Boyce Mouton
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EL AMOR DE DIOS POR EL MUNDO

Boyce Mouton · 11 pages · 4,407 words

EL AMOR DE DIOS POR EL MUNDO

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,

sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16 y 17).

Quizás sea Juan 3:16 el versículo más famoso de la Biblia. ¡Su enseñanza es profunda! ¡Sin importar cuánto lo intentemos, nunca podríamos entender completamente el gran misterio de Dios quien se dio a sí mismo para que tengamos vida eterna! No obstante, ya que Dios creó el mundo, no debemos estar sorprendidos que lo amaba. La palabra traducida en este versículo como “mundo” es kosmos ¡Se refiere a gente! Dios no ama el pecado que está “en” el mundo (1 Juan 2:16), sino ama a la gente que está en él.

¡LO MÁS IMPORTANTE DE ESTE ARTÍCULO ES EL HECHO DE QUE DIOS NOS AMA! ES BUENO QUE DIOS AMA AL MUNDO, PERO ES AÚN MEJOR QUE DIOS NOS AMA A NOSOTROS. ¡RECONOCER ESTE HECHO IMPORTANTE TRANSFORMA NUESTRAS VIDAS!

He aquí, un resumen de la historia del mundo:

  • Antes de la creación Dios era todo en todos.
  • Con la creación vino la rebelión.
  • A pesar de esa rebelión, Dios aún ama al mundo.
  • ¡Recuerde! Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para salvar al

mundo.

  • Los que reciben a Jesucristo como su Señor serán salvos.
  • Los que rechazan a Jesucristo como su Señor serán destruidos.
  • Después de destruir toda la rebelión, de nuevo Dios será todo en todos (1

Corintios 15:28).

  • ¡Hoy podemos escoger recibir a Cristo, mañana puede ser demasiado tarde!

Las Escrituras dividen a la gente del mundo en tres categorías: Los judíos, los gentiles, y la iglesia de Dios (1 Corintios 10:32). Estas tres categorías incluyen a todos.

  • Hay aproximadamente 15 millones de judíos en el mundo.
  • Como sabemos, los que no son judíos son gentiles.
  • La iglesia de Dios está compuesta de aproximadamente 2.38 mil millones de

personas.

  • En este, el año 2022, la población del mundo ha llegado oficialmente a 8 mil

millones de personas.

  • Afortunadamente, Dios ama a todos y él “es paciente para con nosotros, no

queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

  • Otra vez ponemos énfasis en el hecho de que ¡Dios quiere que “todos” procedan al

arrepentimiento y esto incluye a “nosotros”!

DIOS TRABAJA CON LOS QUE CREEN

  • Como sabemos, la larga guerra entre Dios y Satanás comenzó en el huerto de Edén (Génesis 3:1-24).
  • La victoria final de Dios vendrá de la simiente de la mujer (Génesis 3:15).
  • Desde el principio mismo, Dios ha elegido trabajar con personas.
  • No obstante, no todos quieren trabajar con Dios.
  • Entonces a través de toda la historia, Dios consistentemente ha trabajado por medio de sus amigos que creen en él.
  • Una lista de esos creyentes se encuentra en Lucas 3:23-38. ¡Se remonta desde el Señor Jesús hasta Dios mismo!
  • Ya en la época de Noé “vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6:5).
  • No obstante, Noé creyó a Dios y halló gracia ante los ojos de él (Génesis 6:8).
  • Por lo tanto, Noé está en la lista de los creyentes por los cuales el Cristo vendría (Lucas 3:36).
  • Abraham también está en esa lista (Lucas 3:34).
  • Como sabemos, Abraham era “amigo de Dios” (Isaías 41:8).
  • Cuando nació Abraham, de nuevo había mucho pecado y adoración de ídolos en el mundo.
  • “Pues habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios” (Romanos 1:21 y 22).
  • Consecuentemente, aun los de la familia de Abraham eran idólatras. Josué dijo: “Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor, y servían a dioses extraños” (Josué 24:2).
  • Las Escrituras enseñan: “Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecta para con él (2 Crónicas 16:9). ¡Esta es la manera en que Dios encontró a Abraham y también es la manera en que nos encuentra a nosotros, si verdaderamente creemos!
  • No todos los hijos de Abraham se encuentran en la lista, porque Cristo vino por medio de su hijo Isaac (Lucas 3:34).
  • Etc.
  • ¡Así que mientras Dios eligió trabajar por medio de un grupo selecto de creyentes, su meta final era herir la cabeza de la serpiente y así hacer la salvación disponible para toda la humanidad!
  • ¡Por eso, Dios trabajaba con los judíos que creyeron en él!
  • ¡También, por eso Dios trabajará con nosotros si creemos en él!

