Boyce Mouton
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APARTADO DESDE EL VIENTRE DE MI MADRE

Boyce Mouton · 11 pages · 4,905 words

APARTADO DESDE EL VIENTRE DE MI MADRE

“Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre” (Gálatas 1:15 y 16).

Mientras que la profundidad de la sabiduría de Dios es más de lo que podemos entender, es obvio que Saulo de Tarso fue apartado desde el vientre de su madre para que predicara a los gentiles. También es obvio que otros fueron destinados por Dios desde su nacimiento para hacer tareas especiales. Esto no quiere decir que el hombre no tiene la habilidad de escoger, pero sí significa que Dios sabe de antemano qué será esta elección.

  • Por supuesto, Jesús es nuestro ejemplo principal. Pedro escribió: “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios” (1 Pedro 1:18-21). ¡Literalmente cientos de profecías fueron hechas acerca de Jesús antes de su nacimiento! Se espera a la mayoría de los bebés por 9 meses, pero Jesús fue esperado desde antes de la fundación del mundo.
  • Juan el Bautista no nació de una virgen, sino su nacimiento fue un milagro. Su madre era estéril y avanzada de edad (Lucas 1:7). Isaías predijo el nacimiento de Juan el Bautista siglos antes de que nació (Isaías 40:3; Juan 1:23). El versículo final de Malaquías predice que el profeta Elías vendría para preparar el camino para Jesús al hacer volver el corazón de los padres hacía los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres (Malaquías 4:5 y 6). Con respecto a Juan, Jesús dijo: “Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir” (Mateo 11:14). El ángel del Señor dijo al padre de Juan: “Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los

padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto” (Lucas 1:13-17).

  • Isaías también fue destinado para servir a Dios desde su nacimiento: “Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria” (Isaías 49:1). “Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza)” (Isaías 49:5).
  • Jeremías también fue destinado desde su nacimiento para servir a Dios: “Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (Jeremías 1:4 y 5).
  • David escribió; “tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas” (Salmo 139:13-16).
  • Ciro el grande también fue destinado desde su nacimiento para servir a Dios. Él fue el rey de Persia desde el año 559 a. de C. hasta su muerte en el año 530 a. de C. Aparentemente, Isaías era profeta desde el año 740 a. de C. hasta el año 701 a. de C. Esto era mucho tiempo antes del nacimiento de Ciro, pero Isaías predijo que Ciro, el rey de Persia, reedificaría Jerusalén. Esto sucedió más de 100 años antes de la destrucción de Jerusalén. Además, Isaías predijo que Ciro “sujetaría a las naciones” que incluía Babilonia. Isaías, inspirado por Dios, escribió: “que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado. Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él, y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán” (Isaías 44:28—45:1). Note, por favor que Ciro es el único gentil que se le llama el “ungido” y fue destinado desde su nacimiento a cumplir todo lo que agradaba a Dios.
  • ESTO NO PRUEBA QUE TODOS SOMOS DESTINADOS DESDE NUESTRO NACIMIENTO PARA UN MINISTERIO ESPECIAL, PERO SÍ POR LO MENOS LO HACE POSIBLE.

DIOS NO PIERDE DE VISA A TODOS Y DE TODO

  • ¡Sí! Dios sabe todo. Aun cuida a los pajarillos y enumera los cabellos de nuestras

cabezas. Jesús dijo a sus discípulos: “¿No se venden dos pajarillos por un

cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun nuestros cabellos están todos contados” (Mateo 10:29 y 30).

  • El hombre no tiene idea cuántas estrellas hay, pero los astrónomos “calculan” que

haya más de 200 mil millones de estrellas. Hay muchas más estrellas que hay personas.

  • Pero Dios no sólo sabe cuántas estrellas hay, sino ha nombrado a cada estrella:

“Él cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres. Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito” (Salmo 147:4 y 5). Isaías dijo: “Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio” (Isaías 40:26).

