Boyce Mouton
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DIRECCIÓN EN EL LIBRO DE LOS HECHOS

Boyce Mouton · 14 pages · 4,587 words

DIRECCIÓN EN EL LIBRO DE LOS HECHOS

  • Es obvio que los discípulos siguieron al Señor Jesús cuando él estaba en la tierra.
  • Es igualmente obvio que el Señor Jesús se fue a un lugar a donde ellos no podían

seguir. “A donde yo voy, no me puedes seguir ahora. . .” (Juan 13:36).

  • No se puede negar que el Señor Jesús prometió regresar como Espíritu y guiar a

sus discípulos. Este es el tema central del discurso del aposento alto, además de muchos otros pasajes de las Escrituras (Juan 13:31—16:33, etc.).

  • El libro de los Hechos empieza al afirmar que los Evangelios registran solamente

lo que el Señor Jesús “comenzó” a hacer (Hechos 1:1).

  • Lucas escribió el libro de los Hechos y esta historia inspirada contiene la

continuación del ministerio de Cristo por medio del Espíritu Santo.

  • El Señor Jesús específicamente mandó a sus apóstoles que no se fueran de

Jerusalén hasta que recibieran la promesa del Padre (Hechos 1:4). Lucas escribió: “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:4, 8).

  • El libro de los Hechos es una historia de la manera en que el Espíritu Santo guió a

los apóstoles.

EL ECHAR SUERTES

Los devotos de Dios siempre han buscado dirección de él y por muchos años lo hacían mediante el echar suertes. Por ejemplo, las Escrituras enseñan que un sucesor para Judas fue elegido al echar suertes. Esto sucedió en el aposento alto antes de la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés. Esta es la última mención de echar suertes en la Biblia. Pedro concluyó de su estudio de las Sagradas Escrituras que David había predicho la traición del Señor Jesús (Hechos 1:16-18). También concluyó que otro tomaría su lugar (Hechos 1:20).

El proceso de eliminación comenzó con requisitos estrictos. El hombre que tomaría el oficio de Judas tuvo que haber estado con los apóstoles desde el bautismo de Juan, hasta la ascensión del Señor Jesús. También tuvo que haber sido testigo de la resurrección del Señor Jesús.

Dos hombres fueron seleccionados: José llamado Barsabás, cuyo sobrenombre era Justo, y Matías. “Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles” (Hechos 1:26). Evidentemente, el Espíritu Santo honró esa opción, porque de allí en adelante se refiere a los apóstoles como “los doce” (Hechos 6:2).

El echar suertes era una manera consagrada de buscar la voluntad de Dios. Parece que el sumo sacerdote lo hacía. Él vistió lo que se llamaba “el pectoral del juicio”. La parte delantera de ese pectoral tenía un bolsillo que contenía las piedras preciosas urim y tumim. Se usaban esas piedras para discernir la voluntad de Dios. Ya que no hay documentación de su comienzo, algunos han asumido que fueron usadas por los patriarcas antes de los días de Moisés. Ni podemos decir con certeza cómo eran. De todos modos, sin duda eran una parte de la adoración hebrea. Moisés escribió: “Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juico de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová” (Éxodo 28:30).

La palabra “urim” se deriva de la palabra hebrea arar y quiere decir “maldecir”. La palabra “tumim” se deriva de tamam y quiere decir “ser perfecto”. Algunos han asumido que había dos piedras y cada piedra tenía dos lados. Al buscar la voluntad de Dios, el sacerdote echaría las piedras del Efod. Si los dos lados “sí” estaban hacia arriba, la respuesta del Señor era “sí”. Si los dos lados “no” estaban hacia arriba, la respuesta era “no”. Si había un “sí” y un “no”, el Señor no contestaba. Esto ayudaría a explicar 1 Samuel 28:6: “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”.

He aquí algunos ejemplos en la Biblia de echar suertes:

  • Aarón echó suertes para seleccionar los dos machos cabríos (Levítico 16:8).
  • Posiblemente se encontró que Acán era ladrón al echar suertes.
  • La herencia de Canaán por el pueblo hebreo fue determinado mediante el echar

suertes (Josué 18:6-10).

  • Saúl fue seleccionado como rey mediante el echar suertes (1 Samuel 10:20 y 21).
  • Se encontró que Jonatán había desobedecido el mandato de Saúl por echar

suertes (1 Samuel 14:42).

  • Se descubrió que Jonás era la fuente de la ira de Dios por echar suertes (Jonás

1:7).