DIOS MANDÓ A ABRAHAM QUE SE SEPARE DE LOS IDÓLATRAS

“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1 Corintios 15:33). Por eso “Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren, maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:1-3).

¡Recuerde! ¡Dios ama al mundo! ¡Por eso, Dios no sólo quería bendecir a Abraham, sino quería bendecir a toda la gente del mundo por medio de Abraham! Nos redimió “para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombres, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo” (Gálatas 3:14-16).

¡AUNQUE LOS HOMBRES SE REBELARON, DIOS NUNCA DEJÓ DE AMAR AL MUNDO! ¡ÉL TRABAJÓ CON NOÉ, CON ABRAHAM, Y CON LOS JUDÍOS CREYENTES CON LA META DE HACER LA SALVACIÓN DISPONIBLE PARA TODOS!

Pablo lo dijo así: “Los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder. A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor” (Efesios 3:6-11).

El propósito eterno de Dios está diseñado para hacer disponible la salvación para todos, judíos y gentiles. ¡Recuerde! ¡Esto también incluye a nosotros!

LOS JUDÍOS NO ENTENDIERON ESTO

El Señor Jesús dijo de los judíos: “¡oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!” (Lucas 24:25). Dios esperaba que los judíos fueran una luz a los gentiles pero fueron tardos de entender esto (Isaías 42:6 y 7). La iglesia fue establecida en Jerusalén con judíos temerosos de Dios de todas las naciones bajo el cielo (Hechos 2:5), pero Pedro claramente dijo: “Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare” (Hechos 2:39). Por supuesto, esta promesa se refirió a los gentiles. Aún diez años después del establecimiento de la iglesia, el libro de los Hechos registra: “Los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos (Hechos 11:19).

  • ¡Es triste que esos judíos predicaban solamente a otros judíos!
  • El Señor Jesús había mandado específicamente a sus apóstoles que hicieran discípulos a todas las naciones (Mateo 28:19).
  • Debían predicar el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15).
  • El arrepentimiento y el perdón de pecados debían ser predicados en todas las naciones comenzando desde Jerusalén (Lucas 24:47).
  • Cuando hubiera venido el Espíritu Santo sobre ellos, recibirían poder para predicar en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8).
  • En el día de Pentecostés, Pedro correctamente dijo a su audiencia judía: “Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare” (Hechos 2:39).
  • El eterno propósito de Dios era predicar a los gentiles (Efesios 3:11).
  • NO OBSTANTE, A PESAR DE TODOS ESTOS MANDATOS CLAROS, ¡POR DIEZ AÑOS LA IGLESIA PRIMITIVA PREDICABA SOLAMENTE A LOS JUDÍOS!
  • ¡Recuerde! “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).
  • Dios entiende nuestra torpeza “Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo” (Salmo 103:14).
  • Por lo tanto, Dios fue paciente con Pedro y otros judíos, y también estará paciente con nosotros.

PEDRO FINALMENTE PREDICÓ A LOS GENTILES

  • ¡Sí! Pedro era lento en entender el plan eterno de Dios, pero finalmente hizo lo que Dios le mandó.
  • Pedro no comprendió esto por sí mismo, sino tuvo que ser revelado a él (1 Pedro 1:10-12; Hechos 10:9-48).
  • Como sabemos, el prejuicio de los judíos con respecto a los gentiles estaba muy arraigado.
  • Aun la mujer samaritana sabía esto: “¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí” (Juan 4:9).
  • Debido a ese prejuicio, había el peligro de que cuando los gentiles llegaran a ser miembros de la iglesia, serían sujetos a la discriminación y tratados como ciudadanos inferiores.
  • ¡Por lo tanto, era crítico que los gentiles se conviertan en cristianos por precisamente el mismo procedimiento que los judíos!
  • Ya que Pedro era el primero en predicar el evangelio a los judíos, (Hechos 2:14-40), fue importante que él fuera también el primero en predicarlo a los gentiles (Hechos 10:9- 23).
  • El primer gentil que se convirtió en cristiano sin primeramente convertirse en judío, era un centurión romano que se llamaba Cornelio (Hechos 10:1-8). El hecho de que un

soldado romano, odiado por los judíos, era el primer converso es significativo! ¡Nos ayuda a entender que Dios quiere que todos sean salvos!

