CON MUCHOS O CON POCOS
CON MUCHOS O CON POCOS
“No es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos” (1 Samuel 14:6).
Las cosas no iban bien para el rey Saúl.
- “Entonces los filisteos se juntaron para pelear contra Israel, treinta
mil carros, seis mil hombres de a caballo, y pueblo numeroso como la arena que está a la orilla del mar” (1 Samuel 13:5).
- Al ejército pequeño de Saúl le faltaba armas. De hecho, había solamente dos
espadas en su ejército; Saúl tenía una y su hijo Jonatán tenía la otra (1 Samuel 13:22).
- Mientras Saúl esperaba a Samuel, en un esfuerzo de retener a sus hombres,
ofreció un holocausto (1 Samuel 13:9).
- Samuel lo reprendió a Saúl por haber hecho esto y le dijo: “Mas ahora tu reino
no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó” (1 Samuel 13:14).
- Contra toda sabiduría humana, Jonatán y su paje de armas decidieron atacar a la
guarnición de los filisteos por sí mismos (1 Samuel 14:1-6).
- Jonatán dijo a su paje de armas: “Ven, pasemos a la guarnición de estos
incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos” (1 Samuel 14:6).
- ¡Quizás al leer esto acerca de Jonatán, seamos nosotros también desafiados a arriesgarnos para Dios!
APRENDIENDO DE LA BIBLIA
- ¡Recuerde! “Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza
se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Romanos 15:4).
- La Palabra de Dios es lámpara a nuestros pies y lumbrera a nuestros caminos
(Salmo 119:105).
- Jonatán había aprendido de la Palabra de Dios. Según ella, Dios constantemente
había dado a su pueblo la victoria ante los obstáculos formidables, aun cuando fueron muy superados en número.
- La tierra prometida estaba ocupada por siete naciones: los heteos, los gergeseos,
los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos, y los jebuseos. CADA UNA DE ESAS NACIONES ERA MÁS GRANDE Y MÁS FUERTE QUE LOS ISRAELITAS (Deuteronomio 7:1).
- Aún, Dios prometió dar a Israel la victoria a pesar de los obstáculos formidables.
- Dios prometió: “Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada
delante de vosotros. Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros” (Levítico 26:7 y 8).
- “¿Cómo podría perseguir uno a mil, y dos hacer huir a diez mil, si su
Roca no los hubiese venido, y Jehová no los hubiera entregado?” (Deuteronomio 32:30).
- “Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios
es quien pelea por vosotros, como él os dijo” (Josué 23:10).
- Dios aun prometió: “Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al
heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti” (Éxodo 23:28). (véase también Deuteronomio 7:20 y Josué 24:12).
- La naturaleza también ayudó a los israelitas: “Y mientras iban huyendo de
los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada” (Josué 10:11).
- Aun el sol se detuvo y la luna se paró hasta que la gente se hubo vengado de sus
enemigos (Josué 10:13).
- ¡La Biblia es correcto! Verdaderamente el Señor puede salvar con muchos o con
pocos. Pablo lo dijo así: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31).
- Por supuesto, ¡antes de proceder en cualquier misión es esencial asegurar que
Dios está de acuerdo! Siempre tenemos que confiar en el Señor de todo nuestro corazón y no en nuestra propia prudencia (Proverbios 3:5).
BUSCANDO AYUDA DE DIOS
- Porque Jonatán no se apoyó en su propia prudencia, se atrevió a creer que tal vez
Dios los ayudar. Note que antes de atacar a los filisteos él esperó para asegurarse que Dios estaba con ellos. ¡Esto siempre es sabio y piadoso!
- La Biblia provee muchas advertencias para los que se apoyan en su propia
prudencia sin buscar la ayuda de Dios.
- Por ejemplo, después de su victoria gloriosa sobre Jericó, Israel sufrió una
derrota humillante en el pueblo de Hai (Josué 7). Fueron derrotados porque Dios no estaba con ellos. ¡Había pecado en el campamiento! ¡No podemos esperar la ayuda de Dios cuando haya pecado en el campamiento!
