Boyce Mouton
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ADVERTENCIAS Y PROMESAS

Boyce Mouton · 9 pages · 3,045 words

ADVERTENCIAS Y PROMESAS

La Biblia está llena de “advertencias” y “promesas”. ¡Ambas son importantes!

“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, todos comieron el mismo alimento espiritual y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Corintios 9:24—10:13).

He aquí un breve resumen de este pasaje. ¡Contiene advertencias y una promesa!

  • La vida cristiana no es como un paseo casual en el parque, sino es como una

carrera.

  • Los atletas entrenan y corren para una corona que no durará, mientras los

cristianos entrenamos y corremos para una corona que durará para siempre.

  • Pablo se disciplinó para que después de predicar a otros, no sea descalificado

para el premio.

  • La seriedad de esta advertencia se ilustra por la historia hebrea.
  • Todos los israelitas salieron de Egipto.
  • Todos fueron bautizados en Moisés en la nube y en el mar.
  • Todos comieron el mismo alimento espiritual y bebieron la misma bebida espiritual.
  • No obstante, no agradaron a Dios la mayoría de ellos y murieron en el desierto.
  • Esos israelitas son un ejemplo para nosotros, que no debemos hacer lo que ellos hicieron.
  • Eran idólatras y cometieron fornicación.
  • También se quejaron y fueron destruidos por un ángel destructor.
  • Todo esto sucedió con ellos como ejemplo para nosotros.
  • “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.”
  • “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero

fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

ESTAS ADVERENCIAS SON VERDADERAS

“De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?” (1 Corintios 5:1 y 2).

Las Escrituras son claras que los que continúan viviendo vidas pecaminosas no heredarán el reino de Dios. “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:9-11).

Según 1 Corintios 10:12, el peligro es mayor cuando pensamos que estamos firmes. Como siempre, “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18).

Las “advertencias” se encuentran en las Escrituras para un propósito. Por favor, no ignore estas advertencias de Dios.

¡LAS PROMESAS TAMBIÉN SON VERDADERAS!

EL ENFOQUE DE ESTE ESTUDIO ESTARÁ EN LAS PROMESAS

Mientras las advertencias de las Escrituras son importantes y serias, son las “promesas” que son más eficaces en ayudarnos a obtener la naturaleza del Señor Jesús y escapar de la concupisciencia que está en el mundo por medio de la lujuria. Pablo dijo:

“Porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto” (Romanos 7:7 y 8). ¡La advertencia de “no codiciar” en realidad produjo la codicia en Pablo!

Las “promesas” son distintas a las “advertencias”. Por favor, considere la importancia de las “promesas” para escapar de la corrupción: “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (2 Pedro 1:3 y 4).

Como Pedro escribió, “preciosas y grandísimas promesas” incluyen “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad”. Pablo estuvo de acuerdo: “Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro: sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios” (1 Corintios 3:21- 23).

Pablo también escribió: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos” (2 Corintos 4:7-9).

¡Las “promesas” de Dios nos ayudan a escapar de la lascivia y a participar en su naturaleza divina!

LA EXPERIENCIA PERSONAL DE PABLO

David escribió en el Salmo 139 que Dios le había conocido desde el vientre de su madre. Esto fue alentador para David al saber que Dios no era su enemigo, sino era su pastor. Se puede decir lo mismo de Pablo. Como sabemos, Pablo al principio fue conocido como “Saulo de Tarso”.

  • Saulo fue apartado desde su nacimiento para predicar a Cristo a los gentiles

(Gálatas 1:15 y 16). Imagínese qué alentador fue este mensaje cuando Pablo se enfrentaba a aflicciones y dificultades.

  • El Señor Jesús apareció a Saulo en el camino a Damasco para informarle de su

llamamiento (Hechos 26:15-18).

  • Dios envió a un creyente devoto llamado Ananías para sanar a Pablo de su

ceguera y para bautizarlo (Hechos 22:10-16). ¡Recibir la vista fue un milagro que nunca sería olvidado!

  • Ananías también le prometió a Saulo que sufriría para el Señor (Hechos 9:16).

Esto también lo ayudó para que cuando él enfrentara pruebas de fuego que fueron prometidas de antemano, no caería (1 Pedro 4:12-16).

  • Cuando los judíos en Damasco conspiraron para matarle, ¡sus discípulos lo

bajaron por el muro en una canasta y lo salvaron! (Hechos 9:23-25).

  • Cuando los discípulos en Jerusalén tenían miedo de Pablo, Bernabé lo trajo a los

apóstoles y les contó de su conversión (Hechos 9:26 y 27). Gracias a Dios, hay amigos fieles como Bernabé.

  • Cuando los judíos griegos en Jerusalén procuraron matarle, los hermanos lo

llevaron hasta Cesarea y le enviaron a Tarso (Hechos 9:28-30). ¡Gracias a Dios, hay hermanos que se preocupan por otros!

