Boyce Mouton
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ANTES DEL QUEBRANTAMIENTO ES LA SOBERBIA

Boyce Mouton · 10 pages · 4,434 words

ANTES DEL QUEBRANTAMIENTO ES LA SOBERBIA

“Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída

la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18).

La soberbia tuvo su principio en el cielo cuando Satanás dijo: “Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo” (Isaías 14:13- 15). Note que desde el principio mismo, al orgullo precede la destrucción.

Note que mientras Satanás buscaba exaltarse, Dios iba a derribarle hasta el Seol. Se afirma la misma verdad en Ezequiel 28:15-17: “Perfecto eres en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; y yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti” ¡Note otra vez que al orgullo sigue la destrucción!

¡La soberbia fue el pecado original! El autor cristiano C. S. Lewis dijo: Según los eruditos cristianos, el vicio principal, el mayor mal, es el orgullo. Falta de castidad, enojo, avaricia, embriaguez, y todos los demás, son meramente picaduras de pulgas en comparación. Fue por medio del orgullo que el diablo llegó a ser el diablo. Todos los demás pecados le siguen; es el estado de la mente totalmente en contra de Dios. Increíblemente, aunque la homosexualidad es una abominación a Dios (Levítico 18:22), muchos homosexuales están orgullosos de su pecado. En realidad, en los EUA los homosexuales celebran su “orgullo” durante el mes de junio. El nombre junio se deriva de la diosa romana del matrimonio, Junia. Las familias creían que la pareja que se casa en junio seria bendecida con felicidad eterna. Es difícil imaginarse que haya rebelión contra Dios y el matrimonio más obvio que el hecho de que “junio” fue elegido “El Mes de Orgullo”. Todo tuvo su principio en el día 28 de junio del año 1969 cuando la policía hizo una redada a un bar de homosexuales en la ciudad de Nueva York. Los activistas homosexuales resintieron la redada policial e instigaron disturbios para protestar. El año siguiente, “Las Marchas de Orgullo” se extendieron por todas las ciudades de los EUA. Hoy la rebelión continua a extenderse por los grupos “LGBT” que se juntan para protestar alrededor del mundo.

Su reconocimiento oficial fue establecido en los EUA cuando el presidente Bill Clinton estableció el mes de junio como el “Mes de Orgullo para los ‘Gays’ (homosexuales) y las lesbianas”. En el año 2011 el presidente Barak Obama expandió el

“Mes de Orgullo” para incluir toda la comunidad LGBT. Después de ser instalado como presidente en el año 2021, Joe Biden continuó el reconocimiento del Mes de Orgullo y aun autorizó a las embajadas de los EUA en otros países que podían alzar la bandera de la organización LGBT en sus astas oficiales.

¡Dios odia la soberbia y es triste ver a millones de personas celebrando algo que Dios odia! Por favor, considere lo que Dios piensa acerca de la “soberbia”:

  • Proverbios 6:16-19 enumera 7 cosas que Dios aborrece y ¡los ojos altivos está a la

cabeza de la lista!

  • Proverbios 8:13 dice: “El temor de Jehová es aborrecer el mal; la

soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco”.

  • Proverbios 11:2: “Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra”.
  • Proverbios 15:25: “Jehová asolará la casa de los soberbios”.
  • Proverbios 16:5: “Abominación es a Jehová todo altivo de corazón;

ciertamente no quedará impune”.

  • Proverbios 18:12: “Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del

hombre, y antes de la honra es el abatimiento”.

  • Proverbios 21:4: “Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamiento de

impíos, son pecado”.

  • Salmo 10:4: “El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; no

hay Dios en ninguno de sus pensamientos”.

  • Santiago 4:6: “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”.
  • 1 Pedro 5:5 y 6: “revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los

soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo”.

  • Isaías 2:12: “Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo

soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido”.

  • Isaías 23:9: “Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la

soberbia de toda gloria, y para abatir a todos los ilustres de la tierra”.

  • Daniel 5:20: “Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se

endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria”.

  • Lucas 1:51: “Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus

corazones”.