  • Véase también 1 Crónicas 25:8; 26:13 y 14; Nehemías 10:34; 11:1; Salmo 22:18;

Joel 3:3; Abdías 1:11; Nahúm 3:10; etc.

El proceso de echar suertes era difícil y requería mucho tiempo. A veces el sacerdote con las piedras sagradas estaba a muchos kilómetros de distancia. A veces puede que no haya estado disponible para ayudar. Es emocionante darnos cuenta que no tenemos que viajar a Jerusalén para conocer la voluntad de Dios. Dios hace su morada dentro de nosotros. Somos la “herencia” de Dios.

La palabra griega para “herencia” es kleros. Esta es la base de nuestra palabra “clero”. La Biblia usa esta palabra para todo el pueblo de Dios. Por ejemplo, 1 Pedro 5:3 amonesta a los ancianos que no deben “tener señorío” sobre la “herencia” de Dios, sino deben ser ejemplos para la grey. Esta palabra “herencia” es la palabra griega kleros o clero. Todo el pueblo de Dios es su herencia especial, o clero, no solamente los predicadores.

EL DÍA DE PENTECOSTÉS

El Señor Jesús encargó a sus discípulos que fueran a todo el mundo, pero no debían de salir de Jerusalén, sino debían esperar hasta que viniera sobre ellos el Espíritu Santo (Hechos 1:4, 8).

Como se sabe, había tres fiestas que a los judíos devotos se les requería asistir por la ley: “Tres veces cada año aparecerá todo varón delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere; en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías” (Deuteronomio 16:16).

La fiesta de semanas se llamaba Pentecostés porque fue celebrada en el día cincuenta después de la ofrenda mecida de la Pascua (Levítico 23:16). La palabra Pentecostés se deriva de pentekontaI que quiere decir “cincuenta”. Las Escrituras

enseñan que: “Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo” (Hechos 2:5). Estos hombres habían venido a la Pascua y se quedaron en Jerusalén hasta el día de Pentecostés. Fue en ese día que llegó el Espíritu Santo. Por favor, estudie con reverencia el capítulo dos de los Hechos. Los profetas habían profetizado esto (Hechos 2:16-21). Juan el Bautista había profetizado esto (Mateo 3:11). El Señor Jesús había profetizado esto (Lucas 24:49; Juan 14:16; Hecho 1:4-8; etc.). Esta experiencia era de importancia esencial en las vidas de los apóstoles. Los empoderó y les dio denuedo. Después de recibir el Espíritu Santo, tuvieron el valor de ir de Jerusalén hasta Judea, Samaria, y lo último de la tierra.

ALGUNAS MANERAS EN QUE DIOS GUIÓ EN EL LIBRO DE LOS HECHOS

Es con alguna desgana que se presenta la lista que sigue. Antes de leer la lista, por favor, considere lo siguiente:

  • Dios es infinito y nosotros somos finitos. Tenemos que evitar la idea de que podríamos entender a Dios completamente. Pablo lo expresó hermosamente: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” (Romanos 11:33).
  • Considere la inmensidad del universo. En una noche no nublada se ve solamente unas 2,500 estrellas. Pero con la ayuda de un telescopio, se han descubierto miles de millones de estrellas. De hecho, algunas de las que en el pasado pensamos que eran “estrellas” son en realidad galaxias enteras. Ahora los científicos piensan que hay millones de millones de estrellas. El universo es tan grande que en realidad, nadie sabe cuántas estrellas hay. Dado que el Creador obviamente es más grande que el universo que creó, es ridículo que el hombre finito ponga alguna restricción sobre él. El Señor Jesús lo dijo así: “Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios” (Lucas 18:27).
  • Las Escrituras son “inspiradas”. Son como una semilla viva. La Palabra de Dios crecerá y producirá fruto cuando está sembrada en buena tierra. Mientras la Biblia no cambia, nuestro entendimiento de ella sí cambia. Por eso, es posible que podemos siempre aprender constantemente nuevas verdades de una Escritura conocida. Sin duda, nuestros hijos aprenderán verdades de la Biblia que nosotros nunca hemos visto.
  • Como ya hemos dicho, el Evangelio de Lucas solamente registra lo que el Señor Jesús “comenzó a hacer” (Hechos 1:1). El libro de los Hechos es la continuación de su ministerio por medio del Espíritu Santo. La cronología de los Hechos concluye con Pablo en una cárcel romana, pero el ministerio del Espíritu

Santo no termina allí. El Espíritu Santo es eterno y su ministerio nunca terminará. Lo que el Señor Jesús comenzó a hacer en el cuerpo, el cuerpo (la iglesia) continua haciendo en el Señor Jesús.