  • Cada estrella es única, tal como cada persona (1 Corintios 15:41). No obstante,

Dios sabe el nombre de cada estrella y obviamente también sabe nuestros nombres. Él sabe dónde vivimos y no quiere que noz perdamos.

  • Juan 3:16 ha sido llamado “el texto de Oro” de la Biblia. Por favor considere:

“PORQUE DE TAL MANERA AMÓ DIOS AL MUNDO, QUE HA DADO A SU HIJO UNIGÉNITO, PARA QUE TODO AQUEL QUE EN ÉL CREE, NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA. PORQUE NO ENVIÓ DIOS A SU HIJO AL MUNDO PARA CONDENAR AL MUNDO, SINO PARA QUE EL MUNDO SEA SALVO POR ÉL” (Juan 3:16 y 17).

  • ¡SI! ADORAMOS A UN DIOS “EL CUAL QUIERE QUE TODOS LOS

HOMBRES SEAN SALVOS Y VENGAN AL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD” (1 Timoteo 2:4).

  • Pablo dijo a los filósofos en el Areópago: “El Dios que hizo el mundo y todas

las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos” (Hechos 17:24-28).

  • ¡SÍ! DIOS SABE DÓNDE VIVIMOS Y QUIERE QUE LE BUSQUEMOS Y QUE

LE ENCONTREMOS, PORQUE NO ESTÁ LEJOS DE NINGUNO DE NOSOTROS.

  • ¡SI DIOS NO PIERDE DE VISTA A LAS ESTRELLAS Y A LOS PAJARILLOS,

CIERTAMENTE NO PIERDE DE VISTA A NOSOTROS!

  • David lo dijo así: “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has

conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz” (Salmo 139:1-12).

  • ¡RECUERDE! “EL SEÑOR NO RETARDA SU PROMESA, SEGÚN

ALGUNOS LA TIENEN POR TARDANZA, SINO QUE ES PACIENTE PARA CON NOSOTROS, NO QUERIENDO QUE NINGUNO PEREZGA, SINO QUE TODOS PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO” (2 Pedro 3:9).

UN VISTAZO DE CERCANO A SAULO (MÁS TARDE CONOCIDO COMO PABLO)

Saulo nació en Tarso de Cilicia. Tarso estaba ubicada en la llanura de Cilicia aproximadamente a 16 kilómetros tierra adentro en el río Cydno. Algunos piensan que esta ciudad fue nombrada “Tarso” por uno de los hijos de Javán (Génesis 10:4). Por años, esta ciudad estaba dominada por los asirios, los persas, los babilonios, etc., pero desde aproximadamente el año 104 a. de C. fue dominada por Roma. Después de varias décadas de desorden y luchas, Pompeo reorganizó al área alrededor del año 65 a. de C. y en el año 51 a. de C. nombró a Cicerón el gobernador de la provincia. Un período brillante siguió y se consideró a Tarso como la Atenas del este del mar Mediterráneo y un lugar donde hombres muy educados se recurrían. Pablo se describió como un “judío de Tarso, ciudadano de una ciudad no insignificante de Cilicia” (Hechos 21:39).

Como todos los judíos jóvenes, Pablo aprendió un oficio. Jesús era carpintero (Marcos 6:3), pero el oficio de Pablo era “hacer tiendas” (Hechos 18:3). Esta es la única referencia en la Biblia de los hacedores de tiendas y se refiere a Pablo, Aquila, y Priscila. Cilicia fue conocida por sus telas de buena calidad, hechas de pelo de cabras. En muchas ocasiones, Pablo usó su habilidad de hacer tiendas para ganarse la vida.

