Boyce Mouton
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DEBILIDAD Y PODER

Boyce Mouton · 24 pages · 4,662 words

DEBILIDAD Y PODER

“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por el amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:7- 10).

La palabra griega que se traduce “debilidad” en este pasaje es astheneia. También puede ser traducida como “enfermedad”. Se encuentra esta palabra 24 veces en las Escrituras del Nuevo Testamento, y 7 veces en las cartas de Pablo a los corintios.

  • Pablo estuvo en Corinto con debilidad, y mucho temor y temblor (1 Corintios

2:3).

  • Cuando morimos, nuestros cuerpos serán sembrados en debilidad, mas

resucitarán en poder (1 Corintios 15:43).

  • Si Pablo decidiera gloriarse, podría haberlo hecho con respecto a sus debilidades

(2 Corintios 11:30).

  • De hecho, Pablo solamente se gloriaría en sus enfermedades (2 Corintios 12:5).
  • El poder de Dios se perfecciona en la debilidad (2 Corintios 12:9).
  • De buena gana, Pablo se gloriaría en sus enfermedades (2 Corintios 12:9).
  • Pablo también se gozaría en las debilidades (2 Corintios 12:10).
  • Con respecto a Jesús: “Aunque fue crucificado en debilidad, vive por el

poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros” (2 Corintios 13:4).

UNA BIOGRAFÍA BREVE DE PABLO

  • Originalmente, Pablo fue llamado Saulo.
  • Nació ciudadano romano en la cuidad no insignificante de Tarso de Cilicia

(Hechos 21:39).

  • Fue instruido en Jerusalén a los pies del maestro famoso que se llamaba

Gamaliel (Hechos 22:3).

  • En el judaísmo, Pablo aventajaba a muchos de sus contemporáneos (Gálatas

1:14).

  • Llegó a ser perseguidor de cristianos, yendo de sinagoga en sinagoga, forzándolos

a blasfemar (Hechos 26:11).

  • Fue comisionado por los principales sacerdotes en Damasco para perseguir a los

cristianos (Hechos 26:12).

  • Jesús se le apareció en el camino a Damasco y lo llamó a ser apóstol a los gentiles

(Hechos 26:15-18). Saulo se convirtió en creyente y llegó a ser apóstol a los gentiles.

  • Se encuentra la historia de su conversión tres veces en el libro de los Hechos

(Hechos 9:1-19; 22:1-16; 26:4-18).

  • Su primer viaje misionero fue con Bernabé y se describe en Hechos 13:1—14:28.
  • En este viaje su nombre fue cambiado de Saulo a Pablo.
  • De allí, Pablo asumió el liderazgo de la misión. Antes Bernabé siempre fue

mencionado primero –“Bernabé y Saulo” (Hecho 13:2). Ahora fue “Pablo y sus compañeros” (Hechos 13:13), o “Pablo y Bernabé” (Hechos 13:43).

  • Después de sanar a un cojo en Listra, la gente pensaba que Bernabé era el dios

griego Júpiter y que Pablo era el dios griego Mercurio (Hechos 14:12).

  • Pensaban que Pablo era Mercurio porque era el que “llevaba la palabra” (Hechos

14:12).

  • Esos paganos creían que Mercurio era el mensajero veloz de los dioses. Lo

retrataron con alas en los zapatos. Obviamente Mercurio era también elocuente, ya que era el mensajero de los dioses.

  • ¡Deducimos de esto que Pablo era joven, atlético, y elocuente como el dios griego

Mercurio!

LA DEBILIDAD DE PABLO

“Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en Cristo, que hace 14

años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí” (2 Corintios 12:1-6).

  • Pablo dijo que conocía a un hombre en Cristo que hacía 14 años fue arrebatado al

tercer cielo. Obviamente, hablaba de sí mismo. El primer cielo es donde vuelen las aves (Génesis 1:8). El segundo cielo es donde se encuentran las estrellas (Génesis 1:15). ¡El tercer cielo es donde se encuentra Dios!

  • Pablo no sabía si estaba “en el cuerpo” o “fuera del cuerpo”. Eso es, no sabía si

estaba muerto o vivo.

  • Por favor, considere que Pablo podría haberse referido a lo que experimentó

cuando fue apedreado y dejado por muerto en Listra. “Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe” (Hechos 14:19 y 20).

  • ¡Recuerde! Listra era la ciudad donde pensaron que Pablo era el dios griego

Mercurio. Pero parece que después de que fue apedreado y dejado por muerto, sus mandíbulas estaban rotas y no podía hablar bien, su visión estaba dañada y parecía débil: “Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable” (2 Corintios 10:10).