Con este breve resumen, procedamos a considerar algunas de las maneras en que Dios guiaba a su pueblo en el libro de los Hechos.

I

LAS ESCRITURAS

Es difícil para el hombre moderno entender la devoción del pueblo judío a la Palabra de Dios. En la educación tradicional judía, los estudiantes, al llegar a la edad de 6 años, asistían a las escuelas de las sinagogas Al llegar a la edad de 10 años, habían aprendido y memorizado los primeros cinco libros de las Escrituras llamados La Tora. La Palabra de Dios llegó a ser una parte integral de todo lo que hacían. Por ejemplo, cuando el Señor Jesús fue tentado por el diablo a cambiar piedras en pan, citó las Escrituras: “Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). Cada vez que el Señor Jesús fue tentado, citó una Escritura. Esto es lo que todo judío debía de hacer.

Además de la instrucción que los apóstoles recibieron en sus hogares y en las sinagogas, también recibieron tres años de instrucción especial del Señor Jesús. El Señor Jesús no sólo predicó las Escrituras a ellos, sino les envió al Espíritu Santo para habilitarlos a recordar todo lo que él les había enseñado (Juan 14:26). Por eso, no debemos estar sorprendidos al encontrar referencias constantes a las Escrituras en el libro de los Hechos.

Considere esta lista parcial de referencias con respecto a cómo los apóstoles fueron guiados por las Sagradas Escrituras.

  • Hechos 1:20 – Salmos 69:25; 109:8
  • Hechos 2:21 – Joel 2:28-32
  • Hechos 2:35 – Salmo 110:1
  • Hechos 3:23 – Deuteronomio 18:15, 18 y 19
  • Hechos 3:25 – Génesis 22:18; 26:4
  • Hechos 4:11 – Salmo 118:22
  • Hechos 4:26 – Salmo 2:1 y 2
  • Hechos 7:3 – Génesis 12:1
  • Hechos 7:7 – Génesis 15:13 y 14
  • Hechos 7:28 – Éxodo 2:14
  • Hechos 7:32 – Éxodo 3:6
  • Hechos 7:34 – Éxodo 3:5, 7. 8, 10
  • Hechos 7:37 – Deuteronomio 18:15
  • Hechos 7:40 – Éxodo 32:1
  • Hechos 7:43 – Amós 5:25-27
  • Hechos 8:33 – Isaías 53:7 y 8
  • Hechos 13:33 – Salmo 2:7
  • Hechos 13:34 – Isaías 55:3
  • Hechos 13:35 – Salmo 16:10
  • Hechos 13:41 – Habacuc 1:5
  • Hechos 13:47 – Isaías 49:6
  • Etc.

Se dice que los de Berea eran más nobles que los de Tesalónica “pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11).

Si queremos saber la voluntad de Dios, es imperativo que estudiemos la Palabra de Dios. Los cristianos primitivos eran estudiantes diligentes de las Escrituras y obviamente esto era una de las maneras primarias en que Dios les proveyó dirección.

Los que son inmaduros en su conocimiento de las Escrituras pueden ser “llevados por doquiera” por engañadores. Los “indoctos” e “inconstantes” podrían torcer las Escrituras para su propia destrucción (2 Pedro 3:16).

¡Una de las maneras primarias en que Dios guiaba a su Pueblo en el libro de los Hechos era por medio de las Escrituras!

II

CIRCUNSTANCIAS

Dios también guió a su pueblo en el libro de los Hechos por medio de circunstancias. No debemos pensar en la historia como cosas que sucedieran por casualidad. Las Escrituras enseñan que Dios “hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (Efesios 1:11). Dios dirije la historia para que: “sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28). Como en la historia de Job, Satanás no puede hacer nada al cristiano sin permiso especial de Dios.

Considere estas circunstancias que resultaron en evangelismo:

  • Cuando vino el Espíritu Santo, hubo una multitud y Pedro predicó a ellos.

Aproximadamente 3,000 fueron salvados después de oír solamente un sermón (Hechos 2:41).

  • Cuando Pedro y Juan sanaron a un hombre cojo, otra vez hubo una multitud.

Pedro predicó a ellos y el número de discípulos creció a aproximadamente 5,000 hombres (4:4).

  • Cuando el pueblo tuvo necesidades, fueron guiados a compartir los unos con los

otros para que nadie tuviera hambre (Hechos 4:32-37).

