¡APRENDAMOS DE ELLAS!
¡APRENDAMOS DE ELLAS!
“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Romanos 15:4).
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Este artículo tiene que ver con las enseñanzas de las Escrituras. El versículo antes de nuestro texto cita el Salmo 69:9. Este versículo nos enseña que aun Cristo no vivía para agradarse a sí mismo. ¡Podemos aprender de eso!
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Nuestro texto promete consolación y esperanza que podemos también aprender de las Escrituras.
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¡Todo lo que se encuentra en la Biblia fue escrito para enseñarnos! “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, pera redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16).
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El Señor Jesús dijo: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).
- ¡Hay algo que podemos aprender de cada versículo de las Escrituras!
- ¡DECIDAMOS APRENDER DE LA BIBLIA!
ALGUNAS COSAS EN LA BIBLIA PUEDEN PARECER
INCORRECTAS PARA NOSOTROS
¡Dios no piensa como nosotros pensamos! Los pensamientos de Dios son más altos que nuestros pensamientos (Isaías 55:8-11). Por ejemplo, la decisión de Dios de castigar al hijo de Acab por los pecados de su padre. Considere, por favor:
- ¡Acab era un rey impío! “Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de
Jehová, más que todos los que reinaron antes de él” (1 Reyes 16:30).
- Entre los muchos pecados de Acab estaba el asesinato de Nabot y el robo de su viña (1
Reyes 21:1-16).
- Dios envió a Elías para pronunciar juicio sobre Acab por sus pecados (I Reyes 21:17-24).
Ese juicio se realizó (1 Reyes 22:31-38).
- Las Escrituras enseñan: “(A la verdad ninguno fue como Acab, que se vendió
para hacer lo malo ante los ojos de Jehová; porque Jezabel su mujer lo incitaba. Él fue en gran manera abominable, caminando en pos de los ídolos, conforme a todo lo que hicieron los amorreos, a los cuales lanzó Jehová de delante de los hijos de Israel)” (1 Reyes 21:24 y 25).
- “Cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos y puso cilicio sobre su
carne, ayunó, y durmió en cilicio, y anduvo humillado” (1 Reyes 21:27). ¡Jehová quedó gratamente impresionado por la humildad de Acab!
- “Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo: ¿No has visto
cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa” (1 Reyes 21:28 y 29).
- ¿Le parece justo esto?
LA ORACÓN DE SERENIDAD
Se piensa que la Oración de Serenidad fue escrita por Reinhold Niebuhr (1882-1971). Comúnmente se cita la oración así:
“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar;
Valor para cambiar aquellas que puedo, Y sabiduría para reconocer la diferencia.”
Por favor, aplique esta oración a las cosas de la Biblia que no entiende. Si no le gusta algo en la Biblia, recuerde, ¡no hay nada que Ud. puede hacer para cambiarlo!
¡RECUERDE! LO QUE ESTÁ ESCRITO EN LA BIBLIA NO FUE ESCRITO PARA NUESTRA “APROBACIÓN”, SINO PARA NUESTRO “APRENDIZAJE”.
¿QUÉ PODEMOS “APRENDER” DE ESTA ESCRITURA?
Una verdad que podemos aprender de esta Escritura acerca de Acab es que ¡nuestros pecados afectan las vidas de nuestros hijos! Dios hizo claro esto en los diez mandamientos. “Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos” (Éxodo 20:5 y 6).
¡No! ¡Los pecados de Acab no fueron pasados a su hijo, solamente los efectos de su pecado! Las Escrituras son claras: “El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justica del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él” (Ezequiel 18:20). El hijo de Acab no llevó la “culpa” de los pecados de su padre, pero sí llevó los “efectos” del pecado de su padre. ¡El alma que pecare es el alma que lleva la culpa!
- ¡Acab tuvo una opción y sus pecados merecieron castigo! ¡Dios, sí castigó a Acab, pero
su hijo sufrió los efectos de las malas decisiones de su padre!
- ¡El hijo de Acab no pudo elegir con respecto a esto! No obstante, ¡tuvo que soportar los
“efectos” de los pecados de su padre!
ESTA ES UNA LECCIÓN IMPORTANTE PARA CADA PADRE
- Las decisiones tomadas por los padres de familia pueden causar sufrimiento para sus
hijos. ¡ESTA ES UNA LECCIÓN QUE VALE LA PENA APRENDER!
- Una madre que elige fumar cuando está embarazada puede causar daño físico a su niño
aún no nacido.
- Si una mujer toma bebidas alcohólicas cuando está embarazada, el alcohol en la sangre
de la madre pasa al bebé por medio del cordón umbilical. Tomar licor durante el embarazo puede causar un aborto espontáneo, el nacimiento de un niño muerto o varias otras discapacidades físicas, conductuales e intelectuales por toda la vida. Estas discapacidades son conocidas como trastornos del espectro alcohólico del feto (TEAF).