  • Quizás el apedreamiento de Pablo explicara el “aguijón en la carne”.
  • Quizás fuera por causa de una “enfermedad” en su cuerpo que Pablo por primera

vez predicó en Galacia (Gálatas 4:13). La palabra griega traducida como “enfermedad” en este versículo es astheneia que es la misma palabra traducida como “debilidad” en 2 Corintios 12.

  • La “debilidad” de Pablo aparentemente involucraba sus ojos: “Mirad con cuán

grandes letras os escribo de mi propia mano” (Gálatas 6:11).

  • Otra indicación de la pobre visión de Pablo se encuentra en su apariencia ante el

concilio (Hechos 23:1-5). El sumo sacerdote se vestía de ropa distintiva descrita en Éxodo 28, pero Pablo estaba en su presencia sin reconocerle.

  • También, las cicatrices que Pablo tenía del apedreamiento aparentemente eran

obvias, porque escribió: “De aquí en adelante nadie me cause molestias;

porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús (Gálatas 6:17).

  • La Biblia describe ocho vestidos sagrados del sumo sacerdote (véase Éxodo 28).

Son el pectoral, el efod, el manto, la túnica, el turbante, el cinturón, la corona y los pantalones. Pero Pablo estuvo delante del sumo sacerdote sin reconocer que era el sumo sacerdote (Hechos 23:5). Obviamente los ojos de Pablo eran “débiles”.

  • Pablo describió su “debilidad” como “un aguijón en mi carne” (2 Corintios 12:7).

Como sabemos, Pablo “rogó” a Dios tres veces que le quitara este aguijón, ¡pero Dios usó este mensajero de Satanás para aumentar su ministerio!

  • Consecuentemente, Pablo escribió: “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo

en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:10).

UNA LECCIÓN DE GEDEÓN

Gedeón tenía un ejército de 32,000 soldados e iba atacar a los madianitas quienes tenían un ejército de 135,000 (véase Jueces 7:1-3 y 8:10). Dios redujo el tamaño del ejército de Gedeón y dijo: “El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado” (Jueces 7:2).

¡Bajo la dirección de Dios, Gedeón atacó a los madianitas con solamente 300 hombres y Dios les dio la victoria! ¡La fuerza de Dios se manifestó en la debilidad de Gedeón!

Hay un chiste viejo acerca del predicador que leyó las palabras de Marcos 11:24: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis y os vendrá”. Él pensó que podría volar como un pájaro. Entonces sacó una escalera y subió al cima del edificio más alto del pueblo. Estaba listo para saltar cuando miró abajo y vio a un pájaro volar del suelo. El pájaro no necesitaba una escalera para subir a un edificio alto para poder volar. En ese momento, Dios le dio sabiduría.

Debemos probar a los espíritus porque hay muchos profetas falsos que han salido por el mundo (1 Juan 4:1). Dios a propósito nos hizo ser escépticos para que no seamos engañados por Satanás. Entonces le dio a Gedeón señales sobrenaturales como

evidencia para probarle que realmente estaba tratando con Dios. Cuando somos tentados a hacer algo que parece ser en contra del sentido común, necesitamos una señal de Dios. He aquí la “evidencia” que Dios le dio a Gedeón:

  • Primeramente, un ángel produjo fuego sobrenatural (Jueces 6:20-222).
  • Entonces, a pedido de Gedeón, un vellón de lana estaba cubierta de rocío cuando

la tierra a su alrededor estaba seca (Jueces 6:36-38).

  • También a su pedido, un vellón de lana estaba seco cuando la tierra a su

alrededor estaba mojada (Jueces 6:39 y 40).

  • Finalmente, “Aconteció que aquella noche Jehová le dijo: Levántate, y

desciende al campamento; porque yo lo he entregado en tus manos. Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento, y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento.” (Jueces 7:9-11).

  • Por favor, ¡no haga nada contrario al sentido común sin una señal de Dios!
  • Pablo cuidadosamente analizó su aguijón en la carne. Había sufrido debilidad y

dolor por 14 años y específicamente rogó a Dios tres veces que le quitara este aguijón. Cuando Dios no lo hizo, Pablo se dio cuenta que su debilidad le dio el poder de Dios que podía hacer mucho más de lo que él pudo pedir o imaginar.

LA PROMESA DE PODER

  • Antes de ascender al cielo, Jesús prometió a sus discípulos “Recibiréis poder,

cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

  • Se encuentra la palabra “poder” 119 veces en las Escrituras del Nuevo

Testamento.