  • Cuando los judíos griegos se quejaron, fueron guiados a nombrar a siete hombres

para resolver el problema (Hechos 6:1-7).

  • La persecución condujo a la muerte de Esteban, pero también dispersó a la iglesia

y todos usaron esa oportunidad para predicar (Hechos 7 y 8).

  • La persecución también causó a Saulo el inconverso a ir a Damasco (Hechos

9:2).

  • La persecución también causó a Saulo el converso a salir de Damasco (Hechos

9:23-25).

  • Entonces la persecución causó a Saulo a salir de Jerusalén (Hechos 9:29 y 30).
  • Una hambruna unió a los judíos y a los gentiles (Hechos 11:28-30).
  • La persecución causó a Pablo salir de Antioquía, Iconio, y Listra (Hechos 13:49 –

14:20).

  • Un terremoto resultó en la conversión de un carcelero (Hechos 16:25-34).
  • Etc.

Nada que sucedía a ese pueblo se llevó a cabo por casualidad. Sin importar lo que les pasó, Dios lo convirtió a algo bueno. Murmuración en la iglesia trajo los primeros diáconos. La persecución trajo el evangelismo. Terremotos, hambrunas, tormentas, y naufragios fueron convertidos por Dios en beneficios hermosos para los que amaban a Dios y que fueron llamados según su propósito. Pablo lo dijo así: “En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:37-39).

Los apóstoles habían estado con el Señor Jesús por 3 años. Durante ese tiempo, el Señor Jesús había sido interrumpido varias veces, pero cada vez usó esa interrupción para glorificar a Dios. Cuando el Señor Jesús fue interrumpido por un hombre que estaba siendo bajado por el techo, él sanó al hombre y probó que tenía el poder en la tierra para perdonar los pecados (Marcos 2:1-12). Cuando el Señor Jesús fue interrumpido por una mujer enferma que había tocado su ropa, usó esa interrupción para enseñar del poder de la fe (Lucas 8:43-48). Cuando un hombre avaro interrumpió al Señor Jesús y quería que él dividiera la herencia de su padre, él usó esa interrupción para enseñar de los peligros de las riquezas (Lucas 12:13-21). ¡Entonces el Espíritu Santo estaba guiando a los apóstoles para usar cada circunstancia e interrupción para glorificar a Dios, tal como lo hacía el Señor Jesús!

III

LOS ÁNGELES

Se encuentra la palabra “ángel” 201 veces en la Biblia, y la palabra “ángeles” 93 veces. Los apóstoles aprendieron mucho acerca de los ángeles del Señor Jesús. Como se sabe, los ángeles estaban muy involucrados en la historia de la Navidad. Los ángeles hicieron anuncios a Zacarías, a María, y a los pastores. Un ángel guio a José a huir a Egipto y más tarde a regresar a Nazaret. Los ángeles ministraron al Señor Jesús cuando fue tentado en el desierto y en su agonía en el huerto de Getsemaní. Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepienta. Los niños tienen ángeles que siempre ven el rostro del Padre. El Señor Jesús dijo que más de 12 legiones de ángeles esperaban instrucciones de él. Un ángel quitó la piedra del sepulcro cuando el Señor Jesús fue resucitado. Dos ángeles se sentaron en el sepulcro, uno a la cabeza y el otro al pie del lugar donde el Señor Jesús había yacido. Un ángel habló a las mujeres y dijo: “No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado” (Mateo 28:5). Cuando el Señor Jesús ascendió al cielo, dos hombres se aparecieron al lado de los discípulos, vestidos de blanco. Muchos piensan que esos hombres eran ángeles. Ellos preguntaron: “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:11).

Ahora, vamos a limitar nuestro enfoque al libro de los Hechos. Estamos hablando de la dirección de Dios y es obvio que los ángeles fueron empleados por Dios para dar dirección a su pueblo. Considere estos pasajes:

  • Hechos 5:19ss –Un ángel libró a los apóstoles de la cárcel y les dijo que fueran al

templo y que anunciaran todas las palabras de esta vida.

  • Hechos 8:26 – Un ángel dirigió a Felipe que dejara Samaria, y que fuera a un

camino desierto entre Jerusalén y Gaza.

  • Hechos 10:3 – Un ángel dirigió a Cornelio que enviara a Jope por Simón Pedro.

El ángel le prometió que Pedro le diría que debía hacer.