- Cuando Sansón fue ayudado por Dios, pudo matar a 1000 soldados filisteos con
la quijada de un asno (Jueces 15:16). Cuando el Señor no ayudó a Sansón, los filisteos lo tomaron preso, le sacaron sus ojos y le llevaron a Gaza (Jueces 16:21).
- También había pecado en el campamento cuando los filisteos mataron a 4000
soldados hebreos. No obstante, los ancianos de Israel no trataron con el pecado, sino llevaron el arca del pacto a la batalla, pensando que les daría la victoria (1 Samuel 4:3)
- Esta estrategia hizo aun peor su derrota. Esta vez 30,000 hebreos fueron
muertos y el arca fue tomada por los filisteos. Además, Ofni y Finees, los hijos del sumo sacerdote, fueron muertos (1 Samuel 4:1-11). ¡Es necio ir a la batalla sin la ayuda de Dios!
- ¡El pecado en el campamento en esa ocasión involucraba a la familia del sumo
sacerdote! “Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová” (1 Samuel 2:12).
- “Menospreciaban las ofrendas de Jehová” (1 Samuel 2:17).
- “Dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión” (1 Samuel 2:22).
- Dios dio este mensaje al joven Samuel con respecto a Elí: “Le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado” (1 Samuel 3:13).
- ¡No podemos esperar que Dios nos dé la victoria si hay pecado en el
campamiento!
JONATÁN NECESITABA UNA SEÑAL
Siempre es sabio buscar una confirmación para asegurar que estamos siendo guiados por Dios. El diablo es engañoso y engaña al mundo entero (Apocalipsis 12:7-9). El Señor Jesús estaba preocupado que aun engañaría a los escogidos (Mateo 24:24). Pablo estaba preocupado que tal como el diablo engañó a Eva, engañaría también a los corintios (2 Corintios 11:3). Dios mandó que “probemos” los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo (1 Juan 4:1). ¡Jonatán era sabio al querer una señal para asegurar que su ataque sería hecho con la ayuda de Dios!
La Biblia está llena de ejemplos de Dios dando señales. Por ejemplo Gedeón pidió a Dios más de una señal. Cuando Dios llamó a Gedeón para tomar el ejército y derrotar a los madianitas, tenía razón de dudar. Gedeón era de la tribu más débil en Manasés, y él era el menor de su familia (Jueces 6:15). Aunque el ángel del Señor que le llamó hizo milagros al llamar fuego de una roca y después desaparecer, Gedeón aún no estaba seguro (Jueces 6:20-22). Entonces Gedeón pidió una señal (Jueces 6:36-38). Cuando Dios le dio esa señal, sólo para estar seguro, Gedeón pidió otra señal (Jueces 6:39 y 40). Dios no condenó a Gedeón por dudar porque él “conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo” (Salmo 103:14). Una vez convencido que Dios le estaba llamando, Gedeón atacó y derrotó a 135,000 madianitas con solamente 300 hombres (Jueces 7:7 y 8:10). ¡Sí! ¡El Señor puede dar la victoria con muchos o con pocos!
Entonces Jonatán, el hijo de Saúl, necesitaba una señal. Dijo a su paje de armas: “Vamos a pasar a esos hombres, y nos mostraremos a ellos. Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos a vosotros, entonces nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos a ellos. Mas si nos dijeren así: Subid a nosotros, entonces subiremos, porque Jehová los ha entregado en nuestra mano” (1 Samuel 14:8-10).
Note, por favor, que Jonatán creyó que Dios iba a guiarle y esperó la respuesta de los filisteos antes de iniciar su ataque. También, note la desventaja de Jonatán quien tuvo que subir a un empinado: “Se mostraron, pues, ambos a la guarnición de los filisteos, y los filisteos dijeron: He aquí los hebreos, que salen de las cavernas donde se habían escondido. Y los hombres de la guarnición respondieron a Jonatán y a su paje de armas, y dijeron: Subid a nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces Jonatán dijo a su paje de armas: Sube tras mí, porque Jehová los ha entregado en manos de Israel. Y subió Jonatán trepando con sus manos y sus pies, y tras él su paje de armas; y a los que caían delante de Jonatán, su paje de armas que iba tras él los mataba. Y fue esta primera matanza que hicieron Jonatán y su paje de armas, como veinte hombres, en el espacio de una media yugada de tierra” (1 Samuel 14:11-14).