  • Cornelio vivía en Cesarea (Hechos 10:1).
  • Felipe, el evangelista, también vivía en Cesarea (Hechos 8:40; 21:8).
  • Por eso, hubiera sido fácil que Felipe predicara a Cornelio, dado que los dos vivían en la misma ciudad.
  • No obstante, Felipe era evangelista, pero Pedro era apóstol. Si Felipe hubiera bautizado a Cornelio, habría sido una prueba que los gentiles no eran tan importantes como los judíos.
  • Dado que Pedro era el primero en predicar a los judíos, para evitar cualquier controversia, fue importante que Pedro también sea el primero en predicar a los gentiles.
  • Entonces el ángel de Dios dijo a Cornelio: “Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro” (Hechos 10:5).
  • Es interesante que Jonás salió de Jope para evitar predicar a los gentiles en Níniva (Jonás 1:1-3). Felizmente, Dios cambió la opinión de Jonás con la ayuda de un gran pez.
  • ¡Aparentemente, Pedro, como Jonás, no quería predicar a los gentiles!
  • Alrededor del medio día, Pedro subió al techo para orar.
  • Pedro tuvo gran hambre y mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis.
  • Pedro vio el cielo abierto y que descendía a la tierra un gran lienzo atado de las cuatro puntas.
  • Contenía todo tipo de de cuadrúpedo terrestre, reptil, y ave del cielo.
  • Una voz dijo a Pedro: “Levántate, Pedro, mata y come” (Hechos 10:13).
  • Aunque Pedro tenía hambre, se negó a comer porque nunca había comido algo común e inmundo.
  • La voz dijo a Pedro la segunda vez: “Lo que Dios limpió, no lo llames tú común” (Hechos 10:15).
  • Esto sucedió tres veces, entonces el lienzo volvió al cielo.
  • Aún Pedro no entendió el significado de la visión.
  • “Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado” (Hechos 10:19 y 20).
  • Finalmente, Pedro entendió la visión y se dio cuenta que no debía llamar a ningún hombre común o inmundo (Hechos 10:28).
  • Algunos de los hermanos circuncidados de Jope acompañaron a Pedro como testigos (Hechos 10:23 y 45).
  • Cuando Pedro llegó a la casa de Cornelio en Cesarea, él explicó que Dios quiere que todos sean salvos y dijo: “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia” (Hechos 10:34 y 35).
  • Mientras Pedro estaba predicando a esos gentiles, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje en precisamente la misma manera en que el Espíritu Santo había caído sobre los judíos en el día de Pentecostés (Hechos 10:44- 46).
  • El Espíritu Santo se manifestó en una manera especial en el día de Pentecostés ya que la multitud les oía hablar en su propia lengua para que pudieran entender el mensaje sin un intérprete (Hechos 2:6).
  • Las lenguas sobrenaturales habladas por esos gentiles también podían entender, “Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios” (Hechos 10:46).
  • “Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús” (Hechos 10:47 y 48)
  • ¡ASÍ QUE LOS PRIMEROS CREYENTES GENTILES SE CONVERTIERON EN CRISTIANOS EN EXACTAMENTE LA MISMA MANERA QUE LOS PRIMEROS CREYENTES JUDÍOS!

HAY UN SOLO CUERPO

¡Aunque la iglesia está compuesta de personas distintas, de nacionalidades distintas y de niveles distintos en la sociedad, hay un solo cuerpo!

“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Corintios 12:12 y 13).

¡No hay hijos de bajo rango en la familia de Dios! Somos todos hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús, y no importa si somos judíos o griegos, esclavos o libres, hombres o mujeres, “Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gálatas 3:26). No se permite por ninguna razón la discriminación en la familia de Dios. Por ejemplo, considere esta advertencia sobre la discriminación con los pobres: “Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también

un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?” (Santiago 2:2-4).