  • Cuando la iglesia en Antioquía comenzó a predicar las buenas nuevas a los

griegos, Bernabé fue a Tarso para encontrase con Saulo y por un año enseñaron a un gran número de personas (Hechos 11:20-26). ¡Probablemente, todos los que estamos en el ministerio estamos endeudados a alguien como Bernabé!

  • Bernabé, Simón, Lucio, Manaén, y Saulo eran profetas y maestros en Antioquía.

Mientras ellos adoraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo les dijo: “Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado” (Hechos 13:1-3).

  • Note que Bernabé y Saulo fueron apartados para la obra por medio de la

imposición de manos, ayunos, y oración. Hoy, a menudo se refiere a este rito solemne como “ordinación”.

  • En la isla de Chipre, Saulo enfrentó a un mago y profeta falso llamado Barjesús, y

lo cegaron por medio del poder del Señor. Fue en este momento que su nombre Saulo fue cambiado a Pablo (Hechos 13:6-12).

  • Sergio Paulo, el procónsul de la isla, vio ese milagro y creyó (Hechos 13:12).
  • Más tarde, Pablo fue expulsado de Antioquía de Pisidia y de Iconio por

inconversos quienes querían matarle (13:49—14:6).

  • Esos judíos no creyentes siguieron a Pablo hasta Listra y persuadieron a la

multitud apedrearlo. Así que lo apedrearon y le arrastraron fuera de la ciudad pensando que estaba muerto (Hechos 14:19).

  • Milagrosamente, Dios levantó a Pablo después de ser apedreado y él regresó a la

ciudad. Entonces al día siguiente, él y Bernabé salieron a Derbe (Hechos 14:20).

EL AGUIJÓN EN LA CARNE DE PABLO

Brevemente, vamos a interrumpir a esta lista para comentar sobre el “aguijón en la carne” de Pablo (2 Corintios 12:1-10). Por supuesto, esto ilustra la manera en que las promesas de Dios mejoraron el ministerio de Pablo.

Mientras los eruditos discuten sobre lo que era ese aguijón, por favor considere que podría haber sido asociado con el apedreamiento que Pablo sufrió en Listra. Pablo escribió a los corintios y dijo que hacía 14 años que fue llevado al tercer cielo, pero no sabía si estaba vivo o estaba muerto (2 Corintios 12:1-6). Esto sería más o menos el tiempo cuando Pablo fue apedreado en Listra. Al apedrear a alguien hasta la muerte, es lógico asumir que su cabeza fue fracturada. Obviamente, hicieron esto, y sus heridas fueron tan graves que pensaron que estaba muerto y lo arrastraron fuera de la ciudad. Por favor, considere que el aguijón en la carne de Pablo podría haber resultado de ese apedreamiento.

  • Antes de ser apedreado, Pablo fue llamado Mercurio, el dios griego. Esto sucedió

no sólo porque se parecía a un dios griego, sino porque éste era el que llevaba la palabra (Hechos 14:12). No obstante, cuando escribió a los corintios, su presencia corporal estaba débil y su palabra menospreciable (2 Corintios 10:10).

  • Pablo escribió a los gálatas que traía en su cuerpo las marcas del Señor Jesús.

(Gálatas 6:17). Quizás se refiera a las cicatrices en su rostro.

  • Tener la cabeza fracturada no sólo afectaría a su habilidad de hablar, sino

también para ver. Con respecto a esto, parece que Pablo tenía dificultad en hablar y también mala visión.

  • Los enemigos de Pablo dijeron que su presencia corporal fue débil, y su palabra menospreciable (2 Corintios 10:10).
  • Pablo escribió a los gálatas que si hubiera sido posible, ellos se habrían sacado sus propios ojos para dárselos a él (Gálatas 4:15).
  • Escribió la carta a los gálatas con “grandes letras” (Gálatas 6:11). (Véase también 2 Tesalonicenses 3:17 y Colosenses 4:18).
  • El sumo sacerdote se vistió de ropa distintiva, con una mitra especial en la cabeza (Éxodo 28:31-38), pero Pablo miró directamente al concilio sin reconocer al sumo sacerdote (Hechos 23:1-5).

ES UNA PROMESA MARAVILLOSA QUE DIOS SOLAMENTE PERMITIÓ SUCEDER CON PABLO COSAS QUE LE HICIERAN MÁS FUERTE ESPIRITUALMENE (2 CORINTIOS 12:7-10).

AHORA REGRESEMOS A LA LISTA

  • El concilio de Jerusalén incluía a los “apóstoles, y a los ancianos, con toda la

iglesia” (Hechos 15:22). Concluyeron que Pablo estaba predicando exactamente lo que el Espíritu Santo quería que predicara (Hechos 15:1-29). Esto debe haber sido un tremendo aliento para Pablo.

  • Cuando Pablo y Silas regresaron a Listra, encontraron a Timoteo, y Pablo quiso

que él lo acompañara en su viaje (Hechos 16:1-6).

  • ¡Timoteo era alentador! De todos los ayudantes de Pablo, ningún otro se

preocupaba de veras por el bienestar de los demás (Filipenses 2:20).

