Boyce Mouton
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CONFIAR EN EL SEÑOR

Boyce Mouton · 6 pages · 1,863 words

CONFIAR EN EL SEÑOR

“Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria” (Salmo 20:7)

NO CONFÍE EN EL PODER MILITAR

  • Los madianitas tuvieron 135,000 soldados (Jueces 8:10).
  • Gedeón solamente tuvo 32,000 soldados (Jueces 7:3).
  • “Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para

que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado” (Jueces 7:2).

  • Aunque Gedeón fue superado en número por más de cuatro a uno, si los 32,000

tropas vencieran a los madianitas, aún se jactarían de su propia fuerza y no darían la gloria a Dios.

  • Por lo tanto, le dijo a Gedeón que enviara a casa cualquiera que temblaba de

miedo. Entonces 22,000 se fueron y se quedaron 10,000.

  • “Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo” (Jueces 7:4).
  • Gedeón tomó a los 10,000 hombres a las aguas para un proceso de eliminar a

otros más. La mayoría doblaron sus rodillas para beber las aguas con sus caras hacia el agua. No obstante, 300 estaban atentos. Lamieron llevando el agua con la mano a la boca para que pudieran mirar al horizonte y vigilar atentamente al enemigo (Jueces 7:5 y 6).

  • “Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trecientos hombres que

lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos” (Jueces 7:7).

  • ¡DIOS HIZO LO QUE PROMETIÓ HACER! ¡CON SOLAMENTE 300

HOMBRES, GEDEÓN VENCIÓ A LOS 135,000 SOLDADOS DEL ENEMIGO! Algunos confían en carros, algunos en caballos, pero Dios enseñó a Gedeón a confiar en el nombre del Señor nuestro Dios (Salmo 20:7).

NO CONFÍE EN SÍ MISMO

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6 y 7).

  • Moisés era hijo de la hija de Faraón (Hebreos 11:24).
  • Moisés también fue enseñado en toda la sabiduría de los egipcios y era poderoso

en sus palabras y obras (Hechos 7:22). Algunos dirían que tenía todas las razones para confiar en sí mismo.

  • Al ver que un egipcio maltrataba a un hebreo, acudió en su defensa y lo vengó

matando al egipcio (Hechos 7:24).

  • “Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría

libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así” (Hechos 7:25).

  • Las credenciales terrenales de Moisés, por poderosas que fueran, no fueron

suficientes para darle la victoria.

  • Por haber matado a un egipcio, Moisés llegó a ser fugitivo. Huyó a Madián donde

vivió por 40 años (Hechos 7:29 y 30).

  • Moisés llegó a ser un pastor en Madián. Eso fue humillante porque para los

egipcios era abominación todo pastor de ovejas (Génesis 46:34).

  • Note: Moisés pasó de su alto cargo como hijo de la hija de Faraón a ser un pastor

humilde y despreciado. Su humillación fue hecho peor siendo que no era el dueño de las ovejas que apacentaba. Pertenecieron a Jetro, su suegro (Éxodo 3:1).

  • Para asegurar que sus credenciales terrenales fueron invalidadas, Dios le ordenó

a Moisés que tomara consigo su vara de pastor cuando habló a Faraón (Éxodo 4:17).

  • Otra razón de no confiar en sí mismo fue que Moisés era tardo en el habla y torpe

después de estar en el desierto por 40 años (Éxodo 4:10).

  • DIOS COMENZÓ CON NADA CUANDO CREÓ LOS CIELOS Y LA TIERRA.
  • A VECES DIOS ELIGE REDUCIRNOS A NADA ANTES DE HACER ALGO DE

NOSOTROS.

  • ¡A MOISÉS DIOS VERDADERAMENTE LO REDUJO A NADA ANTES DE

USARLO DE UNA MANERA PODEROSA!

  • EL CÁNTICO DE MOISÉS HACE CLARO QUE SU VICTORIA SOBRE LOS

EGIPCIOS RESULTÓ DE CONFIAR EN DIOS Y NO EN SÍ MISMO (ÉXODO 15:1-21).

  • NO ES POR CASUALIDAD QUE LOS QUE LLEGAN AL CIELO TAMBIÉN

CANTARÁN EL CÁNTICO DE MOISÉS (APOCALIPSIIS 15:3 y 4).

  • ¡POR LO TANTO, CONFÍE EN EL SEÑOR, NO EN SÍ MISMO!

NO CONFÍE EN LA EDUCACIÓN

  • No había ni un erudito entre los 12 apóstoles originales.
  • El Señor Jesús oró toda la noche antes de elegirlos (Lucas 6:12-16). Eran

“hombres sin letras y del vulgo” (Hechos 4:13). ¡El Señor Jesús no eligió a esos hombres por casualidad! Eran como ovejas en medio de lobos y tenían que confiar totalmente en Dios (Mateo 10:16).

  • No obstante, el Señor Jesús reveló a esos “niños” cosas que estaban escondidas de

los sabios y de los entendidos (Mateo 11:25). Cuando confiamos en Dios, nosotros también podemos llegar a ser más sabios que nuestros “enseñadores” (Salmo 119:99).

  • Pablo era la excepción. Él era altamente educado y completamente entrenado.

Estudió bajo un maestro famoso que se llamaba Gamaliel (Hechos 22:3). Pablo era un buen estudiante y en el judaísmo aventajaba a muchos de sus con- temporáneos (Gálatas 1:14).