¡Sí! El Señor puede salvar con muchos o con pocos: “Y hubo pánico en el campamento y por el campo, y entre toda la gente de la guarnición; y los que habían ido a merodear, también ellos tuvieron pánico, y la tierra tembló; hubo, pues, gran consternación” (1 Samuel 14:15).
“Y juntando Saúl a todo el pueblo que con él estaba, llegaron hasta el lugar de la batalla; y he aquí que la espada de cada uno estaba vuelta contra su compañero, y había gran confusión. Y los hebreos que había estado con los filisteos de tiempo atrás, y habían venido con ellos de los alrededores al campamento, se pusieron también del lado de los israelitas que estaban con Saúl y con Jonatán. Asimismo todos los israelitas que se habían escondido en el monte de Efraín, oyendo que los filisteos huían, también ellos los persiguieron en aquella batalla. Así salvó Jehová a Israel aquel día. Y llegó la batalla hasta Bet-avén” (1 Samuel 14:20-23).
LOS QUE PIENSAN NEGATIVAMENTE PRONTO SON OLVIDADOS
- ¿Cuántos de los siguientes nombres reconoce Ud.? Samúa, Safat, Igal, Palti,
Gadiel, Gadi, Amiel, Setru, Nahbi, Geuel, Caleb y Josué. Estos son los nombres de los doce espías enviados para reconocer la tierra de Canaán (Números 13:1- 16). Los dos más famosos de la lista son Caleb y Josué porque creyeron a Dios y se negaron desanimarse.
- Había miles de personas ricas, poderosas, e inteligentes que murieron en el
diluvio, pero recordamos solamente a ocho personas, Noé y su familia.
- Eliab, Abinadab, Simea, Natanael, Radal, y Ozem eran hermanos de David,
mencionados en 1 Crónicas 2:13-15. Como sabemos, David es fácilmente recordado ya que él era el único de su familia que estaba dispuesto a pelear con Goliat.
- Había miles de israelitas que eran cautivos en Babilonia, pero los únicos que
recordamos eran pensadores positivos y hombres de fe como Daniel, Sadrac, Mesac y Abed-nego.
- El apóstol Pablo en una época era estimado entre los judíos. De hecho, él
aventajaba a muchos de su contemporáneos en el judaísmo (Gálatas 1:14). No obstante, cuando decidió seguir a Cristo, los judíos constantemente trataban de matarlo. Pablo hizo muy claro la meta de su vida: “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo” (Gálatas 1:10).
- ¡NO DEBEMOS SEGUIR A LA MULTITUD! ¡LA MAYORÍA DE LA GENTE HA
ESTADO EQUIVOCADA EN TODAS LAS GENERACIONES!
- El Señor Jesús lo dijo así: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha
es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:13 y 14).
JONATÁN FUE PERSEGUIDO
- Aunque Jonatán había hecho todo lo correcto, aún fue perseguido. Aunque su
ataque valiente fue responsable por la gran victoria sobre los filisteos, tuvo problemas serios con su padre necio.
- Su padre, el rey Saúl, egoístamente juramentó al pueblo diciendo: “Cualquiera
que coma pan antes de caer la noche, antes que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito” (1 Samuel 14:24).
- “Pero Jonatán no había oído cuando su padre había juramentado al
pueblo, y alargó la punta de una vara que traía en su mano, y la mojó en un panal de miel, y llevó su mano a la boca; y fueron aclarados sus ojos” (1 Samuel 14:27).
- Cuando Saúl descubrió que lo que Jonatán había hecho, dijo: “Así me haga
Dios y aun me añada, que sin duda morirás, Jonatán” (1 Samuel 14:44).
- Nosotros también podemos esperar ser perseguidos “Todos los que quieren
vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Timoteo 3:12).