  • 1 Corintios 13:4: “El amor no es jactancioso, no se envanece”.
  • Etc.
  • ¡RECUERDE, POR FAVOR, QUE ANTES DEL QUEBRANTAMIENTO ES LA

SOBERBIA!

SODOMA Y GOMORRA

Pablo describió la decadencia del hombre a la perversión sexual, al declarar que “profesando ser sabios, se hicieron necios”. Note: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra la naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” (Romanos 1:21-27).

Sodoma y Gomorra tienen mala fama por la homosexualidad y la historia de la destrucción de ellas se encuentra en Génesis 19:1-29. Pedro también se refiere a la destrucción de esas ciudades, haciendo recordar a sus lectores que Dios “condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores” (2 Pedro 2:6-10).

¡Note, por favor, su soberbia antes de su destrucción!

DAVID Y GOLIAT

Como sabemos, Goliat era paladín: “Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo. Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla, y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él” (1 Samuel 17:4- 7).

Cuando se acercó Goliat a David: “el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses. Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo” (1 Samuel 17:42-44).

“Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre el Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos” (1 Samuel 17:45-47).

Cuando la batalla terminó, el orgulloso Goliat estaba muerto y el devoto David le cortó la cabeza a Goliat como trofeo. Aun llevó esa cabeza hasta Jerusalén como un ejemplo de lo que sucede con los que se rebelen contra Dios (1 Samuel 17:54). Una vez más, vemos que antes del quebrantamiento es la soberbia.

EZEQUÍAS Y SENAQUERIB

Ezequías era el rey de Judá. Senaquerib era el rey de Asiria. La historia de la derrota asombrosa de Senaquerib en Jerusalén está contada tres veces en la Biblia: 2 Reyes 18:17—19:37; 2 Crónicas, capítulo 32; e Isaías, capítulos 36 y 37.

El rey de Asiria estaba tan orgulloso y confiado en la victoria, que ofreció dar a Ezequías 2,000 caballos, si él pudiera proporcionar los jinetes (2 Reyes 18:23).

“Así ha dicho Senaquerib rey de los asirios: ¿En quién confiáis vosotros, al resistir el sitio en Jerusalén? ¿No os engaña Ezequías para entregaros a muerte, a hambre y a sed, al decir: Jehová nuestro Dios nos librará de la mano del rey de Asiria? ¿No es Ezequías el mismo que ha

quitado sus lugares altos y sus altares, y ha dicho a Judá y a Jerusalén: Delante de este solo altar adoraréis, y sobre él quemaréis incienso? ¿No habéis sabido lo que yo y mis padres hemos hecho a todos los pueblos de la tierra? ¿Pudieron los dioses de las naciones de esas tierras librar su tierra de mi mano? ¿Qué dios hubo de entre todos los dioses de aquellas naciones que destruyeron mis padres, que pudiese salvar a su pueblo de mis manos? ¿Cómo podrá vuestro Dios libraros de mi mano? Ahora, pues, no os engañe Ezequías, ni os persuada de ese modo, ni le creáis; que si ningún dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar a su pueblo de mis manos, y de las manos de mis padres, ¿cuánto menos vuestro Dios os podrá librar de mi mano? Y otras cosas más hablaron sus siervos contra Jehová Dios, y contra su siervo Ezequías. Además de esto escribió cartas en que blasfemaba contra Jehová el Dios de Israel, y hablaba contra él, diciendo: Como los dioses de las naciones de los países no pudieron librar a su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezequías librará al suyo de mis manos. Y clamaron a gran voz en judaico al pueblo de Jerusalén que estaba sobre los muros, para espantarles y atemorizarles, a fin de poder tomar la ciudad. Y hablaron contra el Dios de Jerusalén, como contra los dioses de los pueblos de la tierra. que son obra de manos de hombres” (2 Crónicas 32:10-19).