No sabemos qué educación recibió Saulo en Tarso, pero sí sabemos que fue enseñado por Gamaliel en Jerusalén. Jerusalén queda aproximadamente 570 kilómetros de Tarso. Gamaliel era un famoso maestro judío que se menciona dos veces en la Biblia (Hechos 5:34 y 22:3). En Hechos 5:33-40 se nos dice que Gamaliel era un maestro de la ley, y honrado por todo el pueblo. Cuando los apóstoles fueron arrestados, Gamaliel testificó al Sanedrín que los seguidores de Jesús no debían ser maltratados. Si su obra no era de Dios, desaparecería. Si fuera de Dios, no debían

luchar contra Dios. En Hechos 22:3, Pablo explicó a una turba judía hostil que había sido criado en Jerusalén bajo la tutoría de Gamaliel. Este hecho dio a Pablo credulidad con los judíos devotos. El hecho de que Gamaliel era su maestro, también explicó por qué era tan celoso para con Dios. A los gálatas Pablo explicó: “Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobre- manera a la iglesia de Dios y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mi contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres” (Gálatas 1:13 y 14).

Como se sabe, cuando Esteban fue apedreado, los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo (Hechos 7:58). Lucas dijo: “Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel” (Hechos 8:1-3).

Más tarde Saulo fue convertido a Cristo y su nombre fue cambiado a Pablo. Trataremos esto más tarde con más detalles.

El apóstol Pabló explicó cómo era su vida pasada al rey Agripa: “Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras” (Hechos 26:9-11).

AUNQUE PABLO ESTABA EQIVOCADO, TENIA UNA BUENA CONCIENCIA

Aunque Pablo estaba equivocado, pensaba que tenía razón y hacia todas las cosas con “una buena conciencia”. Considere, por favor:

  • “Entonces Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Varones

hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy” (Hechos 23:1).

  • “Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante

Dios y ante los hombres” (Hechos 24:16).

  • “Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio

en el Espíritu Santo” (Romanos 9:1).

  • “Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy

justificado; pero el que me juzga es el Señor” (1 Corintios 4:4).

  • “Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia,

que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino

con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros” (2 Corintios 1:12).

  • “Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia

conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día” (2 Timoteo 1:3).

Nuestra conciencia en algunos aspectos es semejante a un teléfono celular. Si el teléfono celular está funcionando correctamente, recibirá toda clase de información, verdadera y falsa. Pero mientras continúa funcionando correctamente, es fácil recibir la verdad y corregir los errores. Si el teléfono celular está “corrompido”, no vale para para nada.

Ya que Pablo no había corrompido su conciencia, era fácil para Dios cambiar su vida. Pero a veces la gente puede dañar su conciencia hasta que es imposible renovarla por medio del arrepentimiento.

  • Por favor, considere: “Porque es imposible que los que una vez fueron

iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio” (Hebreos 6:4-6).

  • Por eso debemos tener cuidado, no solamente manteniendo pura nuestra propia

conciencia, sino protegiendo a las conciencias de otros que son débiles en la fe. Pablo escribió a los romanos que no hay nada malo en comer todo, pero que si uno cree que es malo comer carne, debe comer solamente legumbres para que no contamine su conciencia (Romanos 14:1-4).

  • Lo mismo es cierto con respecto a los días especiales. “Uno hace diferencia

entre día y día; otra juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente” (Romanos 14:5).

  • Pablo concluye esta lección al recordar a los romanos que “el que duda sobre

lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Romanos 14:23).

  • Cuando “creemos” que algo es malo, y continuamos haciéndolo, estamos

“contaminando nuestras conciencias”.

  • El mismo principio se aplica al comer carne que fue ofrecida a ídolos: “para

nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, se contamina. Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios; pues ni porque comamos, seremos más, ni porque no

comamos, seremos menos. Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. De esta manera, pues, pecando contra los hermanos, e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano” (1 Corintios 8:6-13).

  • Pablo advirtió a Timoteo que puede “cauterizar” su conciencia: “el Espíritu

dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia . . .” (1 Timoteo 4:1 y 2).

  • Pablo también advirtió a Tito que puede “corromper” su conciencia: “Todas

las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tito 1:15 y 16).