EL PUEBLO RESCATÓ A JONATÁN
“Entonces el pueblo dijo a Saúl: ¿Ha de morir Jonatán, el que ha hecho esta grande salvación en Israel? No será así. Vive Jehová, que no ha de caer un cabello de su cabeza en tierra, pues que ha actuado hoy con Dios. Así el pueblo libró de morir a Jonatán” (1 Samuel 14:45).
NO OBSTANTE, A VECES PERSONAS RECTAS MUERAN POR SU FE
Jonatán fue rescatado de la muerte, pero a veces personas rectas y piadosas mueren por su fe. Como sabemos, Esteban es famoso por ser el primer mártir cristiano. Él era un hombre de fe, lleno del Espíritu Santo (Hechos 6:5). Él hizo cosas
maravillosas y señales entre el pueblo (Hechos 6:8). Sus enemigos no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que él hablaba (Hechos 6:10).
No obstante, como el Señor Jesús anteriormente, Esteban fue condenado injustamente por el testimonio de testigos falsos (Hechos 6:13). Cuando se defendió, su rostro era como el de un ángel (Hechos 6:15). Cuando esos hombres perversos lo mataron a pedradas, él dijo: “He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios” (Hechos 7:56). Como el Señor Jesús oró, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34), Esteban también oró: “Señor, no les tomes en cuenta este pecado” (Hechos 7:60).
¡El testimonio brillante de Esteban con respecto a Cristo, no fue desperdiciado! Su muerte heroico fue presenciado por un joven que se llamaba Saulo que más tarde llegó a ser el apóstol Pablo (Hechos 7:58). Pablo nunca olvidó el martirio de Esteban (Hechos 22:20).
Dios pudo haber rescatado a Esteban, pero no lo hizo. Hay un tiempo de nacer, y un tiempo de morir (Eclesiastés 3:2). Aparentemente, eso fue el tiempo de morir para Esteban. La muerte para el cristiano es “muchísimo mejor” (Filipenses 1:23). Por supuesto, ¡Dios siempre sabe qué es mejor! Ni un pajarillo cae a la tierra sin que Dios lo sabe. Aun nuestros cabellos están todos contados (Mateo 10:29 y 30). Dios dio la bienvenida a Esteban en el cielo y lo galardonó con la corona de vida. De hecho los mártires como Esteban serán honrados al participar en una “mejor resurrección” (Hebreos 11:35-40).
Juan el Bautista también murió como un mártir. No era como una caña mecida por el viento, sino estaba resuelto y firme en su compromiso con Dios. El Señor Jesús dijo: “Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista” (Mateo 11:11). Dios lo permitió que sea degollado por el perverso rey Herodes, pero él también será galardonado con una corona de justicia (2 Timoteo 4:8).
Necesitamos contar el costo antes de seguir a Cristo. “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiere salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (Mateo 16:24-27).
Debemos magnificar a Cristo en nuestras vidas, sea por vida o por muerte (Filipenses 1:20). Por favor, considere el buen ejemplo de esos tres grandes héroes de la
fe: “Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoremos la estatua que has levantado” (Daniel 3:16-18).
Como ya hemos dicho, debemos magnificar a Cristo en nuestras vidas, sea por vida o por muerte.
GUIDADOS POR SU ESPÍRITU
Como Jonatán, todos nosotros necesitamos hacer algo para Dios. ¡Nadie se enlista en el ejército para no hacer nada, y nadie se une con el Señor Jesús para no hacer nada! Los que seguimos al Señor Jesús tendremos que sufrir penalidades como un buen soldado de Cristo Jesús (2 Timoteo 2:3). El Espíritu Santo puede guiarnos en esto, porque él es enviado por Dios al corazón de todos los creyentes. De hecho, “Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” (Romanos 8:9), y “todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Romanos 8:14). “Los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu” (Romanos 8:5). “Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:12 y 13).
¡NO PODEMOS HACER “TODO”, PERO PODEMOS HACER “ALGO”, Y EL ESPÍRITU SANTO PUEDE AYUDAR EN GUIARNOS A LA OBRA EXACTA QUE ÉL QUIERE QUE HAGAMOS!
