EL ARCA DEL TESTIMONIO
EL ARCA DEL TESTIMONIO
por Boyce Mouton
La palabra hebrea que se traduce como “arca” es arwon y se refiere a un “cajón” o “cofre” Se menciona en la Biblia KJV en inglés 195 veces como el “arca” y una vez como un “cofre”. La palabra hebrea para el arca de Noé y la palabra hebrea para la pequeña arca del niño Jesús eran distintas; la última era Tebah.
Todas las citas en este estudio bíblico han sido tomadas de la Biblia NVI a menos que se especifica otra versión.
DIMENSIONES Y DESCRIPCIÓN DEL ARCA
Tal vez, el arca del testimonio fuera el mueble más importante en el santuario, y más tarde en el templo, porque es allí que Dios prometió hablar a su pueblo: “Yo me reuniré allí contigo en medio de los dos querubines que están sobre el arca del pacto. Desde la parte superior del propiciatorio te daré todas las instrucciones que habrás de comunicarles a los israelitas” (Éxodo 25:22).
Las dimensiones y los materiales del arca se especifican en Éxodo 20:10. “Haz un arca de madera de acacia, de un metro con diez centímetros de largo, setenta centímetros de ancho y setenta centímetros de alto” (Éxodo 25:10).
Fue cubierto de oro por dentro y por fuera, “Recúbrela de oro puro por dentro y por fuera, y ponle en su derredor una moldura de oro” (Éxodo 25:11).
Tenía anillos de oro en cada costado para llevarlo con varas: “Funde cuatro anillos de oro para colocarlos en sus cuatro patas, dos en cada costado. Prepara luego unas varas de madera de acacia, y recúbrelas de oro. Introduce las varas en los anillos que van a los costados del arca, para transportarla” (Éxodo 25:12-14).
Las varas debían quedarse en los anillos: “Deja las varas en los anillos del arca, y no las saques de allí” (Éxodo 25:15).
El arca debía estar cubierto por una plancha de oro puro: “Haz un propiciatorio de oro puro, de un metro con diez centímetros de largo por setenta centímetros de ancho” (Éxodo 25:17).
Debía también haber encima del propiciatorio “dos querubines de oro labrado a martillo, para los dos extremos del propiciatorio. En cada uno de los extremos irá un querubín. Hazlos de modo que formen una sola pieza con el propiciatorio. Los querubines deberán tener las alas extendidas por
encima del propiciatorio, y cubrirlo con ellas. Quedarán el uno frente al otro, mirando hacia el propiciatorio” (Éxodo 25:18-20).
LA CONSTRUCCIÓN DEL ARCA
La construcción física del arca fue hecha por Bezalel (Éxodo 37:1-9). Aholiab y otros hombres, llenos del Espíritu Santo, también trabajaron en la construcción del tabernáculo y de sus muebles (Éxodo 31:1-7).
CONTENIDO DEL ARCA
Según Hebreos 9:3 y 4, el arca contenía tres cosas: “Tras la segunda cortina estaba la parte llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía el altar de oro para el incienso y el arca del pacto, toda recubierta de oro. Dentro del arca había una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que había retoñado, y las tablas del pacto”.
- Hay dos preguntas que aparecen inmediatamente con respecto a estos versículos:
- 1 – Las Escrituras del Antiguo Testamento dicen que el altar de incienso estaba al frente de la cortina del Lugar Santo y no detrás de la cortina del Lugar Santísimo (Éxodo 40:26).
- 2 – Hay también una pregunta con respecto al maná y la vara de Aarón, si ellos realmente estaban dentro del arca del pacto. La Biblia afirma que toda Escritura es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16). No solo este versículo es inspirado, sino no contradice ningún otro versículo de la Biblia. Nuestro entendimiento podría estar confundido, pero la Biblia no lo está.
- Ya que este estudio se enfoca en el arca del pacto, no diremos mucho acerca de la pregunta
- 1. Hay por lo menos dos explicaciones posibles. Primero, el altar de oro estaba asociada tan cercanamente con el Lugar Santísimo que algunos piensan que “tuvo” el altar en la misma manera que una casa “tiene” un patio. El patio no está dentro de la casa, pero ciertamente es una parte de ella. Una segunda posibilidad es que el libro de Hebreos se refiere al censor de oro con lo cual el sacerdote llevaba carbón e incienso al Lugar Santísimo. Algunos dicen que este censor fue dejado detrás de la cortina en el Lugar Santísimo, pero cerca al sumo sacerdote en el lugar Santo mientras él hizo las preparaciones para el día de expiación.
- Pero ahora nos enfoquemos nuestra energía mental y espiritual en la pregunta
- 2 que está relacionada al arca y su contenido. Cuando Salomón construyó el templo, no había nada en el arca excepto las dos tablas de piedra puestas allí por Moisés. “En el arca sólo estaban las dos tablas de piedra que Moisés había colocado en ella en Horeb, donde el SEÑOR hizo un pacto con los israelitas después de que salieron de Egipto” (1 Reyes 8:9). Este mismo hecho también se afirma en 2 Crónicas 5:10.
He aquí algunos versículos para contemplar que están relacionados con el contenido del arca. He tratado de ponerlos en orden cronológico.
- En el segundo mes después de que Israel saliera de Egipto, Dios les dio pan del
cielo que se llamaba “maná” (Éxodo 16:1). Fue blanco como la semilla de cilantro y dulce como las tortas con miel (Éxodo 16:31). Dios quería que un ejemplo de ese maná fuera conservado para generaciones futuras para que el pueblo pudiera ver el pan que Dios les dio como comida en el desierto (Éxodo 16:32). He aquí las instrucciones que Moisés dio a Aarón: “Luego Moisés le dijo a Aarón: Toma una vasija y pon en ella unos dos litros de maná. Colócala después en la presencia del SEÑOR, a fin de conservarla para las generaciones futuras. Aarón puso el maná ante el arca del pacto, para que fuera conservado como se lo ordenó el SEÑOR a Moisés” (Éxodo 16:33 y 34). Por supuesto, en ese tiempo, el arca del pacto aún no había sido construido. Pero, la vasija de maná debía estar colocada “en la presencia del SEÑOR “ante el arca del pacto”.