Como ya sabemos, antes del quebrantamiento es la soberbia: “Y salió el ángel de Jehová y mató a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos. Entonces Senaquerib rey de Asiria se fue, e hizo su morada en Nínive. Y aconteció que mientras adoraba en el templo de Nisroc su dios, sus hijos Adramelec y Sarezer le mataron a espada, y huyeron a la tierra de Ararat; y reinó en su lugar Esarhadón su hijo” (Isaías 37:36-38).

AMÁN Y MARDOQUEO

El rey Asuero reinó sobre 127 provincias desde India hasta Cus (Ester 1:1). Amán fue honrado por el rey Asuero y aun le dio un lugar más alto que los demás nobles. Todos los oficios reales se inclinaban ante Amán, porque el rey les había ordenado hacerlo.

Pero Mardoqueo el judío, negó hacerlo. Por lo tanto, Aman odiaba a Mardoqueo y ofreció dar al rey 10,000 talentos de plata a cambio de un decreto a “matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, en un mismo día, en el día trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar, y de apoderarse de sus bienes” (Ester 3:13). Como se ve, el odio de Amán iba mucho más allá de solamente un hombre. ¡Involucraba toda la raza judía!

Por favor, lea el libro de Ester para conocer los detalles de esa historia asombrosa. Solamente tiene diez capítulos. Descubrirá que el orgullo de Amán resultó en su destrucción “y les refirió Amán la gloria de sus riquezas, y la multitud de sus hijos, y todas las cosas con que el rey le había engrandecido, y con que le había honrado sobre los príncipes y siervos del rey” (Ester 5:11). El perverso

Amán aun hizo construir una horca de 23 metros de altura en la cual iba a ahorcar al judío Mardoqueo (Ester 5:14).

Más tarde cuando el rey preguntó a Amán: “¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey?”, el orgulloso Amán egoístamente asumió que era el hombre que el rey iba a honrar (Ester 6:6). ¡Estaba equivocado! El rey tenía la intención de honrar a Mardoqueo que era el sujeto del odio de Amán.

El orgullo de Amán iba antes de su destrucción porque Dios intervino y este hombre orgulloso fue ahocado en su propia horca. Entonces Mardoqueo el judío que él odiaba, fue hecho el segundo en rango después del rey (Ester 10:3).

Los judíos celebran esta historia maravillosa cada año con la fiesta de Purim. ¡Esta es solamente una de las advertencias en la Biblia con respecto al orgullo!

EL REY HERODES

Había muchos descendientes de Herodes el Grande que estaban en posiciones de poder. Herodes Agripa I era el rey de Judea desde el año 42 d. de C., hasta el año 44 d. de C. Era nieto de Herodes el Grande y sobrino de Herodes Antípas. Mató a espada a Jacobo, hermano de Juan (Hechos 12:2). Cuando vio que esto agradó a los judíos, también arrestó a Pedro con la intención de ejecutarlo después de la Pascua.

Dado que los apóstoles previamente habían milagrosamente escapado de la cárcel (Hechos 5:17-21), Herodes envió a 16 soldados para custodiar a Pedro. Cuando un ángel de Dios libró a Pedro de la cárcel, Herodes mandó torturar y matar a los 16 guardas (Hechos 12:18 y 19).

“Más Herodes, habiéndole buscado sin hallarle, después de interrogar a los guardas, ordenó llevarlos a la muerte. Después descendió de Judea a Cesarea y se quedó allí. Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón; pero ellos vinieron de acuerdo ante él, y sobornado Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey. Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos” (Hechos 12:19- 23).

Una vez más, vemos la dura realidad: Antes del quebrantamiento es la soberbia.

DIOS SE RÍE DEL PODER DE LOS REYES TERRENALES

Pilato dijo al Señor Jesús: “¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte?” (Juan 19:10).

“Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene” (Juan 19:11).

¡El Señor Jesús tenía razón!

Belsasar era el rey de Babilonia, pero su futuro estaba en las manos de Dios. Cuando Dios escribió la perdición del rey Belsasar en letras inolvidables en la pared, Daniel le explicó: “El Altísimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad. Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba. Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria. Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place. Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón sabiendo todo esto; sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste. Entonces de su presencia fue enviada la mano que trazó esta escritura” (Daniel 5:18-24). “LA MISMA NOCHE FUE MUERTO BELSASAR REY DE LOS CALDEOS” (Daniel 5:30).