  • Hechos 12:7ss – Un ángel libró a Pedro de la cárcel y de la muerte.
  • Hechos 12:23 – Un ángel hirió a Herodes porque no dio la gloria a Dios.
  • Hechos 27:23 – Un ángel habló a Pablo en una tormenta y le aseguró que no

moriría, sino que sería llevado ante César.

Las Escrituras enseñan que los ángeles son “espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación” (Hebreos 1:14).

IV

PROFETAS

La Biblia dice mucho acerca de los profetas. Los profetas no siempre profetizaron el futuro, sino hablaron el mensaje de Dios. La iglesia primitiva no fue guiada sólo por el mensaje inspirado de los profetas del Antiguo Testamento, sino también fue guiado por los profetas contemporáneos. La iglesia fue fundada “sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efesios 2:20). Pablo escribió que “puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas” (1 Corintios 12:28). También escribió que el Señor dio apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, y maestros para perfeccionar a los santos para la obra de ministrar (Efesios 4:11).

He aquí algunas referencias a los profetas en el libro de los Hechos:

  • Joel profetizó que en los postreros días los hijos y las hijas profetizarían (Hechos

2:17).

  • Hechos 11:27-30 – Los profetas vinieron de Jerusalén a Antioquía. Uno de ellos,

llamado Agabo, profetizó por el Espíritu que habría una gran hambre en todo el mundo. Basado en esa información, los discípulos acordaron enviar ayuda a los hermanos en Judea.

  • Hechos 13:1-4 – Cinco profetas y maestros son nombrados de la iglesia en

Antioquía. Mientras esos hombres ayunaron y oraron, el Espíritu Santo dijo que separen a Bernabé y a Saulo para la obra de Dios a que él les había llamado.

  • Hechos 13:6 – Un mago que se llamaba Barjesús es llamado falso profeta.
  • Hechos 15:32 – Judas y Silas, siendo profetas, exhortaron a los hermanos con

muchas palabras y los confirmaron.

  • Hechos 16:1-3 – Pablo eligió a Timoteo para ser su compañero de viajes. 1

Timoteo 1:18 revela que Timoteo fue elegido para ese honor por profecías.

  • Hechos 19:6 – Pablo impuso las manos en algunos discípulos y hablaron en

lenguas y profetizaron.

  • Hechos 20:23 – El Espíritu Santo testificó que en todas las ciudades le esperaban

a Pablo prisiones y tribulaciones.

  • Hechos 21:9 – Felipe el evangelista, tenía cuatro hijas vírgenes que profetizaron.
  • Hechos 21:10-14 – Agabo el profeta, tomó el cinto de Pablo y le ató los pies y las

manos y profetizó que así pasaría con Pablo en Jerusalén.

  • Si Ud. tiene el don de profecía, entonces profetice según la medida de su fe

(Romanos 12:6).

V

VISIONES

  • Hechos 3:17 – Joel predijo que “vuestros jóvenes verán visiones, y

vuestros ancianos soñarán sueños”.

  • Hechos 9:1-6 – El Señor Jesús apareció a Saulo en el camino a Damasco, y le dijo

que fuera a la ciudad y allí le sería dicho lo que debería hacer.

  • Hechos 9:10-21 – El Señor Jesús apareció a Ananías en una visión. Lo instruyó

que fuera a una calle llamada Derecha y que sanara a Saulo de su ceguera.

  • Hechos 10:3 – Cornelio tuvo una visión y le fue dicho que enviara por Pedro

quien le diría qué hacer.

  • Hechos 10:9-18 – El Señor Jesús le dio a Pedro una visión de muchas bestias,

reptiles, y aves que debía comer.

  • Hechos 10:19 – Mientras Pedro meditaba en la visión, el Espíritu le dijo que tres

hombres le buscaban. Debía acompañarlos sin dudar, porque Dios les había enviado.

  • Hechos 11:5 – Pablo describió su visión a los de la circuncisión.
  • Hechos 12:9 – Cuando Pedro fue librado de la cárcel por un ángel, al principio

pensó que era una visión.

  • Hechos 16:9 y 10 – Después de que el Espíritu Santo prohibió a Pablo que

predicara en Asia, o Bitinia, se fue a Troas. Allí recibió una visión de un hombre de Macedonia pidiendo su ayuda. Él pensó en la visión y concluyó que Dios le estaba llamando para predicar el Evangelio en Macedonia.

  • Hechos 18:9 y 10 – El Señor Jesús habló a Pablo en una visión y le dijo: “No

temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno

pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad”.