- Como algo de interés, dos litros era la ración diaria para cada persona en Israel:
“Y éstas son las órdenes que el SEÑOR me ha dado: Recoja cada uno de ustedes la cantidad que necesite para toda la familia, calculando dos litros por persona” (Éxodo 16:16).
- Otra cosa de interés involucra la vasija que contenía el maná. La palabra hebrea
es tsintseneth (vasija) y las palabras griegas en Hebreos 9:4 son stamos chruseos que significan una vasija cubierta de oro. Las Escrituras del Antiguo Testamento no mencionan que la vasija fue hecha de oro.
- En el tercer mes después de que los israelitas salieron de Egipto, llegaron al
desierto de Sinaí y acamparon frente al monte (Éxodo 19:1 y 2). No salieron de allí hasta el día veinte del segundo mes del segundo año (Números 10:11). Esto quiere decir que los israelitas se quedaron al pie del monte Sinaí por aproximadamente once meses.
- Durante este tiempo, el santuario y sus muebles fueron construidos según las
instrucciones dadas a Moisés por Dios. Según Hebreos 8:5, el santuario era copia y sombra del que está en el cielo.
- Como ya hemos mencionado, las instrucciones para la construcción del arca del
pacto se encuentran en Éxodo 25:10-22. En ese tiempo, no había instrucciones acerca de su contenido.
- El santuario fue instalado en el primer día del primer mes del segundo año. Esto
se especifica en las Escrituras: “Fue así como el santuario se instaló el día primero del mes primero del año segundo” (Éxodo 40:17).
- Éxodo 40:20 indica que Moisés puso el “pacto” en el arca. Supongo que esto se
refería a los diez mandamientos. No se menciona la vasija de maná. De hecho, se menciona el maná solamente en tres capítulos de los primeros cinco libros de la Biblia: (Éxodo 16; Números 11; Deuteronomio 8).
- Se nos dice en Números 3:29-32 que el jefe del clan coatita tenía a su cargo el
arca, y sus muebles con un sacerdote como su jefe.
- Se dieron instrucciones específicas con respecto al transporte del arca: “El
ministerio de los coatitas en la Tienda de reunión consiste en cuidar de las cosas más sagradas. Cuando los israelitas deban ponerse en marcha, Aarón y sus hijos entrarán en el santuario y descolgarán la cortina que lo resguarda, y con ella cubrirán el arca del pacto. Después la cubrirán con piel de delfín y con un paño púrpura, y le colocarán las varas para transportarla. Sobre la mesa de la presencia del SEÑOR extenderán un paño púrpura y colocarán los platos, las bandejas, los tazones y las jarras para las libaciones. También estará allí el pan de la ofrenda permanente. Sobre todo esto extenderán un paño escarlata. Luego cubrían la mesa con piel de delfín y le colocarán las varas para transportarla” (Números 4:4-8). Como ya hemos dicho, no se menciona la vasija de maná. Algo más de interés, Éxodo 25:15 indica que las varas no debían ser quitadas del arca. No obstante, este pasaje se refiere a los sacerdotes “colocando las varas”. Aparentemente, los sacerdotes tuvieron que quitar las varas mientras se envolvía el arca.
- Cuando los israelitas salieron de Sinaí, el arca fue delante de ellos. “Los
israelitas partieron de la montaña del SEÑOR y anduvieron por espacio de tres días, durante los cuales el arca del pacto del SEÑOR marchaba al frente de ellos para buscarles un lugar donde acampar” (Números 10:33).
- En Deuteronomio, capítulo 10, se nos dice dos veces que Moisés colocó los diez
mandamientos en el arca (los versículos dos y cinco). Note: “En seguida bajé de la montaña y guardé las tablas en el arca que había hecho. Y allí permanecen, tal como me lo ordenó el SEÑOR” (Deuteronomio 10:5).
- Antes de morir, Moisés escribió “el libro de la ley” que debía ser puesto al lado del
arca de Dios: “Tomen este libro de la ley, y pónganlo junto al arca del pacto del SEÑOR su Dios. Allí permanecerá como testigo contra ustedes los israelitas” (Deuteronomio 31:26). Este “libro de la ley” estaba “junto” al arca del pacto, pero aparentemente no estaba en el arca. Muchos años después, durante el reino del rey Josías, las Escrituras dicen que “el libro de la ley del SEÑOR” que había sido dado por medio de Moisés, fue
encontrado en el templo del SEÑOR”. (2 Crónicas 34:14 y 15). Otra vez, parece que el libro de la ley estaba “junto” al arca. A través de los años, también aparece que el arca fue quitado del Lugar Santísimo. Por ejemplo, Josías mandó que el arca del pacto fuera colocado en el templo de Salomón, y ya no llevado en los hombros (2 Crónicas 35:3). Esta Escritura nos hace suponer que durante los reinos impíos de Manasés y Amón el arca había sido quitado del templo.
¿BRILLABA EL ARCA?
Es interesante considerar si la presencia de Dios entre los querubines encima del arca irradiaba una luz. No hubo una ventana en el Lugar Santísimo. Por eso, la única luz hecha por el hombre en el Lugar Santísimo vendría de la lámpara de 7 brazos fuera del velo en el Lugar Santo. Pero por favor considere la posibilidad de que el Lugar Santísimo podría haber sido iluminado por la luz irradiada de Dios entre las alas extendidas de los querubines. Muchas veces, la Biblia relaciona la presencia de Dios con una luz brillante. He aquí algunos ejemplos:
- 1 Juan 1:5 nos dice que Dios es luz y que en él no hay ninguna oscuridad. Es el
Padre de luz.