  • Entonces el Espíritu Santo prohibió a Pablo a predicar en Asia o Bitinia y lo

dirigió a Troas. Fue en Troas que Lucas se unió con su grupo (Hechos 16:6-10). Sabemos esto porque Lucas, que escribió el libro de Hechos, comenzó a usar la palabra “nosotros” para describir al grupo de Pablo (Hechos 16:10). Lucas era un médico amado que ayudó a Pablo, física y espiritualmente (Colosenses 4:14).

  • Entonces Dios dio a Pablo una visión dirigiéndolo a Macedonia (16:9 y 10). Pablo

inmediatamente obedeció a esa visón.

  • Habiendo sido golpeados y encarcelados en Filipo, y con los pies en cepos, Pablo

y Silas oraban y cantaban himnos (Hechos 16:25). Verdaderamente, ellos creyeron las promesas de Dios que todo estaba sucediendo para bien, porque amaban a Dios y fueron llamados conforme a su propósito (Romanos 8:28).

  • Ese fue el momento cuando Dios envió un terremoto que permitió a Pablo

convertir al carcelero y a todos de su casa (Hechos 16:25-34).

  • La iglesia en Filipos era generosa y en el pasado, era la única iglesia que había

ayudado a Pablo y su ministerio (Filipenses 4:15). Aunque Pablo estaba en Tesalónica por solamente 3 sábados (Hechos 17:2), le envió ayuda para sus necesidades una y otra vez (Filipenses 4:16). ¡Esto también, fue un gran aliento!

  • En Corinto, Dios añadió a Aquila y Priscila al grupo de obreros de Pablo (Hechos

18:1-3).

  • En Corinto, Pablo estaba tan desanimado que el Señor le dijo en una visión de

noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad” (Hechos 18:9 y 10).

  • Una vez Pablo estaba tan abrumado que perdió la esperanza de conservar la vida,

pero por estar abrumado, aprendió a no confiar en sí mismo, sino en Dios que resucita a los muertos (2 Corintios 1:8-11).

  • Más tarde escribió: “Porque de cierto, cuando vinimos a Macedonia,

ningún reposo tuvo nuestro cuerpo, sino que en todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de dentro , temores. Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito; y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él había sido consolado en cuanto a vosotros, haciéndonos saber vuestro gran afecto, vuestro llanto, vuestra solicitud por mí, de manera que me regocijé aun más” (2 Corintios 7:5-7).

  • En Éfeso, “Hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de

tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían” (Hechos 19:11 y 12).

  • En Troas Pablo resucito de entre los muertos a un joven llamado Eutico (Hechos

20:7-13).

  • Injustamente encarcelado en Jerusalén, Pablo estaba tan desanimado que “Se le

presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma” (Hechos 23:11). Gracias a Dios, que él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones (Salmo 46:1).

  • Cuando más de 40 judíos inconversos se juramentaron que no comerían ni

beberían hasta que hubieran matado a Pablo, el hijo de su hermana avisó a un centurión y salvó la vida de Pablo (Hechos 23: 12-22).

  • Ya que Pablo era un ciudadano romano, 470 soldados fueron asignados para

llevarle a Cesarea donde estaría a salvo (Hechos 23:23 y 24).

  • Cuando Pablo apeló su caso a César, el gobierno romano pagó su pasaje.
  • Cuando hubo una tormenta, un ángel de Dios apareció a su lado y dijo: “Pablo,

no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo” (Hechos 27:24).

  • Como prisionero en Roma, Pablo escribió cuatro cartas inspiradas que ahora son

parte de la Biblia (Efesios, Filipenses, Colosenses, y Filemón).

  • Por la gracia de Dios, todas las cosas que sucedieron a Pablo, fueron para el

progreso del Evangelio (Filipenses 1:12).

  • Estos son unas POCAS de MUCHAS cosas que sucedieron a Pablo que nos

ayudan a comprender que “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Corintios 10:13).

  • Dios usó a la iglesia, a la familia de Pablo, al gobierno romano, a soldados

romanos, al clima, a ángeles, a visiones, a un terremoto, a una tormenta, a una serpiente venosa, y a cualquier otra cosa que se necesitaba para proteger a Pablo para que no fuera tentado más de lo que podía soportar. Como sabemos, en varias ocasiones el Señor mismo estuvo con Pablo para hacer realidad esa promesa.

  • ¡Creer las promesas de Dios es una clave para la victoria espiritual!

LA OPCIÓN ES NUESTRA

Dios está velando por nuestras vidas como hacía con la vida de Pablo. Pablo fue fiel hasta la muerte y recibió la corona de vida (Apocalipsis 2:10). ¡Nosotros también podemos ser fieles hasta la muerte! Cada vez que somos tentados, Dios hará todo lo necesario, dándonos juntamente con la tentación la salida “para que podáis soportar”.

  • ¿Tomaremos la salida para que podamos “soportar”?
  • ¿O elegiremos hacer nuestra propia voluntad y “caer”?