus enseñanzas aún existía. El decidir qué doctrina fuera la correcta no debió haber sido fácil ya que el debate siguió por 6 meses. El Sínodo comenzó el día 13 de noviembre del año 1618 y no terminó hasta el día 9 de mayo del 1619.
Debido a que los calvinistas ganaron el debate, siguieron los pasos dogmáticos de su difunto líder. Por lo tanto, fueron despedidos de su oficio 200 ministros, 80 fueron proscritos, 70 se acordaron callarse, 40 “se arrepintieron” y fueron restaurados a su oficio, y Van Oldenbarnevelt fue declarado culpable de traición y fue degollado el día 14 de mayo del 1619.
NO SEAMOS COMO CAÍN
“Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas (1 Juan 3:11-12).
- Como Calvino y Arminio, Caín y Abel eran religiosos.
- Como Calvino y Arminio, sus perspectivas de religión era distintas.
- Según Génesis 4:8, Caín conversó con Abel antes de matarlo. Algunos piensan que tuvieron un debate religioso como aquel sobre el calvinismo y el arminianismo.
- Superficialmente, parece que la adoración de Caín era más “bíblico” que la de su hermano menor. Las Escrituras explican la maldición a Adán con estas palabras: “. . . maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” (Génesis 3:17-19).
- Caín fue labrador de la tierra y comía de ella con el sudor de su rostro, igual que Adán. En cambio, Abel fue pastor de ovejas. Las Escrituras no dicen nada acerca de “cuidar ovejas” en aquel entonces. Dios solamente mencionó el labrar la tierra. Basado en este “silencio de las Escrituras”, quizás Caín ganara el debate.
- Por lo visto, Caín estaba tan disgustado por la religión de su hermano que lo mató, como hizo Calvino quien mató a los que discreparon con él.
- Desde el mismo principio, Dios nos ha enseñado a amarnos unos a otros y que no seamos como Caín.
- ¡Recuerde! El Señor Jesús también fue matado por personas religiosas quienes pensaban que actuaban según las Escrituras. Los judíos dijeron a Pilato: “Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir” (Juan 19:7).
- El Señor Jesús advirtió a Sus discípulos que “viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios” (Juan 16:2).
EL AMOR NO HACE MAL AL PRÓJIMO
“No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimento de la ley es el amor” (Romanos 13:8-10).
Por desgracia, los calvinistas no son los únicos que han sido culpables de perseguir a otros. Sin embargo, esto contradice abiertamente a las enseñanzas de Cristo. Cualquiera puede amar a sus amigos, pero el Señor Jesús nos manda amar a nuestros enemigos.
El Señor Jesús dijo: “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen; y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:43-48).
Nótese que la marca distintiva de los que siguen a Cristo no es el calvinismo ni el arminianismo, sino el amor. El Señor Jesús dijo: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34-35).
EL FRUTO DEL ESPÍRITU ES AMOR
Muchos meses antes del Calvario, el Señor Jesús dio poder milagroso a Sus discípulos. Por favor, contemple estos mandamientos de Cristo para Sus discípulos: “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10:8).
Mientras los discípulos podían regocijarse que aunque los demonios estaban sujetos a ellos (Lucas 10:17), aún les faltaba el poder para amar a sus enemigos. De hecho, parece que ni se amaban entre ellos mismos. Quizás por eso el Señor Jesús mandó a Sus discípulos que no se fueran de Jerusalén hasta que recibieran poder nuevo del Espíritu Santo. Note: “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días” (Hechos 1:4-5).
Más enfoque en el Espíritu Santo se encuentra algunos versículos más adelante en Hechos 1:8: “. . . pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).
El hombre no puede hacer “fruto”. El hombre puede hacer algo que parece fruto, y quizás aun que tenga el sabor de fruto, pero solamente Dios puede hace fruto auténtico.
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” (Gálatas 5:22-26).
En cualquier cosa que emprendamos, que nos amemos los unos a los otros . ¡No seamos como Caín!
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