- En el cielo, no habrá necesidad del sol ni de la luna, porque la gloria del Señor lo
iluminará (Apocalipsis 21:23).
- En Éxodo 24:17 la gloria del Señor en la cumbre del monte Sinaí parecía como un
fuego consumidor.
- Cuando Moisés bajó del monte, su rostro brillaba, porque había estado en la
presencia de Dios.
- Dios guió a su pueblo por el desierto de noche con una columna de fuego (Éxodo
14:24).
- Cuando el niño Jesús nació, la gloria del Señor lo envolvió en su luz y los pastores
se llenaron de temor.
- Cuando el Señor Jesús fue transfigurado en presencia de Pedro, Jacobo, y Juan,
su rostro resplandeció como el sol (Mateo 17:2), y su ropa se volvió blanca y radiante (Lucas 9:29).
- Cuando el Señor Jesús se apareció a Saulo en el camino a Damasco, una luz del
cielo relampagueó a su alrededor (Hechos 9:3). Las tres historias de la conversión de Saulo hacen referencia a una luz intensa del cielo. Se dice que la intensidad era más brillante que el sol de mediodía (Hechos 22:6).
- Juan escribió que el Señor Jesús habitó entre ellos y ellos contemplaron su gloria,
la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre (Juan 1:14).
- No solamente es Dios luz, sino el Señor Jesús es el “resplandor de la gloria de
Dios” (Hebreos 1:3).
- El pueblo hebreo describían la presencia de Dios con la palabra shekinah (el que
mora). Aunque no se encuentra esta palabra en la Biblia, parece que la idea sí se encuentra en ella. La palabra shekinah llegó a representar la “gloria” o la presencia de Dios. En el Talunud judío y Targums, la presencia de Dios se relaciona con luz. (El nombre “Talmud” significa “aprender” y se refiere a una colección de leyes rabínicas y comentarios sobre la ley de Moisés. La palabra “Targum” significa “traductor” y se refiere a varias paráfrasis primitivas del armeo de porciones de las Escrituras del Antiguo Testamento.)
- En 1 Timoteo 6:16 se llama la presencia de Dios “luz inaccesible”. Tal vez esta sea
una razón por qué el arca tuvo que ser envuelto tres veces antes de poder ser visto por los hombres (Números 4:5 y 6).
¿QUÉ DE LA VARA DE AARÓN?
- Números 16 contiene confirmación asombrosa de Dios con respecto al sacerdocio
de Aarón. Coré, Datán y Abirán murieron junto con un grupo de rebeldes porque se atrevieron a oponerse a Moisés y a Aarón. En el capítulo 17 de Números, se encuentra información adicional acerca del sacerdocio de Aarón.
- Dios dio instrucciones a cada tribu de Israel que escribieran su nombre en una
vara, y “Colócalas frente al arca del pacto, en la Tienda donde me reúno con ustedes” (Números 17:4).
- El nombre de Aarón estaba en la vara de la tribu de Leví (Números 17:3).
- Moisés puso las varas ante el Señor en la Tienda del pacto (Números 17:7).
- Al día siguiente, Moisés entró en la Tienda del pacto y vio que la vara de Aarón no
sólo había retoñado, sino que también tenía botones, flores y almendras (Números 17:8).
- El Señor dijo a Moisés: “Vuelve a colocar la vara de Aarón frente al arca
del pacto, para que sirva de advertencia a los rebeldes. Así terminarás con las quejas en contra mía, y evitarás que mueran los israelitas” (Números 17:10).
- La palabra hebrea traducida como “vara” es matteh. Puede referir a una rama, a
una varita mágica, a una vara para castigar, a un cetro, o a un bastón.
- La palabra griega traducida como “vara” es rhabodos. Se refiere a un palo, varita
mágica, o un bastón.
- No sabemos la longitud de estas varas, pero tenían suficiente diámetro para que
el nombre de una tribu pudiera ser escrito en ellas (Números 17:2).
- Note que la vara de Aarón fue colocada “frente al arca”. No hay ninguna
indicación que fue colocada “dentro” del arca. Recuerde que el arca tenía menos de 1.22 metros de longitud.
- Note también que poco después de que se fueron a la entrada de la Tienda de
reunión y el Señor dijo a Moisés que “lleve la vara”. ¿Qué vara? Pienso que fue la vara que Moisés usó para traer las plagas sobre Egipto, y para partir las aguas del Mar Rojo. Fue la misma vara que se usó para sacar agua de la roca cuando salieron de Egipto (véase Éxodo 17:6). La vara que el recuperó en esa ocasión era de la “presencia del Señor”. Recordamos que la vara de Aarón que floreció fue puesto “frente” al arca del pacto (Números 17:10). Pienso que la vara de Moisés y la de Aarón eran la misma. Recuerde que la vara de pastor que Moisés tenía ante la zarza ardiente era la misma que llevó ante el Faraón. Dios le dijo a él: “Pero no te olvides de llevar contigo esta vara, porque con ella harás señales milagrosas” (Éxodo 4:17). Pero esta misma vara se llama la vara de Aarón (Éxodo 7:12, 19; 8:5, etc.) Por eso, es mi conclusión que la vara que Dios mandó a Moisés que llevara, es la misma que fue colocada frente al arca del pacto (Números 17:10). He aquí lo que dicen las Escrituras: “Tal como el SEÑOR se lo había ordenado, Moisés tomó la vara que estaba ante el SEÑOR. Luego Moisés y Aarón reunieron a la asamblea frente a la roca, y Moisés dijo: “Escuchen, rebeldes! ¿Acaso tenemos que sacarles agua de esta roca? Dicho esto, levantó la mano y dos veces golpeó la roca con la vara, ¡y brotó agua en abundancia, de la cual bebieron la asamblea y su ganado!” (Números 20:9-11). Este pasaje es de significado especial para explicar por qué Moisés no fue permitido entrar a la tierra prometida (véase también Números 27:14; Deuteronomio 32:51, etc.).