  • ¡Recuerde! Nuestra conciencia puede acusarnos o defendernos (Romanos 2:15).
  • Entonces debemos ser como Pablo que dice: “procuro tener siempre una

conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres” (Hechos 24:16).

  • ¡Si queremos que Dios nos guie, es importante que tengamos conciencias sin

ofensa ante Dios y ante los hombres!

LA CONCIENCIA DE SAULO LE MOLESTABA

  • Cuando Jesús se apareció a Saulo en el camino a Damasco, dijo: “Yo soy Jesús,

a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón” (Hechos 9:5; 26:14). La palabra griega traducida como “aguijón” es kentron. Se refiere a una pieza de hierro bien afilado que se usa para espolear a bueyes, caballos, y otras bestias, para hacerles obedecer.

  • Saulo (el apóstol Pablo) escribió a los filipenses: “Solamente que os

comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios” (Filipenses 1:27 y 28).

  • Quizás Saulo recordaba la muerte de Esteban. ¡Esteban no estaba intimidado al

enfrentar la muerte! Cuando el Sanedrín miró a Esteban, vieron que su rostro era semejante al rostro de un ángel (Hechos 6:15). De hecho cuando estaban por apedrearlo “Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba la diestra de Dios, y dijo: “He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios” (Hechos 7:55 y 56).

  • Yo creo que Saulo nunca olvidó cómo murió Esteban. El hecho de que Esteban

no estaba intimidado era una señal para Saulo que sería destruido si no se arrepintiera.

  • Pienso que esto es a lo que se refirió Jesús cuando dijo a Saulo: “Dura cosa te

es dar coces contra el aguijón” (Hechos 9:5).

LA BUENA CONCIENCIA DE SAULO LO GUIÓ A SU CONVERSIÓN

Recuerde que Saulo fue apartado desde su nacimiento para predicar a los gentiles. Saulo tenía aproximadamente 30 años de edad cuando fue convertido y empezó su ministerio. Jesús también tenía aproximadamente 30 años de edad cuando empezó su ministerio (Lucas 3:23). Los primeros 30 años de sus vidas no fueron desperdiciados porque fueron usados por Dios para prepararlos para la obra a la cual él los estaba llamando.

Como ya hemos mencionado, el nombre Saulo fue cambiado a Pablo. Esto sucedió en su primer viaje misionero. Sucedió en la isla de Chipre cuando milagrosamente Saulo cegó a un mago, falso profeta judío, llamado Barjesús: “Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano. Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor” (Hechos 13:8-12).

Recuerde que Saulo mismo estaba ciego por tres días después de encontrar a Jesús en el camino a Damasco. Fue durante esos tres días que Dios empezó a limpiar la conciencia de Saulo de obras muertas para que sirva a Jesús (Hebreos 9:14). ¡Es más triste para los que no “quieren” ver que para los que no “pueden” ver!

Pablo nunca estuvo más feliz y contento que cuando recibió a Jesucristo como su Señor y aceptó su llamamiento a ser apóstol a los gentiles. Poco antes de su muerte, escribió a Timoteo: “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hizo por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia

de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna” (1 Timoteo 1:12-16).

EL HECHO ES QUE ¡DIOS TUVO PACIENCIA CON PABLO COMO EJEMPLO PARA PROBAR QUE TAMBIÉN SERÁ PACIENTE CON NOSOTROS! NO IMPORTA CUÁNTAS COSAS MALAS QUE HAYAMOS HECHO. CUANDO NOS RENDIMOS A CRISTO, LLEGAMOS A SER NUEVAS CRIATURAS (2 Corintios 5:17).

La historia de la conversión de Pablo se encuentra tres veces en el libro de los Hechos (Hechos 9:1-19; 22:2-21; 26:1-32).