- De la misma manera, las mujeres que son sexualmente promiscuas o que son
drogadictas, pueden contraer enfermedades terribles como el VIH y transmitirlas al feto.
- En cada instancia, la madre tuvo una opción pero el bebé no. Esto puede aparecer
injusto a nosotros pero es algo que cada padre debe considerar. Es una de las realidades duras de la vida.
- Un bebé no puede escoger en qué familia nacerá. No obstante, los pecados de los padres
aún afectan las vidas de los niños inocentes. Si nuestro padre era un alcohólico, no seremos “culpables” de su pecado, pero sufriremos los “efectos” dolorosos de su alcoholismo. Frecuentemente, se necesita tres o cuatro generaciones para recuperarnos de los pecados de nuestros padres.
UNA LARGA VIDA EN LA TIERRA
“Honra a tu padre y a tu madre para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el SEÑOR tu Dios” (Éxodo 20:12, NVI).
Pablo llama a éste “el primer mandamiento con promesa”: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra” (Efesios 1:1-3).
La estabilidad de una nación empieza en el hogar. ¡Los padres tienen una opción! No tienen que cometer adulterio o ser alcohólicos o ser drogadictos. Los padres piadosos pueden
obedecer a Dios y criar a sus hijos en “disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4). Hijos piadosos generalmente llegan a ser líderes piadosos. Esto ayuda a la nación, de la cual son líderes, perdurar por largo tiempo. No obstante, los hijos que no honran a sus padres, no son buenos líderes de una nación, Esto significa que una nación está a sólo una generación del desastre.
Jonadab era un padre piadoso que se menciona por primera vez en 2 Reyes 10 cuando se juntó con Jehú para destruir a la familia malvada de Acab (2 Reyes 10:15 y 16). Jonadab era el hijo de Recab y sus descendientes fueron conocidos como “recabites”. Era una familia piadosa y porque ellos eran obedientes, su padre Jeremías, escribió: “que viváis muchos días sobre la faz de la tierra donde vosotros habitáis. Y nosotros hemos obedecido a la voz de nuestro padre Jonadab hijo de Recab en todas las cosas que nos mandó” (Jeremías 35:7 y 8).
De hecho, Jeremías citó a esa familia como un ejemplo para Judá y Jerusalén: “Y vino palabra de Jehová a Jeremías diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel. Ve y di a los varones de Judá, y a los moradores de Jerusalén: ¿No aprenderéis a obedecer mis palabras? dice Jehová. Fue firme la palabra de Jonadab hijo de Recab, el cual mandó a sus hijos que no bebiesen vino, y no lo han bebido hasta hoy, por obedecer al mandamiento de su padre; y yo os he hablado a nosotros desde temprano y sin cesar, y no me habéis oído. Y envié a vosotros todos mis siervos los profetas, desde temprano y sin cesar, para deciros: Volveos ahora cada uno de vuestro mal camino, y enmendad vuestras obras, y no vayáis tras dioses ajenos para servirles, y viviréis en la tierra que di a vosotros y a vuestros padres; mas no inclinasteis vuestro oído, ni me oísteis. Ciertamente los hijos de Jonadab hijo de Recab tuvieron por firme el mandamiento que les dio su padre pero este pueblo no me ha obedecido” (Jeremías 35:12-16).
Como Ud. sabe, Jeremías se conoce como “el profeta llorón”. ¡Lloró porque vio una nación desobediente llevada cautiva de la tierra que Dios le había dado!
¡Los hijos rebeldes no son líderes buenos! Por ejemplo, Absalón no honró a su padre y a su madre. Estuvo tres años en exilio por matar a su hermano (2 Samuel 13:38) y cuatro años más por conspirar a usurpar el trono de su padre (2 Samuel 15:7). Ese hijo malvado llegó a ser el rey, hizo ir al desierto a su padre. y quería matarle. No obstante, el reino de Absalón no duró mucho tiempo, quizás sólo algunas semanas. Como Ud sabe, murió en una batalla junto con 20,00o de sus soldados rebeldes (2 Samuel 18:6-18).
Honrar a nuestro padre y a nuestro madre es una buena manera de vivir una larga vida en la tierra.
LA PALABRA DE DIOS ES VIVA
La Biblia es única. No es semejante a otros libros. “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).
Si estudiemos la Biblia correctamente, podríamos aprender de cada versículo. “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Romanos 15:4).
Toda Escritura está en la Biblia para un propósito. Cuando encontramos a algo que no parece justo, o que no entendemos, esto podría ser el mismo versículo que Dios usará para enseñarnos algo especial. ¡Éste puede ser el mismo versículo que Dios usará para darnos “paciencia”, “consolación”, y “esperanza”!
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(Este estudio fue escrito por Boyce Mouton. ¡Los derechos no son reservados! Se permite utilizar este material en su totalidad o en parte para la honra y gloria de Cristo y el avance de su reino.)