¿QUÉ DE LA VASIJA DE MANÁ?
Como ya hemos mencionado, en el segundo mes después de la salida de los israelitas de Egipto, Dios les dio comida del cielo llamada “maná” (Éxodo 16:1). Dios quería que un ejemplo fuera conservado para las generaciones venideras y mandó que unos dos litros fueran colocados “en la presencia del SEÑOR” y “ante el arca del pacto” (Éxodo 16:33 y 34). Por supuesto, eso era antes de la construcción del santuario y del arca. Consecuentemente, la vasija de maná no pudo haber sido colocado dentro del arca en esa época.
En el tercer mes después de que los israelitas salieron de Egipto, llegaron al desierto de Sinaí y acamparon ante el monte (Éxodo 19:1 y 2). No salieron de allí hasta el día veinte del segundo mes del segundo año (Números 10:11). Esto quiere decir que los israelitas acamparon junto al monte Sinaí por aproximadamente once meses. Durante ese tiempo, el santuario y sus muebles fueron construidos según las instrucciones dadas a Moisés por Dios.
El santuario fue instalado en el primer día del primer mes del año segundo. Se menciona esto específicamente en las Escrituras: “Fue así como el santuario se instaló el día primero del mes primero del año segundo” (Éxodo 40:17). Éxodo 40:20 indica que Moisés colocó el pacto o los “diez mandamientos” en el arca. No se menciona la vasija de maná. Como ya hemos señalado antes, solamente 3 capítulos de los primeros cinco libros de la Biblia contienen la palabra “maná”: Éxodo 16, Números 11, y Deuteronomio 8.
¿QUÉ SIGNIFICA HEBREOS 9:4?
Si solamente los diez mandamientos estaban dentro del arca del pacto, entonces ¿cómo debemos entender Hebreos 9:4? La NVI lo dice así: “Dentro del arca había una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que había retoñado, y las tablas del pacto.” Si estas tres cosas estaban “dentro” del arca, esto es el único lugar de la Biblia que lo dice. Como sabemos, las Escrituras del Nuevo Testamento fueron escritas originalmente en el griego. Obviamente no podemos hacer cambios en la Biblia, pero quizás podamos hacer una mejor traducción del texto griego. Considere, por favor, este breve repaso:
- Sabemos de un variedad de pasajes que las dos tablas de piedra (los diez
mandamientos) estaban en el arca desde el principio mismo. No hay duda de esto.
- Pero ni una vez se nos dice en las Escrituras del Antiguo Testamento que había
otra cosa dentro del arca del pacto.
- Se nos dice que la vasija de maná debía ser colocada “en la presencia del Señor”
y “ante” el arca del pacto, antes de su construcción (Éxodo 16:33 y 34).
- Se dice que la vara de Aarón que floreció también fue colocada “frente” al arca
del pacto (Números 17:10).
- ¿Se refiere Hebreos 9:4 al santuario o al templo de Salomón? Probablemente al
santuario de Moisés ya que el templo de Salomón tenía puertas de madera de olivo al frente de la entrada al santuario interior (1 Reyes 6:31). Pero cuando Salomón terminó el templo, y puso el arca del pacto en el Lugar Santísimo, se nos dice específicamente en 1 Reyes 8:9 que en ese tiempo no había nada en el
arca excepto las dos tablas de piedra que Moisés había colocado en él cuando estaba en Horeb.
- Si el maná y la vara estaban en el arca durante los días de Moisés, no se nos dice
cómo o cuándo fueron quitados.
El texto de Hebreos 9:4 usa la palabra griega en para describir la relación de estas cosas con el arca. Se dice que las tres estaban “en” él.
He aquí las maneras en que la palabra en se traduce en la versión King James de la Biblia en el inglés:
- entre – 114
- como – 22
- en – 106
- por – 142
- en – (in + into, palabras en ingles) – 1874
- encima de – 45
- a través de – 37
- a – 15
- hasta – 9
- con – 139
- dentro de – 13
- etc.
La palabra griega en, usualmente se traduce “en” (1863 veces). Por eso, los traductores concluyeron que el arca “contenía” estas cosas. No obstante, ¿cómo sería si se traduce la palabra en cómo “con”? Así está traducida 139 veces en la KJV de la Biblia. O ¿cómo sería traducirla como “por” como aparece 142 veces? Es cierto que las tres podrían significar “con” o “al lado del” arca. No estoy cierto que las tres cosas estaban “con” o “al lado del” arca. Ni estoy seguro que las tres estaban “dentro” de él.
“Dios es siempre veraz, aunque el hombre sea mentiroso” (Romanos 3:4). La Biblia no tiene que repetir cosas para que sean veraces. Si
la Biblia afirma una sola vez que la vasija de oro que contenía el maná y la vara de Aarón estaban dentro del arca con los diez mandamientos, esa es toda la evidencia que necesitamos.
¡Mi problema es que no estoy seguro que lo dice!
También tenemos que mantener en perspectiva el propósito de esta ilustración en el libro a los Hebreos. Note: “Pero en la segunda parte entra únicamente el sumo sacerdote, y sólo una vez al año, provisto siempre de sangre que ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia cometidos por el pueblo. Con esto el Espíritu Santo da a entender que, mientras siga en pie el primer tabernáculo, aún no se habrá revelado el camino que conduce al Lugar Santísimo. Esto nos ilustra hoy día que las ofrendas y los sacrificios que allí se ofrecen no tienen poder alguno para perfeccionar la conciencia de los que celebran ese culto” (Hebreos 9:7-9).