  • Con gran poder, los apóstoles testificaron de la resurrección del Señor Jesús

(Hechos 4:33).

  • Esteban era un hombre de mucha fe y poder (Hechos 6:8).
  • Jesús dijo a Pablo: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y

ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados” (Hechos 26:15-18).

  • Pablo escribió a los romanos: “Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo

Jesús en lo que a Dios se refiere. Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo” (Romanos 15:17-19).

  • A los corintios escribió: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para

anunciaros el testamento de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a este crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:1-5).

  • Pablo oró por los efesios, que los ojos de su corazón fueran abiertos a la

incomparable gran poder disponible para nosotros los creyentes. Es el mismo poder que resucitó a Jesús de entre los muertos (Efesios 1:17-23).

  • Por favor, considere esta oración de Pablo: “Por esta causa doblo mis

rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quién toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén” (Efesios 3:14-21).

  • A los filipenses escribió: “a fin de conocerle, y el poder de su

resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos” (Filipenses 3:10 y 11).

  • A los colosenses escribió: “Por lo cual también nosotros, desde el día que

lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la

potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Colosenses 1:9-14).

  • A los tesalonicenses escribió: “Porque conocemos, hermanos amados de

Dios, vuestra elección; pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros. Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo” (1 Tesalonicenses 1:4-6).

  • A Timoteo escribió: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía,

sino de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios” (2 Timoteo 1:7 y 8).

  • ¡ESTOS VERSÍCULOS SON SOLAMENTE UNOS POCOS DE LAS MUCHAS

ESCRITURAS QUE NOS PROMETEN PODER!

MOISÉS Y EL PODER DE DIOS

  • Dios prometió a Abram que sus descendientes serían esclavizados y maltratados

por 400 años en un país que no era el suyo. Pero Dios prometió castigar a ese país y librar a sus descendientes y darles gran riquezas (Génesis 15:13 y 14).

  • Cuando se acercó el tiempo para cumplir su promesa a Abraham: “Nació

Moisés, y fue agradable a Dios; y fue criado tres meses en casa de su padre. Pero siendo expuesto a la muerte, la hija de Faraón le recogió y le crio como a hijo suyo. Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras. Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo el egipcio, vengó al oprimido. Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así. Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué maltratáis el uno al otro? Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros? ¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio? Al oír esta palabra, Moisés huyó, y

vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos” (Hechos 7:20-29).

  • Por favor, recuerde que Moisés fue enseñado en toda la sabiduría de los egipcios,

y era poderoso en sus palabras y obras.

  • El libro de Hebreos nos recuerda que: “Por la fe Moisés, hecho ya grande,

rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible” (Hebreos 11:24-27).

  • En Madián, Moisés era pastor, apacentando al rebaño de Jetro, su suegro (Éxodo

3:1).

  • ¡Recuerde! “para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas”

(Génesis 46:34).

  • En ese tiempo, Dios apareció a Moisés en una zarza ardiente en fuego y le dijo:

“quita tu calzado de tus pies” (Éxodo 3:5). Moisés se puso su calzado cuando fue a trabajar y lo quitó al terminar su trabajo. Este símbolo era para enseñar a Moisés que Dios iba a trabajar para él para librar a Israel de la esclavitud.

  • Entonces Dios dijo a Moisés: “Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a

Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel” (Éxodo 3:10).

  • En Éxodo 4:1-17 Dios dio a Moisés una serie de “señales” para convencerle que

hiciera lo que parecía irracional.

  • Moisés tenía 80 años en ese entonces y ¡nunca había aparecido tan débil y no

calificado para librar a Israel de Egipto, ¡pero el poder de Dios se manifestó en su debilidad!

  • Moisés tenía una vara de pastor en la mano, y Dios decidió usar la vara de ese

humilde pastor para hacer milagros (Éxodo 4:17).

  • Esa vara fue usada para producir a 5 de las 10 plagas y cuando los israelitas

llegaron al Mar Rojo, Dios dijo a Moisés “Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco” (Éxodo 14:16).

  • Aún después de cruzar el mar, Dios usó su vara para vencer a Amalec (Éxodo

17:8-13).

  • ¡NO HAY DUDA QUE EL PODER DE DIOS FUE MANIFESTADO EN LA

DEBILIDAD DE MOISÉS!

JESÚS Y EL PODER DE DIOS

  • Jesús era profeta como Moisés. Moisés dijo: “Profeta de en medio de ti, de

tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis” (Deuteronomio 18:15).