Es interesante notar que aunque Jesús hablaba a Pablo en la lengua hebrea (Hechos 26:14), los hebreos que estaban con Pablo escucharon la voz de Jesús pero no la entendieron (Hechos 22:9). Una “teoría” para explicar esto involucra una promesa hecha siglos antes por medio de Jeremías: “y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13). ¡Esto conduce a la “posibilidad” que Pablo era el único hombre del grupo que buscaba a Dios con “todo” su corazón! Note, por favor, que Pablo entendió claramente todas las palabras que Jesús le habló. En sus propias palabras, Pablo explicó: “aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del cielo; y caí al suelo, y oí una voz que me decía, Saulo, Saulo; ¿por qué me persigues? Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues. Y los que estaban conmigo vieron a la verdad la luz, y se espantaron; pero no entendieron la voz del que hablaba conmigo. Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y él Señor me dijo: Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas. Y como yo no veía a causa de la gloria de la luz, llevado de la mano por los que estaban conmigo, llegué a Damasco” (Hechos 22:6-11).

Jesús tuvo una experiencia similar en Jerusalén un poco antes de su crucifixión. Él dijo: “Ahora está turbada mi alma; ¿y que diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado” (Juan 12:27-29). Lo cierto es que ¡Jesús entendió precisamente lo que Dios dijo, mientras otros pensaban que habían oído un trueno!

Jeremías tuvo razón: “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

NO SEA COMO UN CABALLO O COMO UN MULO

David escribió: “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin

entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti. Muchos dolores habrá para el impío; mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia” (Salmo 32:8-10).

¡Sí! Dios quiere enseñarnos el camino en que debemos andar. Pero Saulo era como un caballo o como un mulo y no pudo ser enseñado por Dios hasta que había estado ciego por tres días. ¡Jonás tuvo que quedarse por tres días en el estómago de un gran pez antes de que Dios pudiera guiarle!

Jesús dijo a sus discípulos: “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mateo 9:38). La palabra griega traducida “envíe” es ekballo. La palabra ek quiere decir “fuera” y la palabra ballo quiere decir “echar”. La palabra literalmente quiere decir “echar fuera”. El autor Thayer en su léxico indica que involucra violencia. Se usa 80 veces en las Escrituras.

  • Se usa cuando Jesús “echó fuera” a los cambistas del templo (Mateo 21:12;

Marcos 11:15; Juan 2:15).

  • Se usa para describir la manera en que Pablo y Bernabé fueron echados de

Antioquía de Pisidia (Hechos 13:50).

  • Se usa de la manera en que Sara quería que Abraham echara fuera a Agar

(Gálatas 4:30).

  • Se usa de la manera en que Diótrefes no quería recibir a los hermanos y “echó

fuera” a los que sí los recibían (3 Juan 1:10).

  • Esta es la palabra que se usa para describir la manera en que Jesús fue

“impulsado” al desierto para ser tentado por el diablo (Marcos 1:12).

  • Se usa para describir la manera en que Rahab “envió” los mensajeros por otro

camino para que no fueran matados (Santiago 2:25).

  • ¡ES UN HONOR SERVIR A JESÚS! ¡NO SEA COMO UN CABALLO O COMO

UN MULO!

VALDRÁ LA PENA

Si Dios le llama a servirle, su galardón eterno hará a sus esfuerzos terrenales y a su padecimiento insignificante. ¡Recuerde! TIENE QUE CREER que Dios existe y que galardona a los que le buscan (Hebreos 11:6).

Pablo escribió a los romanos: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:18).

Pablo escribió a los corintios: “Porque esta leva tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las

cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:17 y 18).

Poco antes de su muerte, Pablo escribió a Timoteo: “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día, y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:6-8).

Jaime Elliot murió como un mártir en la selva de Ecuador en el año 1956. Antes de morir, dijo: “No es tonto el que da lo que no puede conservar para ganar lo que no puede perder.”

¡NO SE RINDA!

CUANDO SOMOS FIELES HASTA LA MUERTE, DIOS NOS DARÁ UNA CORONA DE LA VIDA (Apocalipsis 2:10).