El Espíritu Santo quería que comprendiéramos la naturaleza temporal del tabernáculo. Mientras estaba en pie, el camino al “tabernáculo verdadero” en el cielo no fue revelado. También Jeremías profetizó cientos de años antes de la naturaleza temporal del arca: “En aquellos días, cuando ustedes se hayan multiplicado y sean numerosos en el país, ya no se dirá más: “Arca del pacto del SEÑOR. Nadie pensará más en ella ni la recordará; nadie la echará de menos ni volverá a fabricarla, afirma el SEÑOR” (Jeremías 3:16).
EL ARCA FUERA DEL TABERNÁCULO
- Bajo circunstancias normales, el arca estaba en el Lugar Santísimo (Éxodo
26:34).
- Como ya hemos mencionado, cuando el arca no estaba en el Lugar Santísimo,
debía estar cubierta con una cortina, pieles del delfines, y un paño púrpura (Números 4:5 y 6).
- Pero cuando se movía el tabernáculo, el arca iba delante de él (Números 10:33).
- Según Josué 3:4, cuando viajaron, se mantenían aproximadamente un kilómetro
de distancia entre el pueblo y el arca (Josué 3:4).
- Los sacerdotes llevaron el arca en el río Jordán y el pueblo pasó en tierra seca
(Josué 3:15-17).
- Dios mandó a Josué que el arca fuera llevado alrededor de la ciudad de Jericó
(Josué 6:2-5).
- Más tarde, Josué construyó un altar en el monte Ebal. Él escribió la ley de
Moisés en piedras y la leyó al pueblo. El arca estaba presente y el pueblo estaba de pie a ambos lados (Josué 8:33).
- Ya que los israelitas acamparon en Gilgal (Josué 4:19; 9:6; 14:6), parece lógico
asumir que el arca también estaba presente en ese momento.
- Más tarde, toda la asamblea de israelitas se reunieron en Siló y establecieron la
Tienda de reunión (Josué 18:1).
- Fue en Siló que al principio Dios hizo habitar su nombre (Jeremías 7:12).
- Durante los días de los jueces, la casa de Dios estaba en Siló (Jueces 18:31).
- Es allí a dónde vinieron los israelitas para hacer sacrificios (Jueces 21:19; 1
Samuel 1:3, etc.).
- Se dice específicamente que el arca de Dios estaba en Siló durante los primeros
días de Samuel (1 Samuel 3:3).
- Cuando Israel estaba luchando con los filisteos, enviaron a Siló y trajeron el arca
al campo de batalla (1 Samuel 4:4).
- Los israelitas fueron vencidos y el arca fue capturado por los filisteos (1 Samuel
4:11).
- Los filisteos llevaron el arca del campo de batalla desde Ebernezer a Asdod donde
fue colocado en el templo de Dagón (1 Samuel 5:1 y 2).
- El arca fue movido desde Asdod a Gat, y a Ecrón y dondequiera que estuviera, el
pueblo filisteo y sus dioses fueron castigados (1 Samuel 5:1-12).
- Después de estar en territorio de los filisteos por siete meses, enviaron el arca de
nuevo a Israel (1 Samuel 6:1).
- Se explica la manera en que el arca fue devuelto en 1 Samuel 6:1-12.
- El arca llegó a Bet Semes en una carreta nueva llevada por dos vacas que nunca
habían llevado yugo.
- Con la ayuda de los levitas, el pueblo de Bet Semes ofreció holocaustos y
sacrificios al Señor (1 Samuel 6:13-15).
- Dios mató a algunos de los hombres de Bet Semes porque habían mirado dentro
del arca del Señor (1 Samuel 6:19).
- Los hombres de Quiriat vinieron y se llevaron el arca del Señor a la casa de
Abinadab y se consagró a su hijo Eleazar para cuidar el arca del Señor (1 Samuel 7:1).
- El arca permaneció allí por mucho tiempo: “Los de Quiriat Yearín fueron a
Bet Semes y se llevaron el arca del SEÑOR a la casa de Abinadab, que estaba en una loma. Luego consagraron a su hijo Eleazar para que estuviera a cargo de ella. El arca permaneció en Quiriat Yearín durante mucho tiempo. Pasaron veinte años, y todo el pueblo de Israel buscaba con ansiedad al SEÑOR” (1 Samuel 7:1 y 2).
- Saúl pidió a Ahías que trajera el arca de Dios a Micmas (1 Samuel 14:18), pero
generalmente la nación no consultó al arca durante el reino de Saúl. Así que cuando David era el rey invitaron a sus hermanos “para traer de regreso el arca de nuestro Dios. La verdad es que desde el tiempo de Saúl no la hemos consultado” (1 Crónicas 1:3).
- Como sabemos, el arca de Dios debía ser llevado por levitas santificados
correctamente, pero David ordenó llevar el arca en una nueva carreta tal como los filisteos lo habían hecho. “Colocaron el arca de Dios en una carreta nueva y la sacaron de la casa de Abinadab. Uza y Ajío guiaban la carreta. David y todo Israel danzaban ante Dios con gran entusiasmo y cantaban al son de liras, arpas, panderos, címbalos y trompetas. Al llegar a la parcela de Quidón, los bueyes tropezaron; pero Uza, extendiendo las manos, sostuvo el arca. Con todo, la ira del SEÑOR se encendió contra Uza por haber tocado el arca, y allí en su presencia Dios lo hirió y le quitó la vida” (1 Crónicas 13:7-10). (Véase también 2 Samuel 6:1-7.)
- David tuvo temor de Dios y llevó el arca a la casa de Obed Edom, el gateo. Se
quedó allí con la familia de Obed Edom por tres meses, y el Señor bendijo a su hogar y todo lo que tenía (1 Crónicas 13:12-14).
- En seguida se nos dice que “David construyó para sí casas en la Ciudad de
David, dispuso un lugar para el arca de Dios y le levantó una tienda de campaña” (1 Crónicas 15:1).
