BAUTIZADO PARA LOS MUERTOS
BAUTIZADO PARA LOS MUERTOS
“¿Qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos? ¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora?” (1 Corintios 15:29 y 30).
Estas palabras inspiradas han causado mucha controversia y aun han causado que algunos se bauticen muchas veces por los difuntos. Lo que sigue es un entendimiento posible de estas palabras inspiradas que no requiere la invención de una nueva doctrina. Comencemos con la carta de Pablo a los Efesios que menciona “un bautismo”: Hay “un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efesios 4:4-6).
¡Sin duda, Pablo no se contradice con respecto a lo que escribió a los corintios! Considere, por favor, que “el bautismo por los muertos” es el “un bautismo” que los corintios ya conocían.
PABLO ESTÁ ESCRIBIENDO ACERCA DE LA RESURRECCIÓN
Pablo, en esta Escritura, no está escribiendo acerca del bautismo, sino acerca de la resurrección. ¡Algunos de Corinto decían que “no hay resurrección de los muertos”! (1 Corintios 15:12), y Pablo está escribiendo para probar que estaban equivocados. Solamente mencionó el bautismo para probar que el Señor Jesús resucitó de entre los muertos. Obviamente, conocían el bautismo porque por un solo Espíritu todos fueron bautizados en un cuerpo (1 Corintios 12:13).
- A 1 Corintios 15 se le considera “el capítulo de la Biblia de la resurrección”. Todos
los 58 versículos tienen que ver con la resurrección.
- He aquí un resumen breve de los versículos antes de la referencia al bautismo.
- Pablo comienza al señalar que había muchos testigos de la resurrección. Entre
ellos, Pedro, más de 500 hermanos, Jacobo, todos los apóstoles y Pablo mismo (1 Corintios 15:8).
- Entonces, señala que: “Si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra
predicación, vana es también vuestra fe” (1 Corintios 15:14).
- “Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado
de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan” (1 Corintios 15:15).
- Entonces, pone énfasis en que Cristo es “primicias de los que durmieron” (1
Corintios 15:20). Como “primicias” de la cosecha fueron una indicación de la mayor cosecha más tarde, la resurrección del Señor Jesús es “las primicias” de la gran resurrección cuando todos saldrán de los sepulcros (Juan 5:28).
- “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos
serán vivificados” (1 Corintios 15:22).
- “Porque preciso es que él (Cristo) reine hasta que haya puesto a todos
sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte” (1 Corintios 15:25 y 26).
- Es en este contexto que Pablo menciona el bautismo.
- SU PREGUNTA ES, ¿SI CRISTO ESTÁ MUERTO, POR QUÉ BAUTIZARSE? SI
CRISTO ESTÁ MUERTO, ¿POR QUÉ PONERSE EN PELIGRO TODO EL TIEMPO?
HAY UN SOLO BAUTISMO
Como ya hemos dicho, hay un solo bautismo y los corintios lo conocían. Todos los de la iglesia en Corinto habían sido bautizados. “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Corintios 12:13).
Los corintios fueron bautizados por autoridad del Señor Jesús. Él dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:18-20). Note, por favor, que el Señor Jesús habló esas palabras después de su resurrección de entre los muertos y poco antes de ascender al cielo.
El razonamiento de Pablo es que si el Señor Jesús está muerto, no tiene autoridad; entonces ¿por qué bautizarse en su nombre? Sí está muerto, ¿por qué ser perseguido por su causa?
LOS MUERTOS NO TIENEN AUTORIDAD
Mientras Herodes el Grande estaba vivo, tenía bastante autoridad. Era semejante al poderoso Nabucodonosor. “Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones, y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba” (Daniel 5:19). Mientras Herodes estaba vivo, podía hacer lo que quería. Por ejemplo, tuvo muchos proyectos de construcción Ordenó que miles de obreros construyan el templo judío, Masada, Herodio, Alejandrío, Hircania, Maqueronte, el puerto de Cesarea, etc. Todos lo obedecieron por que era el rey más grande de la familia Herodes. Por eso, se llamaba “Herodes el Grande”.
Herodes también asesinó a miles de personas, incluyendo a dos de sus propios hijos y su mujer favorita. Como sabemos, cuando nació el Señor Jesús, ordenó la muerte de todos los niños de dos años de edad o menos en Belén y su vecindad (Mateo 2:16-18). Cuando estaba por morir en Jericó, planeaba muchas otras muertes. ¡Herodes sabía que fue odiado! Tuvo 2,000 soldados como sus guardaespaldas. Por lo tanto, sabía que el pueblo se regocijaría cuando muriera. Para asegurar que la gente lloraría cuando muriera, arrestó a los hombres más famosos de Judea y los encarceló en el hipódromo. Entonces dio órdenes a su hermana Salomé y a su marido que después de su muerte, esos amados hombres judíos debían ser asesinados inmediatamente. De esta manera, el rey demente buscaba asegurar que habría gran luto a la hora de su fallecimiento.
NO OBSTANTE, ¡CUANDO HERODES MURIÓ, SUS ÓRDENES NO FUERON LLEVADOS ACABO! ¡HERODES ESTABA MUERTO! ¡COMO HOMBRE MUERTO, NO TENÍA PODER PARA AYUDAR O HERIR A NADIE!
Pablo reconoció este principio y escribió a los romanos: “La mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera” (Romanos 7:2 y 3).
“ELLOS” Y “NOSOTROS”
“¿Qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos? ¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora?” (1 Corintios 15:29).
Como ya hemos señalado, todos los de la iglesia en Corinto habían sido bautizados (1 Corintios 12:13). No obstante, al mismo tiempo “algunos” de la iglesia decían “no hay resurrección de muertos” (1 Corintios 15:12). ¡Pablo estaba señalando que era irracional que “esas” personas sean bautizadas! ¡Como ya hemos dicho, los muertos no tienen autoridad! Por lo tanto, ¡si Cristo no resucitó de entre los muertos, nadie necesita ser bautizado!
Pablo aplica el mismo razonamiento a “nosotros”. Esto incluiría a Silas, a Timoteo, y a otros de sus ayudantes. ¡Dondequiera que esos hombres predicaran, estarían siempre en peligro!
NO OBSTANTE, EL SEÑOR JESÚS HA SIDO RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS. ¡POR ESTO, TODOS NECESITAMOS CONFESAR A CRISTO Y SER BAUTIZADOS!
Quizás este estudio no explique el sentido entero de las palabras de Pablo, pero ciertamente es preferible a inventar una nueva doctrina que no se menciona en ningún lugar de la Biblia.
“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois y herederos según la promesa” (Gálatas 3:26-29).