¡Todos los reyes terrenales son mortales y están meramente un latido de corazón de la destrucción y la muerte! Entonces cuando el rey Herodes y Pilato (representantes de Roma), conspiraron con los principales de los judíos para eliminar a la iglesia, Pedro y Juan recordaron las palabras inspiradas de David en el segundo Salmo: “¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y su ungido” (Salmo 2:1 y 2). David continuó diciendo: “El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos” (Salmo 2:4).

Entonces en vez de estar intimidado por el poder minúsculo de esos principales terrenales, oraron: “Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra” (Hechos 4:29).

EL SEÑOR JESÚS NO ERA ORGULLOSO

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:5-11).

El Señor Jesús dijo: “el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Mateo 23:12). Note, por favor, que el Señor Jesús se rebajó siete pasos de la deidad y Dios lo levantó siete pasos al darle la honra y a la gloria.

Siete pasos rebajándose:

1. El Señor Jesús se despojó a sí mismo.

2. Tomó forma de siervo.

3. Fue hecho semejante a los hombres.

4. Fue hecho carne.

5. Se humilló.

6. Se hizo obediente hasta la muerte.

7. Aun muerte de cruz

Dios levantó al Señor Jesús siete pasos hacia la gloria.

1. Dios lo exaltó hasta lo sumo.

2. Dios le dio un nombre que es sobre todo nombre.

3. Que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla.

4. En el cielo.

5. En la tierra.

6. Y debajo de la tierra.

7. Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

LA LECCIÓN DE ESTO ES QUE: “HAYA, PUES, EN VOSOTROS ESTE SENTIR QUE HUBO TAMBIÉN EN CRISTO JESÚS” (FILIPENSES 2:5).

Los discípulos necesitaban aprender esta lección, porque ellos también luchaban con el pecado de orgullo: “Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor. Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; más no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve. Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve” (Lucas 22:24-27).

El Señor Jesús no estaba orgulloso, sino era manso y humilde de corazón (Mateo 11:29). ¡Nosotros también debemos ser mansos y humildes de corazón!

El Señor Jesús es famoso por haber lavado los pies de sus discípulos. Pero antes de hacerlo, las Escrituras nos hacen recordar: “sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que habido salido de Dios, y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciño. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido” (Juan 13:3- 5).

¡Cuando reconocemos nuestra relación con el Padre, como el Señor Jesús la reconoció, y cuando sabemos que pronto estaremos en la presencia de Dios, como sabía el Señor Jesús, entonces nosotros también podremos humillarnos tal como el Señor Jesús se humilló!

LOS GRANDES PATRIARCAS DE LA FE ERAN TAMBIÉN MANSOS

  • “Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres

que había sobre la tierra” (Números 12:3).

  • Salomón oró: “Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu

siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?” (1 Reyes 3:7-9).

  • Gedeón preguntó a Dios: “¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí mi

familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre” (Jueces 6:15).

  • Isaías dijo: “¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre

inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” (Isaías 6:5).

  • Juan el Bautista dijo: “Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros

está uno a quien vosotros no conocéis. Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado” (Juan 1:26 y 27).

  • Pablo escribió: “Palabra fiel y digno de ser recibida por todos: que

Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” (1 Timoteo 1:15).

  • Por favor, considere este consejo del Señor Jesús: “Observando cómo

escogían los primeros asientos a la mesa, refirió a los convidados una parábola diciéndoles: Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, y viniendo el que te convidó a ti y a él, te

diga: Da lugar a este; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa. Porque cualquiera que se enaltece, será humillado, y el que se humilla, será enaltecido” (Lucas 14:7-11).

POR FAVOR, ¡ESCOJA EXALTAR AL SEÑOR JESÚS, NO A USTED MISMO!

Por favor, considere este testimonio de Pablo: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino lo que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa” (Filipenses 3:7-16).

¡Sí! “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu”.