- “Luego dijo: “Sólo los levitas pueden transportar el arca de Dios, pues
el SEÑOR los eligió a ellos para este oficio y para que le sirvan por siempre” (1 Crónicas 15:2).
- David se dio cuenta que la desobediencia fue una razón que Uza murió: “La
primera vez ustedes no la transportaron, ni nosotros consultamos al SEÑOR nuestro Dios, como está establecido; por eso él se enfureció contra nosotros” (1 Crónicas 15:13).
- “Luego los descendientes de los levitas, valiéndose de las varas,
llevaron el arca de Dios sobre sus hombros, tal como el SEÑOR lo había ordenado por medio de Moisés” (1 Crónicas 15:15).
- “El arca de Dios fue llevada a la tienda de campaña que David le había
preparado. Allí la instalaron, y luego presentaron holocaustos y sacrificios de comunión en presencia de Dios” (1 Crónicas 16:1).
- Entonces se nos dice que “David puso a algunos levitas a cargo del arca
del SEÑOR para que ministran, dieran gracias y alabaran al SEÑOR, Dios de Israel. Los nombrados fueron: Asaf, el primero; Zacarías el segundo; luego Jeyel, Semiramot, Jehiel, Matatías, Eliab, Benaías, Obed Edom y Jeyel, los cuales tenían arpas y liras. Asaf tocaba los címbalos. Los sacerdotes Benaías y Jahaziel tocaban continuamente las trompetas delante del arca del pacto del SEÑOR” (1 Crónicas 16:4- 6).
- Después de que David dedicó a Asaf y sus compañeros un salmo de gracias al
Señor, la Biblia afirma: “David dejó el arca del pacto del SEÑOR al cuidado de Asaf y sus hermanos, para que sirvieran continuamente delante de ella, de acuerdo con el ritual diario. Como porteros nombró a Obed Edom y sus sesenta y ocho hermanos, junto con Obed Edom hijo de Jedutún y Josá” (1 Crónicas 16:37 y 38).
- Algunos piensan que las palabras de Urías el hitita indican que el arca había sido
llevado a la batalla: “En este momento, respondió Urías, tanto el arca como los hombres de Israel y de Judá se guarecen en simples enramadas, y mi señor Joab y su oficiales acampan al aire libre, ¿y yo voy a entrar en mi casa para darme un banquete y acostarme con mi esposa? ¡Tan cierto como que Su Majestad vive, que yo no puedo hacer tal cosa!” (2 Samuel 11:11). No es claro si Urías se refería a la tienda
que David instaló para el arca o a otra donde los soldados estaban luchando en una guerra.
- Cuando Absalón quitó el trono de su padre y David estaba huyendo al desierto,
había algunos que querían que David llevara consigo el arca. “Entre ellos se encontraba también Sadoc, con los levitas que llevaban el arca del pacto de Dios. Estos hicieron descansar el arca en el suelo, y Abiatar ofreció sacrificios hasta que toda la gente terminó de salir de la cuidad” (2 Samuel 15:24).
- Pero David envió al arca de regreso a la ciudad: “Luego le dijo el rey al
sacerdote Sadoc: Devuelve el arca de Dios a la ciudad. si cuento con el favor del SEÑOR, él hará que yo regrese y vuelva a ver el arca y el lugar donde él reside” (2 Samuel 15:25).
- Cronología:
- Según 1 Crónicas 6:27, Samuel era descendiente de la familia de Leví. Según la cronología de Calmet, nació cerca del año 1151 a. de C. (véase 1 Samuel 1).
- Samuel fue destetado y llevado al santuario en Siló para ser criado por Elí el sacerdote.
- Samuel recibió una visión acerca del juicio de Dios sobre la casa de Elí por causa de su pecado (1 Samuel 3).
- Samuel creció y todo Israel reconoció que él era profeta del Señor (1 Samuel 3:20). No estoy seguro en cuanto a su edad, pero la edad para el servicio militar era veinte años y arriba (Números 1:3), y la edad requerida para que los levitas pudieran servir en el tabernáculo era 30 años (Números 4:1-4). Por supuesto, como levita, Samuel estaba exento de servicio militar.
- “Además, el SEÑOR siguió manifestándose en Siló; allí se revelaba a Samuel y le comunicaba su palabra” (1 Samuel 3:21).
- Los filisteos capturaron el arca y Elí y sus dos hijos murieron (1 Samuel 4).
- El arca estuvo en territorio filisteo siete meses (1 Samuel 6:1).
- El arca fue devuelto a Israel y se quedó en Quiritat Yearín durante veinte años (1 Samuel 7:2).
- Israel pide un rey y se instruye ungir a Saúl (1 Samuel 8:9). Alrededor del año 1092 a. de C., Samuel habría tenido aproximadamente 59 años de edad.
- Saúl llevó el arca a la batalla y buscó información de Dios de ella (1 Samuel 14:18).
- El Señor rechazó a Saúl c0mo rey (1 Samuel 15).
- Samuel ungió a David para ser el rey (Samuel 16).
- David fue perseguido por Saúl (1 Samuel 18—30).
- Samuel murió (1 Samuel 25:1).
- Saúl reinó por 40 años y murió aproximadamente en el año 1052 a. de C. (1 Samuel 31; Hechos 13:21).
- David es ungido rey sobre la tribu de Judá (2 Samuel 2:4).
- David reinó sobre Judá desde Hebrón por 7 años y 6 meses (2 Samuel 2:11).
- David llegó a ser rey de todo Israel y Judá alrededor del año 1045 a. de C. “David tenía treinta años cuando comenzó a reinar, y reinó cuarenta años. Durante 7 años y seis meses fue rey de Judá en Hebrón; luego reinó en Jerusalén sobre todo Israel y Judá durante treinta y tres años” (2 Samuel 5:4 y 5).