  • Los judíos de Jerusalén enviaron sacerdotes y levitas para preguntar si Juan el

Bautista era “El Profeta” que predijo Moisés. Juan contestó que no. (Juan 1:21).

  • ¡Pedro correctamente identificó a Jesús como este profeta! “Mas ahora,

hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo” (Hechos 3:17-23).

  • En el año 1938, el sociólogo Willard Waller identificó a lo que él llamaba “El

Principio de Menor Interés”. En el año 1972 un estudio mayor confirmó la certeza de este principio. La idea básica es que en una relación entre personas, la persona con la menor interés tiene el mayor poder. Por ejemplo, un joven se enamora locamente de una chica que conoció en la escuela. Ella es su única enamorada pero ella es muy popular y está saliendo con doce jóvenes. Porque él la ama más que ella le ama a él, ella está en una posición de poder.

  • YA QUE JESÚS NOS AMA MÁS QUE NOSOTROS LE AMAMOS A ÉL, ESTO

NOS PONE EN UNA POSICIÓN DE PODER.: “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” (1 Juan 3:16).

  • “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo

Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:5-8).

  • ¡NO HAY DUDA DE QUE JESÚS VINO CON AMOR Y NO CON PODER!
  • Cuando Jesús nació en el pesebre en Belén, estaba casi indefenso. No podía

alimentarse ni levantar la cabeza sin ayuda.

  • Ya que él amaba al mundo más que el mundo le amaba a él, tuvimos el poder

para clavarle a una cruz.

  • ¡Pero su debilidad humana desató el poder de Dios! “Y estando en la

condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:8-11).

  • Napoleón era un gran guerrero que conquistó al mundo de su tiempo. Reflexionó

acerca de Jesús y escribió: “Yo conozco a los hombres y les digo que Jesucristo no es meramente un hombre. Entre él y las demás personas del mundo no hay un término posible de comparación. Alejandro, Cesar, Carlomagno y yo hemos fundado imperios, ¿pero en que descansan las creaciones de nuestro genio? Sobre la fuerza. Cristo Jesús fundó su imperio en el amor; y en esta hora, millones morirían por él”.

  • ¡Recuerde! Cristo vino la primera vez como un Cordero (Juan 1:29), pero

regresará como un León (Apocalipsis 5:5).

DIOS ES OMNIPOTENTE

  • Aunque Jesús renunció su poder cuando nació como bebé humano, Dios nunca

perdió nada de su poder.

  • Dios es “Omnipotente”. Él es todopoderoso (Apocalipsis 19:6). Dios hace lo que

quiere (Salmo 115:3; Isaías 55:11). No hay nada demasiado difícil para Dios (Jeremías 32:17; Génesis 18:14). Etc.

  • Dios es “Omnisciente”. Él lo sabe todo. Su entendimiento no tiene límites

(Salmo 147:5). Nada de la creación está escondido de él (Hebreos 4:12 y 13). Dios sabe todas las cosas (1 Juan 3:20). Dios aún conoce el futuro (1 Samuel 10:2; 1 Reyes 13:1-4; 2 Reyes 8:12). Etc.

  • Dios también es Omnipresente. Está en “todas partes al mismo tiempo”.

Mientras se menciona esta verdad muchas veces en la Biblia, estas palabras de David, inspiradas por Dios, deberían ser suficientes: “¿A dónde me iré de tú Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aún allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aún la noche resplandecerá alrededor de mí. Aún las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz” (Salmo 139:7-12).

  • Como ya hemos dicho, Jesús vino la primera vez como un cordero sacrificial

(Juan 1:29), pero regresará como león (Apocalipsis 5:5).

  • Se menciona la segunda venida de Cristo más de 300 veces en las Escrituras del

Nuevo Testamento.

  • Cuando Pablo escribió su primera carta a los tesalonicenses, mencionó la

segunda venida en todos los capítulos: (1 Tesalonicenses 1:10; 2:19; 3:13; 4:15-18; 5:1-5).

  • Los cristianos de Tesalónica sufrían persecuciones y tribulaciones de los

inconversos (1 Tesalonicenses 1:6; 2:14-16; 2 Tesalonicenses 1:4, etc.). Para animarles, Pablo escribió: “Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros)” (2 Tesalonicenses 1:6-10).

  • Pedro dio la advertencia: “Sabiendo primero esto, que en los postreros

días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como en el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por el cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser desechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán desechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de

estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 Pedro 3:3-14).

se reflexionó

se reflexinó

se meditó en Jesús

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