La discriminación es un pecado difícil de vencer. Por ejemplo, Pedro se olvidó las instrucciones claras de Dios acerca de Cornelio y más tarde discriminó contra los creyentes gentiles en Antioquía. Algunos de los otros judíos se unieron con él en su hipocresía de tal manera que aun Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos (Gálatas 2:13). ¡Pedro estuvo claramente equivocado y Pablo lo reprendió en público! Aparentemente, el prejuicio de los judíos contra los gentiles era tan penetrante que Pablo temía que los judíos nunca aceptarían a los gentiles como iguales.

El miedo de Pablo es evidente en su carta a los romanos. Como sabemos, había una gran hambre por todo el imperio romano durante el reino de Claudio (Hechos 11:27-30). El hambre fue severa, especialmente en Jerusalén y los que tenían tierras o casas las vendieron y dieron el dinero a los apóstoles para los hermanos necesitados (Hechos 11:27-30). Consecuentemente, Pablo viajó por el mundo gentil, recogiendo dinero para los santos pobres en Judea (1 Corintios 16:1-4; 2 Corintios 8:1–9:15). Cuando escribió a los romanos, estaba listo para llevar el dinero a Jerusalén, ¡pero no estaba seguro que recibirían este dinero!

Por favor, considere: “Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén. Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales. Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros rumbo a España. Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo. Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, para que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea acepta; para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros. Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén” (Romanos 15:25-33).

Ya que el Señor Jesús asoció la unidad de los creyentes con el evangelismo mundial, examinemos la unidad de los judíos y de los gentiles con mayor detalle.

EL VIAJE DE PABLO A JERUSALÉN

  • Ya que Pablo llevaba una gran cantidad de dinero, fue acompañado por hombres escogidos por las iglesias para asegurar que todo el dinero llegue sin problemas a Jerusalén. Pablo escribió: “. . . evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres” (2 Corintios 8:20 y 21).
  • Algunos de esos hombres se mencionan en Hechos 20:4: “Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo.”
  • Durante su viaje a Jerusalén, el Espíritu Santo le advirtió a Pablo que en todas las ciudades le esperaban prisiones y tribulaciones (Hechos 20:23).
  • En Cesarea, el profeta Agabo tomó el cinto de Pablo y atándose los pies y las manos, dijo: “Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles” (Hechos 21:11).
  • Al llegar a Jerusalén, Pablo y sus compañeros fueron a ver a Jacobo y todos los ancianos estaban presentes. “Después de haberles saludado, les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio” (Hechos 21:19).
  • “Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído, y todos son celosos por la ley. Pero se les ha informado en cuanto a ti, que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni observen las costumbres. ¿Qué hay, pues? La multitud se reunirá de cierto, porque oirán que has venido. Haz, pues, esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen obligación de cumplir voto. Tómalos contigo, purifícate con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos comprenderán que no hay nada de lo que se les informó acerca de ti, sino que tú también andas ordenadamente, guardando la ley. Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación” (Hechos 21:20-25).
  • Cuando Pablo intentó hacer esto, algunos judíos de la provincia de Asia lo acusaron de meter a griegos en el templo y profanar ese lugar santo (Hechos 21:27-29).
  • Cuando esos hombres trataron de matar a Pablo, él fue rescatado por soldados romanos (Hechos 21: 31 y 32).
  • En el camino a la prisión, Pablo se paró en algunas gradas y predicó a la multitud (Hechos 21:37–22:21).
  • Los judíos oyeron a Pablo hasta que les dijo que Dios lo envió a los gentiles: “Pero me dijo: Ve, porque yo te enviaré lejos a los gentiles. Y le oyeron hasta esta palabra; entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra a tal hombre, porque no conviene que viva” (Hechos 22:21 y 22).
  • “Venido el día, algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo. Eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración” (Hechos 23:12 y 13).
  • Cuando el comandante se enteró de esto: “mandó que preparasen para la hora tercera de la noche doscientos soldados, setenta jinetes, y doscientos lanceros, para que fuesen hasta Cesarea, y que preparasen cabalgaduras en que poniendo a Pablo, le llevasen en salvo a Félix el gobernador” (Hechos 23:23 y 24).
  • El hecho de que asignaron 470 soldados para proteger a Pablo indica que tenían miedo de una revuelta grande.
  • Es humillante darse cuenta de que Dios quiere protegernos a nosotros como protegió a Pablo.