- David trató de traer el arca a Jerusalén y Uza murió (2 Samuel 6). Note: El arca fue capturada por los filisteos y devuelta a Israel antes de que Saúl llegara a ser el rey. También antes de que Saúl llegara a ser el rey, el arca fue llevada a la casa de Abinadab en Quiritat Yearín. Se dice que estaba allí “por largo tiempo, durante 20 años”.
EL TABERNÁCULO DE DAVID
La frase “el tabernáculo de David” se encuentra en la Biblia KJV tres veces. Cada vez se usa una palabra distinta para “tabernáculo”: “El trono se fundará en la lealtad, y un descendiente de David reinará sobre él con fidelidad: será un juez celoso del derecho y ansioso de hacer justicia” (Isaías 16:5).
“En aquel día levantaré la choza caída de David. Repararé sus grietas, restauraré sus ruinas” (Amós 9:11). La palabra griega traducida como “choza” es skene.
- Como ya hemos mencionado, David trajo al arca de Jerusalén de la casa de Obed
Edom donde había estado por 3 años. Pero esta vez, el arca fue llevado por los levitas como el Señor había mandado (véase 1 Crónicas 15:15 y Números 4).
- Las Escrituras afirman que el arca fue colocada en una tienda de campaña que
David había preparado para ella (véase 2 Samuel 6:17; 1 Crónicas 15:1; 16:1, etc.
- Hay por los menos 3 lugares mencionados para el santuario durante ese período
de la historia:
- Siló – 1 Samuel 1:3, 9, 24, etc.
- Nob -- 1 Samuel 21:1-6.
- Gabaón – 1 Crónicas 16:39.
- Como ya hemos dicho, David colocó el arca en una tienda en Jerusalén. No estaba en el santuario durante ese tiempo.
- Esto se hace claro en 2 Crónicas 1:4 y 5: “El arca de Dios se encontraba en Jerusalén, en la tienda que David le había preparado cuando la trasladó desde Quiriat Yearín, pero el altar de bronce que había hecho Bezalel, hijo de Uri y nieto de Jur, estaba en Gabaón, frente al santuario del SEÑOR. Por eso Salomón y los israelitas fueron a ese lugar para consultar al SEÑOR”.
- Según 1 Crónicas 6, David puso hombres a cargo de la música en la casa del Señor después de que el arca llegó. Se menciona a tres que servían al Señor con sus hijos: Hemán (versículo 33) era el hijo de Joel y el nieto de Samuel. Como sabemos, Joel no siguió el ejemplo de su padre aceptando sobornos y pervirtiendo la justicia (1 Samuel 8:1-3).
- Hemán compuso el Salmo 88. Tuvo 14 hijos y 3 hijas (1 Crónicas 25:5).
- Asaf (versículo 39) era el colaborador de Hemán que le servía a su derecha. Varios Salmos fueron escritos por él. Se le considera como el autor del Salmo 89. A Hemán y a Etán se les llama hezraítas.
- Etán (versículo 44) – (también conocido como Jedetún) servía a la izquierda de Hemán.
- Los hijos de Asaf, Hemán, y Jedutún fueron apartados para el ministerio de profecía (1 Crónicas 25:1).
- David reinó sobre Israel por 40 años – 7 años en Hebrón y 33 años en Jerusalén (1 Reyes 2:11). Esto indica que los músicos nombrados por David pasaron unos 30 años ministrando ante el arca del Señor en el santuario de David antes de que Salomón construyera el templo.
- 1 Crónicas 25:7 indica que había 288 músicos expertos que servían al Señor en el santuario de David.
EL ARCA EN EL TEMPLO DE SALOMÓN
Como se sabe, David no fue permitido construir el templo porque era guerrero. Pero su hijo Salomón sí lo construyó. El nombre “Salomón” significa “pacífico”.
La Biblia afirma: “Salomón comenzó a construir el templo del SEÑOR en el cuarto año de su reinado en Israel, en el mes de zif, que es el mes segundo. Habían transcurrido cuatrocientos ochenta años desde que los israelitas salieron de Egipto” (1 Reyes 6:1).
Se especifica también el lugar del templo: “Salomón comenzó a construir el templo del SEÑOR en el monte Moria, en Jerusalén, donde el SEÑOR se le
había aparecido a su padre David. Lo construyó en el lugar que David había destinado, esto es, en la parcela de Arauna, el jebuseo” (2 Crónicas 3:1).
Se terminó el templo en siete años: “y en el mes de bul del año undécimo, es decir, en el mes octavo de ese año, se terminó de construir el templo siguiendo al pie de la letra todos los detalles del diseño. Siete años le llevó a Salomón la construcción del templo” (1 Reyes 6:38).
El traslado actual del arca se registra con estas palabras: “Entonces el rey Salomón mandó que los ancianos de Israel, y todos los jefes de las tribus y los patriarcas de las familias israelitas, se congregaran ante él en Jerusalén para trasladar el arca del pacto del SEÑOR desde Sión, la Ciudad de David. Así que en el mes de etanim, durante la fiesta del mes séptimo, todos los israelitas se congregaron ante el rey Salomón. Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes alzaron el arca. Con la ayuda de los levitas, trasladaron el arca del SEÑOR junto con la Tienda de reunión y con todos los utensilios sagrados que había en ella. El rey Salomón y toda la asamblea de Israel reunida con él delante del arca sacrificaron ovejas y bueyes en tal cantidad que fue imposible llevar la cuenta. Luego los sacerdotes llevaron el arca del pacto del SEÑOR a su lugar en el santuario interior del templo, que es el Lugar Santísimo, y la pusieron bajo las alas de los querubines. Con sus alas extendidas sobre ese lugar, los querubines cubrían el arca y sus travesaños. Los travesaños eran tan largos que sus extremos se podían ver desde el Lugar Santo, delante del Lugar Santísimo, aunque no desde afuera; y ahí han permanecido hasta hoy. En el arca sólo estaban las dos tablas de piedra que Moisés había colocado en ella en Horeb, donde el SEÑOR hizo un pacto con los israelitas después de que salieron de Egipto. Cuando los sacerdotes se retiraron del Lugar Santo, la nube llenó el Templo del SEÑOR. Y por causa de la nube, los sacerdotes no pudieron celebrar el culto, pues la gloria del SEÑOR había llenado el templo” (1 Reyes 8:1-11).