LA DIRECCIÓN PARA NOSOTROS EMPIEZA CON LA BIBLIA
- Dios puede guiarnos en cualquier manera que quiera, pero si somos serios acerca
de la dirección de Dios, debemos comenzar con la Biblia.
- “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16).
- “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo
119:105).
- “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que
los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1: 20 y 21).
- “La Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada
de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:12 y 13).
- “Como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino
que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías 55:10 y 11).
- COMO YA HEMOS DICHO, ¡DIOS ES TODOPODEROSO Y ÉL PUEDE
GUIARNOS EN CUALQUIER MANERA QUE QUIERE! NO OBSTANTE, ¡SI VERDADERAMENTE QUEREMOS DIRECCIÓN DE DIOS, DEBEMOS COMENZAR CON LA BIBLIA!
EL QUERER Y EL HACER
La Palabra de Dios es sobrenatural. Está viva y hará lo que Dios quiere que haga. Por favor, considere con oración estas palabras inspiradas: “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:12 y 13).
Es obvio que Jonatán conocía las Escrituras. Por favor, considere que mientras reflexionaba en esas victorias descritas en las Escrituras, de repente tuvo el “querer” para atacar a los filisteos. Cuando Dios le dio el “querer”, también le dio el poder para “hacer”. El “deseo” y la “habilidad” provienen de Dios.
EL TESTIMONIO DE GEORGE MULLER
Mientras hay un número infinito de cosas buenas que hacer para Dios, consideremos el ejemplo piadoso de un hombre que se llamaba George Muller. El Sr. Muller nació en Prusia en el año 1805. Cuando se entregó a Cristo, él y su esposa lanzaron un experimento audaz. Como Jonatán y su paje de armas creían que Dios los libraría con muchos o con pocos. Regalaron los bienes de su casa y él rechazó el salario
usual de la misión pequeña con la cual servía, y se dispuso a fundar un orfanato, y a cuidar a niños que no tenían un hogar. Su gran experimento comenzó en el mes de abril del año 1836 en un edificio alquilado con 43 huérfanos. La Sra. Catherine Marshall en su libro Más allá de nosotros registra los siguientes 7 principios que gobernaban su ministerio:
- Nunca solicitaron ayuda monetaria. Los obreros del orfanato nunca debían
revelar a nadie los datos y las costos relacionados a las necesidades sino a Dios.
- No debían nunca incurrir deudas. La carga de ese experimento no debía ser
llevada por los hombres de negocios locales.
- Ningún dinero contribuido por algo específico podía ser empleado para otro
proyecto.
- Todas las cuentas serían revisadas cada año por auditores profesionales.
- Los nombres de los donantes y la cantidad de sus ofrendas no serían publicados,
sino cada donador sería agradecido en privado.
- No buscarían a ninguna “persona prominente” para servir en la junta directiva, ni
la institución sería el sujeto de ningún anuncio comercial.
- El éxito de la institución no sería medido por el número de los residentes, ni por
la cantidad de dinero recibida, sino por las bendiciones de Dios sobre la obra que el Sr. Muller esperaba ser en proporción directa con el tiempo pasado en oración.
El Sr. Muller creía que Dios cuidaría a esos huérfanos e insistía que cada niño tendría 3 pares de zapatos, cada niño 3 ternos, y cada niña 3 vestidos. La obra creció tanto que construyeron 5 nuevos edificios con una capacidad para 2050 huérfanos y 110 obreros. Por más de 60 años el Sr. Muller hizo cuentas meticulosas, registros de la provisión de Dios, y publicó los detalles en cuatro volúmenes. Nunca dejó de guardar estos 7 principios. A la edad de 70 años, el Sr. Muller viajó casi 332,000 kilómetros y dio conferencias en 42 países alabando a Dios por el poder de la oración.
POR FAVOR, RECUERDE QUE
VERDADERAMENTE DIOS ES TODOPODEROSO Y QUE PUEDE SALVAR CON
MUCHOS O CON POCOS.
Y
“LO QUE ES IMPOSIBLE PARA LOS HOMBRES, ES POSIBLE PARA DIOS”
(Lucas 18:27).