  • No obstante, Pablo tuvo como basura sus credenciales terrenales y rehusó poner

su confianza en la carne (Filipenses 3:2-16). Pablo no confiaba en su educación.

  • Pablo escribió: “ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras

persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4 y 5).

  • El plan de Dios es elegir lo necio, lo débil, lo vil, y lo menospreciado para ganar la

victoria (Lucas 18:11 y 12).

  • POR LO TANTO, CONFÍE EN EL SEÑOR Y NO EN SU EDUCACIÓN.

NO CONFÍE EN SUS PROPIAS JUSTICIAS

En realidad, son “todas nuestras justicias como trapos de inmundicia” (Isaías 64:6).

El Señor Jesús contó la historia de dos hombres que se fueron al templo para orar. Uno confiaba en su propia justicia y oraba acerca de sí mismo: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano” (Lucas 18:11 y 12).

El otro hombre era un publicano pecador que “no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador” (Lucas 18:13).

El Señor Jesús dijo: “Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido” (Lucas 18:14).

POR LO TANTO, CONFÍE EN EL SEÑOR Y NO EN SU PROPIA JUSTICIA.

NO CONFÍE EN SU DINERO

  • Una vez, un hombre llegó al Señor Jesús preocupado por el dinero (Lucas 12:13-

21).

  • Él quería que el Señor Jesús dijera a su hermano que dividiera la herencia con él.
  • El Señor Jesús lo advirtió acerca de la avaricia y le dijo que la vida del hombre no

consiste de la abundancia de los bienes que posee.

  • Entonces, el Señor Jesús le contó de un hombre rico que tuvo una buena cosecha.

Confiaba en su dinero y pensó erróneamente que su abundancia de bienes le daría seguridad.

  • El hombre rico dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré

mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardado para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate (Lucas 12:18 y 19).

  • Muchos admirarían a un hombre tan “exitoso”, ¡pero el Señor Jesús le dijo que

era un necio! ¡Murió esa noche y dejó todos sus bienes para algún otro!

  • El Señor Jesús concluyó: “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico

para con Dios” (Lucas 12:21).

  • Llegará el momento cuando el dinero le fallará (Génesis 47:15) ¡pero el Señor

Jesús nunca le fallará! (Isaías 42:4).

  • POR LO TANTO, ¡CONFÍE EN EL SEÑOR Y NO EN EL DINERO!

NO CONFÍE EN EL GOBIERNO

  • El gobierno civil fue establecido por Dios (Romanos 13:1-7).
  • No obstante, gobiernos humanos cometen errores y son temporales.
  • El diablo llevó al Señor Jesús a un alto monte y le mostró en un momento todos

los reinos de la tierra. Él dijo al Señor Jesús: “A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos” (Lucas 4:6 y 7).

  • Primeramente, recuerde que el diablo es mentiroso y padre de mentiras (Juan 8:44). Es muy probable que mintió al Señor Jesús acerca de esos reinos tal como mintió a Eva con respecto al fruto prohibido.
  • No obstante, aún si pudiera haber dado al Señor Jesús todos esos reinos, habría sido un negocio poco ventajoso. Todos esos reinos ya no existen. Eran temporales. Ahora están enterrados en las cenizas de la historia. Sería tonto dejar un reino eterno por los que son temporales.
  • Los nativos de lo que ahora son los EUA confiaron en el cuidado del gobierno

estadounidense. Hacerlo fue un gran error. Se fueron pacíficamente a reservas creyendo promesas vacías. El gobierno les falló. Cada una de esas reservas del gobierno es un desastre.

  • El día 8 de enero del año 1964, el presidente estadounidense Lyndon Johnson

comenzó su guerra contra la pobreza. Creía que el gobierno “. . . no sólo podría quitar la síntoma de la pobreza, sino podría sanarla, sobre todo, prevenirla”. ¡Estuvo equivocado! Después de 50 años, el gobierno ha fallado a los pobres. Ha gastado 21.5 mil millones de dólares en la guerra contra la pobreza y aún la ha perdido. La pobreza es mayor ahora que cuando el programa comenzó. ¡No confíe en los gobiernos!

  • Su gobierno podría fallarle, ¡pero el Señor Jesús nunca jamás falla!
  • POR LO TANTO, CONFÍE EN EL SEÑOR Y NO EN EL GOBIERNO!

NO PUEDE UD. ERRAR AL PONER SU CONFIANZA DEFINITIVA EN DIOS

Como Ud. sabe, fue falta de confianza en Dios que causó a Adán y Eva pecar en Edén. Dios les mandó: “De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, cierta- mente morirás” (Génesis 2:16 y 17).

¡Hicieron el error fatal de confiar en Satanás en vez de confiar en Dios!

¿Confía Ud. en Dios?

Si confía en Dios, ¡ciertamente hará lo que él dice, si lo entiende o no!

“Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas quiero, dice Jehová” (Jeremías 9:23 y 24).

NO SE PUEDE ERRAR AL CONFIAR EN DIOS.

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(Este estudio fue escrito por Boyce Mouton. ¡Los derechos no son reservados! Se permite usar este material en su totalidad o en parte, sin alteraciones, para el honor y la gloria de Cristo y el avance de su reino.)