REPETIMOS: HAY UN SOLO CUERPO

  • Por favor, considere esta cronología.
  • Pablo escribió su carta a los romanos alrededor del año 58 d. de C. Como ya hemos dicho, en ese momento Pablo no estaba seguro que los creyentes judíos en Jerusalén aceptarían el dinero de los gentiles.
  • Pablo llegó a Jerusalén un poco después de haber escrito a los romanos. Pronto, fue arrestado y detenido por dos años en Cesarea (Hechos 24:27).
  • Para evitar ser muerto por los judíos inconversos, Pablo, como ciudadano romano, apeló su caso a César (Hechos 25:11).
  • Pablo llegó a Jerusalén alrededor del año 62 d. de C., y por dos años se quedó encadenado a un soldado romano en su propia casa alquilada (Hechos 28:30).
  • Durante esos dos años, Pablo no sólo tuvo la oportunidad de predicar y enseñar sin problemas, sino también escribió cuatro cartas inspiradas mientras estuvo detenido (Efesios, Filipenses, Colosenses, y Filemón).
  • Durante los años 58 a 64 d. de C., el Espíritu Santo quitó la división amarga entre los judíos y los gentiles.
  • Por ejemplo, la carta a los efesios está llena de la seguridad de que la división amarga entre los judíos y los gentiles ya se había terminado. Mientras toda la carta tiene que ver con la unidad cristiana, he aquí unos ejemplos de esta carta para ilustrar este hecho.
  • Los judíos eran los primeros que esperaban en Cristo, pero ahora los gentiles también creían en él (1:12 y 13).
  • En otro tiempo los gentiles estaban lejos, pero ahora han sido hechos cercanos por la sangre de Cristo (2:13).
  • Cristo es nuestra paz que ha derribado la pared que nos dividía y ha hecho de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz (2:11-18).
  • Así que los gentiles ya no son extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos y miembros de la familia de Dios (2:19-22).
  • La unidad de los judíos y los gentiles ha sido el propósito eterno de Dios (3:1- 12).
  • Por lo tanto: seamos “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (4:3-6).
  • Por favor, sea solícito “en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”.

DIOS NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS

Pedro lo dijo así: “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia” (Hechos 10:34 y 35).

¡Dios no sólo ama al mundo, sino nos ama a nosotros!

  • ¡Aun si no somos famosos, Dios conoce nuestros nombres!
  • Aun los cabellos de nuestra cabeza están todos contados (Mateo 10:30).
  • Aun Dios nos conocía antes de nuestro nacimiento (Salmo 139:15 y 16).
  • Él nos ha prefijado los límites de nuestra habitación (Hechos 17:26).
  • Hizo esto para que lo busquemos y lo hallemos (Hechos 17:27).
  • A cualquiera que se decide hacer esto, él vendrá corriendo a su encuentro (Lucas 15:20).
  • El que se arrepiente será famoso en el cielo y habrá gozo delante de los ángeles de Dios (Lucas 15:10).
  • Cualquiera que confiese a Cristo en la tierra, el Señor Jesús le confesará a su Padre que está en los cielos (Mateo 10:32).

¡PODEMOS AGRADAR AL SEÑOR JESÚS!

Isaías dijo que el Señor Jesús fue: “despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto” (Isaías 53:3).

¡SI UD. HA SIDO “DESPRECIADO Y DESECHADO”, SABE LO TRISTE QUE LE HIZO SENTIR!

¡POR FAVOR, DEJE DE “DESPRECIAR Y DESECHAR” AL SEÑOR JESÚS AHORA MISMO!

¡RECUERDE! “HABRÁ MÁS GOZO EN EL CIELO POR UN PECADOR QUE SE ARREPIENTE, QUE POR NOVENTA Y NUEVE JUSTOS QUE NO NECESITAN DE ARREPENTIMIENTO” (LUCAS 15:7).