  • Hechos 26:19 – Pablo dijo a Agripa que no fue desobediente a la visión celestial

VI

LA LISTA NO ESTÁ COMPLETA

El Señor Jesús fue bautizado cuando tenía aproximadamente 30 años (Lucas 3:23). Su ministerio público duró por aproximadamente 3 años. Juan meditó en las muchas cosas que sucedieron en ese tiempo breve y escribió: “Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén” (Juan 21:25).

Como hemos señalado antes, los Evangelios solamente registran algunas de las muchas cosas que el Señor Jesús empezó a hacer y enseñar. Lo que el Señor Jesús empezó hacer en el cuerpo, el cuerpo continúa haciendo en el Señor Jesús. El mismo Espíritu Santo que operaba en el Señor Jesús durante su ministerio terrenal, continúa operando en la iglesia.

En su cuerpo físico, el Señor Jesús podía estar en un solo lugar a la vez, pero cuando él regresó a la tierra como el Espíritu Santo, podía estar en todas partes al mismo tiempo. Esta es por lo menos una razón que fue expediente que se fuera.

Aunque ya hemos mencionado esto muchas veces, aún vale repetirlo y darle énfasis. Otra vez, nos enfocaremos en estas palabras del Señor Jesús a Nicodemo: “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu” (Juan 3:8).

El Señor Jesús ha estado llenando la gente con su Espíritu por unos 2,000 años. Ciertamente nunca debemos declarar que hemos agotado todas las maneras en que el Espíritu Santo puede o no puede obrar. Dios es infinito, y nosotros no lo somos. La mente finita no puede comprender la “eternidad” ni la “infinidad”. Ni podemos entender completamente a Dios.

Los creyentes tenemos una relación especial con Cristo que los demás no tienen. Hechos 19:13-20 nos cuenta de los siete hijos de un judío llamado Esceva que intentaron expulsar espíritus malos al invocar el nombre del Señor Jesús. El espíritu malo contestó: “A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? (Hechos 19:15). El hombre con el espíritu malo saltó sobre ellos y los dominó. Huyeron desnudos y heridos. Debemos acercarnos a las cosas del mundo de los espíritus con gran cuidado y humildad.

El libro de los Hechos no relata todo lo que sucedió. Contiene algunos de los hechos de algunos de los discípulos. Las pocas maneras que hemos mencionado son solamente un punto de partida para abrir nuestras mentes a las posibilidades infinitas.

PASO NÚMERO UNO

Dios no es un esclavo humilde que está obligado a hacer lo que le pedimos. Él es el Soberano del universo a quien tenemos que rendir todo. El principal mandamiento en la Biblia es “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30). Dios dijo a Jeremías: “me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

Entonces el paso número uno para recibir dirección de Dios es rendir todo completamente a él.

Cuando nos rendimos totalmente a Dios, lo obedeceremos en todo lo que sea posible. Nos arrepentiremos de nuestros pecados, confesaremos nuestra fe en Cristo, y nos bautizaremos. Con la ayuda del Espíritu Santo, subiremos del bautismo para andar

en vida nueva. Como un bebé recién nacido, desearemos leer las Escrituras como el bebé desea la leche de su madre. Asistiremos a las reuniones de la iglesia, y nos regocijaremos en poder participar en la cena del Señor, y daremos ofrendas generosas. ¡Nuestra transformación de las obras de la carne al fruto del Espíritu sucederá porque Cristo mora en nuestro corazón por fe! Dejaremos brillar nuestra luz para que otros puedan ver nuestras buenas obras y glorificar a nuestro Padre que está en los cielos. ¡Recuerde! ¡Los que somos hijos de Dios estamos guiados por el Espíritu de Dios!

¡NO HAY LÍMITES EN LA MANERA EN QUE DIOS GUÍA A SUS HIJOS!

SE MENCIONA ALGUNAS MANERAS EN QUE DIOS GUÍA A SUS HIJOS EN ESTE BREVE ARTÍCULO, PERO EN REALIDAD DIOS PUEDE GUIARNOS EN UN NÚMERO INFINITO DE MANERAS.

¡DIOS ES EL SOBERANO DEL UNIVERSO Y PUEDE GUIARNOS EN CUALQUIER MANERA QUE QUIERA!

Entonces: “FÍATE DE JEHOVÁ DE TODO TU CORAZÓN, Y NO TE APOYES EN TU PROPIA PRUDENCIA. RECONÓCELO EN TODOS TUS CAMINOS, Y ÉL ENDEREZARÁ TUS VEREDAS” (Proverbios 3: 5 y 6).