Note otra vez el versículo 9: “En el arca sólo estaban las dos tablas de piedra que Moisés había colocado en ella en Horeb”. Como ya hemos dicho, lo mismo también se encuentra en 2 Crónicas 5:10.
JOSÍAS, EL REY BUENO, HIZO VOLVER EL ARCA AL TEMPLO
La corrupción de la adoración en el templo comenzó casi inmediatamente. Al principio del reinado de Salomón, él se sometió a la influencia de sus mujeres paganas: “A la hija del faraón, Salomón la trasladó de la Ciudad de David al palacio que le había construido, pues dijo: Mi esposa no debe vivir en el palacio de David, rey de Israel, porque los lugares donde ha estado el arca del SEÑOR son sagrados” (2 Crónicas 8:11). Más tarde su influencia era más evidente: “En efecto, cuando Salomón llegó a viejo, sus mujeres le pervirtieron el corazón de modo que él siguió a otros dioses, y no siempre fue fiel al SEÑOR su Dios como lo había sido su padre David. Por el contrario, Salomón siguió a Astarté, diosa de los sidonios, y a Moloc, el detestable dios de los amonitas.
Así que Salomón hizo lo que ofende al SEÑOR y no permaneció fiel a él como su padre David. Fue en esa época cuando, en una montaña al este de Jerusalén, Salomón edificó un altar pagano para Quemós, el detestable dios de Moab, y otro para Moloc, el despreciable dios de los amonitas. Lo mismo hizo en favor de las mujeres extranjeras, para que éstas pudieran quemar incienso y ofrecer sacrificios a sus dioses” (1 Reyes 11:4-8).
Más de 300 años después, la adoración en el templo llegó a ser tan corrupta que hombres prostitutos vivían en el santuario. Reyes impíos como Manasés y Amón también influenciaron esa depravación. Entonces Dios levantó a Josías, el rey bueno, para hacer el renacimiento y reforma. He aquí un breve vistazo de algunas cosas que él hizo y los problemas que enfrentaba:
- Fue hallado el libro del pacto en el templo (2 Reyes 23:2).
- Josías quería obedecer a Dios y él renovó el pacto de seguirle (2 Reyes 23:3).
- Él sacó del templo los artículos hechos para los dioses paganos y los quemó en los
campos de Cedrón (2 Reyes 23:4).
- También sacó del templo la imagen para el culto a Asera y la llevó al arroyo de
Cedrón y la quemó (versículo 6).
- También derrumbó en el templo del SEÑOR a los cuartos dedicados a la
prostitución sagrada, donde las mujeres tejían mantos para la diosa Asera (versículo 7).
- Quitó de la entrada del templo los caballos y quemó los carros consagrados al sol
(versículo 11).
- Etc.
En ese momento, Josías dijo a los levitas: “Pongan el arca sagrada en el templo que construyó Salomón hijo de David, rey de Israel, para que ya no tengan que llevarla sobre los hombros. Sirvan al SEÑOR su Dios y a su pueblo Israel” (2 Crónicas 35:3). Obviamente, el arca estaba fuera del templo en ese tiempo. No se nos dice cuándo ni por qué estaba fuera. Pero Josías ordenó que fuera devuelta al Lugar Santísimo donde pertenecía.
EL ARCA DESAPARECE
Nadie sabe por cierto qué pasó con el arca. Generalmente se piensa que desapareció cuando Nabucodonosor destruyó el templo en el año 586 a. de C. Jeremías fue llamado a ser profeta alrededor el año 626 a. de C. Jerusalén fue parcialmente destruida en el año 606 a. de C. Fue devastada más en 597 a. de C. y finalmente quemada y devastada en el año 586 a. de C.
La última referencia al arca en las Escrituras del Antiguo Testamento fue escrita por Jeremías: “En aquellos días, cuando ustedes se hayan multiplicado y sean numerosos en el país, ya no se dirá mas: Arca del pacto de SEÑOR. Nadie
pensará más en ella ni la recordará; nadie la echará de menos ni volverá a fabricarla, afirma el Señor” (Jeremías 3:16).
La última referencia al arca en la Biblia se encuentra en Apocalipsis 11:19: “Entonces se abrió en el cielo el templo de Dios; allí se vio el arca de su pacto, y hubo relámpagos, estruendos, truenos, un terremoto y una fuerte granizada”.
HOY EL CUERPO DE CREYENTES ES EL TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO
“¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños” (1 Corintios 6:19). En la época del Antiguo Testamento, Dios prometió reunirse con su pueblo encima del arca del pacto. En la época del Nuevo Testamento Dios también promete reunirse con su pueblo. Pero, su nuevo pacto está escrito en los corazones y las mentes de los creyentes (Hebreos 8:8-13). Si Ud. es creyente, su corazón es el “arca” donde se guarda su pacto. Por eso, nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo.
“Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una buena esperanza, los anime y les fortaleza el corazón, para que tanto en palabra como en obra hagan todo lo que sea bueno” (2 Tesalonicenses 2:16 y 17).
“¡Al único Dios, nuestro Salvador, que puede guardarlos para que no caigan, y establecerlos sin tacha y con gran alegría ante su gloriosa presencia, sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, por medio de Jesucristo nuestro Señor, antes de todos los siglos, ahora y para siempre! Amén” (Judas 1:24 y 25).